« El ayatollah dospuntocerista « Portada » ¿El paÃs participa twitter? »
Domingo, 28 de Junio de 2009ItinerarioVersiones Latoc Experimentar el itinerario ha cambiando las Indias más que ninguna otra cosa desde Nat se convirtió en nuestra primera gobernadora electa. La experiencia es tan positiva que creo merece la pena compartirla. Se trata de una herramienta muy sencilla en realidad, un itinerario no es más que una serie cronológica de textos, vÃdeos y artÃculos. Y nosotros creamos uno para que la gente que se nos acercaba conociera no sólo lo que pensábamos sobre la red (que para eso tenemos la bitácora) o cómo nos organizamos (que para eso tenemos la e4pedia), sino de qué debates venimos, qué aportamos y cómo evolucionamos a partir de ellos. El itinerario es en realidad un contexto histórico y literario en el que el que se aproxima a nuestra manera de hacer y pensar es invitado a hacer un balance crÃtico de aquella parte de la conversación social de las últimas décadas en la que nos inscribimos. Aparecen desde pelÃculas independientes a documentales, pasando por novelas pulp, libros de economÃa y ensayos sobre la Historia del comercio medieval. Pronto vimos que podÃa ser muy potente. Tanto como para justificar el que se creara una nueva figura: el aprendiz. Alguien que es becado durante un tiempo máximo de seis meses no para trabajar o hacer labores de asistente, sino para leer y criticar. El aprendizaje es el paso previo a colaborar profesionalmente en proyectos. Tras un periodo de nueve a doce meses de colaboración, el antiguo aprendiz podrá convertirse en socio igualitario de nuestras empresas. Pero nos quedábamos cortos. El itinerario no es una formación académica. No tiene exámenes, notas ni nada por el estilo. El aprendiz no es un alumno, es un explorador. Cuando se habla de democracia económica y de redes con la soltura y trayectoria nuestra es muy fácil que mucha gente simpatice sin profundizar demasiado. Pero eso no quiere decir que su sitio futuro, por cercano que sea este futuro, esté como socio de este proyecto. Ser pluriespecialista suena muy bien pero a la hora de la verdad mucha gente siente vértigo de alejarse de lo que considera su expertise y pornerse a aprender algo completamente nuevo simplemente para descubrir si hay una oportunidad de negocio, disfrutar de aprender algo nuevo u ofrecer una consultorÃa. El discurso de las redes distribuidas es muy empoderante pero dejar de ser la estrella local de twitter o de seguir el cotilleo de los amigos en facebook supone un cierto sacrificio para algunos. Defender el software libre es una cosa y renunciar a la Mac por convicción propia otra muy diferente. Compartir el conocimiento que se genera en un proyecto o en algo tan tonto como probar un nuevo programa, en la práctica significa unas cuantas horas documentando para los demás… El itinerario descubre que todas estas cosas no son unas ideas entre otras. Que no son mero discurso al que en algún momento nos adherimos. Precisamente porque relata el contexto en el que surgieron, deja claro al que se acerca que todas esas cosas son generadoras de significado para nosotros. En eso reside nuestra identidad como comunidad y de ahà brota la pasión con la que trabajamos. Nos creemos el trabajo porque nos permite hacer ciertos gestos y compartirlos con otros a los que por ello y por profundizar en esos significados, consideramos nuestros iguales. Y es eso precisamente lo que hace que el itinerario impida la simple adhesión que mucha gente nos pide. La cultura de la adhesión, en las antÃpodas de nuestra mirada del mundo, se nos intentaba por la puerta principal porque gracias a los facebooks del mundo, simpatizar con algo se convierte cada vez más en un gesto banal, un acto estético superficial, que ni siquiera exige conocer o dotar de contexto a aquello con lo que se simpatiza o a lo que uno pretende unirse. El itinerario no está para convencer o transformar a nadie. Está para alimentar a quién ya participa de los valores que nos fundamentan y para que quién no lo haga, no se lo haya planteado o simplemente no comparta la pasión por esos temas con nosotros, descubra por si mismo -y nos muestre a los demás- que no tiene sentido que se piense como socio de nuestra pequeña filé. Por cierto que tampoco es un todo o nada. Hay muchos otros espacios para trabajar, discutir y disfrutar de ese gusto por estar juntos en una identidad amplia que llamamos fraternidad, con muchÃsimas personas. ¿Es un modelo útil para otras comunidades? Sinceramente, creo que si. Creo que no hay peor forma de unirse a un proyecto que acompañarlo de un a pesar de. Hablemos de un grupo scout, una campaña, la relación con un cliente o la incorporación a una empresa, el sacrificio es la peor puerta de entrada posible, sobre todo cuando implica acomodar valores o hábitos sin convicción previa. Puede que el itinerario lleve a un aprendiz a plantearse cambiar de sistema operativo o abandonar su cuenta de twitter o facebook. Pero no es su objetivo. El objetivo es que tenga claro que no tiene sentido seguir si no lo hace atendiendo a una convicción personal y a un deseo real de construir en el que lo privativo y lo centralizador simplemente no caben. Y evidentemente, esos son nuestros valores, otras organizaciones, comunidades o empresas tienen los suyos. ¿No serÃa positivo declararlos y contextualizarlos para que cuando alguien quiere unirse haga algo más que adherirse? A fin de cuentas sólo asÃ, resulta viable crear conocimiento. Itinerario Experimentar o itinerario tem mudando as Índias mais que nenhuma outra coisa desde Nat se converteu em nossa primeira governadora eleita. A experiência é tão positiva que creio vale a pena a compartilhar. Trata-se de uma ferramenta muito singela em realidade, um itinerario não é mais que uma série cronológica de textos, vídeos e artigos. E nós criámos um para que a gente que se nos acercava conhecesse não só o que pensávamos sobre a rede (que para isso temos a bitácora) ou como nos organizamos (que para isso temos a e4pedia), senão de que debates vimos, que contribuímos e como evoluímos a partir deles. O itinerario é em realidade um contexto histórico e literário no que o que se aproxima a nossa maneira de fazer e pensar é convidado a fazer um balanço crítico daquela parte da conversa social das últimas décadas na que nos inscrevemos. Aparecem desde filmes independentes a documentales, passando por novelas pulp, livros de economia e ensaios sobre a História do comércio medieval. Cedo vimos que podia ser muito potente. Tanto como para justificar o que se criasse uma nova figura: o aprendiz. Alguém que é becado durante um tempo máximo de seis meses não para trabalhar ou fazer labores de assistente, senão para ler e criticar. A aprendizagem é o passo prévio a colaborar profissionalmente em projectos. Depois de um período de nove a doze meses de colaboração, o antigo aprendiz poderá converter-se em sócio igualitario de nossas empresas. Mas ficávamos curtos. O itinerario não é uma formação académica. Não tem exames, notas nem nada pelo estilo. O aprendiz não é um aluno, é um explorador. Quando se fala de democracia económica e de redes com a soltura e trajectória nossa é muito fácil que muita gente simpatice sem aprofundar demasiado. Mas isso não quer dizer que seu lugar futuro, por próximo que seja este futuro, esteja como sócio deste projecto. Ser pluriespecialista soa muito bem mas à hora da verdade muita gente sente vertigem de se afastar do que considera sua expertise e pornerse a aprender algo completamente novo simplesmente para descobrir se há uma oportunidade de negócio, desfrutar de aprender algo novo ou oferecer uma consultoría. O discurso das redes distribuídas é muito empoderante mas deixar de ser a estrela local de twitter ou de seguir o cotilleo dos amigos em facebook supõe um verdadeiro sacrifício para alguns. Defender o software livre é uma coisa e renunciar à Mac por convicção própria outra muito diferente. Compartilhar o conhecimento que se gera num projecto ou em algo tão tonto como provar um novo programa, na prática significa umas quantas horas documentando para os demais… O itinerario descobre que todas estas coisas não são umas ideias entre outras. Que não são mero discurso ao que em algum momento nos aderimos. Precisamente porque relata o contexto no que surgiram, deixa claro ao que se acerca que todas essas coisas são generadoras de significado para nós. Em isso reside nossa identidade como comunidade e daí brota a paixão com a que trabalhamos. Cremos-nos o trabalho porque permite-nos fazer certos gestos e compartilhá-los com outros aos que por isso e por aprofundar nesses significados, consideramos nossos iguais. E é isso precisamente o que faz que o itinerario impeça a simples adesão que muita gente nos pede. A cultura da adesão, nas antípodas de nossa mirada do mundo, tentava-se-nos pela porta principal porque graças aos facebooks do mundo, simpatizar com algo se converte a cada vez mais num gesto banal, um acto estético superficial, que nem sequer exige conhecer ou dotar de contexto àquilo com o que se simpatiza ou ao que um pretende se unir. O itinerario não está para convencer ou transformar a ninguém. Está para alimentar a quem já participa dos valores que nos fundamentam e para que quem não o faça, não lho tenha proposto ou simplesmente não compartilhe a paixão por esses temas conosco, descubra por se mesmo -e nos mostre aos demais- que não faz sentido que se pense como sócio de nossa pequena filé. Por verdadeiro que também não é um todo ou nada. Há muitos outros espaços para trabalhar, discutir e desfrutar desse gosto por estar juntos numa identidade ampla que chamamos fraternidad, com muitíssimas pessoas. É um modelo útil para outras comunidades? Sinceramente, acho que se. Acho que não há pior forma de se unir a um projecto que o acompanhar de um apesarde . Falemos de um grupo scout, uma campanha, a relação com um cliente ou a incorporação a uma empresa, o sacrifício é a pior porta primeiramente possível, sobretudo quando implica acomodar valores ou hábitos sem convicção prévia. Pode que o itinerario leve a um aprendiz a se propor mudar de sistema operativo ou abandonar sua conta de twitter ou facebook. Mas não é seu objectivo. O objectivo é que tenha claro que não faz sentido seguir se não o faz atendendo a uma convicção pessoal e a um desejo real de construir no que o privativo e o centralizador simplesmente não cabem. E evidentemente, esses são nossos valores, outras organizações, comunidades ou empresas têm os seus. Não seria positivo os declarar e contextualizarlos para que quando alguém quer se unir faça algo mais que se aderir? Afinal de contas só assim, resulta viável criar conhecimento. Itinerario Experimentar o itinerario ha cambiando as Indias máis que ningunha outra cousa desde Nat converteuse na nosa primeira gobernadora electa. A experiencia é tan positiva que creo merece a pena compartila. Trátase dunha ferramenta moi sinxela en realidade, un itinerario non é máis que unha serie cronolóxica de textos, vídeos e artigos. E nós creamos un para que a xente que se nos achegaba coñecese non só o que pensabamos sobre a rede (que para iso temos a bitácora) ou como nos organizamos (que para iso temos a e4pedia), senón de que debates vimos, que aportamos e como evolucionamos a partir deles. O itinerario é en realidade un contexto histórico e literario no que o que se aproxima ao noso xeito de facer e pensar é invitado a facer un balance crítico daquela parte da conversación social das últimas décadas na que nos inscribimos. Aparecen desde películas independentes a documentales, pasando por novelas pulp, libros de economía e ensaios sobre a Historia do comercio medieval. Pronto vimos que podía ser moi potente. Tanto como para xustificar o que se crease unha nova figura: o aprendiz . Alguén que é #bolseiro durante un tempo máximo de seis meses non para traballar ou facer labores de asistente, senón para ler e criticar. A aprendizaxe é o paso previo a colaborar profesionalmente en proxectos. Tras un periodo de nove a doce meses de colaboración, o antigo aprendiz poderá converterse en socio igualitario das nosas empresas. Pero quedabámonos/quedabámosnos curtos. O itinerario non é unha formación académica. Non ten exames, notas nin nada polo estilo. O aprendiz non é un alumno, é un explorador. Cando se fala de democracia económica e de redes coa soltura e traxectoria nosa é moi fácil que moita xente simpatice sen profundar demasiado. Pero iso non quere dicir que o seu sitio futuro, por próximo que sexa este futuro, estea como socio deste proxecto. Ser pluriespecialista soa moi ben pero á hora da verdade moita xente sente vértigo de afastarse do que considera a súa expertise e pornerse a aprender algo completamente novo simplemente para descubrir si hai unha oportunidade de negocio, gozar de aprender algo novo ou ofrecer unha consultoría. O discurso das redes distribuídas é moi empoderante pero deixar de ser a estrela local de twitter ou de seguir o cotilleo dos amigos en facebook supón un certo sacrificio para algúns. Defender o software libre é unha cousa e renunciar á Mac por convicción propia outra moi diferente. Compartir o coñecemento que se xera nun proxecto ou en algo tan parvo como probar un novo programa, na práctica significa unhas cantas horas documentando para os demais… O itinerario descobre que todas estas cousas non son unhas ideas entre outras. Que non son mero discurso ao que nalgún momento adherímosnos/adherímonos. Precisamente porque relata o contexto no que xurdiron, deixa claro ao que se achega que todas esas cousas son xeradoras de significado para nós. Niso reside a nosa identidade como comunidade e de aí brota a paixón coa que traballamos. Creémosnos/Creémonos o traballo porque nos permite facer certos xestos e compartilos con outros aos que por iso e por profundar neses significados, consideramos os nosos iguais. E é iso precisamente o que fai que o itinerario impida a simple adhesión que moita xente pídenos. A cultura da adhesión, nas antípodas da nosa mirada do mundo, intentáballenos pola porta principal porque grazas aos facebooks do mundo, simpatizar con algo se converte cada vez máis nun xesto banal, un acto estético superficial, que nin sequera esixe coñecer ou dotar de contexto a aquilo co que se simpatiza ou ao que un pretende unirse. O itinerario non está para convencer ou transformar a ninguén. Está para alimentar a quen xa participa dos valores que nos fundamentan e para que quen non o faga, non llo suscitou ou simplemente non comparta a paixón por eses temas connosco, descubra por si mesmo -e móstrenos aos demais- que non ten sentido que se pense como socio da nosa pequena filé. Por certo que tampouco é un todo ou nada. Hai moitos outros espazos para traballar, discutir e gozar dese gusto por estar xuntos nunha identidade ampla que chamamos fraternidad, con muchísimas persoas. É un modelo útil para outras comunidades? Sinceramente, creo que si. Creo que non hai peor forma de unirse a un proxecto que acompañalo dun malia. Falemos dun grupo scout, unha campaña, a relación cun cliente ou a incorporación a unha empresa, o sacrificio é a peor porta de entrada posible, sobre todo cando implica acomodar valores ou hábitos sen convicción previa. Poida que o itinerario leve a un aprendiz a suscitarse cambiar de sistema operativo ou abandonar a súa conta de twitter ou facebook. Pero non é o seu obxectivo. O obxectivo é que teña claro que non ten sentido seguir si non o fai atendendo a unha convicción persoal e a un desexo real de construír no que o privativo e o centralizador simplemente non caben. E evidentemente, eses son os nosos valores, outras organizacións, comunidades ou empresas teñen os seus. Non sería positivo declaralos e contextualizarlos para que cando alguén quere unirse faga algo máis que adherirse? A final de contas só así, resulta viable crear coñecemento. Itinerario Experimentar l'itinerari # # #el en cambiant las Indias mai que cap autra causa dempuèi Nat se convertiguèt en la nòstra primièra governadora elegida. L'experiéncia es tan positiva que creï merita la pena la partejar. Se tracta d'un esturment fòrça simple en realitat, un itinerari es pas mai qu'una seria cronológica de tèxtes, de vidèos e d'articles. E nosautres creèrem òm per que las gents que se nos apropava coneguèsse non solament çò que pensàvem sobre la ret (que per aiçò avèm la bitácora) o cossí nos organizam (que per aiçò avèm l'e4pedia ), mas de quines debats venèm, qué aportam e cossí evolucionam tre eles. L'itinerari es en realitat un contèxt istoric e literari qu'eth quau se aproxima a la nòstra manièra de far e pensar es en el convidat a far un balanç critic d'aquela part de la convèrsa sociala dels darrièrs decènnis que nos inscrivèm en el. Apareisson dempuèi de pelliculas independentas a de documentaris, en passant per de romans pulp, de libres d'economia e assages sobratz l'Istòria del comèrci medieval. Vegèrem lèu que podiá èsser fòrça potent. Tant coma per justificar eth quau se creèsse una nòva figura: lo aprendiz. Quauquarrés qu'es becado pendent un temps maximal de sièis meses pas per trabalhar o far labores d'assistent, mas per liéger e criticar. L'aprendissatge es lo pas prealable a collaborar profesionalmente en de projèctes. Après un periòde de nòu a dotze meses de collaboracion, l'ancian aprendiz poirà se convertir en sòci egalitari de las nòstras entrepresas. Mas nos demoràvem cuertes. L'itinerari es pas una formacion academica. A pas d'examens, de nòtas ni brica per l'estil. Lo aprendiz es pas un alumne, es un explorador. Quand se parla de democracia economica e de rets amb la soltura e trajectòria nòstra es fòrça facila que fòrça gents simpatice sens aprigondir tròp. Mas aiçò vòl pas dire que lo sieu luòc futur, per prèp que siá aqueste futur, siatz coma sòci d'aqueste projècte. Èsser pluriespecialista sona fòrça plan mas a l'ora de la vertat fòrça gents sent vértigo de s'aluenhar de çò que considèra la siá expertise e pornerse a aprene qualquarren entièrament nòu simplament per descobrir s'i a una oportunitat de negòci, gaudir d'aprene qualquarren nòu o ofrir una consultoría. Lo discors de las rets distribuidas es fòrça empoderante mas daissar d'èsser l'estela locala de twitter o de seguir lo cotilleo dels amics en facebook supausa un cèrt sacrifici per qualqu'uns. Defendre lo logicial liure es una causa e renonciar a la Mac per conviccion pròpria autra fòrça desparièra. Partejar la coneissença que se genèra en un projècte o en qualquarren tan tonto coma provar un nòu programa, en la practica significa unas cuantas d'oras en documentant pels autres… L'itinerari descobrís que totas aquestas causas son pas unas idèas entre d'autras. Que son pas mèr discors al qu'en qualque moment nos aderissèm. Justament pr'amor que relata lo contèxt que sorgiguèron en el, daissa clar al que s'apròpa que totas aquestas causas son de generadoras de significat per nosautres. En aiçò residís la nòstra identitat coma comunitat e de canèra aicí la passion que trabalham amb el. Nos cresèm lo trabalh pr'amor que nos permet far cèrts gèstes e los partejar amb unes autres que per aiçò e per aprigondir en aquestes significats, li consideram a el los nòstres parièrs. E es aiçò justament çò que fa que l'itinerari empedisca la simpla adesion que fòrça gents nos demanda. La cultura de l'adesion, en las antípodas de lo nòstre agach del mond, se nos ensajava per la pòrta principala pr'amor que mercés als facebooks del mond, simpatizar amb qualquarren se convertís de mai en mai en un gèst banal, un acte estetic superficial, qu'exigís quitament pas conéisser o dotar de contèxt a aquò amb çò que se simpatiza o a çò qu'òm preten se jónher. L'itinerari es pas per convéncer o transformar a degun. Es per alimentar a quién participa ja de las valors que nos fondamentan e per que quién o faga pas, #pas se o aja pas o simplament pas partege la passion per aquestes tèmas amb nosautres, descobrissètz per se meteis -e nos mòstre als autres- qu'a pas de sens que se pense coma sòci de la nòstra pichona filé. Per cèrt qu'es tanpauc un tot o brica. I a fòrça autres espacis per trabalhar, discutir e gaudir d'aqueste gost per èsser amassa en una identitat ampla que cridam frairesa, amb muchísimas de personas. Es un modèl util per d'autras comunitats? Sincièrament, creï que cnjse. Creï qu'i a pas pejor forma de se jónher a un projècte qu'o acompanhar d'un malgrat. Parlem d'un grop scout, una campanha, la relacion a un client o l'incorporacion a una entrepresa, lo sacrifici es la pejor pòrta d'en primièr possibla, sustot quand implica acomodar de valors o d'abituds sens conviccion prealabla. Pòt que l'itinerari pòrte a un aprendiz a se prepausar cambiar de sistèma operatiu o abandonar lo sieu compte de twitter o facebook. Mas es pas lo sieu objectiu. L'objectiu es qu'aja clar qu'a pas sentit seguir s'o fa pas en atient a una conviccion personala e a un desir real de bastir que çò privativo e o centralizador simplament pas caben en el. E evidentament, aquestes son las nòstras valors, d'autras organizacions, de comunitats o d'entrepresas an los sieus. Seriá pas positiu los declarar e contextualizarlos per que quand quauquarrés vòl se jónher faga qualquarren mai que s'aderir? A fin de comptes sonque aital, resulta viable crear coneissença. Itinerari Experimentar l'itinerari ha canviant les Índies més que cap altra cosa des de Nat es va convertir en la nostra primera governadora electa. L'experiència és tan positiva que crec mereix la pena compartir-la. Es tracta d'una eina molt senzilla en realitat, un itinerari no és més que una sèrie cronològica de textos, vídeos i articles. I nosaltres vam crear un perquè la gent que se'ns apropava conegués no només el que pensàvem sobre la xarxa (que per a això tenim la bitácora) o com ens organitzem (que per a això tenim la i4pedia), sinó de quins debats venim, què aportem i com evolucionem a partir d'ells. L'itinerari és en realitat un context històric i literari en el qual el qual s'aproxima a la nostra manera de fer i pensar és convidat a fer un balanç crític d'aquella part de la conversa social de les últimes dècades en la qual ens inscrivim. Apareixen des de pel·lícules independents a documentals, passant per novel·les pulp, llibres d'economia i assajos sobre la Història del comerç medieval. Aviat vam veure que podia ser molt potent. Tant com per a justificar el qual es creés una nova figura: l'aprenent . Algú que és becat durant un temps màxim de sis mesos no per a treballar o fer labors d'assistent, sinó per a llegir i criticar. L'aprenentatge és el pas previ a col·laborar professionalment en projectes. Després d'un període de nou a dotze mesos de col·laboració, l'antic aprenent podrà convertir-se en soci igualitario de les nostres empreses. Però ens quedàvem curts. L'itinerari no és una formació acadèmica. No té exàmens, notes ni gens per l'estil. L'aprenent no és un alumne, és un explorador. Quan es parla de democràcia econòmica i de xarxes amb la soltesa i trajectòria nostra és molt fàcil que molta gent simpatice sense aprofundir massa. Però això no vol dir que el seu lloc futur, per proper que sigui aquest futur, estigui com soci d'aquest projecte. Ser pluriespecialista sona molt bé però a l'hora de la veritat molta gent sent vertigen d'allunyar-se del que considera el seu expertise i pornerse a aprendre alguna cosa completament nou simplement per a descobrir si hi ha una oportunitat de negoci, gaudir d'aprendre alguna cosa nou o oferir una consultoria. El discurs de les xarxes distribuïdes és molt empoderante però deixar de ser l'estrella local de twitter o de seguir la tafaneria dels amics en facebook suposa un cert sacrifici per a alguns. Defensar el programari lliure és una cosa i renunciar a la Mac per convicció pròpia una altra molt diferent. Compartir el coneixement que es genera en un projecte o en alguna cosa tan ximple com provar un nou programa, en la pràctica significa unes quantes hores documentant per als altres… L'itinerari descobreix que totes aquestes coses no són unes idees entre unes altres. Que no són mer discurs al que en algun moment ens adherim. Precisament perquè relata el context en el qual van sorgir, deixa clar al que s'apropa que totes aquestes coses són generadoras de significat per a nosaltres. En això resideix la nostra identitat com comunitat i d'aquí brolla la passió amb la qual treballem. Ens creiem el treball perquè ens permet fer certs gestos i compartir-los amb uns altres als quals per això i per aprofundir en aquests significats, considerem els nostres iguals. I és això precisament el que fa que l'itinerari impedeixi la simple adhesió que molta gent ens demana. La cultura de l'adhesió, en les antípodas de la nostra mirada del món, se'ns intentava per la porta principal perquè gràcies als facebooks del món, simpatizar amb alguna cosa es converteix cada vegada més en un gest banal, un acte estètic superficial, que ni tan sols exigeix conèixer o dotar de context a allò amb el que es simpatiza o al que un pretén unir-se. L'itinerari no està per a convèncer o transformar a ningú. Està per a alimentar a qui ja participa dels valors que ens fonamenten i perquè qui no ho faci, no l'hi hagi plantejat o simplement no comparteixi la passió per aquests temes amb nosaltres, descobreixi per si mateix -i ens mostri als altres- que no té sentit que es pensi com soci de la nostra petita filé. Per cert que tampoc és un tot o gens. Hi ha molts altres espais per a treballar, discutir i gaudir d'aquest gust per estar junts en una identitat àmplia que cridem fraternitat, amb moltíssimes persones. És un model útil per a altres comunitats? Sincerament, crec que si. Crec que no hi ha pitjor forma d'unir-se a un projecte que acompanyar-ho d'un malgrat. Parlem d'un grup scout, una campanya, la relació amb un client o la incorporació a una empresa, el sacrifici és la pitjor porta d'entrada possible, sobretot quan implica acomodar valors o hàbits sense convicció prèvia. Pot que l'itinerari porti a un aprenent a plantejar-se canviar de sistema operatiu o abandonar el seu compte de twitter o facebook. Però no és el seu objectiu. L'objectiu és que tingui clar que no té sentit seguir si no ho fa atenent a una convicció personal i a un desig real de construir en el qual el privativo i ho centralizador simplement no caben. I evidentment, aquests són els nostres valors, altres organitzacions, comunitats o empreses tenen els seus. No seria positiu declarar-los i contextualizarlos perquè quan algú vol unir-se faci alguna cosa més que adherir-se? A fi de comptes només així, resulta viable crear coneixement. Itinerari
Experimentar el itinerario ha cambiando las Indias más que ninguna otra cosa desde Nat se convirtió en nuestra primera gobernadora electa. La experiencia es tan positiva que creo merece la pena compartirla. Se trata de una herramienta muy sencilla en realidad, un itinerario no es más que una serie cronológica de textos, vÃdeos y artÃculos. Y nosotros creamos uno para que la gente que se nos acercaba conociera no sólo lo que pensábamos sobre la red (que para eso tenemos la bitácora) o cómo nos organizamos (que para eso tenemos la e4pedia), sino de qué debates venimos, qué aportamos y cómo evolucionamos a partir de ellos. El itinerario es en realidad un contexto histórico y literario en el que el que se aproxima a nuestra manera de hacer y pensar es invitado a hacer un balance crÃtico de aquella parte de la conversación social de las últimas décadas en la que nos inscribimos. Aparecen desde pelÃculas independientes a documentales, pasando por novelas pulp, libros de economÃa y ensayos sobre la Historia del comercio medieval. Pronto vimos que podÃa ser muy potente. Tanto como para justificar el que se creara una nueva figura: el aprendiz. Alguien que es becado durante un tiempo máximo de seis meses no para trabajar o hacer labores de asistente, sino para leer y criticar. El aprendizaje es el paso previo a colaborar profesionalmente en proyectos. Tras un periodo de nueve a doce meses de colaboración, el antiguo aprendiz podrá convertirse en socio igualitario de nuestras empresas. Pero nos quedábamos cortos. El itinerario no es una formación académica. No tiene exámenes, notas ni nada por el estilo. El aprendiz no es un alumno, es un explorador. Cuando se habla de democracia económica y de redes con la soltura y trayectoria nuestra es muy fácil que mucha gente simpatice sin profundizar demasiado. Pero eso no quiere decir que su sitio futuro, por cercano que sea este futuro, esté como socio de este proyecto. Ser pluriespecialista suena muy bien pero a la hora de la verdad mucha gente siente vértigo de alejarse de lo que considera su expertise y pornerse a aprender algo completamente nuevo simplemente para descubrir si hay una oportunidad de negocio, disfrutar de aprender algo nuevo u ofrecer una consultorÃa. El discurso de las redes distribuidas es muy empoderante pero dejar de ser la estrella local de twitter o de seguir el cotilleo de los amigos en facebook supone un cierto sacrificio para algunos. Defender el software libre es una cosa y renunciar a la Mac por convicción propia otra muy diferente. Compartir el conocimiento que se genera en un proyecto o en algo tan tonto como probar un nuevo programa, en la práctica significa unas cuantas horas documentando para los demás… El itinerario descubre que todas estas cosas no son unas ideas entre otras. Que no son mero discurso al que en algún momento nos adherimos. Precisamente porque relata el contexto en el que surgieron, deja claro al que se acerca que todas esas cosas son generadoras de significado para nosotros. En eso reside nuestra identidad como comunidad y de ahà brota la pasión con la que trabajamos. Nos creemos el trabajo porque nos permite hacer ciertos gestos y compartirlos con otros a los que por ello y por profundizar en esos significados, consideramos nuestros iguales. Y es eso precisamente lo que hace que el itinerario impida la simple adhesión que mucha gente nos pide. La cultura de la adhesión, en las antÃpodas de nuestra mirada del mundo, se nos intentaba por la puerta principal porque gracias a los facebooks del mundo, simpatizar con algo se convierte cada vez más en un gesto banal, un acto estético superficial, que ni siquiera exige conocer o dotar de contexto a aquello con lo que se simpatiza o a lo que uno pretende unirse. El itinerario no está para convencer o transformar a nadie. Está para alimentar a quién ya participa de los valores que nos fundamentan y para que quién no lo haga, no se lo haya planteado o simplemente no comparta la pasión por esos temas con nosotros, descubra por si mismo -y nos muestre a los demás- que no tiene sentido que se piense como socio de nuestra pequeña filé. Por cierto que tampoco es un todo o nada. Hay muchos otros espacios para trabajar, discutir y disfrutar de ese gusto por estar juntos en una identidad amplia que llamamos fraternidad, con muchÃsimas personas. ¿Es un modelo útil para otras comunidades? Sinceramente, creo que si. Creo que no hay peor forma de unirse a un proyecto que acompañarlo de un a pesar de. Hablemos de un grupo scout, una campaña, la relación con un cliente o la incorporación a una empresa, el sacrificio es la peor puerta de entrada posible, sobre todo cuando implica acomodar valores o hábitos sin convicción previa. Puede que el itinerario lleve a un aprendiz a plantearse cambiar de sistema operativo o abandonar su cuenta de twitter o facebook. Pero no es su objetivo. El objetivo es que tenga claro que no tiene sentido seguir si no lo hace atendiendo a una convicción personal y a un deseo real de construir en el que lo privativo y lo centralizador simplemente no caben. Y evidentemente, esos son nuestros valores, otras organizaciones, comunidades o empresas tienen los suyos. ¿No serÃa positivo declararlos y contextualizarlos para que cuando alguien quiere unirse haga algo más que adherirse? A fin de cuentas sólo asÃ, resulta viable crear conocimiento. Guardado por David de Ugarte en Destacados a las 7:15 pm
En otros blogs este post recibió las siguientes referencias (URI de Trackback)
ComentariosSi crees que puedes aportar algo interesante deja un comentario...Debes estar logueado con tu OpenID para postear. Tout ce qui n'est point nouveau dans un temps d'innovation est pernicieux ~ Saint Just « El ayatollah dospuntocerista « Portada » ¿El paÃs participa twitter? »
Salvo indicación o advertencia en contrario, el autor de todas las entradas de este blog hace devolución expresa de ellas al Dominio Público
|
|
Comparto tu opinión sobre la cultura de la adhesión y la abundancia de banalidades y superficialidades entre las que nos movemos.
Lo que no entiendo es que sólo resulte viable crear conocimiento desde la declaración y contextualización de los valores de una organización. Me parece que el método cientÃfico, con sus principios de objetividad, inteligibilidad y falsabilidad, no parte de las organizaciones como premisa.
Oh sÃ! Sà que lo hace. De hecho no hay nada más contextualizado e interlazado entre y dentro de cada disciplina, que la ciencia. Además con un sujeto colectivo claro, la comunidad cientÃfica, que se organiza en distintas estructuras e instituciones (entre ellas algunas empresas, perso sobre todo fundaciones, universidades, departamentos…), que forman una ultracomunicada, densa y potentÃsima red.
De hecho el modelo de comunidad/contexto/conocimiento es una extensión/estilización del modelo cientÃfico