El concepto de tecnoimperialismo se dibuja como una de las claves para entender los fallos y las carencias de la globalización económica supeditada al sistema de propiedad intelectual
Llevo unos días de reflexión sobre el Tecnoimperialismo. He acabado un folletito a partir de algunos posts del blog de los últimos cinco años y sobre todo he tenido que clarificar y profundizar el concepto para poder escribir la correspondiente entrada en la contextopedia.
El concepto es importante porque aunque parezca mentira, en el debate sobre el desarrollo se produce un curioso fenómeno. En buena parte de los países periféricos -aquellos que aún no han emprendido la cuesta arriba del desarrollo- existe la tendencia a pensar la naturaleza de la tecnología como un problema de rico que todavía no ha llegado el momento de plantearse. En Europa y EEUU en cambio, se tiende a ver cualquier exportación o donación tecnológica a regiones menos desarrolladas como una gracia, como algo positivo en si mismo sin tener en cuenta las consecuencias para el desarrollo futuro. Y en otro orden de cosas, entre los que trabajamos el concepto es fácil confundir el Tecnoimperialismo con las ideologías que lo sustentan. De hecho mi primera definición era una definición ideológica… cuando la clave es bien material y basta un mapa para darse cuenta de su importancia:
En el mapa anterior, elaborado a partir del Atlas de Wired sobre propiedad intelectual, los países en la gama de rojos representan los violadores de las normas internacionales sobre propiedad intelectual. En la gama de azules los cruzados que tratan de condicionar la apertura de los mercados desarrollados a las necesidades de la gran industria tecnológica y cultural.
La importancia de las formas jurídicas es clave porque el tecnoimperialismo es la consecuencia que para la división internacional del trabajo y el desarrollo económico tiene la conjunción de:
- la globalización de los mercados
- la alta concentración de la industrias tecnológicas, culturales y farmaceúticas
- un marco jurídico internacional sobre propiedad intelectual donde las patentes, derechos de autor y copyrights se hacen cada vez más extensos y profundos
Si la globalización del comercio mundial tiende a sustituir dependencia por interpedendencia, las tendencias monopolistas en las industrias de los intangibles (las ligadas al desarrollo técnico y científico) en un marco jurídico sobre propiedad intelectual aberrante como el actual, refuerzan la dependencia hasta reducir las soberanías de individuos, empresas y estados a una verdadera caricatura de lo que el concepto quiso significar originalmente.
El Tecnoimperialismo tiene además consecuencias y ramificaciones militares, lingüísticas y culturales. Podríamos ver a su luz toda una serie de fenómenos e ideologías de los últimos años, desde el Creative Commons y su flexibilización de la propiedad para los propietarios (pero no para los comunes) hasta el singular curso que tomó el juicio a Microsoft con la victoria de Bush; desde la doctrina Rumsfeld de la superioridad tecnológica abrumadora hasta la recientemente descubierta filantropía de Gates…
En una palabra, tenemos un amplio campo de análisis y debate abiertos por delante.
En otros blogs este post recibió las siguientes referencias (URI de Trackback)
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[...] de Ugarte escribió un texto sobre lo que el define como tecnoimperialismo. Un gran aporte. En el mismo hace especial hincapié en las formas jurÃdicas que se han plasmado (propiedad intelectual) de [...]







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