La ética y la épica del bricoleur van mucho más allá de la tecnología. Llegan hasta la vida cotidiana, al disfrute, el trabajo y los afectos. Vivimos en un tiempo de construir. Triunfo de lo pequeño, ese es el I-ching del siglo.
Celebramos el fin del segundo fin de semana del curso de análisis de redes en el Kaishii (Alegría). Es el cumpleaños de Cris y viene al café. Pienso que es imperdonable lo mío. Cris merecería un mundo, ¿por qué soy tan desastre que no enteré hasta ayer? Mañana habrá que celebrar de verdad, descansado y bien, con ideas nuevas tras el sueño. Con una mañana de sol para buscar un regalo alegre y luminoso como ella que tanta luz y calor me dió en los peores momentos de estos años.
De vuelta a la ofi voy pensando en un trozo de conversación que salió en la comida. María comentó que en Ikea usan linux. Yo bromeé que era coherente con que los usuarios andaran montándolo todo. “¿Te imaginas que regalaran una llave allen con las distros?“. Y la lucecita se encendió.
De repente recordé:
Estaba febril de agitación. Había arrancado su vida del programa por fin. Todo era diferente. Veía todo desde un angulo fresco y nuevo: con ojos de bricoleur. Su vida entera había estado esperando esta retroalimentación. El conocimiento no era el poder. Pero el don es real. Esa es la razón para programar, para crear, No por dinero, hay más dinero en recoger cartones. No por el poder, eso está en el management. Por el propio don. Pero es un todavía un buen trabajo. Un hombre no se convierte en un ludita por trabajar para las personas en vez de por abstracciones. Las tecnologías verdes requieren más inteligencia, más sensatez, más del verdadero don de un ingeniero.
Porque son una revuelta contra el momento ciego de un siglo muerto con todos sus monumentos oxidados de arrogancia y asco
Eso es… Linux, la devolución, ubuntu… son las llaves allen de una nueva forma bricoleur de ver el mundo, verde en el sentido que usa Sterling, esto es hacker o “chapuzas” como decía mi maestro Juan Urrutia. Se trata de entender que lo que se trata no es tanto de avanzar como de abrir mientras se avanza. De lo que se trata no es de atraer riqueza, inversiones, velocidad…
Porque, como bien cuenta Juan explicando por qué no invertimos en Africa, jugar hoy las esperanzas del desarrollo en las capacidades espontáneas del capitalismo para generar riqueza es poco menos que ilusorio si limitamos el capitalismo a sus formas de propiedad pública y privada clásicas. Simplemente porque a lo mejor los incentivos no van en el sentido que querríamos y las viejas políticas y herramientas del estado nacional no pueden cambiarlos.
La alternativa verde que esboza Sterling, la chapuza que elogia Juan Urrutia no es otra cosa que reinventar y crear nuevas tecnologías con los desechos que nos legó el siglo muerto.
Lo decía hoy en clase Miguel Querol, un interesante alumno del curso de redes: los microcréditos, las radios de cuerda, el permanente reciclaje de conocimiento colectivo y abierto que es Linux… todo eso son las nuevas tecnologías que están revolucionando el mundo. Tecnologías como el software libre que llevan asociado un nuevo concepto de propiedad en el que la cooperación y la competencia no son antagónicas y en el que por tanto el avance económico y técnico no ponen en jaque la cohesión en y entre las sociedades sino que la fomentan. Tecnologías que nacen de la lógica del bricoleur y que hacen que las viejas dicotomías crecimiento/reparto que alimentaban la lógica política tengan cada vez menos realidad.
Pero la ética y la épica del bricoleur van mucho más allá. Hasta la vida cotidiana, al disfrute, el trabajo y los afectos. Vivimos en un tiempo de construir. Un tiempo que nos ha dado una llave allen a cada uno. Usémosla.
“Triunfo de lo pequeño”, ese es el I-ching del siglo.
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[...] Y una idea luminosa: no hay crisis de la energía, hay crisis del sistema de transporte basado en el petróleo barato. Un tema a investigar, desarrollar y discutir largo. Alejandro ya lleva mucho avanzado. El mundo que dibuja da para una versión llave allen de Green days in Brunei con objet trouvé. [...]
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[...] A part de Creative Commons, a la taula rodona de Mataró vam parlar de la manca d’iniciativa que es respira a Espanya i Europa en general. Aquí, la cultura del bricolatge, la cultura del fes-t’ho tu mateix no funciona, sempre esperem a que els altres ens treguin les castanyes del foc. Segons el context, els altres poden ser l’Estat, empreses, centres de recerca estrangers o qualsevol actor del qual esperem alguna cosa. [...]
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[...] El mashup es puro espíritu hacker, bricoleur: sacar algo más, dar una nueva utilidad a un recurso, romperlo en trocitos y volverlo a montar a ver qué sale… evidentemente, el arte, la diferencia está en que salga algo nuevo de esa suma de viejos pedazos, que la suma resulte superior a la mera adición de partes. Y es puro espíritu copyleft, de hecho, su mayor amenaza son regulaciones restrictivas sobre derechos de autor y de copia que les impidan desarrollarse… En este sentido, la polémica jurídica y la movilización alrededor del Album Gris de DJ Danger Mouse, allá en 2004, es muy significativa. [...]
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[...] teniendo su corazoncito geek, seguro que se lanzan a probar este invento, pleno ingenio ‘bricoleur‘. Leyendo un post de Alt1040 me he encontrado el invento de un geek que ha convertido su [...]





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Es un tema interesante la simplicidad frente a la saturación de la tecnología. Hay una espiral de creacion de necesidades que no es que sean prescindibles sino que son virtualmente inexistentes. Es curioso el ejemplo IKEA, que se mueve en este mundo como pez en el agua con piel de tiburón. Ellos han inventado esa combinación del do-it-yourself-ethos, el discurso de somos suecos y por lo tanto sostenibles, socialdemocratas fundadores, sencillos y “autenticos” (con lo que esto signifique para cada uno). Toda esta logica lleva su allen adosada en el mejor sentido del concepto que plantea Tetsuo. Back to basics que dijo el pobre John Major, esto es un back to basics sostenible, sincero, nordico y de ojos claros.Volvamos a los origenes de lo sencillo, del diseño nordico, del modus vivendi tranquilo y de una clase media que ocupa todo el espectro social.
El problemo es que el modelo solo se sostiene tirando de China , o Tailandia, Vietnam, etc con sus y sus trabajadores con costes negativos y regimenes que mantienen una paz social a golpe de bambu. El modelo se hace insostenible para los demas con la masiva expansión que se esta viviendo en España de IKEA con centros en casi todas las regiones y en algunas varias. Será el fin del pequeño comercio y la industria que depende de él.
Me ha parecido pertinente el comentario a la luz de esta idea tan prometedora que es la busqueda de la simplicidad y de la alternativa a la expansion compulsiva de la tecnología sin sentido. En esa busqueda en la que debemos comprometernos e incluso hacer proselitismo hay que saber distinguir qué es lo realmente alternativo y qué es lo que parece alternativo pero es simplemente una vuelta de tuerca mas (y quiza mas perversa por el engaño) a lo mismo.
Exacto, eso es y precisamente por eso es revolucionaria la propuesta. Verás: para llegar al desarrollo (que en realidad no significa sino alcanzar una productividad elevada y eso es conocimiento y tecnología) hay que pasar por una fase de capitalización fuerte.
Históricamente ha habido dos vías: la stalinista y la inglesa. En la stalinista el estado forzaba la acumulación. En la inglesa era endógena, generada por el propio sistema y el mercado y se basaba en la existencia de mercados compradores fuera.
En países como Korea salir del agujero ha costado “tan sólo” dos generaciones (destrozadas) vía un mix de ambas (como España con los planes de estabilización y desarrollo).
Bien, la alternativa de la llave Allen está en que países, regiones, ciudades y personas puedan acceder directamente al conocimiento y la tecnología sin necesidad de pasar por la fase intermedia. Sería un nuevo tipo de acumulación basado en el conocimiento libre. Sterling lo ejemplifica con barcos de pesca, Lula lo pone en marcha con el software libre, en Bangladesh reciclan conocimiento financiero y lo convierten en una estructura de microcréditos… pero ¿no podrían reciclarse y liberarse conocimientos en muchas más áreas? ¿No nos permite acaso todo el acerbo tecnológico que tenemos utilizar cosas que ya están ahí y convertirlas -via know how- directamente en capital con una inversión mínima sin pasar por una fase de producción y ensamblaje a precios mínimos que compensen la falta de productividad?
Yo creo q si y esa es la magia de la llave Allen. Y lo mejor, creo que sirve para Zaragoza, Valencia o el Jerte tanto como para Delhi o El Aiun.
Eso sí, tiene una condición: propiedad intelectual libre.
Se trata no sólo de reciclar conocimiento sino también, y cada vez se exigirá mayor preponderancia, al cambio platafórmico del conocimiento usado y más aún que eso Los Valores sobre los que gira la admiración, el respeto, uso, difusión y comunicación de ese conocimiento. En otras palabras será la misma gente a tráves de las herramientas que puedan proporcionar cada vez en mayor medida las tecnologias, las que les den valor a lo que les sirva o no les sirva, les guste o no, les trascienda o no. Las nuevas tecnologias serán la via de la apropiación del control intelectual por parte de las mayorias, que sea ellos quines juzguen y utilizen y no los actuales sinodos grupales de sabios elitescos quienes lanzen desde el vértice de la piramide societal, de lo que hablamos dia a dia, función vital en este escenario es, lo que personas como nosotros podamos aportar…Sugiero dejar de valorar tanto las artes japonesas del los Samurais que eran, a los sumo, defensores del reyes y por ellos asesinaban…; y aunque existen los Ninja, menos serviles y menos asesinos tampoco caben ya que sus imagenes también son parte de esta triste historia contada y creida…
Sin Gritos de Guerra,
En Contra de Nada y a Favor de Otras Cosas