Martes, 5 de Agosto de 2008

Del kibbutz a la wikipedia

Arando en el primer kibbutzQue Batya Gur es una de los santas patronas de nuestra biblioteca no es ningún secreto. Su detective Ohayon tiene una muy particular metodología:

En todos los casos, los crímenes hacen de detonante para la completa destrucción espiritual de la sagrada institución. En primer término porque naturalmente, el crimen (o los crímenes) ha sido cometido por alguien de dentro. La situación ha estallado en derramamiento de sangre cuando alguna de las ocultas y más perniciosas miserias humanas del colectivo ha llegado a un callejón sin salida. A continuación, comienza la operación guillotina. El agudo superintendente Ohayon necesita conocer a fondo el funcionamiento y la personalidad colectiva de la institución para llegar a resolver el misterio.

Pero mi favorito es Asesinato en el kibbutz subtitulado Un caso comunitario. Kibbutz en hebreo significa comunidad y realmente un kibbutz es una comunidad, una red distribuida que “sólo” se centraliza en sus procesos de toma de decisión, cuando se convierte en una democracia asamblearia tan radical como lejana de toda lógica pluriárquica.

Todo tiene su historia. Los relatos de los primeros pioneros, ya sean los de Degania, el primer kibutz, o los de Hashomer Hatzair, la juventud sionista, llegados unos años más tarde; son irremediablemente épicos y conmovedores. La idea era sencilla, encontrar un lugar en el mundo para los judíos donde se desarrollaran como campesinos y trabajadores (en vez de como comerciantes) y organizados económicamente de manera cooperativa de modo que no existieran explotados ni explotadores.

Lo que encontraron al llegar fueron tierras yermas y un país escasísimamente poblado, que no contaba con las mínimas infraestructuras para el desarrollo. Su economía fué, en realidad una economía de la escasez más terrible. Escasez a la que enfrentaron a base de idealismo, disciplina y una tremenda voluntad de sacrificio individual en pos del proyecto y la comunidad. En una economía de supervivencia, cualquier pequeño error, cualquier pequeño coste extra, puede tener consecuencias terribles para cada uno y su entorno. Estás en la línea misma… y es terriblemente fácil cruzarla y que una decisión acabe en hambruna.

Las ideas de Agust Bebel sobre la vida cotidiana en el socialismo parecían demostrar una mayor productividad y por tanto aumentar las posibilidades de supervivencia: guarderías, comedores, zonas comunes… sustituyeron rápidamente a las cocinas individuales, la responsabilidad paternal y la intimidad.

Los kibutzim se acostumbraron a reducir el ámbito de decisión de cada uno al mínimo, a someter todo a la asamblea porque todo, o casi todo, tendría consencuencias sobre los demás. Entre las tradiciones socialistas de las que venían y la cotidianidad de la supervivencia, la cultura del kibutz se convirtió en el más acabado totalitarismo democrático que había existido nunca. Todo era decidido por todos, nadie decidía casi nada por uno mismo…

Sobrevivieron. Pero como pasa tantas veces, la cultura permaneció más allá de las necesidades económicas que le habían dado sentido. El kibbutz se convirtió en un generador de escasez. ¿Por qué decidir en asamblea qué ha de estudiar cada cual? ¿Por qué comer siempre juntos? ¿Por qué los padres no van a cuidar a sus hijos en su tiempo libre o incluso llevarlos consigo al trabajo? Las defecciones se multiplican y por primera vez el número de kibutz decrece. Las mismas asambleas ya son presencialmente minoritarias. Aunque es obligatorio asistir, muchos kibutzim las siguen a través de un circuito cerrado de televisión desde sus cuartos.

Es en este marco en el que se desarrolla Asesinato en el kibutz. ¿Qué tiene que ver con nuestro debate, hace dos años, sobre la Wikipedia? Todo. Desde el choque cultural y la incomprensión que genera llegar a marcos donde operan o pueden operar lógicas de abundancia, pasando por la generación artificial de escasez y culminando en las oligarquías participativas.

La novela negra habla de crisis reales del mundo real… y del virtual, muchas veces antes de que sean conocidas y socialmente conscientes.

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Viernes, 22 de Febrero de 2008

E unus pluribum (segunda parte)

Pero no son sólo los idiomas, lo que define a los plurarquistas en cada campo es su sentido y defensa de la diversidad.

El movimiento por la devolución es precisamente un producto directo del plurarquismo, pues la propiedad intelectual aparece como un freno artificial a la diversidad y por tanto a la generación de espacios sociales de plurarquía.

Y más allá del multilingüismo práctico y de la opción por la Devolución frente a Creative Commons en mantra del uso del plural es constante.

El futuro no será una aldea global, sino miles de aldeas globales

nos aseguraba Augusto de Franco definiendo el localismo y avanzando el concepto de multiverso.

Podemos crear tantos blogs, agregadores, entornos colaborativos, wikis o foros como queramos. Entonces, ¿qué sentido tiene someternos a los deseos y los dictados de unos cuantos usuarios que controlan una comunidad virtual?

escribía Enrique Gómez resumiendo el debate que enfrentaba la unicidad de la Wikipedia a la idea de un universo plural de contextopedias

No existe una blogsfera sino muchas

defendía yo mismo en Sevilla y en Porto Alegre, mar de flores en mano, frente al dospuntocerismo y los rankistas de EEUU y España…

Siempre lo múltiple, lo diverso, la asunción de que no existe una sóla verdad social, una salsa de spaghetti perfecta… es decir, la convicción de fondo de que es posible vivir la abundancia y de que esta es un producto de la plurarquía, del amor a la diversidad.

E unus pluribum, de uno muchos. Porque al fin, diversidad social, libertad personal y abundancia son la misma cosa…

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Viernes, 6 de Abril de 2007

Web 2.1: del yo-rey al nosotros-red

El concepto de web 2.0 es realmente ambiguo. Bajo él se esconden topologías de red distintas y por consiguiente estructuras de poder opuestas unidas tan sólo por el hecho de que el output del sistema se genere a partir de la interacción y los contenidos aportados por los propios usuarios.

Poder y estructura de red en la web 2.0

En el concepto de web 2.0 entran por ejemplo Flickr, Youtube o mi favorito: del.icio.us, que con su sistema de redes personalizadas de usuarios nos permite no sólo compartir, sino sobre todo recibir el output de lo que nuestra red valora como los mejores enlaces en cada momento… es decir del.icio.us fabrica abundancia (tantos o más outputs, resultados del sistema, que inputs a escala masiva).

del.icio.us representa pues todo lo contrario de Digg o Wikipedia, que generan escasez mediante la formación de un único output igual para todos los usuarios a partir de los muchos inputs que los usuarios incluyen. La lógica es que cualquiera puede subir cualquier cosa pero el resultado que el servicio ofrece es único e igual para todos. El que la Wikipedia o Digg y sus clones lleguen a un único resultado agregado por un sistema deliberativo o por un sistema de votación mejor o peor, no cambia nada. El sistema de poder no reside en el cómo sino en el para qué, y si el para qué es dar lugar a un único resultado social, un único resultado igual para todos, no será el propio usuario quién ponga y/o elija los filtros que generen el contenido que él lee.

Los primeros productos web 2.1

Esta semana la ola de Mugshot parece estar llegando a España. A primera vista Mugshot es un hijo directo de los widgets de escritorio y un hermanastro mayor de Twitter. Básicamente agrega las cuentas del usuario en los servicios distribuidos más comunes (del.icio.us, posts que el usuario escriba en su blog, lastfm, picasa, flickr…) dando noticia de cada actualización a su red por tres vías: su propia página de usuario en Mugshot (como twitter), los widgets de escritorio que los miembros de su red tengan instalados en su ordenador (como Google Desktop Gadgets) y mediante un widget, en su propio blog (como feevy). Y precisamente Mugshot forma parte de una nueva tendencia en la que también incluiría a feevy y a jaiku.

Una nueva lógica

Evidentemente los dos servicios no son sustitutivos (más bien parecen simétricos en su enfoque), pero muestran en sus elementos comunes lo que parecen ser los ejes que, apostaría, nos encontraremos en los proximos servicios web. Elementos que atienden a una lógica post-Web 2.0, una nueva lógica que me atrevería a llamar web 2.1 y que se fundamenta en :

  1. Agregan los servicios distribuidos de la web 2.0. En el caso de feevy el usuario agrega los blogs, enlaces en delicious, twitters, fotos y películas de las personas o redes que quiere agregar. En mugshot agrega otros usuarios y al hacerlo agrega las actualizaciones de estos en cada uno de los servicios en que el usuario agregado se haya dado de alta (si uno de mis amigos escucha una nueva canción en lastfm aparecerá en mi mugshot aunque a mi su vida musical no me interese demasiado). En Jaiku, agrega RSSs y fichas de usuario en su propia página de usuario
  2. Ayudan a hacer más distribuida la red. Ambos servicios generan abundancia, cada usuario escoge lo que recibirá. Además, ambos invitan al usuario a hacer público ese resultado en su blog o, en el caso de mugshot, en su página de usuario. De este modo los blogs van dejando de estar centrados en el propio blogger y sus obras y van representando a éste inserto en una red social que el mismo define y enlaza. Del blog-egoisla pasamos al blog nodo de red que distribuye información de su entorno social virtual.
  3. Utilizan RSS y Atom como tecnología base. El XML se configura definitivamente como la sangre digital de la red, la tecnología básica para compartir e integrar todo tipo de contenidos en el flujo informativo general de la blogsfera.

Primeras conclusiones

Mugshot ha sido desarrollado por Red Hat y feevy por la Sociedad de las Indias, dos empresas que no tienen nada que ver, salvo… su apuesta por el software libre. No se trata ya de que el software de ambas utilice licencias libres y/o abiertas, que dado el coste de mantener estos sistemas es casi anecdótico porque probablemente serán pocos los que se animen a instalar un servidor feevy o mugshot en sus máquinas. Pero no deja de ser significativo. ¿Por qué? Porque en la próxima etapa lo que veremos será puro bricolage digital. Y en un entorno así los que vienen de la cultura del bricoleur llevarán ventanja.

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Miércoles, 22 de Noviembre de 2006

Croatán o la economía del regalo

Ayer, en la conversación con Fabs comentaba que mi mito favorito de todos los creados por Hakim Bey es el de Croatán:

En el colegio nos enseñaron que los primeros asentamientos en Roanoke no fructificaron; los colonos desaparecieron, dejando sólo tras sí el críptico mensaje “nos vamos a Croatan”. Informes posteriores acerca de “indios de ojos grises” fueron desacreditados como leyenda. Lo que realmente ocurrió, según el libro de texto, fue que los indios masacraron a los indefensos colonos. Sin embargo “Croatan” no era una especie de El Dorado; era el nombre de una tribu vecina de indios amistosos. Aparentemente el asentamiento fue simplemente trasladado de la costa a los pantanos de Great Dismal y absorbido por la tribu. Así que los indios de ojos grises eran reales; aún están allí, y aún se llaman a sí mismos Croatans.

Por tanto, la primera colonia del Nuevo Mundo decidió escindir su contrato con Prospero (Dee/Raleigh/el imperio) y pasarse a los salvajes con Caliban. Se descolgaron. Se convirtieron en “indios”, se hicieron “nativos”, optaron por el caos sobre las roñosas miserias de la servidumbre a plutócratas e intelectuales de Londres.

La potencia del mito radica en la profunda subversión que realiza sobre el nosotros, sobre el concepto mismo de sujeto en el que hemos sido definidos. El indio en el relato de la colonización y conquista de América representa la objetividad del otro, lo humano carente de propósito, frente al nosotros blanco, europeo, que llega para algo. Algo contenido en palabras como conquistar, ocupar y obtener.

Conquista y ocupación del territorio para obtener riquezas naturales en la colonización. Conquista de la mujer, que pasa a estar ocupada cuando el hombre consigue obtener sexo de ella en el relato machista de la relación heterosexual… Y casi igual en el relato de la acción de los media, ocupando espacios sociales, obteniendo exclusivas. O en el de los negocios: conquistando mercados, ocupando nichos, capturando clientes, obteniendo beneficios. Sujeto empresa, público objetivo.

Observen: siempre un lenguaje que remite a lo privativo, a lo propietario, al sujeto (yo-nosotros) como amo de una relación sádica en la que el triunfo perseguido consiste en que el otro pida jústamente aquello que se quiere obtener de él y de lo que simbólica o efectivamente se le priva: territorio, naturaleza, sexualidad, información/fuente, deseo… Conquista, épica, al fin negación del otro convertido en cosa. El mito de Croatán es tan subversivo, tan evocador, nos llama tan profudamente porque remite al goce, el canto y la felicidad. Recuerda Bey:

Volverse salvaje es siempre un acto erótico, un acto de desnudez.

Lo que resuena bajo el aparentemente erudito relato de Bey es una promesa de liberación. Nos fascina el cuento porque intuimos que conceptualizar al otro como objeto es la fuente de nuestra propia constricción, de nuestra propia negación, del vacío que habita bajo la cáscara del definidísimo yo identitario. Pero por lo mismo, la perdida de la ilusión propietaria, exclusiva, también nos hace sentir cercano el vértigo inherente al cuestionamiento más íntimo: aparecen el caos, la mezcla, la pérdida de un origen claro, el fin de un mundo ordenado por objetivos. El propósito ya no preexiste a nuestra propia existencia, ya no está definido, no es el criterio de verdad de la acción social. Porque un mundo croatánico, un mundo donde las fronteras entre el sujeto y el objeto se hacen porosas, donde no hay un otro sino que, desprovistos de las ropas de la subjetividad prefabricada del conquistador, desnudos de nuevo, todos somos otros, es un mundo en el que el propósito desaparece como criterio ordenador de la acción.

Un mundo donde aparece indomeñable la abundancia de la mano de la economía del regalo, del gesto gratuito, del amor a la belleza. Traspasada la épica, es fácil definir Croatán sobre ubuntu aún sin negar sus conflictos, sin soñarla, ni mucho menos, como el Nuevo Jerusalem. Es fácil pasar de la competencia por privar a otros a la competencia por empoderarles. De la épica del caudillo a la lírica del mumi. Porque como decía la pintada que hoy encontramos al salir de cenar y que ilustra este post:

¿Sabes que la vida es gratis?

PS. Por cierto, no piensen esto utopía comunitarista, es símplemente una consecuencia del capitalismo que viene, una ensoñación sobre un mundo en el que las fronteras entre sujetos y objetos, entre productores y consumidores, entre empresas y audiencias se tornan confusas, en que los propósitos se vuelven vagos, se diluyen. Y con ellos el mundo de los certeros conquistadores deja paso a un futuro de cartógrafos de lo movedizo.

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Miércoles, 30 de Agosto de 2006

Deconstruyendo deUgarte

En la última serie de posts de Jorge Cortell, encuentro la clave que necesitaba para entender mi propio relato sobre la importancia de la postmodernidad y acabar así su entrada en la contextopedia.

Porque… ¿a cuenta de qué tanto interés y tanto debate? Defendiendo la postmodernidad, erosionando el relato científico, no estaba haciendo un mero ejercicio intelectual en busca de la verdad. No, no era inocente. Estaba defendiendo una práctica y una alternativa. Aún sin ser en exceso consciente.

El discurso moderno se reproducirá en la red buscando una virtualización que conserve su lógica legitimadora de un poder descentralizado y democrático. Pero esto no podrá hacerlo en el mundo virtual más que generando artificialmente escasez. El triunfo de la blogsfera frente a la web de las puntocom y las revistas colectivas de referencia (como Slashdot o Wired) a las que acabará absorviendo o la aparición de las contextopedias en reacción al proyecto ciber-moderno por excelencia (la wikipedia) marcan el verdadero centro del conflicto inevitable en toda época fronteriza.

En general las tendencias a reproducir las lógicas descentralizadas, democráticas y nacionales, buscarán ampararse en el discurso moderno, mientras que las tendencias a la organización distribuida, a la desterritorialización del tipo del sionismo digital o a la exaltación de subjetividades e identidades baratas, blandas, cambiantes y mestizas que requieren la plurarquía optarán por argumentos postmodernos para deconstruir los viejos conceptos, desnudando su origen. Baste comparar cómo Creative Commons se explica a si mismo con cómo se define a la propiedad intelectual en esta muy postmoderna contextopedia.

La explosión de subjetividades que se produce cuando una red se hace distribuida, cuando se multiplica el número de conexiones entre los nodos y la identidad pasa a ser una construcción de cada cual y no una mera opción entre grandes modelos, necesita un criterio de verdad que le de soporte que ya no puede ser el moderno.

En el relato moderno sólo hay una verdad que la razón (esa chispa del dios monoteista que vive en cada uno de nosotros) nos permite descubrir. El mito democrático, o el enciclopédico parten de esta fundamentación epistemológica: el parlamento, las academias, la elección democrática… se presentarán como máquinas de agregación de subjetividades cuyo output tendería en proceso hacia esa verdad única y evidente.

Hoy toda esa lógica monoteista secularizada nos asusta y como a Jorge nos parece que la libertad tiene poco que ver con la agregación de preferencias para obtener un único comportamiento socialmente aceptado. Al revés, la libertad se nos presenta como la posibilidad de la diversidad.

Como Giovanni Vattimo somos un tanto irónicos frente a la epistemología de la democracia, del output único, que en la red sólo puede existir generando artificialmente escasez. Decía Vattimo que no es que cuando encontramos la verdad nos pongamos inmediatamente de acuerdo gracias a la universal luz de la razón. Más bien decimos que hemos alcanzado la verdad cuando nos ponemos de acuerdo.

La verdad es pues una cuestión de espacios, de subjetividades y miradas. El espacio social permite la diversidad. Cada uno podemos tener nuestro blog sin someter los temas ni el enfoque a la decisión democrática de lectores o de otros editores (como en la vieja lógica de las revistas colectivas y los ezines). Cada uno podemos tener nuestra contextopedia sin someter a votación la relevancia de tal o cual término o la forma en que se define tal o cual movimiento o idea. Y llamamos libertad a la posibilidad de crear espacios de relación -enlazándones y debatiendo con quien queramos- donde no tengamos que someter nuestras creencias, miradas y discursos a una decisión ajena.

En la cotidianidad hablamos de la blogsfera o el mapa de identidades formado poco a poco por las contextopedias, en el límite hablamos de ZTAs y sionismo digital.

El hecho es que la explosión de libertad y diversidad, que permiten las redes distribuidas no puede sostenerse desde una epistemología monoteista como la moderna que se relata a si misma como el único proceso histórico en el camino de la verdad y la redención. Defendiendo la postmodernidad defiendo en realidad mi cotidianidad y la legitimación de un modo de vida en red que para muchos de nosotros es ya, una realidad y no sólo una perspectiva o un deseo.

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Viernes, 23 de Junio de 2006

Individuación vs individualización

Ultimamente, con tanto pesado avalanzándose sobre el servidor y con tanto trabajo en las Indias escribo aún más apresuradamente de lo normal… y claro lío, por lo que se ve, a propios y extraños. La última confirmación ha sido el post de Juan Urrutia, quien se plantea la diferencia entre individualización e individuación en relación con dos conceptos sobre los que he trabajado últimamente.

A Juan las contextopedias le parecen un claro ejemplo del primer proceso, relacionado con la evolución de las redes sociales hacia una estructura distribuida.

Creo yo que lo ha entendido mejor que Rafa Estrella, quien pensaba que al desarrollarse las contextopedias individualmente, como los blogs, no eran un “espacio de conocimiento compartido“. Todo lo contrario. Al multiplicarse esos espacios individuales es como surge un espacio realmente compartido. Como la blogsfera frente a Barrapunto.

Como resultado de un proceso de individualización de la Wiki, no sólo el resultado agregado sigue siendo un espacio de conocimiento compartido, sino que es mayor y más diverso, más rico que si se concentrara en un sólo punto… y sobre todo más libre. En las contextopedias claro que hay espacio para todos porque cada uno lleva el suyo. En la wikipedia siempre habrá cosas que la mayoría considere no relevantes. Aunque sea una mayoría justa.

A Juan en cambio, el sionismo digital le plantea muchas más dudas.

En realidad de lo que estamos hablando es de la diferencia entre individualización e individuación. Mientras la primera es en realidad una forma de socialización entre pares, no mediada por instituciones, castas o capas de ningún tipo, la segunda representa una forma de aislacionismo, de separatismo personal que acaba afirmando, al fin, la imposibilidad de la comunicación con el otro en el más puro relativismo cultural. Mientras la primera surge de la posibilidad de renegar de los intermediarios, la segunda surge de renegar de la vida social.

El sionismo digital: ¿individualización o individuación?

En la definición que daba en mi Contextopedia señalaba tres características del sionismo digital:

  • Rechazar tomar parte en redes cuya topología no sea distribuida. Sin embargo, a diferencia del Ciberpunk, los sionistas digitales no construyen alternativas colectivas distribuidas, construyen su nodo y si se forma red mejor, pero no es el objetivo de su actividad.
  • Transferencia a lo virtual del mayor número dimensiones sociales de la propia vida (trabajo, desarrollo intelectual, creatividad…). Una estrategia para vivir la mayor parte posible del propio tiempo en redes distribuidas disfrutando de la libertad y la forma de socialización que les es propia
  • Intentar restringir la comunicación entre el ámbito social territorial y el virtual, separando ambos bien mediante la búsqueda de territorios de referencia ajenos a los de su comunidad territorial, bien cambiando de ubicación territorial, a menudo en un proyecto colectivo.

En los dos primeros puntos vemos como el sionista digital no es proselitista, no construye un Arca e invita a los otros a ir, pero tampoco construye un refugio personal, no es un anacoreta, no quiere dessocializarse, quedarse solo, individuarse convencido de que no tiene nada que hablar con nadie porque nadie le va a entender…

Pero tal vez sea el tercer punto el más conflictivo o dudoso. ¿Por qué buscar esa impermeabilidad entre lo territorial y lo virtual? Simplemente porque el reino del territorio lo es también de la escasez, mientras que el de lo virtual es el de la relación social libre. Quien quiera individuarse no tiene nada que hacer en la red virtual, una herramienta que sirve exclusivamente para comunicar.

El sentido del sionismo digital es en realidad independizar la vida virtual del mayor número de componentes territoriales posibles. Tal vez un ejemplo baste para iluminarlo.

Yo imagino mi Sión como un sagrado, como un sitio tranquilo fuera de las fronteras del país donde vivo. Un sitio donde llevar los servidores e incluso mudarnos si las leyes se volvieran demasiado absurdas o el ambiente político tan pesado o violento que no permitiera hablar de otras cosas o vivir sintiéndome seguro. Y mientras tanto… entreveo Sión como un hotelito rural en un sitio agradable donde reunir una o dos veces al año a aquellos amigos de los que más he aprendido para hablar tranquilos entre siestas, paseos y lecturas.

¿Qué pasaría si otras personas en mi red se hicieran un Sión así? Pues que habría una red de sagrados redundante. Si tuviera la extensión suficiente incluso permitiría la ilusión de pensar que no me podría afectar gravemente casi ningún evento distinto al cambio climático o a una guerra mundial. Y en ausencia de desastres territorializados tendríamos un calendario vacacional estupendo. Todo lo contrario de la individuación.

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Lunes, 19 de Junio de 2006

Por qué soy sionista digital

La vida en el ciberespacio no es precisamente dulce y educada. A fin de cuentas esto sigue siendo la frontera digital, un lejano Oeste que nunca se urbaniza.

Precisamente por eso puedes ser libre aquí. Siempre puedes ir más allá. Construir por tu cuenta algo nuevo, disfrutarlo y encontrarte un día con que otros han seguido un camino similar y tu vida electrónica es mucho más rica.

Un buen día podría por ejemplo conectarme por la mañana y descubrir que mucha gente se ha construido su propia contextopedia. Podría recurrir entonces a las definiciones de un físico para entender por fin la teoría de cuerdas, a mis escritores favoritos para conocer sus distintas definiciones de novela o a un parlamentario para que me explicara claramente el sistema electoral. Y seguramente algunos seguiríais viniendo a ver mis entradas sobre Teoría de redes sociales.

¿Utópico? Si hemos visto nacer la blogsfera desde la nada ¿por qué no una red de contextopedias? Y quien dice contextopedias dice cualquier otra cosa que podamos pasar de descentralizada a distribuida.

Funcionarios y profesionales

Este escisionismo que mediante el impulso de nuevas redes distribuidas, abre nuevas posibilidades a lo colectivo representa una novedad radical con el viejo mundo. Es la lógica de la abundancia frente la de la escasez.

Y no es que en el viejo mundo de las estructuras descentralizadas todo y todos fueran mezquinos y lamentables. Al contrario es un mundo verdaderamente épico para quien lo vive desde una lógica profesional, esto es profesando la convicción de que su trabajo cumple una misión social. Entre las personas que admiro en mi entorno virtual hay no pocos de ellos: JJ Merelo y Rafael Estrella, ambos profesores y profesionales en el sentido anterior serían dos estupendos ejemplos de hasta qué punto el viejo mundo produce y requiere también grandes personas, héroes cotidianos…

…pero eso no niega la posibilidad que todo sistema descentralizado -empezando por el viejo y entrañable sistema de Correos- abre a la arbitrariedad de quien ocupa un nodo intermedio entre la información y los comunes. No es nada nuevo

Volvía a casa y pensaba que Correos, el socialismo y las redes descentralizadas en general agonizan por esa marea de pequeñas o grandes arbitrariedades que permiten a los nodos y que al final -como pasó con el servicio militar- la sociedad acaba por no perdonarles. Igual que la mili desapareció porque nadie quería ser víctima de las arbitrariedades del cabo o sargento de turno, hoy por cada carta enviada por el sistema postal público se envían casi 10 emails. Todo un síntoma: el correo electrónico funciona sobre una red distribuida. Una red que a que a diferencia de Correos es robusta por si misma: en principio no hay cartero o central que pueda ponerte un filtro…

Y es que la mera posibilidad estructural de la arbitrariedad abre un proceso de selección adversa. Llegar a ser nodo centralizador tendrá más interés para los que quieran ejercer la arbitrariedad que para los profesionales. Los más interesados en ser concejales de urbanismo serán los que quieran ligarse a la especulación, los más interesados en ser funcionarios serán los que menos dispuestos estarán a entregarse a su trabajo y piensen que pueden vaguear o dar mal servicio al público, protegidos por la seguridad del contrato.

La historia de la salud democrática del estado y de la salud moral de las empresas ha sido hasta ahora una batalla épica entre el ejército de las sombras de los que veían ventajas personales en el poder de filtro y la guerrilla moral de los que luchaban porque los nodos centralizadores sirvieran a los comunes aún a costa de un extra de dedicación y trabajo.

Y eso se proyecta en todo aquello del mundo online que replica estas estructuras descentralizadas: en el origen de los tiempos virtuales el viejo USENET, luego el Open Directory Project (ODP)… ahora menéame o la Wikipedia .

Sionistas en un mundo de abundancia

Pero no nos engañemos, en el mundo virtual, a diferencia de en el mundo físico, la estructura descentralizada no es la menos mala de las posibles. El salto a lo distribuido está siempre ahí como posibilidad. Por eso la crítica a la gestión acaba tan rápidamente en crítica a la estructura de este tipo de sitios. Y los influidos por el ciberpunk español no somos los únicos en darnos cuenta. Jaron Lanier daba el salto muy rápidamente en un reciente artículo que me recordó mucho a los de Enrique Gómez o a los míos.

En el viejo mundo Arquíloco era un anacoreta. En el mundo virtual es un explorador.
En el viejo mundo Arquíloco era un traidor a la causa común al no querer combatir. En en mundo de las redes distribuidas, sirve al común rechazando luchar por la polis, separándose del demos y construyendo para si.

Arquíloco, en el viejo mundo, prefería huir a morir en el combate… pero a cambio de la vida tenía que asumir el riesgo de ver cuanto había construido arrasado, defendido por otros que además, nunca le perdonarían la defección. La duda moral estaba entre asumir la soledad del que no entra en combate por lo colectivo y luchar junto con los profesionales de los que hablábamos antes, en el seno de una identidad preestablecida y con la que nunca se podría encajar completamente.

Hoy Arquíloco es el héroe, porque al tirar el escudo puede marchar hacia una frontera infinita en la que configurar un nuevo mundo. Y como hemos visto no tiene porque sufrir la soledad, puede vivir en la fraternidad de las redes distribuidas. Arquíloco puede ser un sionista digital.

¿Qué es ser “sionista digital”?

El sionismo digital es una etiqueta con la que intentar capturar un espíritu presente sin duda en nuestros días y nuestro mundo. Es difícil describir todas sus formas posibles pero yo lo caracterizaría en una serie de actitudes

La más llamativa es que el sionista digital rechaza las estructuras centralizadas y descentralizadas. Sin embargo, a diferencia del ciberpunk tal como lo entendiamos hasta ahora, no emprende la construcción colectiva de un entorno distribuido, sólo hace su parte: si se suman otros, mejor, si no, ya le basta con ella. No crea una nueva urbanización y la promociona, movilizando a la gente para instalarse. Construye su bungalow sin importarle si serán muchos los que le seguirán o no. Es decir, el sionista digital es un ciberpunk no proselitista.

Además, busca no sólo que la totalidad de su vida virtual se desarrolle en un entorno distribuido, fraterno y de libre elección, esto es, donde comparta identidad (contextos) y a lo mejor hasta proyectos. Busca que el entorno virtual ocupe una parte protagonista de su vida intelectual e incluso profesional. Sigue obviamente una estrategia para disfrutar en el mayor número de dimensiones vitales de esa nueva libertad que le permite la red, trasladando a la red cuanto puede.

El sionista digital es resumiendo, aquel que se separa de las redes cuyas arquitecturas permiten la arbitrariedad, aquellas regidas por el principio de escasez más o menos artificialmente.

Sin embargo, hay un punto irreductible de escasez. Somos un cuerpo, no un espíritu o un fantasma digital de una conciencia. Ocupamos espacio y asociado a todo lo que lo rija (ciudad, estado, comunidad) imperará el problema de escasez.

La estrategia del sionismo digital frente a este problema es intentar contingentar y limitar la permeabilidad de un mundo respecto a otro… esa y no otra es el origen, creo yo de tanto afán inútil por hacerse con un estado o fundar uno nuevo… pero eso es otra historia y merece ser investigada más y explicada con más tranquilidad buscando, de paso, alternativas accesibles.

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Miércoles, 14 de Junio de 2006

El primer gran mapa distribuido de identidades

Enrique Gómez comentaba ayer la perspectiva de una Wikipedia distribuida como resultado de la extensión de contextopedias personales como la suya o la mía.

Desde el punto de vista individual, la contextopedia de cada cual sí que puede ser una alternativa a la Wikipedia. Evidentemente me resultan infumables algunos artículos de la Wikipedia que definen cosas fundamentales para lo que escribo. Mis propias entradas servirán mejor como contexto a mis posts que las wikipedicas sobre Teoría de redes o memética por ejemplo.

Pero si agregamos, si contemplamos el mapa de conjunto de decenas de contextopedias personales nutriendose unas de otras y divergiendo a veces en matices a veces en fundamentos de las definiciones, el resultado no es, como parecería intuitivamente una Wikipedia distribuida… o al menos no tan sólo. Por supuesto que surgirían índices, síntesis con distintas marcas y firmas, con distintos cánones y garantías que ofrecerían “enciclopedias electrónicas” en función de tal o cual discurso estructurador.

Pero esto no sería lo realmente revolucionario.

En un mundo donde cada cual se expresa como una serie de textos en evolución (el blog por ejemplo), la identidad es una comunidad de contextos. Compartimos tal o cual faceta de nuestra identidad con otro u otros en la medida en que compartimos definiciones comunes de los conceptos sobre los que construimos nuestra propio camino de aprendizaje.

El blog es una heramienta de penetración, de comunicación, de evolución personal. Es algo en cambio. Lo que escribo hoy puede contradecir a lo que escribí ayer porque se da en un proceso dialéctico, en un camino de descubrimientos en el que voy contrastando hipótesis, ideas, intuciones, teorías…

Pero más allá hay un fondo mucho más estable, la base de mi evolución: los contextos.

Podemos diferir en un post con otro blogger sin por ello poner en duda que hay una identidad común (que es la que da sentido a la discusión). La evolución personal se ve bien reflejada en las series temporales de temas e ideas que hacen un blog y contrastándolas podemos encontrar confluencias y divergencias. Pero ¿Dónde se explicita lo que se va sedimentando? ¿Cómo se mide la empatía, la existencia de comunidad?

Ahora lo veo claro: en los contextos. Al explicitarlos descubrimos nuestra propia identidad. Al poner nombre a las cosas y darles lindes con conceptos, iluminamos el tejido que es invisible en los posts.

Una red de bancos de definiciones, una red de contextopedias, es un mapa de identidades real, no basado en valoraciones subjetivas -y por lo general efímeras- de la afinidad, sino en las definiciones subjetivas que cada cual hace de las piezas que importan a su mundo.

Con las contextopedias pasamos de comparar evoluciones y distribuir opiniones y noticias (=blogs) a comparar las estructuras con las que cada cual cimenta su subjetividad. Distribuimos en red identidades como ni FOAF ni los blogs pudieron hacer nunca. Si como decía el otro día Pere Quintana, “nuestra identidad está en nuestros textos“, lo que hacemos ahora es escarbar bajo ellos, dejar su fundamento y ponerlos a la luz para que cada cual tome, compare, juegue, aprenda, se mestize o nos abomine. Para que cada cual pueda desplegar, como una carta marina de la blogsfera, el gigantesco mapa de los fondos que dan sentido a sus corrientes, las casi infinitas identidades superpuestas que constituyen su geografía bajo las aguas.

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Miércoles, 31 de Mayo de 2006

Wikipedia ¿por qué no?

Como sabéis vengo apoyando la propuesta de Rafael Estrella aún desde antes de que se hiciera pública. Sin embargo, la experiencia nos obliga a matizar: una cosa es que sea digna de apoyo, incluso a veces dramáticamente necesaria, una iniciativa que trata de equiparar las herramientas en nuestros idiomas a las herramientas anglófonas y otra que la herramienta en si misma, en este caso la Wikipedia, sean santo de nuestra devoción.

Porque lo que se ha hecho evidente, con asuntos como la votación del borrado de la biografía de PJ Romero, aunque finalmente se mantenga, o la del día del orgullo friki, es que la Wikipedia puede resultar gratuitamente frustrante… especialmente cuando una campaña como la de Rafael Estrella lleva a un montón de “novatos” a aportar rompiendo los equilibrios y estilo de la pequeña comunidad que ya estaba “establecida” y generándose conflictos por un quíteme usted esta entrada.

Pero, más allá de las pequeñas miserias humanas e identitarias ¿Cómo puede siquiera discutirse que una entrada sea irrelevante o no? ¿qué sentido tiene dejarlo en manos de un proceso de votación? Me acordaba en estos días de los horribles tiempos de USENET en español, cuando intenté crear un grupo de news de Economía -no había ninguno en español- y lo intenté crear lógicamente en la sección de ciencias. Salieron un montón de cafres discutiendo si la Economía era ciencia o no y finalmente no se aprobó. Google convirtió aquella decisión “democrática” en pluriárquica cuando sacó GoogleGroups… pero entonces faltaban años todavía para pasar de la escasez a la abundancia.

La cuestión es que la Wikipedia tal como existe hoy se basa en una generación artificial de escasez que justifica una gestión democrática claramente innecesaria. O mejor dicho, se basa en un proceso democrático que genera artificialmente escasez y con ella un tipo de conflicto que es el característico de nuestros tiempos. Acostumbrados a la plurarquía de una red distribuida como la blogsfera, donde cada cual escribe y aporta independientemente de la relevancia que le adjudiquen los demás y sin tener que someterse a la aprobación o la votación de nadie, no puede resultarnos sino frustrante un sistema centralizado y democrático donde el trabajo de cada cual puede ver sometida a votación su mera existencia.

La cuestión es que en la red aparecen, como bien dice Enrique Gómez, muchos proyectos de mentalidad antigua. Proyectos que se basan en centralizar en vez de en distribuir, en generar escasez en vez de en generar abundancia y diversidad y que a consecuencia de eso se ven abocados a una gestión democrática innecesaria. En una gestión democrática la minoría se sometera a la mayoría, se frustrará el menor número sí, pero ¿qué sentido tiene cuando podrían convivir todas las versiones, incluirse todas las entradas y recogerse todas las aportaciones? ¿Qué sentido tiene que haya una única manera de leer/consultar la Wikipedia o los resultados de Menéame cuando puede interesarnos mucho más la “versión de nuestros pares”?

En el código va la implícita la ley. El código genera una arquitectura informacional que a su vez traduce una estructura de poder. No se trata sólo de que el código sea libre o abierto, eso sólo hace que la ley sea conocida, que no se oculte bajo un binario. La cuestión es qué y cómo ordena las relaciones entre las personas y la comunidad a la que pertenecen.

Si en un mundo de escasez la democracia es una solución exigible, en un mundo de abundancia potencial lo exigible es la plurarquía y la democracia tan sólo un tic del pasado.


Actualización: No os perdáis el post al respecto de Enrique Gómez


Actualización 2: Alberto también saca post al respecto contando el affaire de la entrada del “Día del orgullo friki”.

Guardado por David de Ugarte en Destacados a las 10:30 am | (0)

Domingo, 23 de Abril de 2006

7 tesis sobre la blogsfera

Venimos toda la tropa indiana de proseguir el debate que dio pie, por correo, al post anterior, con un café delante. La charla, con nuestra comentarista dispersa ha sido, por cierto, todo menos lineal y muy divertida. Ayudaba y mucho que ella ha resultado ser una persona encantadora y sumamente interesante, de esas con las que te quedarías hablando días.

Sobre el tema que nos juntó originalmente han surgido unas cuantas ideas y seguramente, eso sí, una línea de argumentación que creo yo resume bastante bien el ya amplio debate/investigación que mantenemos sobre la blogsfera en nuestra red.

  1. Los enlaces recibidos por un blog no están directamente relacionados con el número de lectores que le siguen
  2. Por tanto, aunque desde el punto de vista de como se enlazan entre si los blogs puedan formar una red de libre agregación, los lectores no se reparten según una distribución potencial sino según mecanismos de oferta y demanda normales, donde el recurso escaso es el tiempo de lectura
  3. Influencia es la capacidad de un medio, un grupo o un individuo para modificar por si mismo, la agenda pública: en principio podría estar relacionado con el número de lectores, o cuando menos requerir un número de lectores mínimo.
  4. Aunque sólo sea por eso, que no solamente, ningún blog es medio, la blogsfera es el medio: un blog concreto, a diferencia de un gran periódico, no puede modificar la agenda pública. La blogsfera, la gran red social de personas que se comunican a través de bitácoras, sí, como ha demostrado una y otra vez.
  5. Aunque de por si esto no garantizaría la existencia de grupos decisivos la perspectiva no es la división entre una blogsfera influyente o decisiva por si misma y una blogsfera comparsa. La masa crítica de lectores necesaria para que haya influencia se puede alcanzar, y es previsible que así siga siendo, por muchos subconjuntos de blogs diferentes. Tanto directa como, aún más, indirectamente, cuando las ideas de los blogs son citadas en la conversación social por otros medios, desde el boca a boca a los medios de comunicación tradicionales pasando por las convocatorias en cadenas de emails o SMSs.
  6. Como no creo en ningún tipo de determinismo y a largo plazo lo único seguro, como decía Keynes es que todos estaremos muertos, todo lo que ayude a consolidar la estructura distribuida de la blogsfera, ayudará a que siga sin haber individuos o grupos decisivos y que por tanto la blogsfera siga siendo un instrumento real de la sociedad civil. Una esfera pública abierta. Lo que a su vez me reafirma en mi postura sobre los comentarios abiertos y mi apoyo a las tesis de Enrique y Pere.
  7. El modelo bloggers estrella/comentaristas tiende a equiparar la blogsfera al universo informativo de la prensa, vaciándola de su contenido realmente novedoso y ciudadano, cuando de lo que se trata es de bloguizar al mayor número posible de ciudadanos para que se incorporen, con voz propia a la formación de la agenda pública.

Por todo esto, no quiero convertir mi blog en una comunidad a través de los comentarios. Entre otras cosas porque no sería una comunidad de iguales, sino un barco con un “director” -yo mismo- que marcaría los temas, la agenda interna… cuando de lo que se trata es jústamente de lo contrario. Leedme, pero no sometáis vuestra palabra a la mía, vuestra agenda de temas a la mía. ¡¡Haced vuestro blog!! ¡¡Tomad la palabra sin depender de nadie!!

Guardado por David de Ugarte en Destacados a las 10:52 pm | (2)

Tout ce qui n'est point nouveau dans un temps d'innovation est pernicieux ~ Saint Just

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