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Martes, 26 de Septiembre de 2006

Umberto Eco, teólogo del enciclopedismo, contra Internet

Umberto Eco no pierde oportunidad para demostrarse el último Papa de la Modernidad condenado la tendencia de Internet a generar un mar de contextopedias, explícitas o no.

umberto_eco.jpgPrimer desayuno en BCN. Sobre la mesa el País de ayer. El suplemento del domingo tiene una entrevista a Umberto Eco. La entradilla ya huele a discurso reaccionario abierto: También opina que sólo la cultura sirve para defenderse de la avalancha de datos de Internet, nos asegura el entrevistador, François Armaret.

Las palabras de Eco son desde luego bastante explícitas:

Internet lo dice todo sin decirle si tal o cual información es fiable. Si no se es un experto es muy difícil decir si un sitio dedicado, por ejemplo, a los platillos volantes es serio o delirante. Toda cultura está regida por los filtros de las enciclopedias (…)

¿De qué habla? Del error como fundamento de la herejía. Un esquema muy tradicional de argumentación que el semiólogo italiano conoce bien y con el que nos prepara para el mismo argumento católico que alejó el conocimiento y la lectura personal de la Biblia a los cristianos hasta la reforma luterana

Ese impersonal “se educa” es en realidad bien personal aunque no explícito. ¿Quién educa y en qué verdad? ¿La verdad científica? ¿Y qué dice la verdad científica sobre el conflicto palestino-israelí? ¿Hay una única verdad “verdadera”? ¿Qué dice sobre Internet? ¿Lo que Eco dice o lo que defiendo yo? ¿De quién es el dogma? Porque no nos engañemos, Eco tan sólo traduce a la red lo que los teólogos católicos arguyeron durante siglos para mantener el monopolio del magisterio de la Iglesia sobre la fe.

El argumento es viejo: la posibilidad de lectura individual de todo y cualquier cosa, arguye, llevará por multiplicación de lecturas a una suerte de nuevo politeismo. Esta vez encabezado no por las traducciones no tuteladas de la Biblia, sino -uy sorpresa- por las heréticas contextopedias:

¡Si no se educa a los internautas para la navegación, acabaremos por tener 6000 millones de enciclopedias, una por cada habitante del planeta!

Educar en la fé para evitar la dispersión de la Palabra. Por ello, en estos tiempos donde internet nos lleva a vivir irremediablemente en promiscuidad con las “falsas teorías”,

el hombre de bien es el guardián de la Enciclopedia y a la vez su crítico

Curioso. La misma posición que reserva respecto a la fe la Iglesia actual para el buen católico. Eco, como el Papa, asume como un hecho desagradable aunque inevitable la diversidad de identidades. Como el Papa, no está solo, aunque tampoco se puede decir que la realidad le siga. Tal vez por eso, venda antes que herida, el último Papa de la Modernidad nos asegura que este es un tiempo de “marcha atrás”:

Me ha parecido simbólico que después de Marconi y el telégrafo sin cables, hayamos vuelto, con Internet, a la transmisión por cable telefónico

Pues menos mal que nos asegura no ser hegeliano, porque yo ya aquí vería si no, hasta una teleología de las infraestructuras…

En realidad Eco vuelve, a estas alturas y con Internet, a su discurso kautstkiano sobre la cultura popular (”cultura de masas”) de los sesenta. Por eso comienza por constatar -¿con asombro?- que no es un sujeto, no tiene un discurso único ni una vocación histórica en el sentido marxista:

Borges nos contaba en “Ficciones” la historia de Funes o la memoria, este hombre que se acordaba de todo, de cada hoja que había visto en cada árbol, de cada palabra que había oído durante su vida y que, debido a su memoria total, era un perfecto idiota(…) Para un navegante ingenuo, Internet es Funes

Claro, evidentemente Internet, a diferencia de cualquier Enciclopedia, no tiene un discurso, no persigue construir un relato coherente sobre la totalidad, no es un sujeto y mucho menos un sujeto histórico en el sentido que le daría su amado Kautsky, pero es el fundamento de una digestión colectiva que a su vez -y esto es lo que teme el autor italiano- produce tantas síntesis diferentes como se quieran que a su vez se ordenan en tantas cosmovisiones como se quieran. Como decía Juan Urrutia ya en los 80: Internet es postmoderno.

Eco ha hecho un largo viaje desde el marxismo ortodoxo. Ya en Apocalípticos e Integrados sustituye la consciencia de clase por la cultura de masas y la élite revolucionaria por los trabajadores intelectuales compometidos. Pero hoy sigue aferrado al mismo esquema de fondo: la consciencia, el conocimiento objetivo de la verdad es algo que la élite, ya no revolucionaria sino por lo visto enciclopédica, introduce desde fuera en la cultura.

Eco ya no es marxista, pero sigue siendo un ortodoxo, un monoteista epistemológico: Cree y defiende la existencia de un único filtro, de un único criterio universal -o cultural- de verdad. La diversidad sería una medida del error y el error antesala de la herejía, anticipo de un mundo indomeñable.

Como escribían los anarquistas de los setenta en las paredes de la misma Bolonia donde él daba clases: sus pesadillas son nuestro sueño.

Guardado por David de Ugarte en su moleskine
a las 11:34 am

En otros blogs este post recibió las siguientes referencias (URI de Trackback)

  1. Cultura y Libertad :: ¡NOS DEVUELVEN LOS LIBROS! :: September :: 2006

    [...] Es que la noticia lo merece: ¡NOS DEVUELVEN LOS LIBROS!! GOOGLE Y LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID regresan al presente y recuperan para nosotros el saber acumulado en una de las bibliotecas más interesantes del mundo. Escanearán los libros y los pasarán a formatos legibles desde Internet. ¡¡¡ESO Sà ES CULTURA PARA EL PUEBLO!! Os felicito, es maravilloso poder buscar libros descatalogados o verdaderas joyas que por su ancianidad no pueden ser ni suspiradas cerca por no desintegrarlas. A ver si se enteran en otras Universidades y Bibliotecas que el saber es del pueblo y que tiene derecho a recuperarlo. [...]

  2. meneame.net

    Umberto Eco contra Internet…

    "Internet lo dice todo sin decirle si tal o cual información es fiable (…) Sólo la cultura sirve para defenderse de la avalancha de datos de Internet". De paso condena la "tendencia de Internet a generar un mar de contextopedias, explí…

  3. » Delirantes y exiliados deUgarte.com

    [...] Eco, el mismo un tecnófobo moderno, distinguia en su actitud frente al cambio entre apocalípticos e integrados, los españoles nos [...]

  4. Il teorema della rete - Appunti Digitali

    [...] sulla rete, ci mette a davanti un panorama a 360° in cui certo è difficile orientarsi e spesso, come il prof. Eco non si stanca di ricordare, è anche difficile distinguere il falso dal vero, il rilevante dall’irrilevante. Ma come non [...]


Comentarios

  1. socrates2005 el 26/09/06 a las 12:20 pm

    Coincido contigo, David.
    Los teologos se reconocen en su verda y no hay mas verdad que la suya.
    Endogámico y excluyente.
    No es el miedo a internet lo que le inquieta sino el miedo a que haya mas profetas como él.
    cultura cerrada versus cultura abierta, esa es la cuestión

  2. daniel el 26/09/06 a las 12:32 pm

    AMEN!!!

  3. Marcos el 26/09/06 a las 1:14 pm

    Hombre, David, estando de acuerdo con tus argumentos, sin embargo no creo que Eco haya dicho lo que dices que dijo, o más claramente: no creo que tu interpretación de lo que dijo sea la correcta, o no del todo correcta. En mi opinión Eco dijo algo que es absolutamente verdad: sólo con cultura, entendida por bagaje cultural, por práctica tecnológica e intelectual, se puede navegar por la red con cierto criterio, discerniendo entre la basura y lo que no lo es. Veo cada día a gente que se cree a pies juntillas cualquier cosa que encuentre en la red; se ha sustituído el “si está en un libro es que es verdad” por “si está en internet…”. Creo que a eso se refiere Eco, y no a otra cosa. En cierto modo, esa cultura enciclopédica es cada vez más necesaria en la red, si entendemos “enciclopédica” como filtro; quién o qué pueda ejercer ese filtro es otra historia.

    Saludos.

  4. Arturo el 26/09/06 a las 1:34 pm

    De acuerdo con ambos, pero siempre que escucho este tipo de opiniones sobre la Inet, me planteo de inmediato si estamos ante miedo o desconocimiento.

    Y digo desconocimiento porqué en muchos casos el medio, ha supuesto una ruptura tal, les es tan brutalmente ajeno que creo que algunos jamás llegarán a comprenderlo.

    Y parece obvio que el desconocimiento lleva invariablemente al miedo.

  5. Luis el 26/09/06 a las 4:08 pm

    Muy interesante el artículo, iba a participar del debate aquí pero me ha salido muy largo y lo he publicado en forma de post.

  6. juanma el 26/09/06 a las 4:09 pm

    En cierto modo choca de frente con la idea que de fondo me llegó al leer “El nombre de la rosa”. Y es decepcionante leer semejantes declaraciones.

    De todas formas, ver que la iniativa de la red distribuida de enciclopedias empieza a ser duramente criticada (con mayor o menor razón) es, en mi opinión, un signo más de que es algo importante. “Ladran, señal de que estamos cabalgando”

  7. Lluís P.L el 26/09/06 a las 6:22 pm

    ¿Y por que deberíamos creer que todo lo que dices en este artículo, David, es correcto? ¿Por que tu estás en lo cierto y Eco está equivocado? ¿Quien decide aquí el criterio de verdad? ¿De quien es el dogma? Que monoteista… :-)

  8. juan gonzalez el 26/09/06 a las 6:25 pm

    No es solamente que estemos ante una ruptura tal que algunos no lleguen jamas a comprender o les resulte brutalmente ajena , para lo que además, habría que presuponerles voluntad de acercamiento, lo cual es mucho presuponer.
    Lo que sí parecen entender es que su papel de oráculo se cuestiona y se ve abocado a la extinción. Se les acaba el negocio,en resumidas cuentas.
    No es extraño que como en los mapas antiguos vuelvan a colocar animales monstruosos y peligros insospechados en los confines del mundo conocido, destinados a disuadir a aquellos que osen navegar mas allá de los límites conocidos. Que a alguien se le ocurra encuentrar la ruta de las Indias virtuales, en eso consisten sus pesadillas.

  9. juan gonzalez el 26/09/06 a las 7:22 pm

    Dándole vueltas al tema, me viene a la mente el concepto de “refusenik” o resistente a la tecnología.
    Ayer mismo diversos medios se hacían eco -bueno, eco no- recogían digo, el informe del Instituto Pew sobre el futuro de internet. El 58% de los 742 expertos del mundo de la tecnología, política y la economía consultados, compartían la opinión de que antes del 2020 habrán aparecido grupos hostiles a la tecnología incluso con posibles derivaciones de terrorismo anti-red.

    ¿Estamos ante un caso de simiente ideológica de estos grupos? ¿Seguirá la cultura secuestrada por quienes desde tiempo inmemorial la utilizan esotéricamente como elemento de dominación, segregación, diferenciación de una élite con respecto al resto de seres humanos?

    http://www.pewinternet.org/PPF/r/188/report_display.asp

  10. estornino el 26/09/06 a las 8:43 pm

    ¿Desconocimiento? Es el mismo discurso de siempre amenazante: no te salgas de nuestras enseñanzas, no tengas espíritu crítico, no sientas la necesidad de pensar, de cuestionarte nuestras doctrinas. El de transferir sus miedos a perder su posición de poder al lector, atemorizarlo y gobernarlo.

    Gran artículo David. Me ha encantado.

  11. alberto el 26/09/06 a las 8:50 pm

    “….el hombre de bien es el guardián de la Enciclopedia y a la vez su crítico…” versus “…sus pesadillas son nuestro sueño….”. Creo que entre estas dos frases de Umberto y tú mismo se resumen las dos concepciones tan opuestas de control centralizado contra libertad distribuida.
    Tal vez el temor a ser cuestionado impide a un gran hombre el placer de ver como es cuestionado. Son puntos de vivir diferenciados. Seguridad contra placer de reconstruirse. Son formas distintas de vivir, y por ello mismo, de comentar.

  12. RitaB el 27/09/06 a las 3:00 pm

    ¡Qué interesante! MIentras Google y la Bliblioteca de la Complutense se unen para devolvernos el conocimiento, Umberto Eco decide que Internet da miedo… lógico, tanto saber en manos del vulgo es muy peligroso. ¿Cómo iba yo a aprender, a volver a estudiar, a disfrutar (u horrorizarme) de opiniones diversas y a bucear entre cientos de filosofías obligándome a crecer, a dudar a debatir a elegir…? Internet es la vida, todo, lo bueno y lo malo, lo absurdo y lo concreto, pero esta vez y de momento, sin censuras, sin coladores que te quitan la pulpa y te dejan un caldo soso y más que probado ya para conocer sus efectos.

    Los brujos de la tribu se revuelven porque las recetas mágicas han sido recuperadas por la tribu.

    Lo que da miedo es pensar de qué manera nos van a cortar este chollo que vivimos y cuánto tiempo nos queda para seguir disfrutándolo.

    Gracias por el artículo, como siempre.

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