Martes, 5 de Agosto de 2008
Que Batya Gur es una de los santas patronas de nuestra biblioteca no es ningún secreto. Su detective Ohayon tiene una muy particular metodología:
En todos los casos, los crímenes hacen de detonante para la completa destrucción espiritual de la sagrada institución. En primer término porque naturalmente, el crimen (o los crímenes) ha sido cometido por alguien de dentro. La situación ha estallado en derramamiento de sangre cuando alguna de las ocultas y más perniciosas miserias humanas del colectivo ha llegado a un callejón sin salida. A continuación, comienza la operación guillotina. El agudo superintendente Ohayon necesita conocer a fondo el funcionamiento y la personalidad colectiva de la institución para llegar a resolver el misterio.
Pero mi favorito es Asesinato en el kibbutz subtitulado Un caso comunitario. Kibbutz en hebreo significa comunidad y realmente un kibbutz es una comunidad, una red distribuida que sólo se centraliza en sus procesos de toma de decisión, cuando se convierte en una democracia asamblearia tan radical como lejana de toda lógica pluriárquica.
Todo tiene su historia. Los relatos de los primeros pioneros, ya sean los de Degania, el primer kibutz, o los de Hashomer Hatzair, la juventud sionista, llegados unos años más tarde; son irremediablemente épicos y conmovedores. La idea era sencilla, encontrar un lugar en el mundo para los judíos donde se desarrollaran como campesinos y trabajadores (en vez de como comerciantes) y organizados económicamente de manera cooperativa de modo que no existieran explotados ni explotadores.
Lo que encontraron al llegar fueron tierras yermas y un país escasísimamente poblado, que no contaba con las mínimas infraestructuras para el desarrollo. Su economía fué, en realidad una economía de la escasez más terrible. Escasez a la que enfrentaron a base de idealismo, disciplina y una tremenda voluntad de sacrificio individual en pos del proyecto y la comunidad. En una economía de supervivencia, cualquier pequeño error, cualquier pequeño coste extra, puede tener consecuencias terribles para cada uno y su entorno. Estás en la línea misma
y es terriblemente fácil cruzarla y que una decisión acabe en hambruna.
Las ideas de Agust Bebel sobre la vida cotidiana en el socialismo parecían demostrar una mayor productividad y por tanto aumentar las posibilidades de supervivencia: guarderías, comedores, zonas comunes
sustituyeron rápidamente a las cocinas individuales, la responsabilidad paternal y la intimidad.
Los kibutzim se acostumbraron a reducir el ámbito de decisión de cada uno al mínimo, a someter todo a la asamblea porque todo, o casi todo, tendría consencuencias sobre los demás. Entre las tradiciones socialistas de las que venían y la cotidianidad de la supervivencia, la cultura del kibutz se convirtió en el más acabado totalitarismo democrático que había existido nunca. Todo era decidido por todos, nadie decidía casi nada por uno mismo
Sobrevivieron. Pero como pasa tantas veces, la cultura permaneció más allá de las necesidades económicas que le habían dado sentido. El kibbutz se convirtió en un generador de escasez. ¿Por qué decidir en asamblea qué ha de estudiar cada cual? ¿Por qué comer siempre juntos? ¿Por qué los padres no van a cuidar a sus hijos en su tiempo libre o incluso llevarlos consigo al trabajo? Las defecciones se multiplican y por primera vez el número de kibutz decrece. Las mismas asambleas ya son presencialmente minoritarias. Aunque es obligatorio asistir, muchos kibutzim las siguen a través de un circuito cerrado de televisión desde sus cuartos.
Es en este marco en el que se desarrolla Asesinato en el kibutz. ¿Qué tiene que ver con nuestro debate, hace dos años, sobre la Wikipedia? Todo. Desde el choque cultural y la incomprensión que genera llegar a marcos donde operan o pueden operar lógicas de abundancia, pasando por la generación artificial de escasez y culminando en las oligarquías participativas.
La novela negra habla de crisis reales del mundo real
y del virtual, muchas veces antes de que sean conocidas y socialmente conscientes.
Miércoles, 9 de Agosto de 2006
Pere Quintana nos envía una nueva entrada de Rough Type sobre los cambios que Jimmy Wales anuncia en la Wikipedia.
Wikipedia cofounder and prime mover Jimmy Wales set the new agenda in his keynote address, when he announced that the online encyclopedias focus would shift from quantity to quality. In a subsequent interview with the New York Times, Wales said that theres a sense in the English[-speaking] community that were going from the era of growth to the era of quality
That could mean quality control making sure the information is accurate and it could mean a clearer presentation, or more information.
Esta evolución, iniciada ya por el otro cofundador de la enciclopedia colaborativa Larry Sallinger con el lanzamiento de Digital Universe, lleva al autor del post a la siguiente conclusión:
But at least this years Wikimania helped set one thing straight: Quality is ultimately a function not of openness but of control. Quality doesnt emerge naturally from below; its imposed willfully from above.
Esta conclusión me parece sencillamente atroz: La calidad, lo bueno, es un juicio individual, no una propiedad objetiva de las cosas. Por eso el mercado es el que hace emerger la calidad, al someter toda la oferta a cada uno. Porque sólo los individuos, los usuarios, pueden ser jueces legítimos de su propio bienestar y decidir lo que es calidad para ellos. Personalmente pensaba que ya estaba cerrado el viejo debate histórico en el que la Iglesia Católica y sus doctores se arrogaban el monopolio de la lectura de las fuentes bíblicas y la publicación de obras sobre temas que de algún modo pudieran afectar a la interpretación de las Santas Escrituras. Pero he aquí que el viejo debate vuelve, secularizado, una vez más.
El problema es que cuando se parte de la idea de una única oferta, sea la oferta teológica de la Iglesia Católica o la oferta informativa de la Wikipedia, cuando se parte de un monopolio con un único producto, una única wikipedia y de un único saber convencional, estamos hablando en realidad de que sólo es legítima una única subjetividad y útil tan sólo la información que la satisface.
¿Quieren calidad? No sigan pensando en la lógica del monopolio, sino en la de un mapa de información tan diverso como lo son las propias subjetividades de los individuos, fomenten las contextopedias de todo tipo y construyan buenas herramientas para que cada cual pueda agregar, según sus propios criterios de calidad, sus resultados.
Viernes, 16 de Junio de 2006
Bueno, después de unos días de comment-bombing y cutre-injurias, tras la rabieta que les dió a los bibliotecarios de la Wikipedia española porque empezara mi propia contextopedia ahora pretenden borrar la biografía que me subió Bambino y que luego compas de Ciberpunk completaron
Para calentar el ambiente, ha habido juego sucio previo de algunos bibliotecarios. Me han acusado por ejemplo de plagiar en Contextos entradas de la Wikipedia
cuando esas entradas estaban sacadas enteritas de mis propios textos, publicados desde hace años en la página de Juan Urrutia o en la mía
o incluso habían sido copiadas en la Wikipedia del mi propia entrada en Contextos con horas de diferencia
En fin. Que cojan de mi web y mi contextopedia lo que quieran que para éso está, pero que no acusen en falso. Es triste, estúpido e inutil. ¿Por qué le tienen tanto miedo a mi modestísima contextopedia personal? ¿Temen tanto la aparición de una Wikipedia Distribuida hecha de verdad por la gente sin su supervisión?
Obviamente no voy a entrar en la votación sobre mi propia relevancia, que borren cuanto quieran, perderá calidad su producto, no mi vida. Y sobre todo así demostrarán aún más claramente lo que de verdad quieren demostrar: que la Wikipedia, no es un servicio público, es su feudo y está hecha a su imagen y con sus modos. Lo siento Rafa, tu idea era buena en lo que toca a darle vida a nuestra lengua, pero el sistema de gobierno de quien recibía instrumentalmente el favor no, ¿ves como al final no merecía la pena? La lógica de la represalia demuestra empíricamente la insensatez de meterse ahí. Si no se hubiera abierto el debate y no hubiera criticado a la Wikipedia y su lógica de gobierno mi biografía seguiría indiscutida. A eso le llamo yo neutralidad de los contenidos.
En todo esto también ha habido cosas divertidas. La mejor, descubrir que los bibliotecarios, esos grandes defensores de la calidad que supone el debate y control de contenidos entre pares, tenían blogs como este
¿A qué se refieren con pares? De verdad resultan más fiables los contenidos revisados por alguien que llena su blog a base de fotos cutres de culos y tetas? En fin
Que borren lo que quieran, no llevo años escribiendo y haciendo cosas por aparecer en un sitio u otro, sino porque hacerlas y aprender me pagan de sobra. Con todo esto, a pesar de estas mezquindades finales, no han sido pocas las cosas que he aprendido en positivo.
Lástima que el precio de aprender cosas nuevas sea, muchas veces, descubrir otro rinconcito oscuro, refugio de mezquinos anónimos.
Actualización: la noche de los cristales rotos wikipédicos
Descubro ahora que para rematar han puesto etiqueta de no neutralidad a la biografía de Juan Urrutia (un viejo texto puesto al día), aduciendo que es una hagiografía
extraña hagiografía la que tan sólo lista las obras publicadas por un autor
Y por supuesto han declarado sin relevancia aparente las ciberturbas. No puedo dejar de acordarme de aquella canción de los ochenta que decía la asamblea de majaras ha decidido: mañana, sol y buen tiempo
Creo de hecho que hay más barbaridades del mismo estilo, todas perpetradas por el mismo bibliotecario, para variar anónimo y sin blog. ¿Buscará también a mis familiares? ¿Nos darán él y sus colegas de casta el ciberpaseillo wikipédico a todos los ciberpunks, bloggers y gente de mal vivir de la red? Se ve bajo tanto berrinche y afán de represalia una fantasia a lo Noche de los cristales rotos
y me da risa.
Pobrecico, se sintió amenazado, temió por un momento perder su monopolio, su pequeño momento de poder diario y anónimo, ése momento, ése poder y ésa gloria que sólo algo como la Wikipedia, podía permitirle. Tranquilo, amigo, por eso me fuí, por eso empecé mi propio repositorio de referencias personales, para no tener que discutir con pares como tú si el 13M, o las revueltas francesas eran relevantes o no, o si Juan Urrutia había publicado demasiados libros y tenía una biografía demasiado positiva como para ser aceptada por alguien como tú y tus amigos
Actualización 17/6: Veo en las estadísticas que me han llegado dos visitas de menéame. Voy al sitio y me encuentro con que un usuario ha propuesto este post. Sólo hay dos votantes
y un aviso de múltiples votos negativos junto con sus respectivos comentarios. Es decir, los dos que han votado han votado en contra de la relevancia del artículo. Uno de ellos es unf, un bibliotecario de la Wikipedia que me dejó ayer un comentario en este mismo mensaje. En su comentario -allí y aquí- explica que el concepto de contextopedia le parece peligroso. Bien. ¿Pero qué tiene que ver eso con la relevancia? Nada. Pero nada podía darme más la razón, la forma de actuar de las castas de este tipo de sitios: su forma de ejercer el poder es declarar irrelevante aquello con lo que no están de acuerdo, 1984 style
Actualización 18/6 : Esta mañana hemos tenido un fuerte ataque en el servidor. Estoy trabajando para arreglarlo. Si intentásteis dejar comentarios esta mañana o entrar a la contextopedia, lo habréis notado. Vuelvo pronto.
Actualización 18/6 17:22hh: ¡¡Ya está!! Ya funciona otra vez. Ya tenéis la Contextopedia de nuevo a disposición
Y no, no creo como muchos que me habéis escrito que hayan sido los bibliotecarios. Ni falta que hace. En la red siempre hay alguien dispuesto a hacer el cafre y con suficientes conocimientos como para cuando menos intentar tirar tu sitio
sobre todo si hay un grupo que te anda demonizando. Por desgracia en eso también rige la lógica de la abundancia
Posts sobre este mismo tema
Comentario final
Y por cierto, parece que la Wikipedia anglófona suscita similares análisis: tanto respecto a la gestión y las expectativas como a la estructura de red. De Nuevo colectivismo y Maoismo Digital califica Jaron Lanier la lógica de la Wikipedia de una forma tal vez no tan penetrante como Enrique
claro que al menos a él no le borran en represalia.
Actualización: Vaya, parece que la Wikipedia anglosajona se decide a convertirse en un sistema editorial normal, que es lo que siempre imitó, y dejar poderes de edición sólo a los bibliotecarios. A Nicholas Carr, fuente del artículo del NYT, tampoco le borran su entrada, y eso que a diferencia de la mía tiene más relevancia googleana que su propio blog. Curioso, curioso
Actualización (21/6): Rafa Estrella en El País
El problema, según Estrella, es la acumulación de trabajo de los administradores. En la edición española, por ejemplo, son unos 70, pocos para la tarea editorial que tienen por delante.
Fé de erratas: Compruebo y efectivamente confirmo que el mensaje recibido de un anónimo es cierto, el borrador compulsivo no es un bibliotecario aunque sí un contribuyente muy activo -y también anónimo- a la Wikipedia
Miércoles, 31 de Mayo de 2006
Como sabéis vengo apoyando la propuesta de Rafael Estrella aún desde antes de que se hiciera pública. Sin embargo, la experiencia nos obliga a matizar: una cosa es que sea digna de apoyo, incluso a veces dramáticamente necesaria, una iniciativa que trata de equiparar las herramientas en nuestros idiomas a las herramientas anglófonas y otra que la herramienta en si misma, en este caso la Wikipedia, sean santo de nuestra devoción.
Porque lo que se ha hecho evidente, con asuntos como la votación del borrado de la biografía de PJ Romero, aunque finalmente se mantenga, o la del día del orgullo friki, es que la Wikipedia puede resultar gratuitamente frustrante
especialmente cuando una campaña como la de Rafael Estrella lleva a un montón de novatos a aportar rompiendo los equilibrios y estilo de la pequeña comunidad que ya estaba establecida y generándose conflictos por un quíteme usted esta entrada.
Pero, más allá de las pequeñas miserias humanas e identitarias ¿Cómo puede siquiera discutirse que una entrada sea irrelevante o no? ¿qué sentido tiene dejarlo en manos de un proceso de votación? Me acordaba en estos días de los horribles tiempos de USENET en español, cuando intenté crear un grupo de news de Economía -no había ninguno en español- y lo intenté crear lógicamente en la sección de ciencias. Salieron un montón de cafres discutiendo si la Economía era ciencia o no y finalmente no se aprobó. Google convirtió aquella decisión democrática en pluriárquica cuando sacó GoogleGroups
pero entonces faltaban años todavía para pasar de la escasez a la abundancia.
La cuestión es que la Wikipedia tal como existe hoy se basa en una generación artificial de escasez que justifica una gestión democrática claramente innecesaria. O mejor dicho, se basa en un proceso democrático que genera artificialmente escasez y con ella un tipo de conflicto que es el característico de nuestros tiempos. Acostumbrados a la plurarquía de una red distribuida como la blogsfera, donde cada cual escribe y aporta independientemente de la relevancia que le adjudiquen los demás y sin tener que someterse a la aprobación o la votación de nadie, no puede resultarnos sino frustrante un sistema centralizado y democrático donde el trabajo de cada cual puede ver sometida a votación su mera existencia.
La cuestión es que en la red aparecen, como bien dice Enrique Gómez, muchos proyectos de mentalidad antigua. Proyectos que se basan en centralizar en vez de en distribuir, en generar escasez en vez de en generar abundancia y diversidad y que a consecuencia de eso se ven abocados a una gestión democrática innecesaria. En una gestión democrática la minoría se sometera a la mayoría, se frustrará el menor número sí, pero ¿qué sentido tiene cuando podrían convivir todas las versiones, incluirse todas las entradas y recogerse todas las aportaciones? ¿Qué sentido tiene que haya una única manera de leer/consultar la Wikipedia o los resultados de Menéame cuando puede interesarnos mucho más la versión de nuestros pares?
En el código va la implícita la ley. El código genera una arquitectura informacional que a su vez traduce una estructura de poder. No se trata sólo de que el código sea libre o abierto, eso sólo hace que la ley sea conocida, que no se oculte bajo un binario. La cuestión es qué y cómo ordena las relaciones entre las personas y la comunidad a la que pertenecen.
Si en un mundo de escasez la democracia es una solución exigible, en un mundo de abundancia potencial lo exigible es la plurarquía y la democracia tan sólo un tic del pasado.
Actualización: No os perdáis el post al respecto de Enrique Gómez
Actualización 2: Alberto también saca post al respecto contando el affaire de la entrada del Día del orgullo friki.
Tout ce qui n'est point nouveau dans un temps d'innovation est pernicieux ~ Saint Just
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