Rusia quiere una cumbre del gas. Desde
la mirada rusa el problema es un
simple robo ucraniano. Ucrania a su vez, denunciaba que a ella le robaban parte de lo que revendía a Moldavia, Eslovaquia y Bulgaria en la
república fantasma de Transnistria, una franja de
tierra sin ley en la frontera moldavo-ucraniana que funciona como
marca rusa, al estilo de Osetia, en el país rumano. El gas ruso llega a Bulgaria a través de Moldavia, que a su vez lo recibe de Ucrania pasando irremediablemente por Transnistria. Lógica de gaseoducto: si estás en el medio de dos de mis territorios y me robas cuando entra el gas, yo también te robaré cuando salga. La solución no era tan difícil.
La primera ministra moldava viajó ayer a Moscú en respuesta a una invitación del gobierno ruso y hoy
Ucrania, previas garantías, ya estaba bombeando gas. Seguro que por una vez, en Transnistria, pagan la factura.
(0)