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Lunes, 10 de Mayo de 2004Irak: de la doctrina Rumsfeld a la derrota finalVersiones Latoc Hace un año Rumsfeld y el lobby neocon norteamericano creían a pies juntillas que el uso militar y masivo de tecnologías de información les daría una victoria fulgurante sobre el maltrecho ejército de la dictadura irakí. Un año después hemos visto que una cosa era derrotar los ejércitos y otra controlar de modo efectivo el terreno, la ocupación militar de Irak se ha convertido en una sangría de recursos económicos, humanos y políticos que desgasta no sólo a la administración Bush, sino la hegemonía norteamericana sobre sus aliados. El fracaso histórico del neoconservadurismo norteamericano se debe sobre todo a su incomprensión de la dimensión social de la tecnología. Rumsfeld soñó con ganar la guerra en dos días y con tan sólo 60.000 soldados. La idea era ir un paso más allá de la doctrina de la superioridad abrumadora personalizada por Collin Powell y ensayada en la primera guerra del Golfo y mediante el uso de tecnologías de información reducir el número de efectivos humanos al mínimo. Eran los días dorados de la teoría de la llamada Revolución de los Asuntos Militares. Circunscrita al enfrentamiento entre dos ejércitos nacionales tradicionales esta doctrina es prácticamente inapelable. Como escribíamos en el pasado mes de noviembre:
De la victoria convencional al swarmingLa clave está en que hoy derrotar a los ejércitos enemigos no es equivalente a ganar la guerra. Los Estados Unidos y sus aliados consiguieron lo primero, pero no han conseguido, un año después, dominar de modo efectivo el terreno. Acabado el ejército de Sadam y su dictadura, se han tenido que enfrentar a nuevos sujetos que protagonizaban una nueva forma de conflicto: el swarming, una guerra irregular en la que distintos grupos y tendencias, no coordinados explícitamente entre si y apenas centralizados más allá de la doctrina común dentro de las filas de cada uno de ellos, van aumentando el alcance y virulencia de sus acciones hasta aislar y acantonar a los ejércitos tradicionales sin dejarles posibilidad real de respuesta. Una versión en gran escala de lo que ya sufrieron en Mogadiscio Rangers, Deltas y Marines (los cuerpos en teoría más preparados para enfrentar tropas irregulares del ejército norteamericano). Una forma de conflicto que desgasta tanto militar como económica, política y moralmente a cualquier ejército convencional, como relataba con gran realismo la película BlackHowk Derribado. La nueva estructura de la informaciónEn una situación como la que se ha definido en Irak, el objetivo fundamental para los neocons norteamericanos no podía ser otro que asegurar la retaguardia: renovar el mandato del Presidente Bush y conseguir nueva financiación para las actividades militares mientras empiezan a plantearse como enfrentar el nuevo tipo de guerra sobre el terreno. Pero aquí tendrían que enfrentarse a otro tipo de swarming, el civil alentado en Internet y posibilidado por la nueva estructura de la información. La segunda guerra del Golfo ha sido, o está siendo, la primera guerra bloggeada de la Historia. La primera en la que los canales de información no están sometidos ni al filtro inapelable de la censura militar ni al sentido de la responsabilidad de los directores de los medios. La guerra de Irak es la primera que se vive en el marco de una estructura informativa descentralizada. Como escribíamos en octubre del año pasado:
El swarming civil en casaEn plena situación de impotencia frente a lo que se les venía encima, cuando más llamadas a la lealtad de los medios realizaba el Presidente Bush, un goteo de imágenes va socavando el discurso oficial en la web civil, desde donde van pasando a los medios, cada vez más hechos a su nueva función de hubs de la red civil: primero son las imágenes de los ataudes de los soldados muertos, un tema tabú desde la guerra de Vietnam. Luego un vídeo, al parecer obtenido desde un helicóptero por un contratista civil europeo, que muestra como unidades norteamericanas matan a sangre fría a un irakí vestido de civil. Finalmente las increibles imágenes de torturas de prisioneros irakíes en las cárceles gestionadas por el ejército norteamericano. Y lo peor, según declaró Rumsfeld en su comparecencia ante el Senado es que hay muchas más fotografías y vídeos, [que] si se sirven al público obviamente (sic) van ha hacer que las cosas empeoren las vi la pasada noche y son difíciles de creer. Como relataba la BBC:
Sorpresa. Ese es el sentimiento del aprendiz de brujo momentos antes de ser destruido por su creación. Rumsfeld y los neocons pensaron que las nuevas tecnologías de la Era de la Información les permitirían ganar batallas, quitar gobiernos, eliminar enemigos y cambiar dictaduras por democracias moviéndose por el mundo como un rayo incesante. Y al menos durante un tiempo, así fue. Como nuevos dioses de la sociedad red soñaron con arreglar el mundo de una vez y para siempre. Pero el mundo ha cambiado tanto que alcanzar los que eran sus objetivos no hizo realidad el sueño del triunfo, sino la pesadilla del swarming. Ni en las resecas calles de Faluya ni en las luminosas avenidas de Washington serán ya recibidos como los césares del nuevo tecnoimperio que por un instante creyeron ser. Con los neocons acaba un tiempo histórico y una manera de aproximarse a las nuevas reglas de la sociedad red. Como los dirigentes de la burbuja .com, pensaron que las nuevas tecnologías se supeditarían a las lógicas, poderes e intereses del viejo mundo. Como ellos, caerán. Viven ahora sus últimos momentos de poder, ya no de gloria. Irak: de la doctrina Rumsfeld a la derrota final Faz num ano Rumsfeld e o lobby neocon norte-americano criam de olhos fechados que o uso militar e em massa de tecnologias de informação dar-lhes-ia uma vitória fulgurante sobre o maltrecho exército da ditadura irakí. Num ano depois temos visto que uma coisa era derrotar os exércitos e outra controlar de modo efectivo o terreno, a ocupação militar de Iraque se converteu numa sangría de recursos económicos, humanos e políticos que desgasta não só à administração Bush, senão a hegemonía norte-americana sobre seus aliados. O falhanço histórico do neoconservadurismo norte-americano deve-se sobretudo a seu incomprensión da dimensão social da tecnologia. Rumsfeld sonhou com ganhar a guerra em dois dias e com tão só 60.000 soldados. A ideia era ir um passo para além da doutrina da superioridad abrumadora personalizada por Collin Powell e ensayada na primeira guerra do Golfo e mediante o uso de tecnologias de informação reduzir o número de efectivos humanos ao mínimo. Eram os dias dourados da teoria da chamada Revolução dos Assuntos Militares. Circunscrita ao confronto entre dois exércitos nacionais tradicionais esta doutrina é praticamente inapelable. Como escrevíamos no passado mês de novembro:
Da vitória convencional ao swarmingFinque-a está em que hoje derrotar aos exércitos inimigos não é equivalente a ganhar a guerra. Os Estados Unidos e seus aliados conseguiram o primeiro, mas não conseguiram, num ano depois, dominar de modo efectivo o terreno. Acabado o exército de Saddam e sua ditadura, tiveram-se que enfrentar a novos sujeitos que protagonizavam uma nova forma de conflito: o swarming, uma guerra irregular na que diferentes grupos e tendências, não coordenados explicitamente entre se e mal centralizados para além da doutrina comum dentro das bichas da cada um deles, vão aumentando o alcance e virulencia de suas acções até isolar e acantonar aos exércitos tradicionais sem lhes deixar possibilidade real de resposta. Uma versão em grande escala do que já sofreram em Mogadiscio Rangers, Deltas e Marines (os corpos em teoria mais preparados para enfrentar tropas irregulares do exército norte-americano). Uma forma de conflito que desgasta tanto militar como económica, política e moralmente a qualquer exército convencional, como relatava com grande realismo o filme BlackHowk Derrubado. A nova estrutura da informaçãoNuma situação como a que se definiu em Iraque, o objectivo fundamental para os neocons norte-americanos não podia ser outro que assegurar a retaguarda: renovar o mandato do Presidente Bush e conseguir novo financiamento para as actividades militares enquanto começam a propor-se como enfrentar o novo tipo de guerra sobre o terreno. Mas aqui teriam que se enfrentar a outro tipo de swarming, o civil alentado em Internet e posibilidado pela nova estrutura da informação. A segunda guerra do Golfo foi, ou está a ser, a primeira guerra bloggeada da História. A primeira na que os canais de informação não estão submetidos nem ao filtro inapelable da censura militar nem ao sentido da responsabilidade dos directores dos meios. A guerra de Iraque é a primeira que se vive no marco de uma estrutura informativa descentralizada. Como escrevíamos em outubro do ano passado:
O swarming civil em casaEm plena situação de impotencia em frente ao que se lhes vinha em cima, quando mais chamadas à lealdade dos meios realizava o Presidente Bush, um gotejo de imagens vai socavando o discurso oficial no site civil, desde onde vão passando aos meios, a cada vez mais feitos a sua nova função de hubs da rede civil: primeiro são as imagens dos ataudes dos soldados morridos, um tema tabu desde a guerra de Vietnã. Logo um vídeo, ao que parece obtido desde um helicóptero por um contratista civil europeu, que mostra como unidades norte-americanas matam a sangue frio a um irakí vestido de civil. Finalmente as increibles imagens de torturas de prisioneiros irakíes nos cárceres gestionadas pelo exército norte-americano. E o pior, segundo declarou Rumsfeld em seu comparecencia ante o Senado é que há muitas mais fotografias e vídeos, [que] se se servem ao público obviamente (sic) vão tem fazer que as coisas piorem as vi a passada noite e são difíceis de crer. Como relatava a BBC:
Surpresa. Esse é o sentimento do aprendiz de bruxo momentos dantes de ser destruído por sua criação. Rumsfeld e os neocons pensaram que as novas tecnologias da Era da Informação permitir-lhes-iam ganhar batalhas, tirar governos, eliminar inimigos e mudar ditaduras por democracias se movendo pelo mundo como um raio incesante. E ao menos durante um tempo, assim foi. Como novos deuses da sociedade rede sonharam com arranjar o mundo de uma vez e para sempre. Mas o mundo mudou tanto que atingir os que eram seus objectivos não fez realidade o sonho do triunfo, senão o pesadelo do swarming. Nem nas resecas ruas de Faluya nem nas luminosas avenidas de Washington serão já recebidos como os césares do novo tecnoimperio que por um instante creram ser. Com os neocons acaba um tempo histórico e uma maneira de aproximar-se às novas regras da sociedade rede. Como os dirigentes da borbulha .com, pensaram que as novas tecnologias se supeditarían às lógicas, poderes e interesses do velho mundo. Como eles, cairão. Vivem agora seus últimos momentos de poder, já não de glória. Iraque: da doutrina Rumsfeld a derrota-a final Fai un ano Rumsfeld e o lobby neocon norteamericano crían cos ollos pechados que o uso militar e masivo de tecnoloxías de información daríalles unha vitoria fulgurante sobre o maltrecho exército da ditadura irakí. Un ano despois habemos visto que unha cousa era derrotar os exércitos e outra controlar de modo efectivo o terreo, a ocupación militar de Irak converteuse nunha sangría de recursos económicos, humanos e políticos que #desgastar non só á administración Bush, senón a hegemonía norteamericana sobre os seus aliados. O fracaso histórico do neoconservadurismo norteamericano débese sobre todo ao seu incomprensión da dimensión social da tecnoloxía. Rumsfeld soñou con gañar a guerra en dous días e con tan só 60.000 soldados. A idea era ir un paso máis aló da doutrina da superioridade abafadora personalizada por Collin Powell e ensaiada na primeira guerra do Golfo e mediante o uso de tecnoloxías de información reducir o número de efectivos humanos ao mínimo. Eran os días dourados da teoría da chamada Revolución dos Asuntos Militares. Circunscrita ao enfrontamento entre dous exércitos nacionais tradicionais esta doutrina é prácticamente inapelable. Como escribiamos no pasado mes de novembro:
Da vitoria convencional ao swarmingA clave está en que hoxe derrotar aos exércitos inimigos non é equivalente a gañar a guerra. Os Estados Unidos e os seus aliados conseguiron o primeiro, pero non conseguiron, un ano despois, dominar de modo efectivo o terreo. Acabado o exército de Sadam e a súa ditadura, se han #ter que enfrontar a novos suxeitos que protagonizaban unha nova forma de conflito: o swarming , unha guerra irregular na que distintos grupos e tendencias, non coordinados explícitamente entre si e apenas centralizados máis aló da doutrina común dentro das filas de cada un deles, van aumentando o alcance e virulencia das súas accións ata illar e acantonar aos exércitos tradicionais sen deixarlles posibilidade real de resposta. Unha versión en gran escala do que xa sufriron en Mogadiscio Rangers, Deltas e Marines (os corpos en teoría máis preparados para enfrontar tropas irregulares do exército norteamericano). Unha forma de conflito que #desgastar tanto militar como económica, política e moralmente a calquera exército convencional, como relataba con gran realismo a película BlackHowk Derribado. A nova estrutura da informaciónNunha situación como a que se definiu en Irak, o obxectivo fundamental para os neocons norteamericanos non podía ser outro que asegurar a retaguardia: renovar o mandato do Presidente Bush e conseguir novo financiamento para as actividades militares mentres empezan a suscitarse como enfrontar o novo tipo de guerra sobre o terreo. Pero aquí terían que enfrontarse a outro tipo de swarming, o civil alentado en Internet e posibilidado pola nova estrutura da información. A segunda guerra do Golfo foi, ou está sendo, a primeira guerra bloggeada da Historia. A primeira na que as canles de información non están sometidos nin ao filtro inapelable da censura militar nin ao sentido da responsabilidade dos directores dos medios. A guerra de Irak é a primeira que se vive no marco dunha estrutura informativa descentralizada. Como escribiamos en outubro do ano pasado:
O swarming civil en casaEn plena situación de impotencia fronte ao que se lles viña encima, cando máis chamadas á lealtad dos medios realizaba o Presidente Bush, un goteo de imaxes vai socavando o discurso oficial na web civil, desde onde van pasando aos medios, cada vez máis feitos á súa nova función de hubs da rede civil: primeiro son as imaxes dos ataudes dos soldados mortos, un tema tabú desde a guerra de Vietnam. Daquela un vídeo, ao parecer obtido desde un helicóptero por un contratista civil europeo, que mostra como unidades norteamericanas matan a sangue frío a un irakí vestido de civil. Finalmente as increibles imaxes de torturas de prisioneiros irakíes nos cárceres gestionadas polo exército norteamericano. E o peor, segundo declarou Rumsfeld no seu comparecencia ante o Senado é que hai moitas máis fotografías e vídeos, [que] si sérvense ao público obviamente (sic) van ha facer que as cousas empeoren vinas a pasada noite e son difíciles de crer. Como relataba a BBC:
Sorpresa. Ese é o sentimento do aprendiz de brujo momentos antes de ser destruído pola súa creación. Rumsfeld e os neocons pensaron que as novas tecnoloxías de Éraa da Información permitiríanlles gañar batallas, quitar gobernos, eliminar inimigos e cambiar ditaduras por democracias movéndose polo mundo como un raio incesante. E polo menos durante un tempo, así foi. Como novos deuses da sociedade rede soñaron con arranxar o mundo dunha vez e parasempre . Pero o mundo cambiou tanto que alcanzar os que eran os seus obxectivos non fixo realidade o soño do triunfo, senón o pesadelo do swarming. Nin nas resecas rúas de Faluya nin nas luminosas avenidas de Washington serán xa recibidos como os césares do novo tecnoimperio que por un instante creron ser. Cos neocons acaba un tempo histórico e un xeito de aproximarse ás novas regras da sociedade rede. Como os dirixentes da burbulla .com, pensaron que as novas tecnoloxías supeditaríanse ás lóxicas, poderes e intereses do vello mundo. Como eles, caerán. Viven agora os seus últimos momentos de poder, xa non de gloria. Irak: da doutrina Rumsfeld á derrota final # # #el un an Rumsfeld e lo lobby neocon nòrd-american cresián a de pès juntillas que l'emplec militar e massiu de tecnologias d'informacion lor donariá una victòria fulgurante envolopa lo maltrecho armada de la dictatura irakí. Un an avèm vist après qu'una causa èra derrotar las armadas e una autra controtlar de manièra efectiva lo terren, l'aucupacion militara d'Iraq s'es convertida en una sangarrèra de recorses economics, umans e politics qu'esquiça non solament a l'administracion Bush, mas la hegemonía nòrd-americana sobratz los sieus aliadi. Lo fracàs istoric del neoconservadurismo nòrd-american s'a de sustot a lo sieu incomprensión de la dimension sociala de la tecnologia. Rumsfeld Sonièt amb ganhar la guèrra en dos jorns e amb sonque 60.000 soldats. L'idèa èra anar un pas mai ailà de la doctrina de la superioritat abrumadora personalizada per Collin Powell e assajada en la primièra guèrra del Golf e mejançant l'emplec de tecnologias d'informacion redusir lo nombre d'efectius umans al minim. Èran los jorns daurats de la teoria de la cridada Revolucion dels Afars Militèsses. Circunscrita A l'afrontament entre doas armadas nacionalas tradicionalas aquesta doctrina es practicament inapelable. Coma escriviam en lo darrièr mes de novembre:
De la victòria convencionala al swarmingLa clau es dins qu'uèi derrotar a las armadas d'enemics son pas equivalentes a ganhar la guèrra. Los Estats Units e los sieus aliadi atenguèron çò de primièr, mas an pas atengut, un an après, dominar de manièra efectiva lo terren. Acabat l'armada de Sadam e la siá dictatura, se lor es calgut afrontar a nòus subjèctes que protagonizavan una nòva forma de conflicte: lo swarming, una guèrra irregulara que distintos de grops e de tendéncias, pas coordinats explicitament entre s'e a pena centralizados mai ailà de la doctrina comuna dins las filas de cadun d'eles, aumentan en el la portada e virulencia de las siás accions fins a isolar e acantonar a las armadas tradicionalas sens lor daissar possibilitat reala de responsa. Una version en granda escala de çò que sofriguèron ja en Mogadiscio Rangers, de Deltas e Marines (los còsses en teoria mai preparats per afrontar de tropas irregularas de l'armada nòrd-americana). Una forma de conflicte qu'esquiça tant militar coma economica, politica e moralament a quina armada convencionala que siá, coma relatava amb grand realisme la pellicula BlackHowk Derribado. La nòva estructura de l'informacionEn una situacion que s'es definit coma el en Iraq, l'objectiu fondamental pels neocons nòrd-americanes podiá pas èsser d'autre qu'assegurar la retaguardia: renauir lo mandat del President Bush e aténher nòu finançament per las activitats militèsses mentre començan a se prepausar coma afrontar lo nòu tipe de guèrra sobratz lo terren. Mas lor caldriá aicí s'afrontar a d'autre tipe de swarming, lo civil encoratjat dins Internet e posibilidado per la nòva estructura de l'informacion. La segonda guèrra del Golf es estada, o es, la primièra guèrra bloggeada de l'Istòria. La primièra que los canals d'informacion son en el pas someses ni al filtre inapelable de la censura militar ni al sens de la responsabilitat dels directors dels mejans. La guèrra d'Iraq es la primièra que se viu en lo marc d'una estructura informativa descentralizada. Coma escriviam en octòbre de l'an darrièr:
Lo swarming civil a l'ostalEn plea situacion d'impoténcia front a çò que se lor veniá dessús, quand mai cridadas a la leiautat dels mejans realizava lo President Bush, un goteo d'images va socavando lo discors oficial en la web civila, dempuèi a on passan als mejans, de mai en mai faches a la siá nòva foncion de hubs de la ret civila: primièras son las images dels ataudes dels soldats mòrtes, un tèma tabó dempuèi la guèrra de Vietnam. Après un vidèo, al semblar obtengut dempuèi un elicoptèr per un contratista civil europèu, que mòstra coma d'unitats nòrd-americanas aucisson a sang freda a un irakí vestit de civil. Fin finala las increibles d'images de torturas de presoèrs irakíes en las presons gestionadas per l'armada nòrd-americana. E çò de pejor, segontes declarèt Rumsfeld en la siá comparucion davant lo Senat es que i a fòrça mai de fotografias e de vidèos, [que] se se servisson al public evidentament (sic) van a far que las causas empejoratz las vegèri la darrièra nuèch e son malaisidas de creire. Coma relatava la BBC:
Estonament. Aqueste es lo sentiment del aprendiz de brujo de moments abans d'èsser destruit per la siá creacion. Rumsfeld E los neocons pensèron que las nòvas tecnologias de l'Èra de l'Informacion lor permetrián ganhar de batalhas, levar de govèrns, eliminar d'enemics e cambiar de dictaturas per de democracias en se movent pel mond coma un rai incesante. E almens pendent un temps, foguèt aital. Coma de nòus dieus de la societat ret sonièron amb apariar lo mond d'un còp e per totjorn. Mas lo mond a cambiat tant qu'aténher es quaus èran los sieus objectius faguèt pas realitat lo sòn del triomfe, mas la malajadilha del swarming. Ni en las resecas de carrèrs de Faluya ni en las luminosas d'avengudas de Washington seràn ja recebudas coma los césares del nòu tecnoimperio que per un instant creguèron èsser. Amb los neocons acaba un temps istoric e una manièra de aproximarse a las nòvas nòrmas de la societat ret. Coma las dirigentas de la burbuja .com, Pensèron que las nòvas tecnologias se supeditarían a las logicas, de poders e d'interèsses del vièlh mond. Coma eles, queiràn. Vivon ara los sieus darrièrs moments de poder, pas mai de glòria. Iraq: de la doctrina Rumsfeld a la desbranda finala Fa un any Rumsfeld i el lobby neocon nord-americà creien a peus juntillas que l'ús militar i massiu de tecnologies d'informació els donaria una victòria fulgurante sobre el maltrecho exèrcit de la dictadura irakí. Un any després hem vist que una cosa era derrotar els exèrcits i una altra controlar de manera efectiva el terreny, l'ocupació militar de L'Iraq s'ha convertit en una sagnia de recursos econòmics, humans i polítics que desgasta no només a l'administració Bush, sinó l'hegemonia nord-americana sobre els seus aliats. El fracàs històric del neoconservadurismo nord-americà s'ha de sobretot a la seva incomprensió de la dimensió social de la tecnologia. Rumsfeld va somiar amb guanyar la guerra en dos dies i amb tan només 60.000 soldats. La idea era anar un pas més enllà de la doctrina de la superioritat aclaparant personalitzada per Collin Powell i assajada en la primera guerra del Golf i mitjançant l'ús de tecnologies d'informació reduir el nombre d'efectius humans al mínim. Eren els dies daurats de la teoria de l'anomenada Revolució dels Assumptes Militars. Circumscrita a l'enfrontament entre dos exèrcits nacionals tradicionals aquesta doctrina és pràcticament inapelable. Com escrivíem en el passat mes de novembre:
De la victòria convencional al swarmingLa clau està que avui derrotar als exèrcits enemics no és equivalent a guanyar la guerra. Els Estats Units i els seus aliats van aconseguir el primer, però no han aconseguit, un any després, dominar de manera efectiva el terreny. Acabat l'exèrcit de Sadam i la seva dictadura, s'han hagut d'enfrontar a nous subjectes que protagonitzaven una nova forma de conflicte: el swarming, una guerra irregular en la qual distints grups i tendències, no coordinats explícitament entre si i tot just centralitzats més enllà de la doctrina comuna dintre de les files de cadascun d'ells, van augmentant l'abast i virulència de les seves accions fins a aïllar i acantonar als exèrcits tradicionals sense deixar-los possibilitat real de resposta. Una versió en gran escala del que ja van sofrir en Mogadiscio Rangers, Deltas i Marines (els cossos en teoria més preparats per a enfrontar tropes irregulars de l'exèrcit nord-americà). Una forma de conflicte que desgasta tant militar com econòmica, política i moralment a qualsevol exèrcit convencional, com relatava amb gran realisme la pel·lícula BlackHowk Derrocat. La nova estructura de la informacióEn una situació com la qual s'ha definit a L'Iraq, l'objectiu fonamental per als neocons nord-americans no podia ser un altre que assegurar la retaguardia: renovar el mandat del President Bush i aconseguir nou finançament per a les activitats militars mentre comencen a plantejar-se com enfrontar el nou tipus de guerra sobre el terreny. Però aquí haurien d'enfrontar-se a un altre tipus de swarming, el civil encoratjat en Internet i posibilidado per la nova estructura de la informació. La segona guerra del Golf ha estat, o està sent, la primera guerra bloggeada de la Història. La primera en la qual els canals d'informació no estan sotmesos ni al filtre inapelable de la censura militar ni a el sentit de la responsabilitat dels directors dels mitjans. La guerra de L'Iraq és la primera que es viu en el marc d'una estructura informativa descentralizada. Com escrivíem a l'octubre de l'any passat:
El swarming civil en casaEn plena situació d'impotència enfront del que se'ls venia damunt, quan més cridades a la lleialtat dels mitjans realitzava el President Bush, un degoteig d'imatges va socavando el discurs oficial en la web civil, des d'on van passant als mitjans, cada vegada més fets a la seva nova funció de hubs de la xarxa civil: primer són les imatges dels ataudes dels soldats morts, un tema tabú des de la guerra de Vietnam. Després un vídeo, pel que sembla obtingut des d'un helicòpter per un contractista civil europeu, que mostra com unitats nord-americanes maten a sang freda a un irakí vestit de civil. Finalment les increibles imatges de tortures de presoners irakíes en les presons gestionades per l'exèrcit nord-americà. I el pitjor, segons va declarar Rumsfeld en la seva compareixença davant el Senat és que hi ha moltes més fotografies i vídeos, [que] si se serveixen al públic òbviament (sic) van ha fer que les coses empitjorin les vaig veure la passada nit i són difícils de creure. Com relatava la BBC:
Sorpresa. Aquest és el sentiment de l'aprenent de brujo moments abans de ser destruït per la seva creació. Rumsfeld i els neocons van pensar que les noves tecnologies de l'Era de la Informació els permetrien guanyar batalles, llevar governs, eliminar enemics i canviar dictadures per democràcies movent-se pel món com un raig incessant. I almenys durant un temps, així va ser. Com nous déus de la societat xarxa van somiar amb arreglar el món d'una vegada i per a sempre. Però el món ha canviat tant que aconseguir els quals eren els seus objectius no va fer realitat el somni del triomf, sinó el malson del swarming. Ni en les resecas carrers de Faluya ni en les lluminoses avingudes de Washington seran ja rebuts com els césares del nou tecnoimperio que per un instant van creure ser. Amb els neocons acaba un temps històric i una manera d'aproximar-se a les noves regles de la societat xarxa. Com els dirigents de la bombolla .com, van pensar que les noves tecnologies se supeditarien a les lògiques, poders i interessos del vell món. Com ells, cauran. Viuen ara els seus últims moments de poder, ja no de glòria. L'Iraq: de la doctrina Rumsfeld a la derrota final
Hace un año Rumsfeld y el lobby neocon norteamericano creían a pies juntillas que el uso militar y masivo de tecnologías de información les daría una victoria fulgurante sobre el maltrecho ejército de la dictadura irakí. Un año después hemos visto que una cosa era derrotar los ejércitos y otra controlar de modo efectivo el terreno, la ocupación militar de Irak se ha convertido en una sangría de recursos económicos, humanos y políticos que desgasta no sólo a la administración Bush, sino la hegemonía norteamericana sobre sus aliados. El fracaso histórico del neoconservadurismo norteamericano se debe sobre todo a su incomprensión de la dimensión social de la tecnología. Rumsfeld soñó con ganar la guerra en dos días y con tan sólo 60.000 soldados. La idea era ir un paso más allá de la doctrina de la superioridad abrumadora personalizada por Collin Powell y ensayada en la primera guerra del Golfo y mediante el uso de tecnologías de información reducir el número de efectivos humanos al mínimo. Eran los días dorados de la teoría de la llamada Revolución de los Asuntos Militares. Circunscrita al enfrentamiento entre dos ejércitos nacionales tradicionales esta doctrina es prácticamente inapelable. Como escribíamos en el pasado mes de noviembre:
De la victoria convencional al swarmingLa clave está en que hoy derrotar a los ejércitos enemigos no es equivalente a ganar la guerra. Los Estados Unidos y sus aliados consiguieron lo primero, pero no han conseguido, un año después, dominar de modo efectivo el terreno. Acabado el ejército de Sadam y su dictadura, se han tenido que enfrentar a nuevos sujetos que protagonizaban una nueva forma de conflicto: el swarming, una guerra irregular en la que distintos grupos y tendencias, no coordinados explícitamente entre si y apenas centralizados más allá de la doctrina común dentro de las filas de cada uno de ellos, van aumentando el alcance y virulencia de sus acciones hasta aislar y acantonar a los ejércitos tradicionales sin dejarles posibilidad real de respuesta. Una versión en gran escala de lo que ya sufrieron en Mogadiscio Rangers, Deltas y Marines (los cuerpos en teoría más preparados para enfrentar tropas irregulares del ejército norteamericano). Una forma de conflicto que desgasta tanto militar como económica, política y moralmente a cualquier ejército convencional, como relataba con gran realismo la película BlackHowk Derribado. La nueva estructura de la informaciónEn una situación como la que se ha definido en Irak, el objetivo fundamental para los neocons norteamericanos no podía ser otro que asegurar la retaguardia: renovar el mandato del Presidente Bush y conseguir nueva financiación para las actividades militares mientras empiezan a plantearse como enfrentar el nuevo tipo de guerra sobre el terreno. Pero aquí tendrían que enfrentarse a otro tipo de swarming, el civil alentado en Internet y posibilidado por la nueva estructura de la información. La segunda guerra del Golfo ha sido, o está siendo, la primera guerra bloggeada de la Historia. La primera en la que los canales de información no están sometidos ni al filtro inapelable de la censura militar ni al sentido de la responsabilidad de los directores de los medios. La guerra de Irak es la primera que se vive en el marco de una estructura informativa descentralizada. Como escribíamos en octubre del año pasado:
El swarming civil en casaEn plena situación de impotencia frente a lo que se les venía encima, cuando más llamadas a la lealtad de los medios realizaba el Presidente Bush, un goteo de imágenes va socavando el discurso oficial en la web civil, desde donde van pasando a los medios, cada vez más hechos a su nueva función de hubs de la red civil: primero son las imágenes de los ataudes de los soldados muertos, un tema tabú desde la guerra de Vietnam. Luego un vídeo, al parecer obtenido desde un helicóptero por un contratista civil europeo, que muestra como unidades norteamericanas matan a sangre fría a un irakí vestido de civil. Finalmente las increibles imágenes de torturas de prisioneros irakíes en las cárceles gestionadas por el ejército norteamericano. Y lo peor, según declaró Rumsfeld en su comparecencia ante el Senado es que hay muchas más fotografías y vídeos, [que] si se sirven al público obviamente (sic) van ha hacer que las cosas empeoren las vi la pasada noche y son difíciles de creer. Como relataba la BBC:
Sorpresa. Ese es el sentimiento del aprendiz de brujo momentos antes de ser destruido por su creación. Rumsfeld y los neocons pensaron que las nuevas tecnologías de la Era de la Información les permitirían ganar batallas, quitar gobiernos, eliminar enemigos y cambiar dictaduras por democracias moviéndose por el mundo como un rayo incesante. Y al menos durante un tiempo, así fue. Como nuevos dioses de la sociedad red soñaron con arreglar el mundo de una vez y para siempre. Pero el mundo ha cambiado tanto que alcanzar los que eran sus objetivos no hizo realidad el sueño del triunfo, sino la pesadilla del swarming. Ni en las resecas calles de Faluya ni en las luminosas avenidas de Washington serán ya recibidos como los césares del nuevo tecnoimperio que por un instante creyeron ser. Con los neocons acaba un tiempo histórico y una manera de aproximarse a las nuevas reglas de la sociedad red. Como los dirigentes de la burbuja .com, pensaron que las nuevas tecnologías se supeditarían a las lógicas, poderes e intereses del viejo mundo. Como ellos, caerán. Viven ahora sus últimos momentos de poder, ya no de gloria. Guardado por David de Ugarte en Destacados a las 12:02 pm
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