Por fin me decidí a escribir la entrada de Ciberpunk en mi contextopedia…
Ayer noche por fin me decidí. Tenía un artículo pendiente en la contextopedia desde hace bastante tiempo. Tanto, que según el contador automático de entradas ha hecho el número 53 de los que llevo.
Y es que no es fácil hacer la entrada de Ciberpunk, ni siquiera tras su entrada en una nueva fase de hibernación. Diecisiete años son muchos años especialmente cuando se viven de forma colectiva y tan intensa. Y en la entrada, aunque he puesto cosas que creo son bastante novedosas y no andan publicadas en ningún rincón de la red, también me he dejado muchas. Basta comparar el trozo dedicado a los últimos cuatro años con el blog de campañas.
Haciendo un balance muy somero se puede decir que el momento clave cayó por allá por 1998. Se redefine nuestra identidad como hackers y se renuncia y denuncia el cracking como método de acción. De forma definitiva se abandona la negación radical de la propiedad intelectual que nos llevaba a renegar también de la autoría, para comenzar a firmar los textos y empezar el camino que nos llevará a la Devolución… Entramos de nuevo en una fase de hibernación -como ahora- que acabará con la legalización como asociación en 2002.
No era la primera vez. Entre 1991-2 y 1996 el movimiento ya había estado hibernado. Tampoco la forma asociación era una novedad, en 1990, siguiendo el modelo del movimiento de los foros que aglutinaba a los disidentes centroeuropeos y animaba las revoluciones democráticas, fundamos el Nuevo Foro y en el mismo 1998 (o ¿era 1997?) el Comité de Solidaridad con Kosovo.
Y es que precisamente la clave que a mi juicio ha permitido que Ciberpunk se constituyera como una referencia internacional y tenga una trayectoria tan larga, coherente y rica en resultados es precisamente su conceptualización de las formas como meros instrumentos, pero sobre todo por saber hibernar cuando toca, no manteniendo las formas simplemente por inercia.
Prescidir de las formas aún antes de que se hagan obsoletas, explorar nuevos territorios y una vez en ellos crear instrumentos para ese lugar y ese tiempo. Esa es la gran lección de estos 17 años.
Tout ce qui n'est point nouveau dans un temps d'innovation est pernicieux ~ Saint Just
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