Teorías de la Plurarquía

De Contextos

(Redirigido desde Plurarquismo)

El plurarquismo es el conjunto de teorías y prácticas cuyo centro es reside en la generación de espacios pluriárquicos de desarrollo social y económico

Tabla de contenidos

Historia

Partiendo del concepto de plurarquía, enunciado originalmente por Alexander Bard y Jan Soderqvist, el movimiento ciberpunk español realizó una lectura opuesta a la de la teoría de la netocracia de los autores suecos que luego sería recogida y desarrollado por sus avatares posteriores y por corrientes y pensadores como Augusto de Franco y el glocalismo aportando nuevas prácticas y desarrollos teóricos alrededor del mismo concepto de partida.

El pluriarquismo del ciberpunk al neovenecianismo

El aporte novedoso de esta primera teoría de la plurarquía tal como aparece en El poder de las Redes consiste en derivar la posibilidad de plurarquía de la topología de la red, concluyendo que la plurarquía es una posibilidad de las redes distribuidas que surge de la lógica de la abundancia

(En la sociedad de las redes distribuidas) se produce un doble fenómeno, por un lado reaparece la esfera pública deliberativa, al liberarse del control de los grandes grupos mediáticos, por otro se redimensiona, pues la lógica de la abundancia reduce cada vez más los campos sobre los que es necesaria la elección colectiva en favor de aquellos donde reina la pluriarquía

La plurarquía tendría pues un sentido positivo, incluso programático, pues representaría la restricción del ámbito de la escasez y una razón para enfrentar la generación artificial de escasez

El la misma lógica, la netocracia será definida no como una clase, sino como los dinamizadores, los pequeños mumis que inevitablemente surgen en una red distribuida para mantener la lógica de la abundancia en su interior:

Las redes distribuidas se organizan pluriárquicamente, es decir no existe dirección en el sentido tradicional. Sin embargo surgen en el interior de estas redes grupos cuyo principal objetivo es dar fluidez al funcionamiento y los flujos de la red. Son grupos especializados en proponer acciones de conjunto y facilitarlas. No suelen estar orientados hacia fuera sino hacia el interior, aunque inevitablemente acaben siendo tomados, desde fuera, por la representación del conjunto de la red o cuando menos como la materialización de la identidad que les define.
Estos grupos son los netocracia de cada red, sus líderes en el sentido estricto, pues no pueden tomar decisiones pero juegan con su trayectoria, prestigio e identificación con los valores que aglutinan la red, a la hora de proponer acciones comunes.

La crítica al planteamiento de Bard y Soderqvist está implícita: el desconocimiento de los autores suecos de las bases materiales (topología de red y economía) de las redes distribuidas, les llevan a encajar artificialmente a la netocracia en el molde de la clase marxista.

Limitaciones de la aproximación desde Internet

Sin embargo, la propia insistencia sobre las lógicas materiales de la plurarquía a partir de la definición económica de lógica de la abundancia, restringían en principio demasiado el ámbito de aplicación del concepto a ámbitos de alta productividad o presencia del efecto red.

Poco a poco y a partir de la crítica de la web 2.0 y la práctica del neovenecianismo a pequeña escala, el concepto de abundancia se irá abriendo de lo virtual hasta significar, más allá del precio cero, la posibilidad de generar entornos donde no se imponga la elección democrática -o autocrática- a la acción colectiva.

Aunque la renuncia a las economías de escala suponga un coste de oportunidad cuyo marginal (el coste extra generado al conjunto social por cada nodo que decide no seguir la opción mayoritaria) no tiene por qué ser siempre decreciente, los beneficios de la diversidad pueden considerarse suficientes, ante incertidumbre, como para optar por una organización pluriárquica.

En otras palabras, para cuando el ciberpunk se está transformando en neovenecianismo, la plurarquía deja de ser una consecuencia de abundancia, para entenderse la abundancia como un resultado de la práctica de la plurarquía, poniéndose el centro del relato en el carácter distribuido de la red social. Un resultado que acercará el neovenecianismo a las posiciones que andaba ya entonces defendiendo y desarrollando glocalismo de Augusto de Franco en Brasil

Augusto de Franco y el glocalismo en Brasil

Mientras tanto en Brasil, Augusto de Franco profundizaba el las posibilidades políticas de los fenómenos de localización y globalización en obras como A revoluçao do local (2003) en los que paulatinamente integrará elementos del análisis de redes sociales y de la lectura ciberpunk de la plurarquía.

En el glocalismo, la plurarquíaes entendida desde el principio como un producto independiente de la preexistencia de una lógica de la abundancia económica. Resultado como producto directo del carácter distribuido de la red social.

Desde esa lógica, el glocalismo se desarrolla en un entorno donde la sostenibilidad -tanto del desarrollo socioeconómico como la ambiental- es uno de esos consensos arraigados precisamente porque nadie sabe definirlos muy bien, de Franco, materializará el concepto en términos de robustez de la red. El concepto de sostenibilidad se redefine como una propiedad de las redes, en términos de robustez de un sistémica como:

La capacidad estructural de una red para mantener el flujo en todos sus nodos ante cambios en el entorno o pérdida de nodos

Así, por definición sólo reestructurando como redes distribuidas las redes que les sirven de base puede asegurarse la sostenibilidad en cualquier ámbito: el energético, el desarrollo económico o la democratización del proceso político. La vindicación social de la sostenibilidad se convierte por tanto, al llegar a su materialidad básica, en un verdadero programa de desarrollo de los entornos sociales de la plurarquía.

Así la plurarquía aparece como una profudización del proceso democratizador que lejos de enfrentarse a la democracia como sistema político del estado nación, la defiende como presupuesto y la desarrolla desde lo local.

Una línea argumental que cierra el triángulo democracia-desarrollo-sostenibilidad en una especie de círculo virtuoso de la distribución de poder y la generación de mecanismos pluriárquicos en distintas facetas de la vida social.

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