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Miércoles, 26 de Noviembre de 2008Rumbo a la Antártida informacionalVersiones Latoc
Y mientras tanto, quedan territorios de innovación más que amplios por explorar. En un mundo donde hasta los cuece arroces llevan sistema operativo y la consola de videojuegos tiene wifi, es más fácil encontrar a quién fuera compañero de pupitre del parvulario durante dos meses, que tus propias gafas en casa. El mundo que toca explorar ahora es el mundo de los objetos, de las cosas, de sus redes y metabolismos. Un mundo que habla sobre el reciclaje, la ubicuidad, la movilidad y ciertas formas de posicionamiento que poco tienen que ver con Google Maps. Es un mundo de muchas aristas, desde el fabbing y sus problemas medioambientales al control social que se intuye tras la extensión de los árfidos. Es un mundo tangible e hipersignificado informacionalmente. Un mundo etiquetado automáticamente. Un mundo de neveras inteligentes, ropas parlantes y microondas con buscador. Un mundo que siempre estuvo ahí, aparentemente inerte. La Antártida de la sociedad de la información. La próxima frontera. Rumbo a la Antártida informacional
E enquanto, ficam territórios de inovação mais que amplos por explorar. Num mundo onde até os cuece arroces levam sistema operativo e a consola de videojuegos tem wifi, é mais fácil encontrar a quem fosse parceiro de classe do parvulario durante dois meses, que tuas próprias gafas em casa. O mundo que toca explorar agora é o mundo dos objectos, das coisas, de suas redes e metabolismos. Um mundo que fala sobre o reciclaje, a ubicuidad, a movilidad e certas formas de posicionamiento que pouco têm que ver com Google Maps. É um mundo de muitas aristas, desde o fabbing e seus problemas medioambientales ao controle social que se intuye depois da extensão dos árfidos. É um mundo tangible e hipersignificado informacionalmente. Um mundo etiquetado automaticamente. Um mundo de neveras inteligentes, roupas parlantes e microondas com buscador. Um mundo que sempre esteve aí, aparentemente inerte. A Antártida da sociedade da informação. A próxima fronteira. Rumo à Antártida informacional
E mentres tanto, quedan territorios de innovación máis que amplos por explorar. Nun mundo onde ata os coce arroces levan sistema operativo e a consola de videojuegos ten wifi, é máis fácil atopar a quen fose compañeiro de pupitre do parvulario durante dous meses, que as túas propias lentes en casa. O mundo que toca explorar agora é o mundo dos obxectos, das cousas, das súas redes e metabolismos. Un mundo que fala sobre o reciclaje, a ubicuidad, a movilidad e certas formas de posicionamiento que pouco teñen que ver con Google Maps. É un mundo de moitas aristas, desde o fabbing e os seus problemas medioambientales ao control social que se intúe trala extensión dos árfidos. É un mundo tanxible e hipersignificado informacionalmente. Un mundo etiquetado automáticamente. Un mundo de neveras intelixentes, roupas parlantes e microondas con buscador. Un mundo que sempre estivo aí, aparentemente inerte. A Antártida da sociedade da información. A próxima fronteira. Rumbo á Antártida informacional
I mentrestant, queden territoris d'innovació més que amplis per explorar. En un món on fins als cou arrossos porten sistema operatiu i la consola de videojocs té wifi, és més fàcil trobar a qui fos company de pupitre del parvulario durant dos mesos, que les teves pròpies ulleres en casa. El món que toca explorar ara és el món dels objectes, de les coses, de les seves xarxes i metabolismos. Un món que parla sobre el reciclatge, la ubicuidad, la mobilitat i certes formes de posicionament que poc han de veure amb Google Maps. És un món de moltes aristas, des del fabbing i els seus problemes mediambientals al control social que s'intueix després de l'extensió dels árfidos. És un món tangible i hipersignificado informacionalmente. Un món etiquetat automàticament. Un món de neveras intel·ligents, robes parlantes i microones amb cercador. Un món que sempre va estar aquí, aparentment inerte. La Antártida de la societat de la informació. La pròxima frontera. Rumb a la Antártida informacional
Y mientras tanto, quedan territorios de innovación más que amplios por explorar. En un mundo donde hasta los cuece arroces llevan sistema operativo y la consola de videojuegos tiene wifi, es más fácil encontrar a quién fuera compañero de pupitre del parvulario durante dos meses, que tus propias gafas en casa. El mundo que toca explorar ahora es el mundo de los objetos, de las cosas, de sus redes y metabolismos. Un mundo que habla sobre el reciclaje, la ubicuidad, la movilidad y ciertas formas de posicionamiento que poco tienen que ver con Google Maps. Es un mundo de muchas aristas, desde el fabbing y sus problemas medioambientales al control social que se intuye tras la extensión de los árfidos. Es un mundo tangible e hipersignificado informacionalmente. Un mundo etiquetado automáticamente. Un mundo de neveras inteligentes, ropas parlantes y microondas con buscador. Un mundo que siempre estuvo ahí, aparentemente inerte. La Antártida de la sociedad de la información. La próxima frontera. Guardado por David de Ugarte en Destacados a las 1:41 pm
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Bueno, hay otra manera de hacer la web que sí es interesante. Lo que no quita que tengas razón en que, incluso en esa forma de hacer la web que sí es interesante, quedarse sin avanzar nos aburguesa
Personalmente, creo que el fabbing es una revolución pendiente, y eso sí será importante (no que todo lo anterior no lo haya sido, sino que los actores implicados serán realmente grandes ahora): cuando puedas fabricar en casa objetos patentados por GM, GE, IBM, HP, … entonces se descubrirá que no era la música ni el copyright de las películas, sino el sistema entero de monopolios estatales el que ya no funciona.
Y entonces la guerra será aún más encarnizada, porque hasta ahora nos hemos enfrentado con los pequeños, con los menos poderosos entre los poderosos. En realidad, acabamos de empezar.