Nuevos enfados con España y su izquierda…
Mientras en el mundo nos empezamos a tomar en serio la lógica del nuevo liberalismo enfrentado a los neocons y su obsesión por el control social en una línea que ya esbozaba Juan Urrutia allá por 2003; Mientras la izquierda norteamericana descubre que tiene abrirse a lo libertario y que abandonar moralinas y afán de control social en un frente común anti-guerra, anti-tutorización estatal de los gustos particulares y anti anti-neocon, es decir, mientras se redescubre libertaria, en España definitivamente vamos hacia otra cosa… y no pinta bien.
Todo comienza cuando Burger King saca el whopper XXL doble, un bichajo de más de 900 calorías. Sanidad, ese ministerio puntero en la importación de valores e intolerancia protestantes, tan preocupado de que nos conservemos en perfecto estado y con tipazo hasta la muerte, pide la retirada del producto y la campaña.
Pero esta vez, a diferencia de anteriores, los afectados deciden hablar. Burguer King saca el Whopper triple (tres peaso hamburguesas) y este divertido spot. Mensaje: los chicos necesitan comer más, déjate de verduritas y déjales comer lo que quieran:
Y ¿Cómo responde la izquierda española? Pues nada de reflexión, nada de sensatez. Como buenos hinchas de cualquier cosa que haga el gobierno el PSOE y el Instituto de la Mujer piden la retirada del anuncio por… sexista.
Como es obvio que no hay contenido discriminatorio alguno para las mujeres en él, lo que se sienta es una nueva doctrina de la ética publicitaria: el anuncio es sexista porque va dirigido a hombres y es protagonizado por modelos varones.
Evidentemente salidos de quicio. ¿Por qué? Pues por puro seguidismo, por entender la política como un mero juego dialéctico donde los argumentos son sólo excusas para sostener errores o aciertos (que igual parece dar) de la propia bancada. Pero lo mejor: Vicente Verdú, que en la línea vieja escuela nos propone no contar, acallar, aplicar la ley del silencio a cuanto involucre a una marca en un relato de la red. Al Ministerio del cuerpo sólo le faltaba el gurú del Ministerio del pensamiento. Pobre izquierda reaccionaria que no sabe ni que lo es!
Y en el fondo una cuestión de valores: ¿Quién es el dueño de mi cuerpo? Si la izquierda española sigue con estas tonterías neocons, a contracorriente de lo que la experiencia política ha demostrado a sus colegas norteamericanos, lo único que va a conseguir es que la gente vea al estado como un gendarme de su vida íntima, una losa a la que no hace ninguna gracia pagar para que te dificulte vivir en tu cultura y a tu aire.
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[...] Esto viene a cuento de la polvareda provocada por el anuncio de una nueva hamburguesa (XXL) que se ha lanzado bajo la consigna de “come como un hombre”. El trasfondo va más allá de la cuestión alimenticia, obviamente, el video utiliza una imagen estereotipada y arquetÃpica de los hombres-machos- [mucha testosterona y poco seso] como reclamo hacia una bola de chavales que s epretende caigan engatusados por “lo bestia” que representa el engullirse esa triple hamburguesa. [...]
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[...] - De Ugarte: “La batalla de la hamburguesa” - Periodistas 21: “Hamburguesa 2.0″ - Menéame: “Burger King va a saco” - Directo al paladar: “Bloguea como un hombre” - Lector Malherido: “Un anuncio que dignifica a la especie humana” - Termópilas: “El rey vuelve a la carga” - Oberón: “Anuncios a lo macho ibérico” - Fashcinados: “Los chicos: esos seres tan simples” - Trinamita-lab: “Las hamburguesas para los hombres” [...]
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[...] Que el ministeri diu que menjar hamburgueses és nociu i demanen la retirada de campanyes presumptament sexistes? [...]
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[...] Y el cuerpo, el último espacio privado, pasó a ser público, objeto de juicio universal… y por tanto objeto de regulación legal. El estado acabó regulando el cuerpo como nunca había hecho. Desde el tabaco a las hamburguesas o el alcohol. En horizonte, el nivel de grasas y la cafeina. [...]





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Sólo quiero añadir una cosa más sin entrar en valoraciones. Burger King ha respondido a los envites con órdagos desde el principio de este polémica. Uno que nos concierne a los blogueros es éste http://www.manthem.com. Un blog corporativo cuya única razón de ser es que la gente dé su opinión sobre el spot.
¿Le saldrá bien esta baza a los de Burger King? Que hablen los expertos.
Yo creo que BK, por una vez, está en el lado correcto, el que no confunde lo deseable con lo obligatorio. Esa última posición parece ser la de Sanidad, que no parece enterarse de que ésa es la mejor definición del puritanismo político con su inevitable tendencia al totalitarismo.
Más razón que un santo. Me gustaría ver las acciones que toman contra la cadena Brutus. Por si no la habéis visto ya, la publicitad que coloca brutus en sus locales, es, entre otras cosas, una hamburguesa suya que equivale a 8 de las “normales” (sale la foto de esa hamburguesa junto a las otras), su ración de patatas de medio Kilo, y la foto de un muchacho siendo deborado por una masa de pan, carne y algo de aspecto vegetal que le tapa medio rostro.
También quisiera ver si se quejan de igual forma cuando comen chuletón en cualquier asador.
En todo caso BK ha más que rentabilizado una campaña diseñada por artistas de lo cutre, que saben que aún hay quien se escandalizay,por tanto, hay cancha… la que les da el Ministerio de Sanidad que citando al gran Camilleri (”El primer caso de Montalbano”) tiene la infinita bondad de dejar al hombre llamado libre fumar en casa.(la cita es de memoria pero por ahí anda) No sé, una cosa es que haya una política sanitaria y que se aconseje o se eduquen hábitos sanos de vida (comer de todo, variado y en cantidades razonables, hacer deporte, etc) más que nada para que unos e sienta mejor, y otra cosa es este evangelismo puritano. Yo cuando vi el primer anuncio de BK el del rey que se prueba el zapato, sólo se me ocurrió decir, “vaya chorrada” y al momento estaba en otra cosa… menos mal que hay quien vigila por si me despisto.
Aun estando de acuerdo en que cada uno es amo y esclavo de lo que hace con su cuerpo; aun estando de acuerdo con la postura de Burger King; aun siendo un fan devoto de sus hamburguesas gigantes; sí he de reconocer que no puedo admitir tu planteamiento libertario porque sí, la sociedad (y en ella incluyo a las empresas) tiene cierta responsabilidad a la hora de evitar conductas que puedan resultar dañinas para algunos de sus miembros. Si bien es cierto que yo puede elegir o no comerme esa hamburguesa, tampoco puedo desdeñar la posibilidad de que esta publicidad y determinadas actitudes afecten negativamente a otras personas (la chavalería, por ejemplo). Como muestra, los problemas del sexismo y la anorexia. Es cierto que no se pueden simplificar (hablando como Ibarretxe, “los vascos y las vascas”, o criminalizando a las chicas delgadas por su propia naturaleza), pero tampoco ignorar, ¿no crees?
Un saludo.
Lo realmente importante es la alimentación y el modelo nutricional que enseñamos a las nuevas generaciones.
Entrar en el cuerpo a cuerpo con esta multinacional no me parece muy inteligente, pero algo hay que hacer. El modelo super size me no creo que nadie con un mínimo de criterio pueda desear.
¿ Es un aqtaque contra la libertad de elección ? desde luego que a los menores de edad hay que enseñarles una correcta alimentación y estos productos de alto poder energético y grasas satguradas son dinamita. Unos padres inteligentes pueden hacer en su casa filetes rusos caseros controlando la carne que compran y el resto de ingredientes.
Al final estamnos hablando de un modelo de vida y en lo personal lo tengo claro, es comida basura de pesima calidad y un ataque a la salud pública.
Los nivels de obesidad en nuestro pais estan cxreciendo preocupantemente y evidentemente no es solo debido a estos productos grasientos sino a la cantidad de grasas saturadas que poseen los productops de bolleria y fritos en general.
¿ El estado debe intervenir en asusntos como la salud pública ? en principio sería deseable que este asuntos estuviera en manos de los padres y en la autoresponsabilidad cuando somos mayores de edad, pero los riesgos de estos subproductos alimentacios hay que comunicarflos a la población.
Estoy absolutamente en contra de la campaña de BK y de sus hamburguesas, hace años que no entro en uno de sus locales, pero completamente a favor de que puedan seguir publicitandolas y vendiéndolas.
Información y educación, no coacción.
“Como es obvio que no hay contenido discriminatorio alguno para las mujeres en él, lo que se sienta es una nueva doctrina de la ética publicitaria: el anuncio es sexista porque va dirigido a hombres y es protagonizado por modelos varones.”
No jodas David, animadoras con pompones para jalear sus hombretones, machotes arrastrando camiones, hombres de verdad, de los de toda la vida que comen con las manos. A mi el mensaje me ofende como hombre, y no sé si sexista es la palabra adecuada porque para eso tendría que reconocer como preponderantes los valores que se destilan del chistecillo, pero lo que si es seguro es machista. Otra cosa es que haya que prohibirlo, que no lo creo, ni el anuncio ni la hamburguesa.
Lo de retirar el anuncio por sexista es una pamplina como una casa, y eso que el lema “come como un hombre” es malo como él solo. Pero veo razonable que el Ministerio de Sanidad se meta en estos entuertos, no olvidemos que una de sus funciones es la de promover los hábitos de vida saludables, e igual que se prohibe la publicidad de tabaco y la de bebidas alcohólicas de alta graduación, es lógico que no se permita la publicidad de una bomba calórica como el ballenato este de Burger King.
Además, los muñequitos de McDonald’s molan más
Y si el anuncio lo protagonizaran chicas comiendose filetones de 900 calorias?
Entonces seria sexista porque las graciles damiselas no comen hamburguesas?
Amos anda!
Mmm me parece muy curioso lo que dice Bruno: “Si bien es cierto que yo puede elegir o no comerme esa hamburguesa, tampoco puedo desdeñar la posibilidad de que esta publicidad y determinadas actitudes afecten negativamente a otras personas (la chavalería, por ejemplo)”.
No es por nada pero parece que das a entender que hay dos tipos de personas en este país: los que son como tú y tienen criterio y los ignorantes que no lo tienen…
Tú también fuiste chaval, como yo, como todos y no eché de menos (ni ahora retrospectivamente) ningún tipo de protección. Yo precisamente iba mucho al burger king porque en la ciudad en el que yo vivía era el único sitio al que podías ir cuando eras un chaval.
Creo que la educación sobre los hábitos saludables es necesaria y también creo eso ya está hecho. Todo el mundo sabe ya que es mejor comer variadito y fresco, no fumar, beber con moderación y cuidado con la química.
A partir de ahí, que cada uno se lo monte como quiera. El Estado debería dejar de hacer de mamá neurótica y ocuparse de lo que importa.
Como medio apunta Bruno, lo curioso es que el tema del anuncio podria haberse enfocado claramente de una manera sexista, a traves del asunto de las Top-Model y las campannas (de las asociaciones de mujeres, tambien) contra la anorexia.
¿Sabéis cuantas calorías tiene un menú del Asador Donostiarra? ¿De cualquier asador castellano tradicional? ¿Hubierais tomado la misma posición si en vez de prohibir Sanidad una hamburguesa de una empresa americana prohibiera el menú de cordero del Asador de Aranda? ¿Si Sanidad amenazara con cerrar al Asador de Aranda como amenaza con obligar al cierre a BK?
Sinceramente, no lo creo. Es más me parece mucho más defendible que toméis una posición proteccionista cultural (que digáis que hay que limitar o cerrar los BK para defender nuestra cultura) que en el viejo argumento totalitario de que el estado debe protegernos de nosotros mismos prohibiéndonos opciones de consumo, pensamiento o comportamiento.
Una visión un poco diferente; mejor dicho, dos, incluso un poco contradictorias entre sí:
Por una parte, hablar de libertad cuando nos referimos a las empresas y a la publicidad es algo desenfocado. La publicidad intenta influir sobre tu libertad, modelando hábitos de conducta socialmente aceptados. No tengo por qué prohibir algunos productos, pero sí puedo quejarme por su promoción. Desgraciadamente, no tengo el dinero ni el poder de las empresas, y no puedo hacer anuncios contra la promoción de la obesidad, así que no me parece mal que mis representantes lo hagan por mí. También tengo otra opción, no hablar de elos, así que haré lo posible por olvidarme del anuncio.
Por otro lado, creo que la campaña del Ministerio de Sanidad se debe a que se ha quedado sin más competencias que las de “salud pública”. Como toda la gestión sanitaria la llevan las Comunidades Autónomas, y la vigilancia y la legislación viene de la Unión Europea, al Ministerio de Sanidad, si quiere seguir existiendo no le queda más remedio que darse visibilidad. ¿Y qué mejor forma que metiéndose con la televisión? Quizás va siendo hora de que alguien se tome en serio las consecuencias de un modelo federal, y elimine o reduzca los organismos duplicados.