« El efecto red y los límites de la participación « Portada » Escuela nacional, tecnología y bricoleurs »
Domingo, 8 de Julio de 2007OLPC: debatiendo enfoquesVersiones Latoc Este está siendo un fin de semana muy intenso en encuentros y conversaciones. Ayer amanecí en Barcelona con Enrique Gómez y Gema Llorens. Cuando llegué a Madrid por la tarde, me encontré en las Indias a Pere Quintana. Reencontrarme en tan poco tiempo con los que eran los principales teóricos del ciberpunk hasta la hibernación de hace un año, ha sido un continuo bullir de ideas y nuevas perspectivas. El que más preguntas me abre y creo que puede contribuir en mayor manera a un cierto avance conceptual es el que surgió ayer tarde, de terracitas, entre Lore, Pablo, Pere y yo. Pere comenzó preguntando a Pablo sobre el estado del proyecto OLPC en el Cono Sur Sudamericano tras las últimas noticias que anuncian, cuando menos, su letargo en Argentina. A partir de ahí, comentando Pablo y Lore las carencias y objetivos del proyecto, fue emergiendo una diferencia de perspectivas que siempre estuvo ahí, de base, y que parece que producía que cuando decíamos lo mismo que muchos de nuestros interlocutores americanos, no quisiéramos, en realidad, decir lo mismo. Me explico: como recordaréis, yo partía de una posición muy crítica con el OLPC. Básicamente me parecía financieramente poco sostenible cuando hay alternativas que permiten construir cibercentros comunales o escolares a un coste muchísimo menor sin necesidad de darle en propiedad un ordenador a cada niño. En vez de un ordenador, un usuario. De 175$ a 8$ por cabeza. Es decir, tal como yo lo había entendido, el proyecto OLPC consiste repartir ordenadores para cada niño en el sistema escolar para que estos pudieran jugar por su cuenta y abrir por si mismos un mundo. De hecho, cuando en el mismo post citaba a una activista y profesora que reclamaba un proyecto educativo que sostuviera al OLPC, recordaba que precisamente el atractivo de la idea de darle un ordenador a cada niño y ya, lo que finalmente me convencía del modelo Negroponte era que al fin, los de la generación Spectrum europea sabemos que la magia funciona:
La mirada desde la escuelaPero ayer, Pablo y Lore nos presentaron OLPC de una manera distinta, como un proyecto ligado a las escuelas y al sistema de enseñanza. La idea de ellos, que me pareció entender, es una idea extendida de los sectores implicados en su desarrollo y recepción, al menos en Argentina, no reduce la escuela y al sistema de enseñanza a centro distribuidor/socializador como hace mi planteamiento. Al contrario, tal como Lore y Pablo lo entienden, la oportunidad de OLPC y la causa de ligarlo a la escuela reside en incorporar el ordenador a las clases. No hablamos de las clases de informática. No hablamos de un cibercentro junto a la biblioteca. Hablamos de que el OLPC juegue un papel similar al del cuaderno de papel o la pizarra en una clase de Historia o Matemáticas. TrasfondosLa verdad es que una clase de Geografía donde los alumnos viajen sobre GoogleEarth, suena muy bien y a todos los levanta la mirada y nos pone a pensar. Pero como nos explicaban, esta perspectiva es la que lleva a que el famoso plan pedagógico sea necesario. Y por ende el estado lo que llevaba a plantear a Pere si realmente era necesario el ordenador para dar clases, si aportaba algo en Matemáticas, Física, Filosofía o Historia más allá de poder buscar documentación en el momento, frente al profesor aunque ¿por qué no buscarla después y seguir entonces caminos aleatorios, itinerarios personales a partir de la clase y no limitados a ella? La diferencia de fondo es, creo yo, una cierta concepción de las herramientas y del rol del estado a la hora de garantizar el acceso a ellas. En una palabra, en nuestra mirada de chicos Spectrum, el foco estaba en la relación niño-ordenador-red y podía darse en dos marcos distintos, el ideal pero caro (un ordenador portatil por niño) o el más sencillo del acceso en un entorno no reglado como un cibercentro de escuela o comunal (un usuario por niño) donde los tekis del cole, los futuros bricoleurs y hackers, pudieran pasar las horas de recreo y estudio y realizar actividades extraescolares. En vez de una escuela informatizada que utilizara internet como tecnología pedagógica en todo el sistema, los ordenadores como nueva pizarra, se trataría, en esta mirada, de que no quedara ningún niño teki, ningún futuro hacker, sin oportunidad de acceder a las herramientas que le van a permitir desarrollarse. Al fin, pensaba yo, no fueron los libros de texto los que me hicieron amar los libros y la lectura. Fueron los libros que estaban en la biblioteca del colegio, el instituto y los que tomaba del cuarto de estar de mis padres. OLPC: debatiendo enfoques Leste está a ser um fim de semana muito intenso em encontros e conversas. Ontem amanheci em Barcelona com Enrique Gómez e Gema Llorens. Quando cheguei a Madri pela tarde, me encontrei nas Índias a Pere Quintana. Reencontrarme em tão pouco tempo com os que eram os principais teóricos do ciberpunk até a hibernación de faz num ano, foi um contínuo bullir de ideias e novas perspectivas. O que mais perguntas me abre e acho que pode contribuir em maior maneira a um verdadeiro avanço conceptual é o que surgiu ontem tarde, de terracitas, entre Lore, Pablo, Pere e eu. Pere começou perguntando a Pablo sobre o estado do projecto OLPC no Cone Sur Sudamericano depois das últimas notícias que anunciam, quando menos, sua letargo em Argentina. A partir daí, comentando Pablo e Lore as carências e objectivos do projecto, foi emergindo uma diferença de perspectivas que sempre esteve aí, de base, e que parece que produzia que quando dizíamos o mesmo que muitos de nossos interlocutores americanos, não quiséssemos, em realidade, dizer o mesmo. Explico-me: como recordareis, eu partia de uma posição muito crítica com o OLPC. Basicamente parecia-me financeiramente pouco sostenible quando há alternativas que permitem construir cibercentros comunales ou escolares a um custo muitíssimo menor sem necessidade de lhe dar em propriedade um computador à cada menino. Em vez de um computador, um utente. De 175$ a 8$ por cabeça. Isto é, tal como eu o tinha entendido, o projecto OLPC consiste repartir computadores para a cada menino no sistema escolar para que estes pudessem jogar por sua conta e abrir por se mesmos um mundo. De facto, quando no mesmo pós citava a uma activista e professora que reclamava um projecto educativo que sustentasse ao OLPC, recordava que precisamente o atractivo da ideia de lhe dar um computador à cada menino e já, o que finalmente me convencia do modelo Negroponte era que ao fim, os da geração Spectrum européia sabemos que a magia funciona:
A mirada desde a escolaMas ontem, Pablo e Lore apresentaram-nos OLPC de uma maneira diferente, como um projecto unido às escolas e ao sistema de ensino. A ideia deles, que me pareceu entender, é uma ideia estendida dos sectores implicados em seu desenvolvimento e recepção, ao menos em Argentina, não reduz a escola e ao sistema de ensino a centro distribuidor/socializador como faz minha proposta. Ao invés, tal como Lore e Pablo o entendem, a oportunidade de OLPC e a causa do unir à escola reside em incorporar o computador às classes. Não falamos das classes de informática. Não falamos de um cibercentro junto à biblioteca. Falamos de que o OLPC jogue um papel similar ao do cuaderno de papel ou a pizarra numa classe de História ou Matemáticas. ProfundidadesA verdade é que uma classe de Geografia onde os alunos viajem sobre GoogleEarth, soa muito bem e a todos os levanta a mirada e nos põe a pensar. Mas como nos explicavam, esta perspectiva é a que leva a que o famoso plano pedagógico seja necessário. E portanto o estado o que levava a propor a Pere se realmente era necessário o computador para dar classes, se contribuía algo em Matemáticas, Física, Filosofia ou História para além de poder procurar documentação no momento, em frente ao professor ainda que por que não a procurar depois e seguir então caminhos aleatorios, itinerarios pessoais a partir da classe e não limitados a ela? A diferença de fundo é, creio eu, uma verdadeira concepção das ferramentas e do papel do estado à hora de garantir o acesso a elas. Numa palavra, em nossa mirada de garotos Spectrum, o foco estava na relação menino-computador-rede e podia dar-se em dois marcos diferentes, o ideal mas caro (um computador portatil por menino) ou o mais singelo do acesso num meio não reglado como um cibercentro de escola ou comunal (um utente por menino) onde os tekis da escola, os futuros bricoleurs e hackers, pudessem passar as horas de recreio e estudo e realizar actividades extraescolares. Em vez de uma escola informatizada que utilizasse internet como tecnologia pedagógica em todo o sistema, os computadores como nova pizarra, tratar-se-ia, nesta mirada, de que não ficasse nenhum menino teki, nenhum futuro hacker, sem oportunidade de aceder às ferramentas que lhe vão permitir se desenvolver. Ao fim, pensava eu, não foram os livros de texto os que me fizeram amar os livros e a leitura. Foram os livros que estavam na biblioteca do colégio, o instituto e os que tomava do quarto de estar de meus pais. OLPC: debatendo enfoques Leste está sendo un fin de semana moi intenso en encontros e conversacións. Onte amanecí en Barcelona con Enrique Gómez e Gema Llorens. Cando cheguei a Madrid pola tarde, atopeime nas Indias a Pere Quintana. Reencontrarme en tan pouco tempo cos que eran os principais teóricos do ciberpunk ata a hibernación de fai un ano, foi un continuo bullir de ideas e novas perspectivas. O que máis preguntas me abre e creo que pode contribuír en maior xeito a un certo avance conceptual é o que xurdiu onte tarde, de terracitas, entre Lore, Pablo, Pere e eu. Pere comezou preguntando a Pablo sobre o estado do proxecto OLPC no Cono Sur Sudamericano tralas últimas noticias que anuncian, cando menos, a súa letargo en Arxentina. A partir de aí, comentando Pablo e Lore as carencias e obxectivos do proxecto, foi emergiendo unha diferenza de perspectivas que sempre estivo aí, de base, e que parece que producía que cando diciamos o mesmo que moitos dos nosos interlocutores americanos, non quixésemos, en realidade, dicir o mesmo. Explícome: como recordaredes, eu partía dunha posición moi crítica co OLPC. Basicamente parecíame financieramente pouco sostenible cando hai alternativas que permiten construír cibercentros comunales ou escolares a un custo muchísimo menor sen necesidade de darlle en propiedade un ordenador a cada neno. No canto dun ordenador, un usuario. De 175$ a 8$ por cabeza. É dicir, tal como eu entendeuno, o proxecto OLPC consiste repartir ordenadores para cada neno no sistema escolar para que estes puidesen xogar pola súa conta e abrir por si mesmos un mundo. De feito, cando no mesmo post citaba a unha activista e profesora que reclamaba un proxecto educativo que sostivese ao OLPC, recordaba que precisamente o atractivo da idea de darlle un ordenador a cada neno e xa, o que finalmente convencíame do modelo Negroponte era que ao fin, os da xeración Spectrum europea sabemos que a maxia funciona:
A mirada desde a escolaPero onte, Pablo e Lore presentáronnos OLPC dun xeito distinto, como un proxecto ligado ás escolas e ao sistema de ensino. A idea deles, que me pareceu entender, é unha idea estendida dos sectores implicados no seu desenvolvemento e recepción, polo menos en Arxentina, non reduce a escola e ao sistema de ensino a centro distribuidor/socializador como fai a miña formulación. Ao contrario, tal como Lore e Pablo enténdeno, a oportunidade de OLPC e a causa de ligalo á escola reside en incorporar o ordenador ás clases. Non falamos das clases de informática. Non falamos dun cibercentro xunto á biblioteca. Falamos de que o OLPC xogue un papel similar ao do caderno de papel ou a pizarra nunha clase de Historia ou Matemáticas. TrasfondosA verdade é que unha clase de Xeografía onde os alumnos viaxen sobre GoogleEarth, soa moi ben e a todos levántaos a mirada e ponnos a pensar. Pero como nos explicaban, esta perspectiva é a que leva a que o famoso plan pedagógico sexa necesario. E polo tanto o estado o que levaba a suscitar a Pere si realmente era necesario o ordenador para dar clases, si aportaba algo en Matemáticas, Física, Filosofía ou Historia máis aló de poder buscar documentación no momento, fronte ao profesor aínda que por que non buscala despois e seguir entón camiños aleatorios, itinerarios persoais a partir da clase e non limitados a ela? A diferenza de fondo é, creo eu, unha certa concepción das ferramentas e do rol do estado á hora de garantir o acceso a elas. Nunha palabra, na nosa mirada de mozos Spectrum, o foco estaba na relación pícaro-ordenador-rede e podía darse en dous marcos distintos, o ideal pero caro (un ordenador portatil por neno) ou o máis sinxelo do acceso nunha contorna non regulada como un cibercentro de escola ou comunal (un usuario por neno) onde os tekis do cole, os futuros bricoleurs e hackers, puidesen pasar as horas de recreo e estudo e realizar actividades extraescolares. No canto dunha escola informatizada que utilizase internet como tecnoloxía pedagógica en todo o sistema, os ordenadores como nova pizarra, trataríase, nesta mirada, de que non quedase ningún neno teki, ningún futuro hacker, sen oportunidade de acceder ás ferramentas que lle van a permitir desenvolverse. Ao fin, pensaba eu, non foron os libros de texto os que me fixeron amar os libros e a lectura. Foron os libros que estaban na biblioteca do colexio, o instituto e os que tomaba do cuarto de estar dos meus pais. OLPC: debatendo enfoques Èst # # #el una dimenjada fòrça intensa en d'amassadas e de convèrsas. Ièr amanecí en Barcelona amb Enrique Gómez e Gema Llorens. Quand arribèri en Madrid la serada, me trobèri en las Indias a Pere Quintana. Me retrobar en tan pauc temps qu'èran amb el los principales teorics del ciberpunk fins a la hibernación de fa un an, es estat un continu bullir d'idèas e nòvas perspectivas. Eth quau mai de questions me dobrís e creï que pòt contribuir en màger manièra a una cèrta avançada conceptuala es eth quau sorgiguèt ièr tard, de terracitas, entre Lore, Pablo, Pere e ieu. Pere comencèt en preguntant a Pablo sobre l'estat del projècte OLPC en lo Cono Sud Sud-american après las darrièras notícias qu'anóncian, quand mens, la siá letargo en Argentina. Tre aicí, en comentant Pablo e Lore las mancas e d'objectius del projècte, foguèt emergiendo una diferéncia de perspectivas que foguèt totjorn aicí, de basa, e que sembla que produsissiá que quand disiam çò de meteis que fòrça de los nòstres interlocutors americanes, volguèssem pas, en realitat, dire çò de meteis. M'expliqui: coma remembraretz, ieu partissiá d'una posicion fòrça critica amb lo OLPC. Me semblava basicament financieramente pauc sostenible quand i a alternativas que permeton bastir cibercentros comunalas o escolaras a un còst muchísimo mendre sens besonh de li donar en proprietat un ordenador a cada mainat. Alloc d'un ordenador, un usatgièr. De 175$ a 8$ per cap. Es dire, tal coma ieu o aviá entendut, lo projècte OLPC consistís repartir d'ordenadors per cada mainat en lo sistèma escolar per que aquestes poguèsson jogar per lo sieu compte e dobrir per se meteisses un mond. En fach, quand en lo meteis post citava a una activista e professora que reclamava un projècte educatiu que sostenguèsse al OLPC, remembrava que justament l'atractiu de l'idèa de li donar un ordenador a cada mainat e ja, çò que me convenciá fin finala del modèl Negroponte èra qu'a la fin, los de la generacion Spectrum europèa sabèm que la magia fonciona:
L'agach dempuèi l'escòlaMas ièr, Pablo e Lore nos presentèron OLPC d'una manièra distinta, coma un projècte ligat dins las escòlas e al sistèma d'ensenhament. L'idèa d'eles, que me semblèt entendre, es una idèa estenduda dels sectors implicats en lo sieu desvolopament e recepcion, almens en Argentina, redusís pas l'escòla e al sistèma d'ensenhament a centre distribuidor/socializador coma fa lo mieu plantejament. Al contrari, tal coma Lore e Pablo o entendon, l'oportunitat de OLPC e la causa d'o ligar dins l'escòla residís en incorporar l'ordenador a las classas. Parlam pas de las classas d'informatica. Parlam pas d'un cibercentro al bòrd de la bibliotèca. Parlam que lo OLPC jògue un papièr similar al del quasèrn de papièr o la pizarra en una classa d'Istòria o Matematicas. FonsLa vertat es qu'una classa de Geografia a on los alumnes viatjatz envolopa GoogleEarth, sona fòrça plan e a totes los lèva l'agach e nos pon a pensar. Mas coma nos explicavan, aquesta perspectiva es era quau pòrta a que lo famós plan pedagogic siá de besonh. E doncas l'estat çò Que portava a sometre a Pere s'èra vertadièrament de besonh l'ordenador per donar de classas, s'aportava qualquarren en Matematicas, Fisica, Filosofia o Istòria mai ailà de poder cercar documentacion en lo moment, tèsta al professor e mai se perqué la cercar pas après e seguir alavetz de camins aleatorios, d'itineraris personals tre la classa e pas limitats a ela? La diferéncia de fons es, creï ieu, òm cèrta concepcion dels esturments e del ròtle de l'estat a l'ora de garantir l'accès a elas. En un mot, en lo nòstre agach de gojats Spectrum, lo foguièr èra dins la relacion mainat-ordenador-ret e podiá se donar en dos marcs distintos, l'ideal mas caro (un ordenador portatil per mainat) o lo mai simple de l'accès en un entorn pas reglat coma un cibercentro d'escòla o comunala (un usatgièr per mainat) a on los tekis del cole, los futurs bricoleurs e hackers, poguèsson passar las oras de recreï e estudi e realizar d'activitats extraescolares. Alloc d'una escòla informatizada qu'utilizès internet coma tecnologia pedagogica en tot lo sistèma, los ordenadors coma nòva pizarra, se tractariá, en aqueste agach, que demorès pas cap mainat teki, cap futur hacker, sens oportunitat d'accedir als esturments que li van permetre se desvolopar. A la fin, pensava ieu, foguèron pas los libres de tèxt es quaus me faguèron aimar los libres e la lectura. Foguèron los libres qu'èran dins la bibliotèca del collègi, l'institut e es quaus preniá de la cambra d'èsser de los mieus paires. OLPC: en debatent # # #el Est està sent un cap de setmana molt intens en trobades i converses. Ahir amanecí a Barcelona amb Enrique Gómez i Gema Llorens. Quan vaig arribar a Madrid a la tarda, em vaig trobar en les Índies a Pere Quintana. Retrobar-me en tan poc temps amb els quals eren els principals teòrics del ciberpunk fins a la hibernación de fa un any, ha estat un continu bullir d'idees i noves perspectives. El qual més preguntes m'obre i crec que pot contribuir en major manera a un cert avanç conceptual és el qual va sorgir ahir tard, de terracitas, entre Lore, Pablo, Pere i jo. Pere va començar preguntant a Pablo sobre l'estat del projecte OLPC en el Cono Sud Sud-americà després de les últimes notícies que anuncien, si més no, la seva letargia a Argentina. A partir d'aquí, comentant Pablo i Lore les manques i objectius del projecte, va ser emergiendo una diferència de perspectives que sempre va estar aquí, de base, i que sembla que produïa que quan dèiem el mateix que molts dels nostres interlocutors americans, no volguéssim, en realitat, dir el mateix. M'explico: com recordareu, jo partia d'una posició molt crítica amb el OLPC. Bàsicament em semblava financieramente poc sostenible quan hi ha alternatives que permeten construir cibercentros comunales o escolars a un cost moltíssim menor sense necessitat de donar-li en propietat un ordinador a cada nen. En comptes d'un ordinador, un usuari. De 175$ a$ 8 per cap. És a dir, tal com jo ho havia entès, el projecte OLPC consisteix repartir ordinadors per a cada nen en el sistema escolar perquè aquests poguessin jugar pel seu compte i obrir per si mateixos un món. De fet, quan en el mateix post citava a una activista i professora que reclamava un projecte educatiu que sostingués al OLPC, recordava que precisament l'atractiu de la idea de donar-li un ordinador a cada nen i ja, el que finalment em convencia del model Negroponte era que a la fi, els de la generació Spectrum europea sabem que la màgia funciona:
La mirada des de l'escolaPerò ahir, Pablo i Lore ens van presentar OLPC d'una manera distinta, com un projecte lligat a les escoles i al sistema d'ensenyament. La idea d'ells, que em va semblar entendre, és una idea estesa dels sectors implicats en el seu desenvolupament i recepció, almenys a Argentina, no redueix l'escola i al sistema d'ensenyament a centre distribuïdor/socializador com fa el meu plantejament. Al contrari, tal com Lore i Pablo ho entenen, l'oportunitat de OLPC i la causa de lligar-ho a l'escola resideix a incorporar l'ordinador a les classes. No parlem de les classes d'informàtica. No parlem d'un cibercentro al costat de la biblioteca. Parlem que el OLPC jugui un paper similar al del quadern de paper o la pizarra en una classe d'Història o Matemàtiques. RerefonsLa veritat és que una classe de Geografia on els alumnes viatgin sobre GoogleEarth, sona molt bé i a tots els aixeca la mirada i ens posa a pensar. Però com ens explicaven, aquesta perspectiva és la qual porta al fet que el famós pla pedagógico sigui necessari. I per tant l'estat el que portava a plantejar a Pere si realment era necessari l'ordinador per a donar classes, si aportava alguna cosa en Matemàtiques, Física, Filosofia o Història més enllà de poder buscar documentació en el moment, enfront del professor encara que per què no buscar-la després i seguir llavors camins aleatorios, itineraris personals a partir de la classe i no limitats a ella? La diferència de fons és, crec jo, una certa concepció de les eines i del rol de l'estat a l'hora de garantir l'accés a elles. En una paraula, en la nostra mirada de nois Spectrum, el focus estava en la relació nen-ordinador-xarxa i podia donar-se en dos marcs distints, l'ideal però car (un ordinador portatil per nen) o el més senzill de l'accés en un entorn no reglat com un cibercentro d'escola o comunal (un usuari per nen) on els tekis del cole, els futurs bricoleurs i hackers, poguessin passar les hores de recreo i estudi i realitzar activitats extraescolares. En comptes d'una escola informatitzada que utilitzés internet com tecnologia pedagógica en tot el sistema, els ordinadors com nova pizarra, es tractaria, en aquesta mirada, que no quedés cap nen teki, cap futur hacker, sense oportunitat d'accedir a les eines que li van a permetre desenvolupar-se. A la fi, pensava jo, no van ser els llibres de text els quals em van fer estimar els llibres i la lectura. Van ser els llibres que estaven en la biblioteca del col·legi, l'institut i els quals prenia de la cambra d'estar dels meus pares. OLPC: debatent enfocaments
Este está siendo un fin de semana muy intenso en encuentros y conversaciones. Ayer amanecí en Barcelona con Enrique Gómez y Gema Llorens. Cuando llegué a Madrid por la tarde, me encontré en las Indias a Pere Quintana. Reencontrarme en tan poco tiempo con los que eran los principales teóricos del ciberpunk hasta la hibernación de hace un año, ha sido un continuo bullir de ideas y nuevas perspectivas. El que más preguntas me abre y creo que puede contribuir en mayor manera a un cierto avance conceptual es el que surgió ayer tarde, de terracitas, entre Lore, Pablo, Pere y yo. Pere comenzó preguntando a Pablo sobre el estado del proyecto OLPC en el Cono Sur Sudamericano tras las últimas noticias que anuncian, cuando menos, su letargo en Argentina. A partir de ahí, comentando Pablo y Lore las carencias y objetivos del proyecto, fue emergiendo una diferencia de perspectivas que siempre estuvo ahí, de base, y que parece que producía que cuando decíamos lo mismo que muchos de nuestros interlocutores americanos, no quisiéramos, en realidad, decir lo mismo. Me explico: como recordaréis, yo partía de una posición muy crítica con el OLPC. Básicamente me parecía financieramente poco sostenible cuando hay alternativas que permiten construir cibercentros comunales o escolares a un coste muchísimo menor sin necesidad de darle en propiedad un ordenador a cada niño. En vez de un ordenador, un usuario. De 175$ a 8$ por cabeza. Es decir, tal como yo lo había entendido, el proyecto OLPC consiste repartir ordenadores para cada niño en el sistema escolar para que estos pudieran jugar por su cuenta y abrir por si mismos un mundo. De hecho, cuando en el mismo post citaba a una activista y profesora que reclamaba un proyecto educativo que sostuviera al OLPC, recordaba que precisamente el atractivo de la idea de darle un ordenador a cada niño y ya, lo que finalmente me convencía del modelo Negroponte era que al fin, los de la generación Spectrum europea sabemos que la magia funciona:
La mirada desde la escuelaPero ayer, Pablo y Lore nos presentaron OLPC de una manera distinta, como un proyecto ligado a las escuelas y al sistema de enseñanza. La idea de ellos, que me pareció entender, es una idea extendida de los sectores implicados en su desarrollo y recepción, al menos en Argentina, no reduce la escuela y al sistema de enseñanza a centro distribuidor/socializador como hace mi planteamiento. Al contrario, tal como Lore y Pablo lo entienden, la oportunidad de OLPC y la causa de ligarlo a la escuela reside en incorporar el ordenador a las clases. No hablamos de las clases de informática. No hablamos de un cibercentro junto a la biblioteca. Hablamos de que el OLPC juegue un papel similar al del cuaderno de papel o la pizarra en una clase de Historia o Matemáticas. TrasfondosLa verdad es que una clase de Geografía donde los alumnos viajen sobre GoogleEarth, suena muy bien y a todos los levanta la mirada y nos pone a pensar. Pero como nos explicaban, esta perspectiva es la que lleva a que el famoso plan pedagógico sea necesario. Y por ende el estado lo que llevaba a plantear a Pere si realmente era necesario el ordenador para dar clases, si aportaba algo en Matemáticas, Física, Filosofía o Historia más allá de poder buscar documentación en el momento, frente al profesor aunque ¿por qué no buscarla después y seguir entonces caminos aleatorios, itinerarios personales a partir de la clase y no limitados a ella? La diferencia de fondo es, creo yo, una cierta concepción de las herramientas y del rol del estado a la hora de garantizar el acceso a ellas. En una palabra, en nuestra mirada de chicos Spectrum, el foco estaba en la relación niño-ordenador-red y podía darse en dos marcos distintos, el ideal pero caro (un ordenador portatil por niño) o el más sencillo del acceso en un entorno no reglado como un cibercentro de escuela o comunal (un usuario por niño) donde los tekis del cole, los futuros bricoleurs y hackers, pudieran pasar las horas de recreo y estudio y realizar actividades extraescolares. En vez de una escuela informatizada que utilizara internet como tecnología pedagógica en todo el sistema, los ordenadores como nueva pizarra, se trataría, en esta mirada, de que no quedara ningún niño teki, ningún futuro hacker, sin oportunidad de acceder a las herramientas que le van a permitir desarrollarse. Al fin, pensaba yo, no fueron los libros de texto los que me hicieron amar los libros y la lectura. Fueron los libros que estaban en la biblioteca del colegio, el instituto y los que tomaba del cuarto de estar de mis padres. Guardado por David de Ugarte en Destacados a las 2:13 pm
Tout ce qui n'est point nouveau dans un temps d'innovation est pernicieux ~ Saint Just « El efecto red y los límites de la participación « Portada » Escuela nacional, tecnología y bricoleurs »
Salvo indicación o advertencia en contrario, el autor de todas las entradas de este blog hace devolución expresa de ellas al Dominio Público
|
|