Reflexiones a partir del último post de Enrique Gómez y de los mails de una comentarista anónima cuyos larguísimos comentarios no he publicado.
Como sabéis no admito comentarios anónimos. Me adhiero completamente además a los argumentos contra los comentarios abiertos que publicaba Enrique el otro día destilando un debate de varios años entre los blogs de Alberto, María, Pere, Arnau, él y yo mismo.
Con todo, llevo un par de días cruzando emails, con una comentarista anónima que me ha permitido, a pesar de todo, encontrar nuevos argumentos.
Porque hay más razones y otros fondos para negarse a tener comentarios abierto. Y no es el menos importante de ellos el que un blog no deje de ser una obra literaria. Asumámoslo, mejor o peor, pero una forma de literatura, algo que firmas y construyes. Construir -y por tanto aprender- es lo realmente importante en todo.
Mi objetivo es hacer un hermoso blog como parte de una hermosa vida. Para poder construir tengo que elegir con quien converso. Ni mi blog un bien público -cualquiera tiene la posibilidad de tener el suyo en un minuto- ni por tanto tengo que ceder soberanía sobre mi vida porque monopolice el medio -como pasaría si fuera una televisión pública o un periodico. Elegir mis conversaciones y elegir lo que publico y lo que no, es algo esencial, como lo es en cualquier creación.
Mi interlocutora argumentaba que
La “conversación” planteada como conversación entre sitios se convierte en una serie de monólogos en paralelo. Para que existieran interacciones y fuera de verdad un debate habría que ser capaces de seguir los trackbaks en el orden correcto. Poniendo que hubiera un orden correcto, que lo más probable es que con muchos blogs participando el hilo se ramifique y se lie sin remedio.
Claro, por eso es fecundo. Lo siento, pero ni la vida ni casi nada interesante en ella es lineal. Sólo las malas novelas se definen sobre la linealidad. Puede que las haya lineales y buenas, pero no son buenas por ser lineales.
Sin haberlo visto nunca, mi opinión es que si todos los blogs cerraran comentarios la “conversación” se convertiría en un asunto elitista entre un puñado de blogs con mucho peso y el resto daría lugar a monólogos ignorados por la mayoría.
Por el contrario, si los posts “ignorados” se publicaran como comentarios (como viene siendo habitual) en el blog que originó el debate, la gente interesada por ese debate los leerá y contestará si lo considera oportuno, produciéndose un verdadero diálogo entre varios. De estos debates hay muchos ejemplos en la blogosfera.
Me temo que el modelo con comentarios abiertos, a lo que da lugar es a una tropa de comentaristas habituales tomando al asalto una agenda que no es la suya, a veces a gritos, a los que la mayoría de los lectores esquiva -si puede- por desagradables. Esto es lo que percibo, además en las críticas de blogs que me gustan y cuyos autores valoro especialmente, a Nacho Escolar o Arcadi Espada. La verdad, creo que son injustas. No les critican a ellos en realidad, a la calidad de su trabajo, sino a su relación con la comunidad -minoritaria entre sus lectores- de comentaristas, de la que sin embargo bloggers afines se sienten excluidos sin remedio. Y es que una cosa compromete a la otra como bien explicaba Enrique en su post.
En mi caso quiero que mi trabajo sea juzgado por si mismo, por su calidad. Aunque como inevitablemente lo será también por la de sus comentaristas, opto por animar a todo el mundo a escribir y publicar las críticas que estime oportunas… en su blog, como parte de su propio camino de reflexión, creación y aprendizaje. Como parte de su obra, no de la mía, aunque todo se enlace y se referencie con trackbacks.
La analogía de la exposición de pintura
Imaginemos que las obras de un pintor pudieran ser “completadas” por cualquiera del público en cualquier momento. Ni siquiera como público quiero que eso pase. Menos como creador. Pero parece ser lo que pretende, no mi anónima interlocutora, pero sí más de uno que me acusa en mis propios comentarios de “censura”… con frecuencia cuando me niego a publicar insultos.
Es decir, no faltan los que piensan que si yo hago una serie de cuadros y los expongo y viene gente a mi exposición, tengo que dejar pared libre para que ellos pongan tus cuadros al lado. ¿Por qué? Porque a su exposición iría menos gente y sus cuadros serían olvidados. ¿La solución? Hacer un pack, si quieren ver los míos tienen que tragarse los suyos.
Lo moralmente irritante de ese argumento es que no se plantea como una proposición -”hagamos una expo juntos“- sino como una imposición “si no me dejas exponer mi cuadro al lado del tuyo, anónimamente y aunque el mío sea mayor y sólo una colección de improperios, es que me estás censurando“. Claro, que observen que el que vindica esta se guarda siempre el derecho, de abrir a posteriori su propia exposición con los cuadros que impuso en la mía…
¿Por qué no lo hacen? Personalmente creo que se debe en buena medida a que el hooliganismo en comentarios -inevitable cuando estos son abiertos- es un arma de presión, orientada más a desvirtuar, a acallar, a desenrailar al autor de su propio camino de reflexión y confundir a los lectores que a desarrollar ningún tipo de debate. El reciente ejemplo del sr Coderch en este blog, lo ilustra sobradamente.
Mi consejo: lean el post de Enrique, repasen éste. Saquen sus propias conclusiones… y publíquenlas en sus blogs.
En otros blogs este post recibió las siguientes referencias (URI de Trackback)
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[…] Fa uns dies el meu amic Enrique va publicar un resum molt bo dels arguments per a tenir els comentaris tancats al bloc. Avui, en David, afegeix un altre argument molt bo. […]
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[…] Actualización 23 de abril de 2006: David de Ugarte y Pere Quintana escriben sendos artículos complementando a este y sirviendo más argumentos e ideas contra los comentarios abiertos. […]
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[…] Como no creo en ningún tipo de determinismo y a largo plazo todos muertos, que decía Keynes, todo lo que ayude a consolidar la estructura distribuida de la blogsfera, ayudará a que siga sin haber individuos o grupos decisivos y que por tanto la blogsfera siga siendo un instrumento real de la sociedad civil. Una esfera pública abierta. Lo que a su vez me reafirma en mi postura sobre los comentarios abiertos y mi apoyo a las tesis de Enrique y Pere. […]
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[…] quitar a los antimoderacionistas la etiqueta de freedom fighters que aquí y allí pretenden para si sin razón […]
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Moderación de Comentarios en Blogs…
A raíz de lo que le paso a Kathy Sierra, la blogósfera anglófona lleva varios días conversando sobre el rol de la civilidad en los blog y de la sabiduría de moderar - o no - comentarios, y de si el anonimato tiene cabida en la blogósfera.
Como……





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Equiparar los comentarios con cuadros al lado de los de una exposición no es una analogia exacta. De hecho no se aguanta ni como metáfora. Es algo que no sucede, en la blogosfera tampoco: cualquier persona mínimamente observadora puede distinguir entre una cosa y la otra. Los que no no, son irrelevantes.
Sé que prometí abrirme un blog para contestar, pero no me ha dado tiempo y te quería comentar algo que se me acaba de ocurrir.
Dice Pere que se podría usar meneame para hacer comentarios, pero esa no es la función de meneame.
Pienso que quizá lo que falta es una herramienta en la blogosfera para ordenar debates entre blogs.
Sería algo así como un sitio donde se agruparían los índices de los debates en curso.
Por ejemplo, a propósito de este debate tu inscribes tu primer post sobre el tema allí y le das un nombre al debate “comentarios cerrados y debates entre blogs” por ejemplo. Eso crearía una página del debata que se irá convirtiendo, según avance el debate, en una lista de URLs de los que van participando. Tu URL sería la primera.
En tu post tendría que haber un enlace a esa página, para que todos supiéramos que hay abierto un debate sobre el tema.
Cunado Enrique escribe un artículo lo agregaría al debate o bien añadiendo manualmente la URL de su post a la página del debate o bien de manera automática (la página del debate podría funcionar como una receptora de track backs por ejemplo). También tendría que poner como tú lo hiciste un link a la página del debate en su post.
Así, si yo llego a mitad de un debate porque aparece un post en un blog que leo habitualmente, o porque caigo al azar en un post o como ha sido el caso porque lo leo vía el meneame, veo que hay una página de debate me voy a ella y puedo leer todos los posts relacionados en el orden correcto. Si me interesa participar, hago un post en mi blog con el mismo método que lo habeís hecho tú y Enrique: enlace a la página de debate y envío de un track back o lo que sea hasta ella. And so on!
¡saludos anónimos!
Tengo un par de ideas sobre este respecto. Perdón porque no tengo bitácora propia para exponerlas, ni la menor intención de hacérmela.
Lo primero es que, aunque entiendo los argumentos en contra de los comentarios, sobre todo los abiertos, no son suficientes para contrarrestar el primer argumento de la comentaria anónima. ¿Cuál es uno de los problemas más grandes de la política mediática moderna? Que un político dice algo que figura (convenientemente recortado) en los telediarios; a continuación se emite una declaración del político opuesto, que trata del mismo tema y parece una respuesta, con lo cual tenemos el “debate público”. Pero es que, a poco que se estudien las declaraciones, se ve que son monólogos cruzados: NO SE RESPONDEN, NO CONVERSAN, el debate es puramente imaginario, una pura ilusión que consiguen utilizando trucos retóricos, sin ninguna respuesta concreta a afirmaciones concretas. En ningún caso se ve lo único que en mi opinión es un auténtico debate: yo te digo esto, te exijo una respuesta directa exactamente a esto, y tú me la das.
Por mucho que los enlaces cruzados y las citas incorporadas al texto hagan que sea infinitamente más fácil comprobar la “calidad” del debate en internet que en cualquier otro medio, es difícil que en un debate entre blogs distintos, encontremos respuestas directas a preguntas directas. Por eso y otras cosas no creo que los comentarios deban eliminarse completamente de un blog.
Y tengo una idea, más una visión de futuro, a la que doy vueltas desde hace tiempo. Si se implementara un nuevo modelo de RSS, con más información, que pudiera contener tanto los artículos de la bitácora como todos los comentarios; e incluso que pudiera ordenar los comentarios en hilos, no en secuencia cronológica; ¿qué tendríamos entonces?
Entonces, me parece, tendríamos hilos de discusión que podríamos leer no desde nuestro navegador sino en formato texto, como si fueran distintos mensajes, en el programa de correo. Es decir, exactamente lo mismo que los grupos de discusión de Usenet. Arreglando de paso dos problemas fundamentales de Usenet: la falta de masa crítica de usuarios que mata muchos grupos (ni Dios sabe que existen los grupos de noticias), y la imposibilidad de crear nuevos grupos ad hoc (porque eso lo tiene que hacer una autoridad, cosa mala, véase reciente caso CORUS).
El 90% de mi actividad internauta, desde hace 8 años, ha sido Usenet, y entenderán que le tenga este cariño y que crea que tiene cualidades que no son reproducibles en las bitácoras. A lo mejor un buen desarrollo para los comentarios en las bitácoras sería esto.
http://rolandogabrielli.blogspot.com/2006/02/global-page-el-nuevo-formato.html