Los primeros experimentos con la RMD socavan algunas bases que parecían claramente establecidad en la blogsfera y apuntan hacia una nueva definición de la identidad en las redes distribuidas.
Esta mañana mi llamó la atención que Eraser me confundiera con Pere atribuyéndome su excelente minipost Lo nuestro no es Miss América. En él, sobre la RMD decía Pere:
Ahora todo me encaja. El mundo anglo, calvinista, como diría David, inventó twitter, una gran conversación banal centralizada. Una conversación que encaja a la perfección con el mundo del rankismo, la cuestión es ver cuanta gente sigue mis absurdos twits… y todos juegan el juego.
Nosotros, este fin de semana, aportamos algo mucho más poderoso. Nuestro prototipo transforma la conversación en un bazar distribuido y caótico. La gracia es que al ser distribuido uno ya no sabe cuanta gente le sigue, el rankismo se derrumba, y la conversación fructífera y lírica entre personas que realmente tienen algo que compartir se forma.
Frente al concurso de miss América, nosotros nos quedamos con El Padrino.
Kowalinsky seguía la línea argumentativa un pasito más allá:
O dicho de otra forma; el caos total ha llegado a la oficina. Los blogs convertidos en la cuna de la generosidad, en el pase y siéntase como en casa. Cada uno puede entrar, toquetear, contribuir o molestar. Lo cual significa muchas cosas y entre ellas significa más horas delante del blog. Más aún.
Aquello de la bitácora personal se renegocia, el ego se deja de lado y se concentra la acción en dejar a los demás que digan la suya. Este es el invento.
El fondo contra las formas. Lo nuestro no es Miss América.
Todos llevan razón. Incluso eraser confundiéndome con Pere, porque esa confusión, que apunta a una nueva definición de identidad, es realmente lo más interesante de todo este juego radicalmente distribuido… Un juego que ha dado (con razón) un poco de vértigo incluso a viejos amigos como David Gil o Luis, de Intropía y cuyas consecuencias merece la pena discutir…
Las claves del vértigo
Lo atractivo y subversivo de la RMD es que rompe y socava unas cuantas ideas establecidas sobre la blogsfera y los blogs, que al final lo son sobre la autoría y la identidad:
- se rompe la igualdad autor/blog: Mi blog ya no es sólo mío. Mi blog es un sitio donde salen publicados mis maxiposts, pero también los miniposts de un montón de gente.
- se multiplica y deshace la relación autores/blogs: En conjunto a día de hoy la red tiene una veintena de autores que publican en menos de una decena de blogs. Los autores, los miniposteros, son, somos, una esfera virtual más que se mueve por la red y utiliza como plataforma el conjunto de blogs adheridos
- se rompe la unidad entre lo que escribo y lo que proyecto: ya no hay un sólo David de Ugarte… te puedes suscribir a mis miniposts e incorporarlos a tu blog, pero…
- Mis miniposts tendrán distintos contextos, estarán en distintas conversaciones y de ese modo transmitirán algo distinto también. Significaré distintas cosas en distintos blogs
- Si te suscribes a mi feed en el blog de Paco, por ejemplo, que sólo republica los posts relacionados con relaciones internacionales, el David proyectado será diferente al que obtendrías suscribiéndote en el blog de Pere, donde publico la integridad de mis miniposts. Cada autor se multiplica en tantas identidades como filtros, como miradas distintas se le apliquen
Entonces, si yo no soy ya sólo ni totalmente mi blog, ni siquiera mis miniposts (que están en muchos contextos diferentes, incluso filtrados de diferentes maneras)… ¿quién soy en la red?
La respuesta sencilla es decir: soy la reflexión y la lírica (maxiposts) que en mi dominio, en lo que un día fue mi blog exclusivo, se rodea de una conversación a medida. Soy el que elige a los comensales de mi banquete, aunque no elija su menú.
Pero ayer con Juan Urrutia apuntábamos otra definición: mi identidad reside justamente en aquello que otros publican y que no comparto, pero que me gusta que esté ahí, donde hasta ayer reinaba yo solo.
Y ¿saben qué? Es divertido y enriquecedor esto de pasar de yo rey a nosotros red…
En otros blogs este post recibió las siguientes referencias (URI de Trackback)
-
[...] que es la puesta en marcha de una nueva aventura de los indianos, a saber, la plataforma RDM, que David de Ugarte presenta como el paso “del yo rey al nosotros red”. La idea base es que a través de [...]
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[...] juego sus diferentes prácticas, y la modernidad se pavonea de haber alcanzado el fin de la Historia aceptando convivir con la diferencia ¿qué nos queda? ¿tal vez la transmodernidad? ¿nosotros viviendo simultaneamente diferentes tiempos? [...]






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el siguiente paso es no limitarse a los miniposts. Es decir, si un lector escribe un minipost muy largo o muy bueno, fácilmente se podría transformar en un maxipost. Así es como trabajan en 43folders.com.
Mi blog no es aquí donde escribo yo, es aquí donde reino yo.
Siempre me ha gustado la figura del dictador benevolente a la Guido van Rossum
http://www.python.org/~guido/
el author del python.
Me parece una excelente idea… pero avisa! que quiero que salga bonito en la hoja de estilos…
Por cierto, hay nuevos autores y feeds… Te recomiendo a Luis, de Intropía y a eraser, a quien ya conoces.
David, nuestros blogs acabarán siendo como The Economist, da igual quien escriba el post, pq sabremos que, gracias al dictador benevolente, el artículo será bueno.
David, no soy yo quien decidirá si un minipost mío se transforma en maxipost. Yo escribiré un minipost como siempre y, si te mola, le cambias la categoría, a posteriori. Yo ya lo he hecho en mi blog con algun minipost mío.
Me pregunto cómo encaja la bitácora de las indias en todo esto.
ah vale, vale, pensaba que no te referías a eso sino a maxiposts que no caben en un minipost grande…
Y sí, me encanta también para la Bitácora de las Indias. A ver si acabamos de subir todo el archivo y le damos vida de nuevo…
Lo que yo le diga, el caos ha llegado a la oficina.
Bendito caos, eso sí.
Os paso una crítica al RMD que un lector ha dejado en mi blog. Dice así:
“De algún modo, y salvando las distancias, cuando leo a Poe es porque me gusta el talento que Poe destila. Porque me gusta su forma de escribir, sus cuentos, sus expresiones, etc.
Y no tengo nada claro que el hecho de que me guste leer a Poe implique que tenga algún tipo de interés por leer a los lectores de Poe con aspiraciones de autor.
Es decir: discrepo.”
No, el tema es que ahora él me compara con Poe, hace un tiempo los del papel me llamaban “lector con aspiraciones de autor”.
La diferencia entre el autor y el lector es la hora del día.
Todos escribimos, todos leemos.
Para vivir esa realidad hicimos/hacemos esta revolución