Periodista Digital publica la sentencia completa, página por página de un caso histórico: El Mundo contra Periodista Digital.
Una historia que comienza en septiembre de 2003 y que nos valió el ninguneo de la prensa online por decir casi exáctamente lo que ahora dice el juez
Periodista Digital publica la sentencia completa, página por página de un caso histórico: El Mundo contra Periodista Digital.
Una historia que comienza en septiembre de 2003 y que nos valió el ostracismo de la prensa online por decir casi exáctamente lo que ahora dice el juez. Esto es, que el press clipping se asimilaba en la ley entonces vigente al derecho de cita, que el enlazado profundo (en este caso a las viñetas de los dibujantes del periódico y no sólo a la portada) no es legalmente cuestionable y que cuando los grandes medios acusaban a los press-clipping digitales de competencia desleal se defendían en realidad de otra cosa: el cambio en los sistemas de reconocimiento social. Como dice la sentencia:
La inclusión en la revista de prensa de artículos correspondientes a los principales medios de comunicación social no sólo no desacredita la imagen de éstos, sino que, contrariamente a ello, es más bien susceptible de realzar o potenciar la importancia de dichos medios y, por ende, su imagen pública.
Pero tal vez lo que resulta más interesante es leer los fundamentos de Derecho de la sentencia. En ellos el juez reflexiona entre otras cosas sobre el tratamiento de las revistas de prensa en la recientemente aprobada nueva ley de propiedad intelectual y sobre todo sobre como este nuevo tratamiento está orientado a abrir una puerta a través de la cual burlar lo que ya dejó bien sentado el Tribunal de la Competencia: que bajo GEDEPRENSA y otras organizaciones de editores que se reclaman autores de los artículos (cuya autoría niegan por otro lado a sus periodistas), no están abriendo un mercado, sino intentando configurar un monopolio.
Una vez más no puedo sino recordar un paper ya clásico en Teoría Económica en el que los profesores Boldrin y Levine, demostraban como, dado que la propiedad intelectual
ha devenido no sólo el derecho a poseer y vender ideas, sino también el derecho de regular su uso, se genera un monopolio socialmente ineficiente.
Por eso, este triunfo en los tribunales que no es ya tanto de Periodista Digital como del sentido común, debe reforzar nuestra apuesta por la Devolución.






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Parece que las cosas empiezan a encauzarse de una manera más lógica. No deberían de existir condicionantes de tipo temporal ni en las Leyes de propiedad industrial ni tampoco en la Ley de Propiedad Intelectual, tanto en el derecho moral como en los derechos de explotación económica. La única explotación económica que yo puedo ver en cualquier obra es la que deriva del pago o renta abonada por un trabajo realizado, a considerar por el que cobra, incluso supeditado a una posible negociación, pero no a tiempos ni fechas. El único derecho moral que consigo ver es, como ya reflejan nuevos tipos de Registros, la referencia a la autoría original (”esto lo hice yo”), lo cual, sin duda, es de justicia.
A partir de ahí, el resto de la legislación vigente es más que cuestionable, y supone, en mi opinión, una mera especulación de las ideas en propiedad.
Una vez que el trabajo, tiempo y gastos derivados del desarrollo de una idea están abonados, y se refleja con claridad la autoría, no consigo ver deuda alguna hacia el creador por parte de la sociedad, y por lo tanto, esa idea es libre y propiedad de todos.
En mi opinión, lo demás es mera usura; un cobro improductivo, sin base tangible, ineficiente e injusto.
Para todos los medios y especialmente la red y los que hacemos un uso libre de la misma, esta noticia merece descorchar botellas.
Gracias Rosa!
Es sorprendente como fue noticia la demanda y no es noticia la sentencia… un ejemplo más del poder de filtro de los medios y como mediante el filtro pretenden mantener -callando la realidad- una cierta imagen respecto a la legitimidad de sus demandas.
En realidad tantos los tribunales ahora como el TC antes les han refutado completamente.
En realidad con GEDEPRENSA y los grandes grupos nunca ha sido un debate real, por un lado poníamos razones -reconocidas ahora en los tribunales- y por el otro ponían simples excusas… fíjate que es cínico que presenten frente a los políticos como los guardianes del derecho de autor… cuando esos derechos de autoría que reclaman sobre lo que publican no se los reconocen previamente en la práctica a los periodistas, por ejemplo.