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Lunes, 19 de Junio de 2006Por qué soy sionista digitalVersiones Latoc
Precisamente por eso puedes ser libre aquí. Siempre puedes ir más allá. Construir por tu cuenta algo nuevo, disfrutarlo y encontrarte un día con que otros han seguido un camino similar y tu vida electrónica es mucho más rica. Un buen día podría por ejemplo conectarme por la mañana y descubrir que mucha gente se ha construido su propia contextopedia. Podría recurrir entonces a las definiciones de un físico para entender por fin la teoría de cuerdas, a mis escritores favoritos para conocer sus distintas definiciones de novela o a un parlamentario para que me explicara claramente el sistema electoral. Y seguramente algunos seguiríais viniendo a ver mis entradas sobre Teoría de redes sociales. ¿Utópico? Si hemos visto nacer la blogsfera desde la nada ¿por qué no una red de contextopedias? Y quien dice contextopedias dice cualquier otra cosa que podamos pasar de descentralizada a distribuida. Funcionarios y profesionales
Y no es que en el viejo mundo de las estructuras descentralizadas todo y todos fueran mezquinos y lamentables. Al contrario es un mundo verdaderamente épico para quien lo vive desde una lógica profesional, esto es profesando la convicción de que su trabajo cumple una misión social. Entre las personas que admiro en mi entorno virtual hay no pocos de ellos: JJ Merelo y Rafael Estrella, ambos profesores y profesionales en el sentido anterior serían dos estupendos ejemplos de hasta qué punto el viejo mundo produce y requiere también grandes personas, héroes cotidianos… …pero eso no niega la posibilidad que todo sistema descentralizado -empezando por el viejo y entrañable sistema de Correos- abre a la arbitrariedad de quien ocupa un nodo intermedio entre la información y los comunes. No es nada nuevo
Y es que la mera posibilidad estructural de la arbitrariedad abre un proceso de selección adversa. Llegar a ser nodo centralizador tendrá más interés para los que quieran ejercer la arbitrariedad que para los profesionales. Los más interesados en ser concejales de urbanismo serán los que quieran ligarse a la especulación, los más interesados en ser funcionarios serán los que menos dispuestos estarán a entregarse a su trabajo y piensen que pueden vaguear o dar mal servicio al público, protegidos por la seguridad del contrato. La historia de la salud democrática del estado y de la salud moral de las empresas ha sido hasta ahora una batalla épica entre el ejército de las sombras de los que veían ventajas personales en el poder de filtro y la guerrilla moral de los que luchaban porque los nodos centralizadores sirvieran a los comunes aún a costa de un extra de dedicación y trabajo. Y eso se proyecta en todo aquello del mundo online que replica estas estructuras descentralizadas: en el origen de los tiempos virtuales el viejo USENET, luego el Open Directory Project (ODP)… ahora menéame o la Wikipedia . Sionistas en un mundo de abundanciaPero no nos engañemos, en el mundo virtual, a diferencia de en el mundo físico, la estructura descentralizada no es la menos mala de las posibles. El salto a lo distribuido está siempre ahí como posibilidad. Por eso la crítica a la gestión acaba tan rápidamente en crítica a la estructura de este tipo de sitios. Y los influidos por el ciberpunk español no somos los únicos en darnos cuenta. Jaron Lanier daba el salto muy rápidamente en un reciente artículo que me recordó mucho a los de Enrique Gómez o a los míos. En el viejo mundo Arquíloco era un anacoreta. En el mundo virtual es un explorador. Arquíloco, en el viejo mundo, prefería huir a morir en el combate… pero a cambio de la vida tenía que asumir el riesgo de ver cuanto había construido arrasado, defendido por otros que además, nunca le perdonarían la defección. La duda moral estaba entre asumir la soledad del que no entra en combate por lo colectivo y luchar junto con los profesionales de los que hablábamos antes, en el seno de una identidad preestablecida y con la que nunca se podría encajar completamente. Hoy Arquíloco es el héroe, porque al tirar el escudo puede marchar hacia una frontera infinita en la que configurar un nuevo mundo. Y como hemos visto no tiene porque sufrir la soledad, puede vivir en la fraternidad de las redes distribuidas. Arquíloco puede ser un sionista digital. ¿Qué es ser “sionista digital”?El sionismo digital es una etiqueta con la que intentar capturar un espíritu presente sin duda en nuestros días y nuestro mundo. Es difícil describir todas sus formas posibles pero yo lo caracterizaría en una serie de actitudes La más llamativa es que el sionista digital rechaza las estructuras centralizadas y descentralizadas. Sin embargo, a diferencia del ciberpunk tal como lo entendiamos hasta ahora, no emprende la construcción colectiva de un entorno distribuido, sólo hace su parte: si se suman otros, mejor, si no, ya le basta con ella. No crea una nueva urbanización y la promociona, movilizando a la gente para instalarse. Construye su bungalow sin importarle si serán muchos los que le seguirán o no. Es decir, el sionista digital es un ciberpunk no proselitista. Además, busca no sólo que la totalidad de su vida virtual se desarrolle en un entorno distribuido, fraterno y de libre elección, esto es, donde comparta identidad (contextos) y a lo mejor hasta proyectos. Busca que el entorno virtual ocupe una parte protagonista de su vida intelectual e incluso profesional. Sigue obviamente una estrategia para disfrutar en el mayor número de dimensiones vitales de esa nueva libertad que le permite la red, trasladando a la red cuanto puede. El sionista digital es resumiendo, aquel que se separa de las redes cuyas arquitecturas permiten la arbitrariedad, aquellas regidas por el principio de escasez más o menos artificialmente. Sin embargo, hay un punto irreductible de escasez. Somos un cuerpo, no un espíritu o un fantasma digital de una conciencia. Ocupamos espacio y asociado a todo lo que lo rija (ciudad, estado, comunidad) imperará el problema de escasez. La estrategia del sionismo digital frente a este problema es intentar contingentar y limitar la permeabilidad de un mundo respecto a otro… esa y no otra es el origen, creo yo de tanto afán inútil por hacerse con un estado o fundar uno nuevo… pero eso es otra historia y merece ser investigada más y explicada con más tranquilidad buscando, de paso, alternativas accesibles. Por qué soy sionista digital
Precisamente por isso podes ser livre aqui. Sempre podes ir para além. Construir por tua conta algo novo, o desfrutar e te encontrar num dia com que outros seguiram um caminho similar e tua vida electrónica é bem mais rica. Num bom dia poderia por exemplo conectar-me pela manhã e descobrir que muita gente se construiu sua própria contextopedia. Poderia recorrer então às definições de um físico para entender por fim a teoria de sensatas, a meus escritores favoritos para conhecer suas diferentes definições de novela ou a um parlamentar para que me explicasse claramente o sistema eleitoral. E seguramente alguns seguiríeis vindo a ver minhas entradas sobre Teoria de redes sociais. Utópico? Se vimos nascer a blogsfera desde a nada por que não uma rede de contextopedias? E quem diz contextopedias diz qualquer outra coisa que possamos passar de descentralizada a distribuída. Servidores públicos e profissionais
E não é que no velho mundo das estruturas descentralizadas todo e todos fossem mesquinhos e lamentáveis. Ao invés é um mundo verdadeiramente épico para quem vive-o desde uma lógica profissional, isto é profesando a convicção de que seu trabalho cumpre uma missão social. Entre as pessoas que admiro em meu meio virtual há não poucos deles: JJ Merelo e Rafael Estrela, ambos professores e profissionais no sentido anterior seriam dois estupendos exemplos de até que ponto o velho mundo produz e requer também grandes pessoas, heróis quotidianosÂ… Â…mas isso não nega a possibilidade que todo sistema descentralizado -começando pelo velho e entrañable sistema de Correios- abre à arbitrariedad de quem ocupa um nodo intermedio entre a informação e os comuns. Não é nada novo
E é que a mera possibilidade estrutural da arbitrariedad abre um processo de selecção adversa. Chegar a ser nodo centralizador terá mais interesse para os que queiram exercer a arbitrariedad que para os profissionais. Os mais interessados em ser vereadores de urbanismo serão os que queiram se unir à especulação, os mais interessados em ser servidores públicos serão os que menos dispostos estarão a se entregar a seu trabalho e pensem que podem vaguear ou dar mau serviço ao público, protegidos pela segurança do contrato. A história da saúde democrática do estado e da saúde moral das empresas foi até agora uma batalha épica entre o exército das sombras dos que viam vantagens pessoais no poder de filtro e a guerrilha moral dos que lutavam porque os nodos centralizadores servissem aos comuns ainda a costa de um extra de dedicación e trabalho. E isso se projecta em todo aquilo do mundo online que replica estas estruturas descentralizadas: na origem dos tempos virtuais o velho USENET, logo o Open Directory Project (ODP)Â… agora me mexe ou a Wikipedia . Sionistas num mundo de abundânciaMas não nos enganemos, no mundo virtual, a diferença de em o mundo físico, a estrutura descentralizada não é a menos má das possíveis. O salto ao distribuído está sempre aí como possibilidade. Por isso a crítica à gestão acaba tão rapidamente em crítica à estrutura deste tipo de lugares. E os influídos pelo ciberpunk espanhol não somos os únicos em nos dar conta. Jaron Lanier dava o salto muito rapidamente num recente artigo que me recordou muito aos de Enrique Gómez ou aos meus. No velho mundo Arquíloco era um anacoreta. No mundo virtual é um explorador. Arquíloco, no velho mundo, preferia fugir a morrer no combateÂ… mas a mudança da vida tinha que assumir o risco de ver quanto tinha construído arrasado, defendido por outros que ademais, nunca perdoar-lhe-iam a defección. A dúvida moral estava entre assumir a solidão do que não entra em combate pelo colectivo e lutar junto com os profissionais dos que falávamos dantes, no seio de uma identidade preestablecida e com a que nunca poder-se-ia encajar completamente. Hoje Arquíloco é o herói, porque ao atirar o escudo pode marchar para uma fronteira infinita na que configurar um novo mundo. E como vimos não tem porque sofrer a solidão, pode viver na fraternidad das redes distribuídas. Arquíloco pode ser um sionista digital. Que é ser “sionista digital”?O sionismo digital é uma etiqueta com a que tentar capturar um espírito presente sem dúvida em nossos dias e nosso mundo. É difícil descrever todas suas formas possíveis mas eu caracterizá-lo-ia numa série de atitudes A mais llamativa é que o sionista digital recusa as estruturas centralizadas e descentralizadas. No entanto, a diferença do ciberpunk tal como o entendiamos até agora, não empreende a construção colectiva de um meio distribuído, só faz sua parte: se somam-se outros, melhor, se não, já lhe basta com ela. Não cria uma nova urbanización e a promociona, mobilizando à gente para se instalar. Constrói seu bungalow sem importar-lhe se serão muitos os que seguir-lhe-ão ou não. Isto é, o sionista digital é um ciberpunk não proselitista. Ademais, procura não só que a totalidade de sua vida virtual se desenvolva num meio distribuído, fraterno e de livre eleição, isto é, onde compartilhe identidade (contextos) e talvez até projectos. Procura que o meio virtual ocupe uma parte protagonista de sua vida intelectual e inclusive profissional. Segue obviamente uma estratégia para desfrutar no maior número de dimensões vitais dessa nova liberdade que lhe permite a rede, transladando à rede quanto pode. O sionista digital é resumindo, aquele que se separa das redes cujas arquitecturas permitem a arbitrariedad, aquelas regidas pelo princípio de escassez mais ou menos artificialmente. No entanto, há um ponto irreductible de escassez. Somos um corpo, não um espírito ou um fantasma digital de uma consciência. Ocupamos espaço e sócio a todo o que o reja (cidade, estado, comunidade) imperará o problema de escassez. A estratégia do sionismo digital em frente a este problema é tentar contingentar e limitar a permeabilidad de um mundo com respeito a outroÂ… essa e não outra é a origem, creio eu de tanto afán inútil por se fazer com um estado ou fundar um novoÂ… mas isso é outra história e merece ser pesquisada mais e explicada com mais tranquilidade procurando, de passagem, alternativas accesibles. Por que sou sionista digital
Precisamente por iso podes ser libre aquí. Sempre podes ir máis aló. Construír pola túa conta algo novo, gozalo e atoparche un día con que outros seguiron un camiño similar e a túa vida electrónica é moito máis rica. Un bo día podería por exemplo conectarme pola mañá e descubrir que moita xente #construír a súa propia contextopedia. Podería recorrer entón ás definicións dun físico para entender por fin a teoría de #cordo, aos meus escritores favoritos para coñecer as súas distintas definicións de novela ou a un parlamentario para que me explicase claramente o sistema electoral. E seguramente algúns seguiriades vindo ver as miñas entradas sobre Teoría de redes sociais. Utópico? Si vimos nacer a blogsfera desde a nada por que non unha rede de contextopedias? E quen di contextopedias di calquera outra cousa que podamos pasar de descentralizada a distribuída. Funcionarios e profesionais
E non é que no vello mundo das estruturas descentralizadas todo e todos fosen mezquinos e lamentables. Ao contrario é un mundo verdaderamente épico para quen o vive desde unha lóxica profesional, isto é profesando a convicción de que o seu traballo cumpre unha misión social. Entre as persoas que admiro na miña contorna virtual hai non poucos deles: JJ Merelo e Rafael Estrela, ambos profesores e profesionais no sentido anterior serían dous estupendos exemplos de ata que punto o vello mundo produce e require tamén grandes persoas, heroes cotiánsÂ… Â…pero iso non nega a posibilidade que todo sistema descentralizado -empezando polo vello e entrañable sistema de Correos- abre á arbitrariedad de quen ocupa un nodo intermedio entre a información e os comúns. Non é nada novo
E é que a mera posibilidade estructural da arbitrariedad abre un proceso de selección adversa. Chegar a ser nodo centralizador terá máis interese para os que queiran exercer a arbitrariedad que para os profesionais. Os máis interesados en ser concelleiros de urbanismo serán os que queiran ligarse á especulación, os máis interesados en ser funcionarios serán os que menos dispostos estarán a entregarse ao seu traballo e pensen que poden vaguear ou dar mal servizo ao público, protexidos pola seguridade do contrato. A historia da saúde democrática do estado e da saúde moral das empresas foi ata agora unha batalla épica entre o exército das sombras dos que vían vantaxes persoais no poder de filtro e a guerrilla moral dos que loitaban porque os nodos centralizadores servisen aos comúns aínda a costa dun extra de dedicación e traballo. E iso proxéctase en todo aquilo do mundo online que replica estas estruturas descentralizadas: na orixe dos tempos virtuales o vello USENET, daquela o Open Directory Project (ODP)Â… agora menéame ou a Wikipedia . Sionistas nun mundo de abundanciaPero non nos enganemos, no mundo virtual, a diferenza de en o mundo físico, a estrutura descentralizada non é a menos mala das posibles. O salto ao distribuído está sempre aí como posibilidade. Por iso a crítica á xestión acaba tan rápidamente en crítica á estrutura deste tipo de sitios. E os influídos polo ciberpunk español non somos os únicos en darnos conta. Jaron Lanier daba o salto moi rápidamente nun recente artigo que me recordou moito aos de Enrique Gómez ou aos meus. No vello mundo Arquíloco era un anacoreta. No mundo virtual é un explorador. Arquíloco, no vello mundo, prefería fuxir a morrer no combateÂ… pero a cambio da vida tiña que asumir o risco de ver canto construíra arrasado, defendido por outros que ademais, nunca lle perdoarían a defección. A dúbida moral estaba entre asumir a soidade do que non entra en combate polo colectivo e loitar xunto cos profesionais dos que falabamos antes, no seo dunha identidade preestablecida e coa que nunca se podería encaixar completamente. Hoxe Arquíloco é o heroe, porque ao tirar o escudo pode marchar cara a unha fronteira infinita na que configurar un novo mundo. E como vimos non ten porque sufrir a soidade, pode vivir na fraternidad das redes distribuídas. Arquíloco pode ser un sionista digital. Que é ser “sionista digital”?O sionismo digital é unha etiqueta coa que intentar capturar un espírito presente sen dúbida nos nosos días e o noso mundo. É difícil describir todas as súas formas posibles pero eu caracterizaríao nunha serie de actitudes A máis rechamante é que o sionista digital rexeita as estruturas centralizadas e descentralizadas. Con todo, a diferenza do ciberpunk tal como o entendiamos ata agora, non emprende a construción colectiva dunha contorna distribuída, só fai o seu parte: si súmanse outros, mellor, si non, xa lle basta con ela. Non crea unha nova urbanización e a promociona, mobilizando á xente para instalarse. Constrúe o seu bungalow sen importarlle si serán moitos os que lle seguirán ou non. É dicir, o sionista digital é un ciberpunk non proselitista. Ademais, busca non só que a totalidade da súa vida virtual desenvólvase nunha contorna distribuída, fraterno e de libre elección, isto é, onde comparta identidade (contextos) e se cadra ata proxectos. Busca que a contorna virtual ocupe unha parte protagonista da súa vida intelectual e ata profesional. Segue obviamente unha estratexia para gozar no maior número de dimensións vitais desa nova liberdade que lle permite a rede, trasladando á rede canto pode. O sionista digital é resumindo, aquel que se separa das redes cuxas arquitecturas permiten a arbitrariedad, aquelas rexidas polo principio de escaseza máis ou menos artificialmente. Con todo, hai un punto irreductible de escaseza. Somos un corpo, non un espírito ou unha pantasma digital dunha conciencia. Ocupamos espazo e asociado a todo o que o rexa (cidade, estado, comunidade) imperará o problema de escaseza. A estratexia do sionismo digital fronte a este problema é intentar contingentar e limitar a permeabilidad dun mundo respecto de outroÂ… esa e non outra é a orixe, creo eu de tanto afán inútil por facerse cun estado ou fundar un novoÂ… pero iso é outra historia e merece ser investigada máis e explicada con máis tranquilidade buscando, de paso, alternativas accesibles. Por que son sionista digital Perqué # # #el sionista digital
Precisament per això pots ser lliure aquí. Sempre pots anar més enllà. Construir pel teu compte alguna cosa nou, gaudir-ho i trobar-te un dia amb que uns altres han seguit un camí similar i la teva vida electrònica és molt més rica. Un bon dia podria per exemple connectar-me al matí i descobrir que molta gent s'ha construït la seva pròpia contextopedia. Podria recórrer llavors a les definicions d'un físic per a entendre per fi la teoria de cordes, als meus escriptors favorits per a conèixer les seves distintes definicions de novel·la o a un parlamentari perquè m'expliqués clarament el sistema electoral. I segurament alguns seguiríeu venint a veure les meves entrades sobre Teoria de xarxes socials. Utópico? Si hem vist néixer la blogsfera des de la res per què no una xarxa de contextopedias? I qui diu contextopedias diu qualsevol altra cosa que puguem passar de descentralizada a distribuïda. Funcionaris i professionals
I no és que en el vell món de les estructures descentralizadas tot i tots fossin mezquinos i lamentables. Al contrari és un món veritablement épico per a qui ho viu des d'una lògica professional, això és professant la convicció que el seu treball compleix una missió social. Entre les persones que admiro en el meu entorn virtual hi ha no pocs d'ells: JJ Merelo i Rafael Estavella, ambdós professors i professionals en el sentit anterior serien dos estupends exemples de fins a quin punt el vell món produeix i requereix també grans persones, herois quotidiansÂ… Â…però això no nega la possibilitat que tot sistema descentralizado -començant pel vell i entranyable sistema de Correus- obre a l'arbitrarietat de qui ocupa un node intermedi entre la informació i els comuns. No és gens nou
I és que la mera possibilitat estructural de l'arbitrarietat obre un procés de selecció adversa. Arribar a ser node centralizador tindrà més interès per als quals vulguin exercir l'arbitrarietat que per als professionals. Els més interessats a ser regidors d'urbanisme seran els quals vulguin lligar-se a l'especulació, els més interessats a ser funcionaris seran els quals menys disposats estaran a lliurar-se al seu treball i pensin que poden vaguear o donar mal servei al públic, protegits per la seguretat del contracte. La història de la salut democràtica de l'estat i de la salut moral de les empreses ha estat fins a ara una batalla èpica entre l'exèrcit de les ombres dels quals veien avantatges personals en el poder de filtre i l'escamot moral dels quals lluitaven perquè els nodes centralizadores servissin als comuns encara a costa d'un extra de dedicació i treball. I això es projecta en tot allò del món online que replica aquestes estructures descentralizadas: en l'origen dels temps virtuals el vell USENET, després el Open Directory Project (ODP)Â… ara menéame o la Wikipedia . Sionistas en un món d'abundànciaPerò no ens enganyem, en el món virtual, a diferència d'en el món físic, l'estructura descentralizada no és la menys dolenta de les possibles. El salt al distribuït està sempre aquí com possibilitat. Per això la crítica a la gestió acaba tan ràpidament en crítica a l'estructura d'aquest tipus de llocs. I els influïts pel ciberpunk espanyol no som els únics a adonar-nos. Jaron Lanier donava el salt molt ràpidament en un recent article que em va recordar molt als d'Enrique Gómez o als meus. En el vell món Arquíloco era un anacoreta. En el món virtual és un explorador. Arquíloco, en el vell món, preferia fugir a morir en el combatÂ… però a canvi de la vida havia d'assumir el risc de veure quant havia construït arrasat, defensat per uns altres que a més, mai li perdonarien la defección. El dubte moral estava entre assumir la solitud del que no entra en combat pel col·lectiu i lluitar juntament amb els professionals dels quals parlàvem abans, en el seno d'una identitat preestablecida i amb la qual mai es podria encaixar completament. Avui Arquíloco és l'heroi, perquè al llençar l'escut pot marxar cap a una frontera infinita en la qual configurar un nou món. I com hem vist no té perquè sofrir la solitud, pot viure en la fraternitat de les xarxes distribuïdes. Arquíloco pot ser un sionista digital. Què és ser “sionista digital”?El sionismo digital és una etiqueta amb la qual intentar capturar un esperit present sense dubte en els nostres dies i el nostre món. És difícil descriure totes les seves formes possibles però jo ho caracteritzaria en una sèrie d'actituds La més cridanera és que el sionista digital rebutja les estructures centralitzades i descentralizadas. No obstant això, a diferència del ciberpunk tal com ho entendiamos fins a ara, no emprèn la construcció col·lectiva d'un entorn distribuït, només fa la seva part: si se sumen uns altres, millor, si no, ja li n'hi ha prou amb ella. No crea una nova urbanització i la promociona, mobilitzant a la gent per a instal·lar-se. Construeix el seu bungalow sense importar-li si seran molts els quals li seguiran o no. És a dir, el sionista digital és un ciberpunk no proselitista. A més, cerca no només que la totalitat de la seva vida virtual es desenvolupi en un entorn distribuït, fraterno i de lliure elecció, això és, on comparteixi identitat (contextos) i al millor fins a projectes. Busca que l'entorn virtual ocupi una part protagonista de la seva vida intel·lectual i fins i tot professional. Segueix òbviament una estratègia per a gaudir en el major nombre de dimensions vitals d'aquesta nova llibertat que li permet la xarxa, traslladant a la xarxa quant pugues. El sionista digital és resumint, aquell que se separa de les xarxes les arquitectures de les quals permeten l'arbitrarietat, aquelles regides pel principi d'escassesa més o menys artificialment. No obstant això, hi ha un punt irreductible d'escassesa. Som un cos, no un esperit o un fantasma digital d'una consciència. Ocupem espai i associat a tot el que ho regeixi (ciutat, estat, comunitat) imperarà el problema d'escassesa. L'estratègia del sionismo digital enfront d'aquest problema és intentar contingentar i limitar la permeabilidad d'un món respecte a un altreÂ… aquesta i no una altra és l'origen, crec jo de tant afany inútil per fer-se amb un estat o fundar un nouÂ… però això és una altra història i mereix ser investigada més i explicada amb més tranquil·litat buscant, de pas, alternatives accessibles. Per què sóc sionista digital
Precisamente por eso puedes ser libre aquí. Siempre puedes ir más allá. Construir por tu cuenta algo nuevo, disfrutarlo y encontrarte un día con que otros han seguido un camino similar y tu vida electrónica es mucho más rica. Un buen día podría por ejemplo conectarme por la mañana y descubrir que mucha gente se ha construido su propia contextopedia. Podría recurrir entonces a las definiciones de un físico para entender por fin la teoría de cuerdas, a mis escritores favoritos para conocer sus distintas definiciones de novela o a un parlamentario para que me explicara claramente el sistema electoral. Y seguramente algunos seguiríais viniendo a ver mis entradas sobre Teoría de redes sociales. ¿Utópico? Si hemos visto nacer la blogsfera desde la nada ¿por qué no una red de contextopedias? Y quien dice contextopedias dice cualquier otra cosa que podamos pasar de descentralizada a distribuida. Funcionarios y profesionales
Y no es que en el viejo mundo de las estructuras descentralizadas todo y todos fueran mezquinos y lamentables. Al contrario es un mundo verdaderamente épico para quien lo vive desde una lógica profesional, esto es profesando la convicción de que su trabajo cumple una misión social. Entre las personas que admiro en mi entorno virtual hay no pocos de ellos: JJ Merelo y Rafael Estrella, ambos profesores y profesionales en el sentido anterior serían dos estupendos ejemplos de hasta qué punto el viejo mundo produce y requiere también grandes personas, héroes cotidianos… …pero eso no niega la posibilidad que todo sistema descentralizado -empezando por el viejo y entrañable sistema de Correos- abre a la arbitrariedad de quien ocupa un nodo intermedio entre la información y los comunes. No es nada nuevo
Y es que la mera posibilidad estructural de la arbitrariedad abre un proceso de selección adversa. Llegar a ser nodo centralizador tendrá más interés para los que quieran ejercer la arbitrariedad que para los profesionales. Los más interesados en ser concejales de urbanismo serán los que quieran ligarse a la especulación, los más interesados en ser funcionarios serán los que menos dispuestos estarán a entregarse a su trabajo y piensen que pueden vaguear o dar mal servicio al público, protegidos por la seguridad del contrato. La historia de la salud democrática del estado y de la salud moral de las empresas ha sido hasta ahora una batalla épica entre el ejército de las sombras de los que veían ventajas personales en el poder de filtro y la guerrilla moral de los que luchaban porque los nodos centralizadores sirvieran a los comunes aún a costa de un extra de dedicación y trabajo. Y eso se proyecta en todo aquello del mundo online que replica estas estructuras descentralizadas: en el origen de los tiempos virtuales el viejo USENET, luego el Open Directory Project (ODP)… ahora menéame o la Wikipedia . Sionistas en un mundo de abundanciaPero no nos engañemos, en el mundo virtual, a diferencia de en el mundo físico, la estructura descentralizada no es la menos mala de las posibles. El salto a lo distribuido está siempre ahí como posibilidad. Por eso la crítica a la gestión acaba tan rápidamente en crítica a la estructura de este tipo de sitios. Y los influidos por el ciberpunk español no somos los únicos en darnos cuenta. Jaron Lanier daba el salto muy rápidamente en un reciente artículo que me recordó mucho a los de Enrique Gómez o a los míos. En el viejo mundo Arquíloco era un anacoreta. En el mundo virtual es un explorador. Arquíloco, en el viejo mundo, prefería huir a morir en el combate… pero a cambio de la vida tenía que asumir el riesgo de ver cuanto había construido arrasado, defendido por otros que además, nunca le perdonarían la defección. La duda moral estaba entre asumir la soledad del que no entra en combate por lo colectivo y luchar junto con los profesionales de los que hablábamos antes, en el seno de una identidad preestablecida y con la que nunca se podría encajar completamente. Hoy Arquíloco es el héroe, porque al tirar el escudo puede marchar hacia una frontera infinita en la que configurar un nuevo mundo. Y como hemos visto no tiene porque sufrir la soledad, puede vivir en la fraternidad de las redes distribuidas. Arquíloco puede ser un sionista digital. ¿Qué es ser “sionista digital”?El sionismo digital es una etiqueta con la que intentar capturar un espíritu presente sin duda en nuestros días y nuestro mundo. Es difícil describir todas sus formas posibles pero yo lo caracterizaría en una serie de actitudes La más llamativa es que el sionista digital rechaza las estructuras centralizadas y descentralizadas. Sin embargo, a diferencia del ciberpunk tal como lo entendiamos hasta ahora, no emprende la construcción colectiva de un entorno distribuido, sólo hace su parte: si se suman otros, mejor, si no, ya le basta con ella. No crea una nueva urbanización y la promociona, movilizando a la gente para instalarse. Construye su bungalow sin importarle si serán muchos los que le seguirán o no. Es decir, el sionista digital es un ciberpunk no proselitista. Además, busca no sólo que la totalidad de su vida virtual se desarrolle en un entorno distribuido, fraterno y de libre elección, esto es, donde comparta identidad (contextos) y a lo mejor hasta proyectos. Busca que el entorno virtual ocupe una parte protagonista de su vida intelectual e incluso profesional. Sigue obviamente una estrategia para disfrutar en el mayor número de dimensiones vitales de esa nueva libertad que le permite la red, trasladando a la red cuanto puede. El sionista digital es resumiendo, aquel que se separa de las redes cuyas arquitecturas permiten la arbitrariedad, aquellas regidas por el principio de escasez más o menos artificialmente. Sin embargo, hay un punto irreductible de escasez. Somos un cuerpo, no un espíritu o un fantasma digital de una conciencia. Ocupamos espacio y asociado a todo lo que lo rija (ciudad, estado, comunidad) imperará el problema de escasez. La estrategia del sionismo digital frente a este problema es intentar contingentar y limitar la permeabilidad de un mundo respecto a otro… esa y no otra es el origen, creo yo de tanto afán inútil por hacerse con un estado o fundar uno nuevo… pero eso es otra historia y merece ser investigada más y explicada con más tranquilidad buscando, de paso, alternativas accesibles. Si crees que puedes aportar algo interesante deja un comentario...Debes estar registrado como usuario para postear. Tout ce qui n'est point nouveau dans un temps d'innovation est pernicieux ~ Saint Just « La wikipedia, ese paraíso « Portada » Discurso e identidad en red, aplicaciones para la empresa »
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