Argelia, Ucrania, Bielorrusia, Irán… Turkmenistan. Al final del hilo de los equilibrios geopolíticos del viejo mundo aparece siempre el gas turkmeno…
Aunque a los no iniciados la jugada Argeliana no parezca tener nada que ver con las revoluciones de Colores y la situación bielorrusa por un lado y la crisis del Golfo y las tensiones EEUU/Irán por otro, en realidad, son sólo la otra parte de un mapa común donde todo está conectado.
Y hay gas y gaseoductos en las cuatro esquinas: Ucrania, Bielorrusia, Turkmenistán/Irán y Argelia.
La semana pasada los analistas de Soros -poco dados a arriesgar- percibieron una tensión creciente entre las fuerzas del orden y el Turkmenbashi -”padre de todos los turkmenos”, título con el que se conoce generalmente al presidente vitalicio de Turkmenistán.
Esta semana, además de recoger la puesta en marcha de la última obra faraónica del turkmenbashi -un bosque de 20×50 Km junto a la capital… que tiene peremnes problemas de abastecimiento de agua, la prensa rusa se hacia eco con regocijo del último egotrip del dictador: la promesa del cielo a quien lea tres veces su libro… que por cierto es obligatorio tener -con un altarcito bien visible- en toda casa o comercio turkmeno y es el único libro de estudio en la enseñanza básica de todo el país.
Pero el fondo es mucho más duro: las negociaciones del gas a tres bandas con Rusia, Ucrania e Irán. Negociaciones que el turkmenbashi lleva personalmente a golpe de teléfono y en la que no faltan peligrosos desplantes.
Y en la interna: represión de todo lo que huela a oposición fuera, y cada vez más, dentro del círculo del poder. Sin ir más lejos, el Ministro de Finanzas, que fue cesado esta semana.
Tenemos todas las condiciones para un cambio en la estructura de poder:
- Fracturas en la élite gobernante con descontento entre las fuerzas armadas y la policía
- Descontento social latente
- Vecinos poderosos y no muy contentos de la dependencia de un marco tan poco estable como la voluntad del dictador
¿Pronóstico? Cuando la presión social suba, la revuelta palaciega intentará sin duda evitar la revolución de la calle.
Turkmenistan es, definitivamente, uno de los dos países que me gustaría conocer este año.
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[...] Hoy más de uno por Miami y Madrid se acordará de la predicción que hacíamos en marzo. Se ha abierto la caja de Pandora y aún habrá que ver si a fuerza de revueltas palaciegas contendrán las consecuencias de la insostenibilidad interna y externa de la situación. [...]






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Además del antes y del después, conocer un país que tiene una ciudad llamada Mary no puede por menos que ser interesante ;-D