Algunas cosas están cambiando en la política europea y los “partidos” del ciberespacio empiezan a contar ya incluso en las presidenciales. Lo llamativo: se consideran más útiles electoralmente este tipo de alianzas que el apoyo de las redes de blogs partidarias.

Ségolène Royal es la primera mujer con posibilidades reales de alcanzar la presidencia de la República en Francia. Seguramente sea la alternativa a Sarkozy en las próximas presidenciales del 2007. Cuando hace poco Le Monde publicó una infografía pretenciosamente titulada “La red de Ségolène Royal” un nombre me llamó la atención: Aziz Ridouan.
Aziz es un conocido blogger creador del movimiento audionauta, un grupo que propone la instauración de una licencia global opcional. Se trata básicamente de un canon mensual de 10€ con el que los internautas “compensarían” a los autores por el P2P. Evidentemente estamos lejos de otros movimientos de reforma de la propiedad intelectual como el movimiento por la devolución o del movimiento Todos contra el canon españoles.
Lo interesante de todo esto no es la discusión de las posturas concretas de Aziz. La cuestión es que a estas alturas, cuando un político se plantea unas presidenciales busca también “apoyos en el ciberespacio”, incorporando a su equipo a activistas y asumiendo parte de sus propuestas.
Ségolène Royal, que comenzó su precampaña presentando su blog y pensándose ya posicionada en la red por esto, se ha descubierto, tras las primeras metidas de pata, que la red no es un terreno tan fácil, que los políticos no pasan a ser queridos tan sólo por hacernos el honor de estar. Y obviamente recoge vela. El modelo por el que ha optado -recurrir a un “partido del ciberespacio“, a un “ciberlobby” en vez de a las redes de blogs políticos controlados por su partido como ha hecho Sarkozy- es sin duda el más inteligente. No será la única.
En otros blogs este post recibió las siguientes referencias (URI de Trackback)
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[...] Esto me parece no sólo triste, sino revelador de esa lógica del agitprop que mira la red sólo como un canal para emitir, pero no como articuladora de un estado de opinión muy extendido sobre algunos temas específicos. Estamos lejos todavía en España de la lógica de la campaña que Ségolène Royal desarrolla ahora en Francia. [...]
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[...] porque los que quedamos fuera o en las lindes, les miramos esperando que influyan en sus compañeros de partido a ver si de una vez hacen una ley de propiedad intelectual, derechos civiles en la red, etc. mínimamente decente, en un resto de inocencia democrática que de momento es básicamente esteril. [...]
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[...] Es el modelo de sociedad colaborativa, manera de crear redes y apuntalar nodos. Este choque de lo arcaico y anacrónico contra lo nuevo en parte ya nos lo anunciaba David de Ugarte en un intenso artÃculo. Yo, estoy con Ségoléne, y prueba de que las cosas no van mal es el editorial que Abc le dedica al PSF, titulado “Crisis en el socialismo Francés“, tan clasista como los comentarios de Jospin, que por cierto MartÃ-Font le recuerda en un suelto sin piedad lo que tiene que hacer haciendo uso de lo que el propio ex dijo tras perder las presidenciables de 2002: “Un general derrotado no dirige una batalla”. [...]







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A la mayoría de blogs de parlamentarios y políticos se les puede aplicar la máxima “no basta con tender puentes, hay que cruzarlos”, oída estos días en torno al proceso de paz en Euskadi.
En Galicia, hemos tenido una experiencia similar a la que señalas en las pasadas elecciones a la Xunta, donde el candidato a la presidencia por parte del BNG tenía un blog (y en su campaña contaba mucho con los medios digitales), así como otros miembros del partido y del PSOE. No tanto -aunque sí algunos de- los parlamentarios del PP.
En estos últimos meses he “descubierto” gratamente que varios políticos gallegos tienen blog. A distintos niveles: alcaldes, parlamentarios, etc. Mas tengo la sensación de que no acaban de entender toda la dimensión del mismo. De que está aún un poco verde la situación.
No basta con construir puentes, hay que cruzarlos.
La frase, aplicada al ciberespacio, me parece que resume perfectamente la situación. Hay que construir puentes y hay que cruzarlos. Los blogs “del partido”, de sus representantes y sus “fans”, organizados más o menos formalmente dentro o al lado de la estructura oficial, pueden cumplir una función muy positiva… pero hacia dentro.
Unas elecciones son otra cosa e igual que se pacta con los grupos ecologistas a distintos niveles (incluyéndose en el equipo y el diseño de campaña a algunos de sus miembros destacados), en el ciberespacio los partidos deben salir fuera, buscar expresiones genuinas del ciberespacio, no proyecciones suyas en él. Por eso el camino es pactar con grupos activistas e incorporar algunas de sus propuestas al programa, a cambio de apoyo y know how discursivo para penetrar en nuevos sectores del electorado.
Creo que lo que muestra muy bien el caso del PSF y Ségolène Royal es jústamente eso, que los partidos deben tener una política interna de incoporación y vertebración en la red (con sus militantes, representantes y simpatizantes) y otra política externa, de alianzas con grupos independientes nacidos en la red y articulados sobre problemas específicos del mundo digital. ¿Quienes serían estos en España? ¿Hispalinux? ¿Todos contra el canon? Seguramente por ahí habrían de ir los tiros
El problema es que la mayoría de la gente, y no me refiero sólo a los políticos, aún no saben qué hay en la red y el potencial que tiene. Cuando comento noticias que he descubierto en un blog o un enlace interesante, me doy cuenta de lo endogámico que es aún este mundillo, pues para el resto no pasa de ser una anécdota propia de una cena; ni piden el enlace, ni buscan la información, ni creo que la reproduzcan. Sólo los que ya estamos convencidos movemos esa información, fuera y dentro de la Red. ¿Y qué parte del electorado representamos? Porque apoataría a que hay muchos que votan en blanco o a partidos muy pequeños, no a los que se reparten el pastel