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Viernes, 9 de Septiembre de 2005
Sigo dándole vueltas a la lógica de la diversidad y los nuevos ejes ideológicos que ya trataran Lobo y Enrique. Y me gustaría apuntar tan sólo unas notas a raiz de una conversación que he tenido esta mañana, en Toledo, con Iñigo Medina. Unos ejes que acaban mezclando la escuela, el software libre, la llamada piratería y otras cosas
- Lo estatal deja de ser público, por ejemplo, la escuela
Contaba Iñigo que había quedado asombrado en una reunión familiar de que todos sus primos, como nosotros criados en colegios públicos, todos con un basamento educativo de ideas supuestamente avanzadas, osea los valores éticos que nos inculcaron nuestros padres, los de la generación de centro izquierda de los 70
todos, llevaban a sus hijos a colegios privados. Concertados sí, pero privados, de esos que cuestan unos 250 euros al mes, lo cual no es un esfuerzo económico pequeño, sobre todo si se tienen un par de hijos. Esto no lo digo por nada sino porque cuando uno decide gastarse 500 euros al mes durante años es porque realmente tiene claro que es lo mejor que puede hacer por sus hijos.¿Por qué piensan así? Pues porque tienen un concepto asistencial de la escuela pública: en esa perspectiva cada cual lleva y paga lo mejor que encuentra y puede pagar para sus hijos. Y el que no puede nada tiene asegurada la escuela pública.
No son los únicos. Al menos en Madrid es una concepción cada vez más extendida que durante los últimos años ha ido permeando la conciencia de las clases medias. Y es que es uno de esos planteamientos que dan lugar a una profecía autocumplida. Si todos los que pueden pagar, aún en distintas medidas, pagan, al final la escuela pública acaba siendo para quien no puede pagar. Un mínimo asistencial y probablemente insuficiente, no un lugar de formación de ciudadanía, sino un producto de la atomización y un agente de la descomposición social. Por eso la subvención a las escuelas privadas, el cheque escolar y otras medidas
llevan necesariamente a la pérdida de las bases que hacen que realmente podamos formar una comunidad sobre la que construir la convivencia. Las concertadas privatizan el uso del dinero público y destruyen la igualdad de oportunidades de partida que es la base, además, de la existencia de la comunidad política y del propio estado democrático que se sostiene sobre ella.
Por eso no deja de parecerme sorprendente que la derecha nacionalista española empuje a su desaparición. Si de verdad creen en el discurso españolista deberían querer más escuela pública, no menos. Las concertadas son el dinero del estado pero sin el estado. Son uno de esos puntos donde el estado deja de ser público y pasa a ser privado.
Pero no nos engañemos, cada vez hay más
- Los nuevos bienes públicos no son estatales, por ejemplo, el software libre
Con el título queda dicho casi todo. Conforme el conocimiento y las herramientas tecnológicas se hacen más importantes y valiosas para todo, nos damos cuenta del increible potencial que ofrecen las creaciones intelectuales de dominio público y en concreto el software libre.Potencial de desarrollo y también de soberanía e independencia a todos los niveles: personal, colectivo, empresarial y nacional.
Nos queda reclamar al estado que use herramientas públicas -que además son en su mayoría gratuítas- que invierta en el procomún universal que representa por ejemplo GNU-Linux
pero el caso es que el estado hace tiempo renunció a lo público también en este aspecto y apostó por el sistema de licencias, es decir, porque el dinero de todos sirviera no para usos e innovación universales sino particulares. Básicamente de Microsoft y media docena de empresas que siguen en esa lógica.
Es decir, la triste verdad a la que nos enfrentamos es a que el estado renuncia no ya a desarrollar lo público sino incluso a utilizarlo.
- La hipocresía de lo privativo debilita a lo público y mina las bases de la convivencia, por ejemplo, la mal llamada pirateríaIñigo comentaba que su padre defendía usar el software privativo y de hecho lo usaba. Y que, asumiendo la metáfora por la que la ley llama propiedad al derecho legal sobre el uso de las creaciones intelectuales, no utilizaba software crackeado, no compraba CDs o DVDs pirata ni los bajaba de redes P2P. Es un hombre con los valores de la vieja generación. Para bien (respeta la ley y lo que ha sido establecido por ella como propiedad) y para mal (no opta por el software libre).
Pero ¿y nuestra generación? Pues Iñigo se asombraba una vez más de los primos y aledaños. Todos defensores de Windows, del Photoshop, de todos los programas privativos que el el mundo son, serán y han sido
y cuyas licencias nunca se les ocurrió pagar. ¿Para qué si podían tener copias? Poco les importaba que estas copias no fueran legales, cuando, y esto es lo que asombraba a nuestro compañero, nunca hubieran actuado así con bienes materiales privados, comprando por ejemplo ropa o electrodomésticos robados.
Porque una cosa es que pensemos que hay que cambiar la ley y otra que mientras tanto estemos exonerados de cumplirla
y si nos permitirmos hacerlo o apoyarlo es como acto de desobediencia civil, es decir como un acto de protesta que busca y pide la aplicación de la ley como forma de denunciar su carácter y apremiar a su reforma. No hace falta que diga que pienso que la propiedad intelectual no es tal propiedad sino tan sólo un monopolio inutil y a estas alturas incluso contraproducente para lo que se otorgó, fomentar la innovación.
El caso es que tenemos a una generación que no sólo utiliza software privativo sino que lo utiliza ilegalmente. Y no sólo no se plantea la necesidad de cambiar la ley, es que piensa que la ley es justa. El resultado hipócrita es el peor resultado. Porque
¿dónde caen los costes?
Desde luego no en las grandes empresas de software privativo (ni en las multinacionales de la música). Durante mucho tiempo las empresas de software han mantenido una actitud sumamente hipócrita respecto a las copias ilegales hechas por individuos. No se puede decir que las fomentaran, pero las consentían. Para ellas era un negocio redondo. ¿Recordáis como se impuso el Word? Era símplemente el procesador de texto más fácil de copiar y encontrar gratis. Los trabajadores llegaban a las empresas, que en aquella época, empezaban a tirar las últimas máquinas de escribir, acostumbrados a usarlo. Es decir venían con la formación hecha. Las empresas -y Microsoft- ahorraban costes de formación que recaían sobre los usuarios
Microsoft nunca estuvo realmente interesado en el mercado doméstico para Office, sino en el de empresas, y una cierta tolerancia con la copia personal ilegal, era su mejor ariete para imponerse en ellas.
Es el juego al que juega el entorno de Iñigo ¿Quien paga el coste? El software libre, el bien público, al que si que se le computan los costes de formación a la hora de introducirlo en la empresa.
Resumiendo: la hipocresía de utilizar copias piratas y consentidas de software, daña al software libre de paso que permite que la gente siga sin cuestionarse el sistema -cada vez más duro- de propiedad intelectual mientras ha convertido la ilegalidad en una parte normal y aceptada de sus vidas. Y llamadme exagerado, pero creo que el que dos generaciones enteras vivan en algo tan importante como su consumo cultural (software, música, películas
) al margen de la ley, es una gimnasia social nada recomendable.
La relativización de la ley, sentir que no va contigo es una parte importante de todo ese proceso en el que lo estatal aparece como privado y se socaban las bases mismas de la convivencia colectiva y de la comunidad política
Llevar a los hijos a la escuela pública, utilizar software libre, hacer del dominio público las propias creaciones, son hoy opciones personales con verdadero significado político. Y hoy en día van en pack. Un pack que no hay manera de asociarlo a las viejas etiquetas.
Cuando iu y PSOE siguen en la lógica de endurecer la Ley de Propiedad Intelectual dudo que lo progresista tenga que ver con los progresistas. Cuando la nacionalista presidenta de la Comunidad de Madrid horada una y otra vez la escuela pública para convertirla en un complemento asistencial, dudo que la defensa de la comunidad política tenga que ver con el nacionalismo.
Y de un modo más amplio, mientras unos y otros discuten sobre lo estatal, a mi me interesa lo público, pero lo público, de estatal, tiene cada vez menos. El estado, cuyas acciones entran y se orientan cada vez más a lo privado, se va convirtiendo en un agente más.
Así, que tras esta nueva vuelta, creo que no, que definitivamente los viejos ejes ideológicos no tienen actualización posible. Los nuevos no se si tienen nombre, pero los tenemos ahí, delante de las narices. Y es sobre ellos sobre los que urge aprender.
Lo estatal, lo público, lo privado y lo privativo Sigo dando-lhe voltadas à lógica da diversidade e os novos eixos ideológicos que já tratassem Lobo e Enrique. E gostaria de apontar tão só umas notas a raiz de uma conversa que tive esta manhã, em Toledo, com Iñigo Medina. Uns eixos que acabam misturando a escola, o software livre, o telefonema piratería e outras coisas
- O estatal deixa de ser público, por exemplo, a escola
Contava Iñigo que tinha ficado assombrado numa reunião familiar de que todos suas primos, como nós criados em colégios públicos, todos com um basamento educativo de ideias supostamente avançadas, osea os valores éticos que nos inculcaron nossos pais, os da geração de centro esquerda dos 70
todos, levavam a seus filhos a colégios privados. Marcados sim, mas privados, desses que custam uns 250 euros ao mês, o qual não é um esforço económico pequeno, sobretudo se se têm um par de filhos. Isto não o digo por nada senão porque quando um decide se gastar 500 euros ao mês durante anos é porque realmente tem claro que é o melhor que pode fazer por seus filhos.Por que pensam assim? Pois porque têm um conceito asistencial da escola pública: nessa perspectiva a cada qual leva e paga o melhor que encontra e pode pagar para seus filhos. E o que não pode nada tem assegurada a escola pública.
Não são os únicos. Ao menos em Madri é uma concepção a cada vez mais estendida que durante os últimos anos foi permeando a consciência das classes médias. E é que é um dessas propostas que dão lugar a uma profecia autocumplida. Se todos os que podem pagar, ainda em diferentes medidas, pagam, ao final a escola pública acaba sendo para quem não pode pagar. Um mínimo asistencial e provavelmente insuficiente, não um lugar de formação de cidadania, senão um produto da atomización e um agente da descomposição social. Por isso a subvención às escolas privadas, o cheque escolar e outras medidas
levam necessariamente à perda das bases que fazem que realmente possamos formar uma comunidade sobre a que construir a convivência. As marcadas privatizam o uso do dinheiro público e destroem a igualdade de oportunidades de partida que é a base, ademais, da existência da comunidade política e do próprio estado democrático que se sustenta sobre ela.
Por isso não deixa de me parecer surpreendente que a direita nacionalista espanhola empurre a seu desaparecimento. Se para valer crêem no discurso españolista deveriam querer mais escola pública, não menos. As marcadas são o dinheiro do estado mas sem o estado. São um desses pontos onde o estado deixa de ser público e passa a ser privado.
Mas não nos enganemos, a cada vez há mais
- Os novos bens públicos não são estatais, por exemplo, o software livre
Com o título fica dito quase tudo. Conforme o conhecimento e as ferramentas tecnológicas fazem-se mais importantes e valiosas para tudo, nos damos conta do increible potencial que oferecem as criações intelectuais de domínio público e em concreto o software livre.Potencial de desenvolvimento e também de soberania e independência a todos os níveis: pessoal, colectivo, empresarial e nacional.
Fica-nos reclamar ao estado que use ferramentas públicas -que ademais são em sua maioria gratuítas- que invista no procomún universal que representa por exemplo GNU-Linux
mas o caso é que o estado faz tempo renunciou ao público também neste aspecto e apostou pelo sistema de licenças, isto é, porque o dinheiro de todos servisse não para usos e inovação universais senão particulares. Basicamente de Microsoft e meia dúzia de empresas que seguem nessa lógica.
Isto é, a triste verdade à que nos enfrentamos é a que o estado renuncia não já a desenvolver o público senão inclusive ao utilizar.
- A hipocrisia do privativo debilita ao público e mina as bases da convivência, por exemplo, a mau chamada pirateríaIñigo comentava que seu pai defendia usar o software privativo e de facto o usava. E que, assumindo a metáfora pela que a lei chama propriedade ao direito legal sobre o uso das criações intelectuais, não utilizava software crackeado, não comprava CDs ou DVDs pirata nem os baixava de redes P2P. É um homem com os valores da velha geração. Para bem (respeita a lei e o que foi estabelecido por ela como propriedade) e para mau (não opta pelo software livre).
Mas e nossa geração? Pois Iñigo assombrava-se uma vez mais dos primos e aledaños. Todos defensores de Windows, do Photoshop, de todos os programas privativos que o o mundo são, serão e foram
e cujas licenças nunca se lhes ocorreu pagar. Pára que se podiam ter cópias? Pouco importava-lhes que estas cópias não fossem legais, quando, e isto é o que assombrava a nosso colega, nunca tivessem actuado assim com bens materiais privados, comprando por exemplo roupa ou electrodomésticos roubados.
Porque uma coisa é que pensemos que há que mudar a lei e outra que enquanto estejamos exonerados da cumprir
e se nos permitirmos o fazer ou o apoiar é como acto de desobediencia civil, isto é como um acto de protesto que procura e pede a aplicação da lei como forma de denunciar seu carácter e apremiar a sua reforma. Não faz falta que diga que penso que a propriedade intelectual não é tal propriedade senão tão só um monopólio inutil e a estas alturas inclusive contraproducente para o que se outorgou, fomentar a inovação.
O caso é que temos a uma geração que não só utiliza software privativo senão que o utiliza ilegalmente. E não só não se propõe a necessidade de mudar a lei, é que pensa que a lei é justa. O resultado hipócrita é o pior resultado. Porque
onde caem os custos?
Desde depois não nas grandes empresas de software privativo (nem nas multinacionais da música). Durante muito tempo as empresas de software mantiveram uma atitude sumamente hipócrita com respeito às cópias ilegais feitas por indivíduos. Não se pode dizer que as fomentassem, mas as consentiam. Para elas era um negócio redondo. Recordais como se impôs o Word? Era símplemente o processador de texto mais fácil de copiar e encontrar grátis. Os trabalhadores chegavam às empresas, que naquela época, começavam a atirar as últimas máquinas de escrever, acostumados ao usar. Isto é vinham com a formação feita. As empresas -e Microsoft- poupavam custos de formação que recaían sobre os utentes
Microsoft nunca esteve realmente interessado no mercado doméstico para Office, senão no de empresas, e uma verdadeira tolerância com a cópia pessoal ilegal, era sua melhor ariete para se impor nelas.
É o jogo ao que joga o meio de Iñigo Quem paga o custo? O software livre, o bem público, ao que se que se lhe computan os custos de formação à hora do introduzir na empresa.
Resumindo: a hipocrisia de utilizar cópias piratas e consentidas de software, daña ao software livre de passagem que permite que a gente segua sem se questionar o sistema -a cada vez mais duro- de propriedade intelectual enquanto converteu a ilegalidad numa parte normal e aceitada de suas vidas. E chamai-me exagerado, mas acho que o que duas gerações inteiras vivam em algo tão importante como seu consumo cultural (software, música, filmes
) à margem da lei, é uma gimnasia social nada recomendable.
A relativización da lei, sentir que não vai contigo é uma parte importante de todo esse processo no que o estatal aparece como privado e se socaban as bases mesmas da convivência colectiva e da comunidade política
Levar aos filhos à escola pública, utilizar software livre, fazer do domínio público as próprias criações, são hoje opções pessoais com verdadeiro significado político. E hoje em dia vão em pack. Um pack que não há maneira do associar às velhas etiquetas.
Quando iu e PSOE seguem na lógica de endurecer a Lei de Propriedade Intelectual duvido que o progressista tenha que ver com os progressistas. Quando a nacionalista presidenta da Comunidade de Madri fura uma e outra vez a escola pública para a converter num complemento asistencial, duvido que a defesa da comunidade política tenha que ver com o nacionalismo.
E de um modo mais amplo, enquanto uns e outros discutem sobre o estatal, a meu me interessa o público, mas o público, de estatal, tem a cada vez menos. O estado, cujas acções entram e se orientam a cada vez mais ao privado, se vai convertendo num agente mais.
Assim, que depois desta nova volta, acho que não, que definitivamente os velhos eixos ideológicos não têm actualização possível. Os novos não se se têm nome, mas os temos aí, adiante dos narizes. E é sobre eles sobre os que urge aprender.
O estatal, o público, o privado e o privativo Sigo dándolle voltas á lóxica da diversidad e os novos eixes ideolóxicos que xa tratasen Lobo e Enrique. E gustaríame apuntar tan só unhas notas a raiz dunha conversación que hei #ter esta mañá, en Toledo, con Iñigo Medina. Uns eixes que acaban mesturando a escola, o software libre, a chamada piratería e outras cousas
- O estatal deixa de ser público, por exemplo, a escola
Contaba Iñigo que quedara asombrado nunha reunión familiar de que todos os seus curmáns, como nós criados en colexios públicos, todos cun basamento educativo de ideas supuestamente avanzadas, osea os valores éticos que nos inculcaron os nosos pais, os da xeración de centro esquerda dos 70
todos, levaban aos seus fillos a colexios privados. Concertados si, pero privados, deses que custan uns 250 euros ao mes, o cal non é un esforzo económico pequeno, sobre todo si téñense un par de fillos. Isto non o digo por nada senón porque cando un decide gastarse 500 euros ao mes durante anos é porque realmente ten claro que é o mellor que pode facer polos seus fillos.Por que pensan así? Pois porque teñen un concepto asistencial da escola pública: nesa perspectiva cada cal leva e paga o mellor que atopa e pode pagar para os seus fillos. E o que non pode nada ten asegurada a escola pública.
Non son os únicos. Polo menos en Madrid é unha concepción cada vez máis estendida que durante os últimos anos ha #ir permeando a conciencia das clases medias. E é que é un desas formulacións que dan lugar a unha profecía autocumplida. Si todos os que poden pagar, aínda en distintas medidas, pagan, ao final a escola pública acaba sendo para quen non pode pagar. Un mínimo asistencial e probablemente insuficiente, non un lugar de formación de cidadanía, senón un produto da atomización e un axente da descomposición social. Por iso a subvención ás escolas privadas, o cheque escolar e outras medidas
levan necesariamente á perda das bases que fan que realmente podamos formar unha comunidade sobre a que construír a convivencia. As concertadas privatizan o uso do diñeiro público e destrúen a igualdade de oportunidades de partida que é a base, ademais, da existencia da comunidade política e do propio estado democrático que se sostén sobre ela.
Por iso non deixa de parecerme sorprendente que a dereita nacionalista española empuxe á súa desaparición. Si de verdade creen no discurso españolista deberían querer máis escola pública, non menos. As concertadas son o diñeiro do estado pero sen o estado. Son un deses puntos onde o estado deixa de ser público e pasa a ser privado.
Pero non nos enganemos, cada vez hai máis
- Os novos bens públicos non son estatais, por exemplo, o software libre
Co título queda dito case todo. Conforme o coñecemento e as ferramentas tecnolóxicas fanse máis importantes e valiosas para todo, dámosnos/dámonos conta do increible potencial que ofrecen as creacións intelectuais de dominio público e en concreto o software libre.Potencial de desenvolvemento e tamén de soberanía e independencia a todos os niveis: persoal, colectivo, empresarial e nacional.
Quédanos reclamar ao estado que use ferramentas públicas -que ademais son na súa maioría gratuítas- que invista no procomún universal que representa por exemplo GNU-Linux
pero o caso é que o estado fai tempo renunciou ao público tamén neste aspecto e apostou polo sistema de licenzas, é dicir, porque o diñeiro de todos servise non para usos e innovación universais senón particulares. Basicamente de Microsoft e media ducia de empresas que seguen nesa lóxica.
É dicir, a triste verdade á que nos enfrontamos é a que o estado renuncia non xa a desenvolver o público senón ata a utilizalo.
- A hipocresía do privativo debilita ao público e mina as bases da convivencia, por exemplo, a mal chamada pirateríaIñigo comentaba que o seu pai defendía usar o software privativo e de feito usábao. E que, asumindo a metáfora pola que a lei chama propiedade ao dereito legal sobre o uso das creacións intelectuais, non utilizaba software crackeado, non compraba CDs ou DVDs pirata nin os baixaba de redes P2P. É un home cos valores da vella xeración. Para ben (respecta a lei e o que foi establecido por ela como propiedade) e para mal (non opta polo software libre).
Pero e a nosa xeración? Pois Iñigo asombrábase unha vez máis dos curmáns e #arredores. Todos defensores de Windows, do Photoshop, de todos os programas privativos que o o mundo son, serán e foron
e cuxas licenzas nunca ocorréuselles pagar. Para que si podían ter copias? Pouco lles importaba que estas copias non fosen legais, cando, e isto é o que asombraba ao noso compañeiro, nunca actuasen así con bens materiais privados, comprando por exemplo roupa ou electrodomésticos roubados.
Porque unha cousa é que pensemos que hai que cambiar a lei e outra que mentres tanto esteamos exonerados de cumprila
e si nos permitirmos facelo ou apoialo é como acto de desobediencia civil, é dicir como un acto de protesta que busca e pide a aplicación da lei como forma de denunciar o seu carácter e apremar á súa reforma. Non fai falta que diga que penso que a propiedade intelectual non é tal propiedade senón tan só un monopolio inutil e a estas alturas ata contraproducente para o que se outorgou, fomentar a innovación.
O caso é que temos a unha xeración que non só utiliza software privativo senón que o utiliza ilegalmente. E non só non se suscita a necesidade de cambiar a lei, é que pensa que a lei é xusta. O resultado hipócrita é o peor resultado. Porque
onde caen os custos?
Desde logo non nas grandes empresas de software privativo (nin nas multinacionais da música). Durante moito tempo as empresas de software mantiveron unha actitude sumamente hipócrita respecto de as copias ilegais feitas por individuos. Non se pode dicir que as fomentaran, pero consentíanas. Para elas era un negocio redondo. Recordades como se impuxo o Word? Era símplemente o procesador de texto máis fácil de copiar e atopar gratis. Os traballadores chegaban ás empresas, que naquela época, empezaban a tirar as últimas máquinas de escribir, afeitos usalo. É dicir viñan coa formación feita. As empresas -e Microsoft- aforraban custos de formación que recaían sobre os usuarios
Microsoft nunca estivo realmente interesado no mercado doméstico para Office, senón no de empresas, e unha certa tolerancia coa copia persoal ilegal, era o seu mellor ariete para impoñerse nelas.
É o xogo ao que xoga a contorna de Iñigo Quen paga o custo? O software libre, o ben público, ao que si que se lle computan os custos de formación á hora de introducilo na empresa.
Resumindo: a hipocresía de utilizar copias piratas e consentidas de software, dana ao software libre de paso que permite que a xente siga sen cuestionarse o sistema -cada vez máis duro- de propiedade intelectual mentres converteu a ilegalidad nunha parte normal e aceptada das súas vidas. E chamádeme esaxerado, pero creo que o que dúas xeracións enteiras vivan en algo tan importante como o seu consumo cultural (software, música, películas
) á marxe da lei, é unha gimnasia social nada recomendable.
A relativización da lei, sentir que non vai contigo é unha parte importante de todo ese proceso no que o estatal aparece como privado e se socaban as bases mesmas da convivencia colectiva e da comunidade política
Levar aos fillos á escola pública, utilizar software libre, facer do dominio público as propias creacións, son hoxe opcións persoais con verdadeiro significado político. E hoxe en día van en pack. Un pack que non hai xeito de asocialo ás vellas etiquetas.
Cando iu e PSOE seguen na lóxica de endurecer a Lei de Propiedade Intelectual dubido que o progresista teña que ver cos progresistas. Cando a nacionalista presidenta da Comunidade de Madrid horada unha e outra vez a escola pública para convertela nun complemento asistencial, dubido que a defensa da comunidade política teña que ver co nacionalismo.
E dun modo máis amplo, mentres uns e outros discuten sobre o estatal, ao meu interésame o público, pero o público, de estatal, ten cada vez menos. O estado, cuxas accións entran e oriéntanse cada vez máis ao privado, vaise convertendo nun axente máis.
Así, que tras esta nova volta, creo que non, que definitivamente os vellos eixes ideolóxicos non teñen actualización posible. Os novos non se si teñen nome, pero témolos aí, diante dos narices. E é sobre eles sobre os que urge aprender.
O estatal, o público, o privado e o privativo # # #el en li donant tornadas a la logica de la diversitat e los nòus aisses ideologics que tractèsson ja Lop e Enrique. E m'agradariá apuntar sonque unas nòtas a raiz d'una convèrsa qu'ai agut uèi matin, en Toledo, amb Iñigo Medina. Unes aisses qu'acaban en barrejant l'escòla, lo logicial liure, la telefonada piratería e d'autras causas
- Çò d'estatal daissa d'èsser public, per exemple, l'escòla
Comptava Iñigo qu'èra demorat susprés en una reünion familiala que totes los sieus cosins, coma nosautres de mossardets en de collègis publics, totes amb un basamento educatiu d'idèas supausadament avançadas, osea las valors eticas que nos inculcaron los nòstres paires, los de la generacion de centre esquèr dels 70
totes, portavan als sieus filhs a de collègis privats. Concertats òc, mas privats, d'aquestes que còstan unes 250 d'èuros al mes, o cual es pas un esfòrç economic pichon, sustot se s'an un parelh de filhs. Aquò o disi pas per brica mas pr'amor que quand òm decidís se gastar 500 èuros al mes pendent d'ans es pr'amor qu'a vertadièrament clar qu'es çò de melhor que pòt far per los sieus filhs.Perqué pensan aital? Doncas pr'amor qu'an un concèpte assistencial de l'escòla publica: en aquesta perspectiva cadun pòrta e paga çò de melhor que tròba e pòt pagar per los sieus filhs. E eth quau pòt pas a brica assegurada l'escòla publica.
Son pas los sols. Almens en Madrid es una concepcion de mai en mai estenduda que pendent los darrièrs ans es anat permeando la consciéncia de las classas mièjas. E es qu'es òm d'aquestes plantejaments que donan luòc a una profecia autocumplida. Se totes es quaus pòdon pagar, encara en distintas de mesuras, pagan, a la fin l'escòla publica acaba en essent per qui pòt pas pagar. Un minim assistencial e probablament insufisent, pas un luòc de formacion de ciutadania, mas un produch de la atomización e un agent de la descomposición sociala. Per aquò la subvencion dins las escòlas privadas, lo chèc escolar e autre de mesuras
pòrtan necessàriament a la pèrda de las basas que fan que poscam vertadièrament formar una comunitat sobratz era quau bastir la convivéncia. Las concertadas privatizan l'emplec dels sòus publics e destruisson l'egalitat d'oportunitats de partida qu'es la basa, en mai, de l'existéncia de la comunitat politica e del pròpri estat democratic que se sosten envolopa ela.
Per aquò pas daissa de me semblar estonant que la drecha nacionalista espanhòla empenga a la siá desaparicion. Se de vertat creson en lo discors espanholista aurián de voler mai escòla publica, pas mens. Los concertats son los sòus de l'estat mas sens l'estat. Son òm d'aquestes ponchs a on l'estat daissa d'èsser public e passa a èsser privat.
Mas nos enganhem pas, i a cada còp mai
- Los nòus bens publics son pas estatales, per exemple, lo logicial liure
Amb lo títol demòra dich gaireben tot. Conforme la coneissença e los esturments tecnologics se fan mai importants e valiosas per tot, nos avisam del increible potencial qu'ofrisson las creacions intellectualas de domeni public e en concrèt lo logicial liure.Potencial de desvolopament e tanben de sobeiranetat e independéncia a totes los nivèls: personal, collectiu, empresarial e nacional.
Nos demòra reclamar dins l'estat qu'use d'esturments publics -que son en mai en la siá majoritat gratuítas- qu'invertisca en lo procomún universal que representa per exemple GNU-Linux
mas lo cas es que l'estat fa temps renoncièt a çò de public tanben en aqueste aspècte e apostèt pel sistèma de licéncias, es dire, pr'amor que los sòus de totes serviguèsse pas per d'emplecs e innovacion universala mas particulara. Basicament de Microsoft e mièja dotzena d'entrepresas que seguisson en aquesta logica.
Es dire, la trista vertat que nos li afrontam a el es a que l'estat renóncia pas ja a desvolopar çò de public mas quitament a o utilizar.
- L'ipocrisia de çò privativo afeblís a çò de public e mina las basas de la convivéncia, per exemple, la mal cridada pirateríaIñigo comentava que lo sieu paire defendiá usar lo logicial privativo e o usava en fach. E que, en assumint la metafòra que la lei crida per el proprietat al drech legal envolopa l'emplec de las creacions intellectualas, utilizava pas logicial crackeado, crompava pas CDs o DVDs pirata ni los davalava de rets P2P. Es un òme amb las valors de la vièlha generacion. Per plan (respècta la lei e çò qu'es estat establit per ela coma proprietat) e per mal (òpta pas pel logicial liure).
Mas e la nòstra generacion? Doncas Iñigo se suspreniá un còp mai dels cosins e aledaños. Totes defensors de Windows, del Photoshop, de totes los programas privativos que lo lo mond son, seràn e son estats
e cuyas de licéncias se lor arribèt jamai pagar. Per qué se podián aver de còpias? Lor importava pauc qu'aquestas còpias anèsson pas legalas, quand, e aquò es çò que suspreniá a lo nòstre companh, aguèsson jamai agit aital amb bens materiales privats, en crompant per exemple ròba o d'electrodomestics panats.
Pr'amor qu'una causa es que pensem que cal cambiar la lei e d'autra que siam mentretant exonerados de la complir
e se nos permitirmos o far o o apiejar es coma acte de desaubediment civil, es dire coma un acte de protèsta que cerca e demanda l'aplicacion de la lei coma forma de denonciar lo sieu caractèr e apremiar a la siá reforma. Cal pas que diga que pensi que la proprietat intellectuala es pas tala proprietat mas sonque un monopòli inutil e a aquestas nautors quitament contraproducente per çò que s'autregèt, fomentar l'innovacion.
Lo cas es qu'avèm a una generacion qu'utiliza non solament logicial privativo mas qu'o utiliza ilegalmente. E non solament pas se prepausa lo besonh de cambiar la lei, es que pensa que la lei es justa. Lo resultat hipócrita es lo pejor resultat. Pr'amor que
ont quèn los còstes?
Segur pas en las grandas entrepresas de logicial privativo (ni en las multinacionales de la musiciana). Pendent longtemps las entrepresas de logicial an mantengut una actitud sumamente hipócrita respecto a las còpias illegalas fachas per d'individus. Se pòt pas dire que las fomentèsson, mas las consentián. Per elas èra un negòci redon. Remembratz coma s'impausèt lo Word? Èra símplemente lo procesador de tèxt mai facil de copiar e trobar gratuitament. Los trabalhadors arribavan a las entrepresas, qu'en aquela epòca, començavan a lançar las darrièras maquinas d'escriure, acostumats a o usar. Es dire venián amb la formacion facha. Las entrepresas -e Microsoft- estauviauen de còstes de formacion que requègen envolopa los usatgièrs
Microsoft foguèt jamai vertadièrament interessat dins lo mercat domestic per Office, mas en lo d'entrepresas, e òm cèrta tolerància amb la còpia personala illegala, èra la siá melhora ariete per s'impausar en elas.
Es lo jòc al que jògue l'entorn de Iñigo Qui paga lo còst? Lo logicial liure, lo plan public, al que cnjse que se li computan los còstes de formacion a l'ora d'o introdusir en l'entrepresa.
En resumint: l'ipocrisia d'utilizar còpias de piratas e consentidas de logicial, daña dins lo logicial liure de passatge que permet que las gents seguissètz sens se questionar lo sistèma -de mai en mai dur- de proprietat intellectuala mentre a convertit l'illegalitat en una part normala e acceptada de las siás vidas. E cridatz-me exagerat, mas creï qu'eth quau doas generacions entièras viscan en qualquarren tan importanta coma lo sieu consum cultural (logicial, musiciana, de pelliculas
) al marge de la lei, es una gimnastica sociala brica recomendable.
La relativización de la lei, sentir que va pas contigo es una part importanta de tot aqueste procès que çò d'estatal apareis en el coma privat e se socaban las basas meteissas de la convivéncia collectiva e de la comunitat politica
Portar als filhs dins l'escòla publica, utilizar logicial liure, far del domeni public las pròprias creacions, son uèi d'opcions personalas amb veritable significat politic. E van uèi lo jorn en pack. Un pack qu'i a pas manièra d'o associar a las vièlhas etiquetas.
Quand iu e PSOE seguisson en la logica de endurecer la Lei de Proprietat Intellectuala dobti que çò de progressista li calga veire amb los progressistas. Quand la nacionalista presidenta de la Comunitat de Madrid horada una e un autre còp l'escòla publica per la convertir en un complement assistencial, dobti que la defensa de la comunitat politica li calga veire amb lo nacionalisme.
E d'una manièra mai ampla, mentre òm e unes autres discutisson envolopa çò d'estatal, a la miá m'interèssa çò de public, mas çò de public, d'estatala, a de mens en mens. L'estat, cuyas d'accions entran e s'orientan de mai en mai a çò de privat, se convertís en un agent mai.
Aital, qu'après aqueste nòu torn, creï que pas, que definitivament los vièlhs aisses ideologics an pas actualizacion possibla. Los nòus pas se cnjse an nom, mas los avèm aicí, davant los nases. E es sobratz eles sobratz es quaus urge aprene.
Çò d'estatal, çò de public, çò de privat e çò privativo Segueixo donant-li tornades a la lògica de la diversitat i els nous eixos ideològics que ja tractessin Llop i Enrique. I m'agradaria apuntar tan només unes notes a raiz d'una conversa que he tingut aquest matí, a Toledo, amb Iñigo Medina. Uns eixos que acaben barrejant l'escola, el programari lliure, l'anomenada pirateria i altres coses
- L'estatal deixa de ser públic, per exemple, l'escola
Explicava Iñigo que havia quedat sorprès en una reunió familiar que tots els seus cosins, com nosaltres criats en col·legis públics, tots amb un basamento educatiu d'idees suposadament avançades, osea els valors ètics que ens van inculcar els nostres pares, els de la generació de centre esquerra dels 70
tots, portaven als seus fills a col·legis privats. Concertats sí, però privats, d'aquests que costen uns 250 euros al mes, la qual cosa no és un esforç econòmic petit, sobretot si es tenen un parell de fills. Això no ho dic per res sinó perquè quan un decideix gastar-se 500 euros al mes durant anys és perquè realment té clar que és el millor que pot fer pels seus fills.Per què pensen així? Doncs perquè tenen un concepte assistencial de l'escola pública: en aquesta perspectiva cadascú porta i paga el millor que troba i pot pagar per als seus fills. I el qual no pot res té assegurada l'escola pública.
No són els únics. Almenys a Madrid és una concepció cada vegada més estesa que durant els últims anys ha anat permeando la consciència de les classes mitges. I és que és un d'aquests plantejaments que donen lloc a una profecía autocumplida. Si tots els quals poden pagar, encara en distintes mesures, paguen, al final l'escola pública acaba sent per a qui no pot pagar. Un mínim assistencial i probablement insuficient, no un lloc de formació de ciutadania, sinó un producte de la atomización i un agent de la descomposición social. Per això la subvenció a les escoles privades, el xec escolar i altres mesures
porten necessàriament a la pèrdua de les bases que fan que realment puguem formar una comunitat sobre la qual construir la convivència. Les concertades privatitzen l'ús dels diners públics i destrueixen la igualtat d'oportunitats de partida que és la base, a més, de l'existència de la comunitat política i del propi estat democràtic que se sosté sobre ella.
Per això no deixa de semblar-me sorprenent que la dreta nacionalista espanyola empenyi a la seva desaparició. Si de debò creuen en el discurs españolista haurien de voler més escola pública, no menys. Les concertades són els diners de l'estat però sense l'estat. Són un d'aquests punts on l'estat deixa de ser públic i passa a ser privat.
Però no ens enganyem, cada vegada hi ha més
- Els nous béns públics no són estatals, per exemple, el programari lliure
Amb el títol queda dit gairebé tot. Conformi el coneixement i les eines tecnològiques es fan més importants i valuoses per a tot, ens adonem del increible potencial que ofereixen les creacions intel·lectuals de domini públic i en concret el programari lliure.Potencial de desenvolupament i també de sobirania i independència a tots els nivells: personal, col·lectiu, empresarial i nacional.
Ens queda reclamar a l'estat que usi eines públiques -que a més són en la seva majoria gratuítas- que inverteixi en el procomún universal que representa per exemple GNU-Linux
però el cas és que l'estat fa temps va renunciar al públic també en aquest aspecte i va apostar pel sistema de llicències, és a dir, perquè els diners de tots servís no per a usos i innovació universals sinó particulars. Bàsicament de Microsoft i mitja dotzena d'empreses que segueixen en aquesta lògica.
És a dir, la trista veritat a la qual ens enfrontem és al fet que l'estat renuncia no ja a desenvolupar el públic sinó fins i tot a utilitzar-ho.
- La hipocresia del privativo debilita al públic i mina les bases de la convivència, per exemple, la mal cridada pirateriaIñigo comentava que el seu pare defensava usar el programari privativo i de fet ho usava. I que, assumint la metàfora per la qual la llei crida propietat al dret legal sobre l'ús de les creacions intel·lectuals, no utilitzava programari crackeado, no comprava CDs o DVDs pirata ni els baixava de xarxes P2P. És un home amb els valors de la vella generació. Per a ben (respecta la llei i el que ha estat establert per ella com propietat) i per a mal (no opta pel programari lliure).
Però i la nostra generació? Doncs Iñigo se sorprenia una vegada més dels cosins i aledaños. Tots defensors de Windows, del Photoshop, de tots els programes privativos que l'el món són, seran i han estat
i les llicències del qual mai se'ls va ocórrer pagar. Para quin si podien tenir còpies? Poc els importava que aquestes còpies no anessin legals, quan, i això és el que sorprenia al nostre company, mai haguessin actuat així amb béns materials privats, comprant per exemple roba o electrodomèstics robats.
Perquè una cosa és que pensem que cal canviar la llei i una altra que mentrestant estiguem exonerados de complir-la
i si ens permitirmos fer-ho o recolzar-ho és com acte de desobediencia civil, és a dir com un acte de protesta que busca i demana l'aplicació de la llei com forma de denunciar el seu caràcter i constrènyer a la seva reforma. No fa falta que digui que penso que la propietat intel·lectual no és tal propietat sinó tan només un monopoli inutil i a aquestes altures fins i tot contraproducente per al que es va atorgar, fomentar la innovació.
El cas és que tenim a una generació que no només utilitza programari privativo sinó que ho utilitza il·legalment. I no només no es planteja la necessitat de canviar la llei, és que pensa que la llei és justa. El resultat hipòcrita és el pitjor resultat. Perquè
on cauen els costos?
Des de després no en les grans empreses de programari privativo (ni en les multinacionals de la música). Durant molt temps les empreses de programari han mantingut una actitud summament hipòcrita respecte a les còpies il·legals fetes per individus. No es pot dir que les fomentessin, però les consentien. Per a elles era un negoci rodó. Recordeu com es va imposar el Word? Era símplemente el processador de text més fàcil de copiar i trobar gratis. Els treballadors arribaven a les empreses, que en aquella època, començaven a llençar les últimes màquines d'escriure, acostumats a usar-ho. És a dir venien amb la formació feta. Les empreses -i Microsoft- estalviaven costos de formació que requeien sobre els usuaris
Microsoft mai va estar realment interessat en el mercat domèstic per a Office, sinó en el d'empreses, i una certa tolerància amb la còpia personal il·legal, era el seu millor ariete per a imposar-se en elles.
És el joc al que juga l'entorn de Iñigo Qui paga el cost? El programari lliure, el ben públic, al que si que se li computen els costos de formació a l'hora d'introduir-ho en l'empresa.
Resumint: la hipocresia d'utilitzar còpies pirates i consentides de programari, danya al programari lliure de pas que permet que la gent segueixi sense qüestionar-se el sistema -cada vegada més dur- de propietat intel·lectual mentre ha convertit la ilegalidad en una part normal i acceptada de les seves vides. I crideu-me exagerat, però crec que el qual dues generacions senceres visquin en alguna cosa tan important com el seu consum cultural (programari, música, pel·lícules
) al marge de la llei, és una gimnàstica social gens recomanable.
La relativización de la llei, sentir que no va amb tu és una part important de tot aquest procés en el qual l'estatal apareix com privat i es socaban les bases mateixes de la convivència col·lectiva i de la comunitat política
Portar als fills a l'escola pública, utilitzar programari lliure, fer del domini públic les pròpies creacions, són avui opcions personals amb veritable significat polític. I avui dia van en pack. Un pack que no hi ha manera d'associar-ho a les velles etiquetes.
Quan iu i PSOE segueixen en la lògica d'endurir la Llei de Propietat Intel·lectual dubto que el progressista hagi de veure amb els progressistes. Quan la nacionalista presidenta de la Comunitat de Madrid perfora una i una altra vegada l'escola pública per a convertir-la en un complement assistencial, dubto que la defensa de la comunitat política hagi de veure amb el nacionalisme.
I d'una manera més àmplia, mentre uns i uns altres discuteixen sobre l'estatal, a la meva m'interessa el públic, però el públic, d'estatal, té cada vegada menys. L'estat, les accions del qual entren i s'orienten cada vegada més al privat, es va convertint en un agent més.
Així, que després d'aquesta nova volta, crec que no, que definitivament els vells eixos ideològics no tenen actualització possible. Els nous no se si tenen nom, però els tenim aquí, davant dels nassos. I és sobre ells sobre els quals urge aprendre.
L'estatal, el públic, el privat i el privativo
Sigo dándole vueltas a la lógica de la diversidad y los nuevos ejes ideológicos que ya trataran Lobo y Enrique. Y me gustaría apuntar tan sólo unas notas a raiz de una conversación que he tenido esta mañana, en Toledo, con Iñigo Medina. Unos ejes que acaban mezclando la escuela, el software libre, la llamada piratería y otras cosas
- Lo estatal deja de ser público, por ejemplo, la escuela
Contaba Iñigo que había quedado asombrado en una reunión familiar de que todos sus primos, como nosotros criados en colegios públicos, todos con un basamento educativo de ideas supuestamente avanzadas, osea los valores éticos que nos inculcaron nuestros padres, los de la generación de centro izquierda de los 70
todos, llevaban a sus hijos a colegios privados. Concertados sí, pero privados, de esos que cuestan unos 250 euros al mes, lo cual no es un esfuerzo económico pequeño, sobre todo si se tienen un par de hijos. Esto no lo digo por nada sino porque cuando uno decide gastarse 500 euros al mes durante años es porque realmente tiene claro que es lo mejor que puede hacer por sus hijos.¿Por qué piensan así? Pues porque tienen un concepto asistencial de la escuela pública: en esa perspectiva cada cual lleva y paga lo mejor que encuentra y puede pagar para sus hijos. Y el que no puede nada tiene asegurada la escuela pública.
No son los únicos. Al menos en Madrid es una concepción cada vez más extendida que durante los últimos años ha ido permeando la conciencia de las clases medias. Y es que es uno de esos planteamientos que dan lugar a una profecía autocumplida. Si todos los que pueden pagar, aún en distintas medidas, pagan, al final la escuela pública acaba siendo para quien no puede pagar. Un mínimo asistencial y probablemente insuficiente, no un lugar de formación de ciudadanía, sino un producto de la atomización y un agente de la descomposición social. Por eso la subvención a las escuelas privadas, el cheque escolar y otras medidas
llevan necesariamente a la pérdida de las bases que hacen que realmente podamos formar una comunidad sobre la que construir la convivencia. Las concertadas privatizan el uso del dinero público y destruyen la igualdad de oportunidades de partida que es la base, además, de la existencia de la comunidad política y del propio estado democrático que se sostiene sobre ella.
Por eso no deja de parecerme sorprendente que la derecha nacionalista española empuje a su desaparición. Si de verdad creen en el discurso españolista deberían querer más escuela pública, no menos. Las concertadas son el dinero del estado pero sin el estado. Son uno de esos puntos donde el estado deja de ser público y pasa a ser privado.
Pero no nos engañemos, cada vez hay más
- Los nuevos bienes públicos no son estatales, por ejemplo, el software libre
Con el título queda dicho casi todo. Conforme el conocimiento y las herramientas tecnológicas se hacen más importantes y valiosas para todo, nos damos cuenta del increible potencial que ofrecen las creaciones intelectuales de dominio público y en concreto el software libre.Potencial de desarrollo y también de soberanía e independencia a todos los niveles: personal, colectivo, empresarial y nacional.
Nos queda reclamar al estado que use herramientas públicas -que además son en su mayoría gratuítas- que invierta en el procomún universal que representa por ejemplo GNU-Linux
pero el caso es que el estado hace tiempo renunció a lo público también en este aspecto y apostó por el sistema de licencias, es decir, porque el dinero de todos sirviera no para usos e innovación universales sino particulares. Básicamente de Microsoft y media docena de empresas que siguen en esa lógica.
Es decir, la triste verdad a la que nos enfrentamos es a que el estado renuncia no ya a desarrollar lo público sino incluso a utilizarlo.
- La hipocresía de lo privativo debilita a lo público y mina las bases de la convivencia, por ejemplo, la mal llamada pirateríaIñigo comentaba que su padre defendía usar el software privativo y de hecho lo usaba. Y que, asumiendo la metáfora por la que la ley llama propiedad al derecho legal sobre el uso de las creaciones intelectuales, no utilizaba software crackeado, no compraba CDs o DVDs pirata ni los bajaba de redes P2P. Es un hombre con los valores de la vieja generación. Para bien (respeta la ley y lo que ha sido establecido por ella como propiedad) y para mal (no opta por el software libre).
Pero ¿y nuestra generación? Pues Iñigo se asombraba una vez más de los primos y aledaños. Todos defensores de Windows, del Photoshop, de todos los programas privativos que el el mundo son, serán y han sido
y cuyas licencias nunca se les ocurrió pagar. ¿Para qué si podían tener copias? Poco les importaba que estas copias no fueran legales, cuando, y esto es lo que asombraba a nuestro compañero, nunca hubieran actuado así con bienes materiales privados, comprando por ejemplo ropa o electrodomésticos robados.
Porque una cosa es que pensemos que hay que cambiar la ley y otra que mientras tanto estemos exonerados de cumplirla
y si nos permitirmos hacerlo o apoyarlo es como acto de desobediencia civil, es decir como un acto de protesta que busca y pide la aplicación de la ley como forma de denunciar su carácter y apremiar a su reforma. No hace falta que diga que pienso que la propiedad intelectual no es tal propiedad sino tan sólo un monopolio inutil y a estas alturas incluso contraproducente para lo que se otorgó, fomentar la innovación.
El caso es que tenemos a una generación que no sólo utiliza software privativo sino que lo utiliza ilegalmente. Y no sólo no se plantea la necesidad de cambiar la ley, es que piensa que la ley es justa. El resultado hipócrita es el peor resultado. Porque
¿dónde caen los costes?
Desde luego no en las grandes empresas de software privativo (ni en las multinacionales de la música). Durante mucho tiempo las empresas de software han mantenido una actitud sumamente hipócrita respecto a las copias ilegales hechas por individuos. No se puede decir que las fomentaran, pero las consentían. Para ellas era un negocio redondo. ¿Recordáis como se impuso el Word? Era símplemente el procesador de texto más fácil de copiar y encontrar gratis. Los trabajadores llegaban a las empresas, que en aquella época, empezaban a tirar las últimas máquinas de escribir, acostumbrados a usarlo. Es decir venían con la formación hecha. Las empresas -y Microsoft- ahorraban costes de formación que recaían sobre los usuarios
Microsoft nunca estuvo realmente interesado en el mercado doméstico para Office, sino en el de empresas, y una cierta tolerancia con la copia personal ilegal, era su mejor ariete para imponerse en ellas.
Es el juego al que juega el entorno de Iñigo ¿Quien paga el coste? El software libre, el bien público, al que si que se le computan los costes de formación a la hora de introducirlo en la empresa.
Resumiendo: la hipocresía de utilizar copias piratas y consentidas de software, daña al software libre de paso que permite que la gente siga sin cuestionarse el sistema -cada vez más duro- de propiedad intelectual mientras ha convertido la ilegalidad en una parte normal y aceptada de sus vidas. Y llamadme exagerado, pero creo que el que dos generaciones enteras vivan en algo tan importante como su consumo cultural (software, música, películas
) al margen de la ley, es una gimnasia social nada recomendable.
La relativización de la ley, sentir que no va contigo es una parte importante de todo ese proceso en el que lo estatal aparece como privado y se socaban las bases mismas de la convivencia colectiva y de la comunidad política
Llevar a los hijos a la escuela pública, utilizar software libre, hacer del dominio público las propias creaciones, son hoy opciones personales con verdadero significado político. Y hoy en día van en pack. Un pack que no hay manera de asociarlo a las viejas etiquetas.
Cuando iu y PSOE siguen en la lógica de endurecer la Ley de Propiedad Intelectual dudo que lo progresista tenga que ver con los progresistas. Cuando la nacionalista presidenta de la Comunidad de Madrid horada una y otra vez la escuela pública para convertirla en un complemento asistencial, dudo que la defensa de la comunidad política tenga que ver con el nacionalismo.
Y de un modo más amplio, mientras unos y otros discuten sobre lo estatal, a mi me interesa lo público, pero lo público, de estatal, tiene cada vez menos. El estado, cuyas acciones entran y se orientan cada vez más a lo privado, se va convirtiendo en un agente más.
Así, que tras esta nueva vuelta, creo que no, que definitivamente los viejos ejes ideológicos no tienen actualización posible. Los nuevos no se si tienen nombre, pero los tenemos ahí, delante de las narices. Y es sobre ellos sobre los que urge aprender.
Comentarios
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