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Miércoles, 9 de Enero de 2008Los mapas de un mundo postnacionalVersiones Latoc Hoy intentaremos tener a Hector Milla en Asuntos Propios hablando sobre el manifiesto del país llamado a que lanzó la semana pasada. Mientras, me gustaría seguir con la reflexión que hacíamos ayer sobre los mapas con los que las nuevas venecias se representarán en el espacio, haciendo unos apuntes a vuelapluma. Milla remarcaba el esfuerzo por dotar a su comunidad/país de un entorno visual propio, seguramente un metaverso. Es previsible que en los próximos años aparezca una verdadera red distribuida, una www de metaversos al estilo Second Life gracias a OpenSim. Es muy posible que muchas comunidades y empresas tengan sus propios metaversos dedicados a reuniones, formación, encuentros virtuales para charla etc. La puesta en red generará archipiélagos virtuales que también representarán la conversación comunitaria. Pero esos mapas, como hoy los de Second Life, no representarán un relato sustancialmente diferente -ni más rico- que el de los actuales sistemas de agregación. En ese sentido es interesante observar como se representan las empresas que empiezan a definirse como comunidades transnacionales. Hay por un lado un esfuerzo evidente por representar la conversación interna, por hacer una suerte de mapas conversacionales que podemos ver en BBVA-blogs o de forma más modesta e incipiente en WellsFargo. Se trata en realidad agregadores de blogs que a partir de nubes de etiquetas comunitarias, buscadores y portales feevy interactivos tratan de representar las distintas sendas conversacionales que articulan el flujo espontáneo y distribuido de información interna. Algo que corre en paralelo a lo que muchos blogueros y sus redes hacen ya. La cuestión es cómo esas representaciones que tienden a reforzar la comunidad real mostrando una y otra vez las caras y avatares de las personas que hay bajo los nodos se fundirán con la proyección del territorio físico real y los espacios geográficos. La semilla está en Google Earth y Google Maps. La posibilidad de añadir y linkar contenidos sobre el mapa convencional culmina, a través de los itinerarios, en una nueva forma de relato. Poco importa ya en estas aplicaciones el debate sobre la relación de tamaños en el mapa de distintos territorios. Lo que importa son los nodos y la información que contienen y aglutinan. Y más novedoso aún, como los itinerarios se leen secuencialmente, el mapa incorpora el tiempo, se lee como un relato literario, tiene un antes y un después, un sentido del que hasta ahora carecía y que le permite pasar a representar la conversación o cuando menos el stock de información que queda de ella. Este cambio radical del mapa que pasa de pivotar sobre tamaños y territorios a hacerlo sobre vectores y personas se manifiesta dramáticamente en Twittervision, una aplicación que muestra en tiempo real sobre un mapa del mundo los mensajes que escriben los usuarios de twitter, acompañando los mensajes de los avatares de sus redactores. Las nuevas representaciones cartográficas son ajenas al territorio símplemente porque el sujeto que protagoniza el relato del mapa no es ya el estado, que se define por administrar la comunidad que vive en un territorio nacional, sino una red, que se define sobre sus nodos y los enlaces entre ellos. Una red aunque quisiera no podría utilizar las metáforas modernas de World Mapper, donde la información modifica la superficie de los estados para representar distintas variables de desarrollo. La red y su identidad, sus textos en red según la definición de Quintana, se transforman en el tiempo, ganan significado. Frente a la inmutabilidad de las fronteras nacionales que pretenden representar la anatomía estable de un territorio dotado de destino histórico, las identidades en red utilizan el mapa para contar su evolución, su crecimiento hacia dentro, su desarrollo orgánico, sus fronteras siempre cambiantes. La suma de todas ellas no tendrá sin embargo significado, pues una no empieza donde otra termina, sino que se solapan y se conectan. No harán al superponerse siquiera, un puzle del mundo como hacen los estados nación, sino un censo de nodos. El mapa para las identidades postnacionales será el relato hecho desde un damero y contado por el caballo del ajedrez. Los mapas de un mundo postnacional Hoje tentaremos ter a Hector Milha em Assuntos Próprios falando sobre o manifesto do país chamado a que lançou na semana passada. Enquanto, gostaria de seguir com a reflexão que fazíamos ontem sobre os mapas com os que as novas venecias representar-se-ão no espaço, fazendo uns apontes a vuelapluma. Milha remarcaba o esforço por dotar a sua comunidade/país de um meio visual próprio, seguramente um metaverso. É previsível que nos próximos anos apareça uma verdadeira rede distribuída, uma www de metaversos ao estilo Second Life graças a OpenSim . É muito possível que muitas comunidades e empresas tenham seus próprios metaversos dedicados a reuniões, formação, encontros virtuais para charla etc. A posta em rede gerará archipiélagos virtuais que também representarão a conversa comunitária. Mas esses mapas, como hoje os de Second Life, não representarão um relato substancialmente diferente -nem mais rico- que o dos actuais sistemas de agregación. Nesse sentido é interessante observar como se representam as empresas que começam a se definir como comunidades multinacionais. Há por um lado um esforço evidente por representar a conversa interna, por fazer uma sorte de mapas conversacionales que podemos ver em BBVA-blogs ou de forma mais modesta e incipiente em WellsFargo . Trata-se em realidade agregadores de blogs que a partir de nuvens de etiquetas comunitárias, buscadores e portais feevy interactivos tratam de representar as diferentes sendas conversacionales que articulam o fluxo espontáneo e distribuído de informação interna. Algo que corre em paralelo ao que muitos blogueros e suas redes fazem já. A questão é como essas representações que tendem a reforçar a comunidade real mostrando uma e outra vez as caras e avatares das pessoas que há baixo os nodos fundir-se-ão com a projecção do território físico real e os espaços geográficos. A semente está em Google Earth e Google Maps. A possibilidade de acrescentar e linkar conteúdos sobre o mapa convencional culmina, através dos itinerarios, numa nova forma de relato. Pouco importa já nestas aplicações o debate sobre a relação de tamanhos no mapa de diferentes territórios. O que importa são os nodos e a informação que contêm e aglutinan. E mais inovador ainda, como os itinerarios se lêem sequencialmente, o mapa incorpora o tempo, se lê como um relato literário, tem um dantes e um depois, um sentido do que até agora carecia e que lhe permite passar a representar a conversa ou quando menos o estoque de informação que fica dela. Esta mudança radical do mapa que passa de pivotar sobre tamanhos e territórios ao fazer sobre vectores e pessoas se manifesta dramaticamente em Twittervision , uma aplicação que mostra em tempo real sobre um mapa do mundo as mensagens que escrevem os utentes de twitter, acompanhando as mensagens dos avatares de seus redactores. As novas representações cartográficas são alheias ao território símplemente porque o sujeito que protagoniza o relato do mapa não é já o estado, que se define por administrar a comunidade que vive num território nacional, senão uma rede, que se define sobre suas nodos e os enlaces entre eles. Uma rede ainda que quisesse não poderia utilizar as metáforas modernas de World Mapper, onde a informação modifica a superfície dos estados para representar diferentes variables de desenvolvimento. A rede e sua identidade, seus textos em rede segundo a definição de Quintana , transformam-se no tempo, ganham significado. Em frente à inmutabilidad das fronteiras nacionais que pretendem representar a anatomía estável de um território dotado de destino histórico, as identidades em rede utilizam o mapa para contar sua evolução, seu crescimento para dentro, seu desenvolvimento orgânico, suas fronteiras sempre cambiantes. A soma de todas elas não terá no entanto significado, pois uma não começa onde outra termina, senão que se solapan e se conectam. Não farão ao superponerse sequer, um puzle do mundo como fazem os estados nação, senão um censo de nodos. O mapa para as identidades postnacionales será o relato feito desde um damero e contado pelo cavalo do ajedrez. Os mapas de um mundo postnacional Hoxe intentaremos ter a Hector Milla en Asuntos Propios falando sobre o manifesto do país chamado a que lanzou a semana pasada. Mentres, gustaríame seguir coa reflexión que faciamos onte sobre os mapas cos que as novas venecias representaranse no espazo, facendo uns apuntes a vuelapluma. Milla remarcaba o esforzo por dotar á súa comunidade/país dunha contorna visual propio, seguramente un metaverso. É previsible que nos próximos anos apareza unha verdadeira rede distribuída, unha www de metaversos ao estilo Second Life grazas a OpenSim . É moi posible que moitas comunidades e empresas teñan os seus propios metaversos dedicados a reunións, formación, encontros virtuales para charla etc. A posta en rede xerará arquipélagos virtuales que tamén representarán a conversación comunitaria. Pero eses mapas, como hoxe os de Second Life, non representarán un relato sustancialmente diferente -nin máis rico- que o dos actuais sistemas de agregación. Nese sentido é interesante observar como se representan as empresas que empezan a definirse como comunidades transnacionales. Hai por unha banda un esforzo evidente por representar a conversación interna, por facer unha sorte de mapas conversacionales que podemos ver en BBVA-blogs ou de forma máis modesta e incipiente en WellsFargo . Trátase en realidade agregadores de blogs que a partir de nubes de etiquetas comunitarias, buscadores e portais feevy interactivos tratan de representar as distintas senllas conversacionales que articulan o fluxo espontáneo e distribuído de información interna. Algo que corre en paralelo ao que moitos blogueros e as súas redes fan xa. A cuestión é como esas representacións que tenden a reforzar a comunidade real mostrando unha e outra vez as caras e avatares das persoas que hai baixo os nodos fundiranse coa proxección do territorio físico real e os espazos xeográficos. A semente está en Google Earth e Google Maps. A posibilidade de engadir e linkar contidos sobre o mapa convencional culmina, a través dos itinerarios, nunha nova forma de relato. Pouco importa xa nestas aplicacións o debate sobre a relación de tamaños no mapa de distintos territorios. O que importa son os nodos e a información que conteñen e aglutinan. E máis novedoso aínda, como os itinerarios lense secuencialmente, o mapa incorpora o tempo, lese como un relato literario, ten un antes e un despois, un sentido do que ata agora carecía e que lle permite pasar a representar a conversación ou cando menos o stock de información que queda dela. Este cambio radical do mapa que pasa de pivotar sobre tamaños e territorios a facelo sobre vectores e persoas maniféstase dramáticamente en Twittervision , unha aplicación que mostra en tempo real sobre un mapa do mundo as mensaxes que escriben os usuarios de twitter, acompañando as mensaxes dos avatares dos seus redactores. As novas representacións cartográficas son alleas ao territorio símplemente porque o suxeito que protagoniza o relato do mapa non é xa o estado, que se define por administrar a comunidade que vive nun territorio nacional, senón unha rede, que se define sobre as súas nodos e enlácelos entre eles. Unha rede aínda que quixese non podería utilizar as metáforas modernas de World Mapper, onde a información modifica a superficie dos estados para representar distintas variables de desenvolvemento. A rede e a súa identidade, os seus textos en rede segundo a definición de Quintana , transfórmanse no tempo, gañan significado. Fronte á inmutabilidad das fronteiras nacionais que pretenden representar a anatomía estable dun territorio dotado de destino histórico, as identidades en rede utilizan o mapa para contar a súa evolución, o seu crecemento cara a dentro , o seu desenvolvemento orgánico, as súas fronteiras sempre cambiantes. A suma de todas elas non terá con todo significado, pois unha non empeza onde outra termina, senón que se solapan e conéctanse. Non farán ao superponerse sequera, un puzle do mundo como fan os estados nación, senón un censo de nodos. O mapa para as identidades postnacionales será o relato feito desde un damero e contado polo cabalo do ajedrez. Os mapas dun mundo postnacional # # #el uèi aver a Hector Mila en d'Afars Pròpris en parlant sobre lo manifèst del país cridat a que lancèt la setmana darrièra. Mentre, m'agradariá seguir amb la reflexion que fasiam sobre ièr los mapas que las nòvas venecias se representaràn amb el en l'espaci, en fasent unas anotacions a vuelapluma. Mila remarcava l'esfòrç per dotar a la siá comunitat/país d'un entorn visual pròpri, segurament un metaverso. Es previsible qu'en los prèps ans aparesca una veritabla ret distribuida, una www de metaversos a l'estil Second Life mercés a OpenSim . Es fòrça possible que fòrça comunitats e d'entrepresas ajatz los sieus pròpris metaversos consacrats a de reünions, formacion, d'amassadas virtualas per charrada etc. La ponuda en ret generarà d'archipèls virtuales que representaràn tanben la convèrsa comunitària. Mas aquestes mapas, coma uèi los de Second Life, representaràn pas un relat substancialament desparièr -ni mai ric- que lo dels actuales sistèmas de agregación. En aqueste sens es interessant observar coma se representan las entrepresas que començan a se definir coma de comunitats transnacionalas. I a per un costat un esfòrç evident per representar la convèrsa intèrna, per far una sòrt de mapas conversacionales que podèm veire en BBVA-blogs o de forma mai modèsta e incipiente en WellsFargo . Se tracta en realitat agregadores de blogs que tre bromalhs d'etiquetas comunitàrias, de cercaires e de portals feevy interactivos tractan de representar las distintas sendas conversacionalas que articulan lo flux espontanèu e distribuit d'informacion intèrna. Qualquarren que cor en parallel a çò que fòrça blogueros e las siás rets fan ja. L'afar es cossí aquestas representacions que tendon a refortilhar la comunitat reala en mostrant una e un autre còp las caras e avatares de las personas qu'i a jols nodos se fondràn amb la projeccion del territòri fisic real e los espacis geografics. La grana es dins Google Earth e Google Maps. La possibilitat d'apondre e linkar contenuda envolopa lo mapa convencional culmina, a travèrs dels itineraris, en una nòva forma de relat. Impòrta pauc ja en aquestas aplicacions lo debat sobratz la relacion de tamaños en lo mapa de distintos de territòris. Çò Qu'impòrta son los nodos e l'informacion que contenon e aglutinan. E mai novèl encara, coma los itineraris se liegen secuencialmente, lo mapa incorpòra lo temps, se lieg coma un relat literari, a un abans e un après, un sens que ne mancava fins ara e que li permet passar a representar la convèrsa o quand mens lo stock d'informacion que demòra d'ela. Aqueste cambiament radical del mapa que passa de pivotar envolopa tamaños e de territòris a o far sobratz vectores e de personas se manifèsta dramáticamente en Twittervision , una aplicacion que mòstra en temps real envolopa un mapa del mond los messatges qu'escrivon los usatgièrs de twitter, en acompanhant los messatges dels avatares de los sieus redactors. Las nòvas representacions cartográficas son aliènas al territòri símplemente pr'amor que lo subjècte que protagoniza lo relat del mapa es pas ja l'estat, que se definís per administrar la comunitat que viu en un territòri nacional, mas una ret, que se definís envolopa las siás nodos e los enlaces entre eles. Una ret e mai se volguèsse poiriá pas utilizar las metafòras modèrnas de WorldMapper , a on l'informacion modifica la superfícia dels estats per representar distintas variables de desvolopament. La ret e la siá identitat, los sieus tèxtes en ret segontes la definicion de Quintana, se transforman en lo temps, ganhan significat. Tèsta a la inmutabilidad de las frontièras nacionalas que pretenon representar la anatomía establa d'un territòri dotat de destinacion istorica, las identitats en ret utilizan lo mapa per comptar la siá evolucion, lo sieu creissement cap a dins , lo sieu desvolopament organic, las siás frontièras totjorn cambiantes. La soma de totas elas aurà pas malgrat aiçò significat, doncas òm comença pas a on una autra fenís, mas que se solapan e se connèctan. Faràn pas al superponerse siquiera, un puzle del mond coma fan los estats nacion, mas un cens de nodos. Lo mapa per las identitats postnacionales serà lo relat fach dempuèi un damero e comptat pel caval del ajedrez. Los mapas d'un mond postnacional Avui intentarem tenir a Hector Milla en Assumptes Propis parlant sobre el manifest del país anomenat al fet que va llançar la setmana passada. Mentre, m'agradaria seguir amb la reflexió que fèiem ahir sobre els mapes amb els quals les noves venecias es representaran en l'espai, fent uns apuntis a vuelapluma. Milla remarcava l'esforç per dotar a la seva comunitat/país d'un entorn visual propi, segurament un metaverso. És previsible que en els pròxims anys aparegui una veritable xarxa distribuïda, una www de metaversos a l'estil Second Life gràcies a OpenSim. És molt possible que moltes comunitats i empreses tinguin els seus propis metaversos dedicats a reunions, formació, trobades virtuals per a xerrada etc. La posada en xarxa generarà archipiélagos virtuals que també representaran la conversa comunitària. Però aquests mapes, com avui els de Second Life, no representaran un relat sustancialmente diferent -ni més ric- que el dels actuals sistemes de agregación. En aquest sentit és interessant observar com es representen les empreses que comencen a definir-se com comunitats transnacionales. Hi ha d'una banda un esforç evident per representar la conversa interna, per fer una sort de mapes conversacionales que podem veure en BBVA-blogs o de forma més modesta i incipiente en WellsFargo. Es tracta en realitat agregadores de blogs que a partir de núvols d'etiquetes comunitàries, cercadors i portals feevy interactius tracten de representar les distintes sengles conversacionales que articulen el fluix espontani i distribuït d'informació interna. Alguna cosa que corre en paral·lel al que molts blogueros i les seves xarxes fan ja. La qüestió és com aquestes representacions que tendeixen a reforçar la comunitat real mostrant una i una altra vegada les cares i avatars de les persones que hi ha sota els nodes es fondran amb la projecció del territori físic real i els espais geogràfics. La llavor està en Google Earth i Google Maps. La possibilitat d'afegir i linkar continguts sobre el mapa convencional culmina, a través dels itineraris, en una nova forma de relat. Poc importa ja en aquestes aplicacions el debat sobre la relació de grandàries en el mapa de distints territoris. El que importa són els nodes i la informació que contenen i aglutinan. I més nou encara, com els itineraris es llegeixen secuencialmente, el mapa incorpora el temps, es llegeix com un relat literari, té un abans i un després, un sentit del que fins a ara mancava i que li permet passar a representar la conversa o si més no l'estoc d'informació que queda d'ella. Aquest canvi radical del mapa que passa de pivotar sobre grandàries i territoris a fer-ho sobre vectores i persones es manifesta dramáticamente en Twittervision, una aplicació que mostra en temps real sobre un mapa del món els missatges que escriuen els usuaris de twitter, acompanyant els missatges dels avatars dels seus redactors. Les noves representacions cartográficas són alienes al territori símplemente perquè el subjecte que protagonitza el relat del mapa no és ja l'estat, que es defineix per administrar la comunitat que viu en un territori nacional, sinó una xarxa, que es defineix sobre els seus nodes i els enllacis entre ells. Una xarxa encara que volgués no podria utilitzar les metàfores modernes de World Mapper, on la informació modifica la superfície dels estats per a representar distintes variables de desenvolupament. La xarxa i la seva identitat, els seus textos en xarxa segons la definició de Quintana, es transformen en el temps, guanyen significat. Enfront de la inmutabilidad de les fronteres nacionals que pretenen representar l'anatomia estable d'un territori dotat de destí històric, les identitats en xarxa utilitzen el mapa per a explicar la seva evolució, el seu creixement cap a dintre, el seu desenvolupament orgànic, les seves fronteres sempre cambiantes. La suma de totes elles no tindrà no obstant això significat, doncs una no comença on una altra acaba, sinó que es solapan i es connecten. No faran al superponerse si més no, un puzle del món com fan els estats nació, sinó un cens de nodes. El mapa per a les identitats postnacionales serà el relat fet des d'un damero i explicat pel cavall dels escacs. Els mapes d'un món postnacional
Hoy intentaremos tener a Hector Milla en Asuntos Propios hablando sobre el manifiesto del país llamado a que lanzó la semana pasada. Mientras, me gustaría seguir con la reflexión que hacíamos ayer sobre los mapas con los que las nuevas venecias se representarán en el espacio, haciendo unos apuntes a vuelapluma. Milla remarcaba el esfuerzo por dotar a su comunidad/país de un entorno visual propio, seguramente un metaverso. Es previsible que en los próximos años aparezca una verdadera red distribuida, una www de metaversos al estilo Second Life gracias a OpenSim. Es muy posible que muchas comunidades y empresas tengan sus propios metaversos dedicados a reuniones, formación, encuentros virtuales para charla etc. La puesta en red generará archipiélagos virtuales que también representarán la conversación comunitaria. Pero esos mapas, como hoy los de Second Life, no representarán un relato sustancialmente diferente -ni más rico- que el de los actuales sistemas de agregación. En ese sentido es interesante observar como se representan las empresas que empiezan a definirse como comunidades transnacionales. Hay por un lado un esfuerzo evidente por representar la conversación interna, por hacer una suerte de mapas conversacionales que podemos ver en BBVA-blogs o de forma más modesta e incipiente en WellsFargo. Se trata en realidad agregadores de blogs que a partir de nubes de etiquetas comunitarias, buscadores y portales feevy interactivos tratan de representar las distintas sendas conversacionales que articulan el flujo espontáneo y distribuido de información interna. Algo que corre en paralelo a lo que muchos blogueros y sus redes hacen ya. La cuestión es cómo esas representaciones que tienden a reforzar la comunidad real mostrando una y otra vez las caras y avatares de las personas que hay bajo los nodos se fundirán con la proyección del territorio físico real y los espacios geográficos. La semilla está en Google Earth y Google Maps. La posibilidad de añadir y linkar contenidos sobre el mapa convencional culmina, a través de los itinerarios, en una nueva forma de relato. Poco importa ya en estas aplicaciones el debate sobre la relación de tamaños en el mapa de distintos territorios. Lo que importa son los nodos y la información que contienen y aglutinan. Y más novedoso aún, como los itinerarios se leen secuencialmente, el mapa incorpora el tiempo, se lee como un relato literario, tiene un antes y un después, un sentido del que hasta ahora carecía y que le permite pasar a representar la conversación o cuando menos el stock de información que queda de ella. Este cambio radical del mapa que pasa de pivotar sobre tamaños y territorios a hacerlo sobre vectores y personas se manifiesta dramáticamente en Twittervision, una aplicación que muestra en tiempo real sobre un mapa del mundo los mensajes que escriben los usuarios de twitter, acompañando los mensajes de los avatares de sus redactores. Las nuevas representaciones cartográficas son ajenas al territorio símplemente porque el sujeto que protagoniza el relato del mapa no es ya el estado, que se define por administrar la comunidad que vive en un territorio nacional, sino una red, que se define sobre sus nodos y los enlaces entre ellos. Una red aunque quisiera no podría utilizar las metáforas modernas de World Mapper, donde la información modifica la superficie de los estados para representar distintas variables de desarrollo. La red y su identidad, sus textos en red según la definición de Quintana, se transforman en el tiempo, ganan significado. Frente a la inmutabilidad de las fronteras nacionales que pretenden representar la anatomía estable de un territorio dotado de destino histórico, las identidades en red utilizan el mapa para contar su evolución, su crecimiento hacia dentro, su desarrollo orgánico, sus fronteras siempre cambiantes. La suma de todas ellas no tendrá sin embargo significado, pues una no empieza donde otra termina, sino que se solapan y se conectan. No harán al superponerse siquiera, un puzle del mundo como hacen los estados nación, sino un censo de nodos. El mapa para las identidades postnacionales será el relato hecho desde un damero y contado por el caballo del ajedrez. Guardado por David de Ugarte en Destacados a las 9:56 am
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