¿Es “la conquista al revés” una solución de futuro?
Esteban Valenzuela no es un diputado cualquiera. Fue fundador de Atina Chile, que con más de 40.000 miembros es hoy por hoy la mayor organización ciberactivista fuera de EEUU. Recientemente ha impulsado el movimiento Chile Primero y está a la cabeza de uno de los primeros diarios ciudadanos y participativos del mundo, el Rancahuaso. Y, no hay que olvidarlo, Valenzuela es además un destacado miembro de la comisión de energía del congreso chileno.
Esta mañana, mientras desayunaba, encontré en mi lector de feeds un nuevo post suyo en su blog. En él daba una mirada sorprendente sobre la situación abierta por la guerra de OPAs en ENDESA que creo sería importante incorporar al debate público en Europa:
Una posibilidad- aunque parezca de perogrullo, con sólo mirar la prensa-, es jugar con ambición en el debate sobre el futuro de ENDESA, hoy en polémica entre grupos españoles y alemanes. ¿No es posible que ENAP y grupos chilenos se asocien para ser actores de esta macroempresa que debate su capitalización y expansión? ¿No tenemos la coyuntura para reapropiarnos sin traumas de la filial nacional del gigante hidroeléctrico que posee buena parte de las reservas de agua de Chile? ¿Podríamos los “conquistados” pesar en la “españolísima” ENDESA?
El dilema de Valenzuela muestra la mirada emergente entre los entornos de decisión empresariales y políticos chilenos. Los que se lo plantean no piensan en la inacción, sino en la decisión.
Por un lado hay quien se plantea apostar por la OPA alemana y esperar que los alemanes -con la mirada puesta en otros lados- vendan Enersis para “reapropiarse sin traumas” de esos activos que hoy generan el 40% de los beneficios del gigante energético español. Pero esta opción plantea grandes incertidumbres porque en el gran tablero de la geopolítica alemana la pieza chilena bien podría estar ya comprometida con su socio ruso e incluso a través de él con la naciente asociación irano-venezolana.
Pero por otro, conscientes de que el mercado -no hablemos de las OPAs- sigue infravalorando la acción, empieza a sentirse un murmullo a favor de una acción chilena autónoma, de un juego propio. Esta visión empieza a llenar conversaciones interesantes. Hace unas semanas, desayunando en Santiago de Chile con unos amigos, uno de ellos, residente en Washington, prestigioso economista y directivo de una institución internacional, aseguraba que su valoración real de la compañía rondaría los 50€ acción. Según mis propios datos no andaría muy desencaminado: valorando la compañía por la suma de sus partes se obtiene un valor de 49.5€ la acción. Y sin duda pasaríamos de 50 en el momento que valorásemos a partir de comparar crecimiento o cotización con Iberdrola.
Valenzuela y tras él sin duda muchos otros analistas, empresarios y políticos lo ven y lo dicen claramente: a los actuales precios un conjunto de capitales chilenos, asociados incluso a ENAP (empresa pública) podría comprar un paquete importante de la empresa matriz y jugar un rol decisivo en la próxima Junta de accionistas, decidiendo tal vez la suerte de la compañía e inclinando la balanza a favor de uno de los tres proyectos actualmente en juego: Gas Natural, Acciona o E.ON. Sería el comienzo de una “conquista al revés” de America hacia España, parecida sin duda a la que ha vivido Portugal desde Brasil y que ha conseguido asegurar al pequeño país ibérico en una posición más sólida frente a los gigantes europeos y más influyente en América Latina.
Personalmente no puedo dejar de pensar que esa asociación sería en nuestro caso, buena para los accionistas de ENDESA, pero sobre todo para España -que reforzaría sus posiciones estratégicas incorporando nuevas miradas- y para Chile, que pasaría de tener la sucursal de una filial alemana a jugar un rol protagonista en el diseño de uno de los grandes mapas de la globalización.
Pero como economista lo que más me gusta de todo este “gran juego” energético latinoamericano son las paradojas. Fíjense: la jugada defensiva de una cierta derecha política española que llamó a los alemanes asustada por la repercusión política interna de la entrada de Gas Natural, podría acabar bien fácilmente entregando las joyas de la corona y el mapa energético latinoamericano al eje encabezado por Chavez y su “socialismo del siglo XXI”… Y la situación abierta por la aparición de José Manuel Entrecanales y Acciona en ENDESA (puro capital nacional) podría haber generado las bases para una “conquista al revés” que funda finalmente a los capitales nacionales de América Latina y España en el diseño del mapa energético regional del nuevo siglo.
En cualquier caso la lección que no debemos perder de vista es que más allá de lo que se decide en este embite -una ENDESA que piense y decida en español o que piense y decida en alemán- las reglas están cambiando y debemos aprender a leer los mapas de otra manera. America Latina ya no es simplemente un mercado pasivo. Sus empresarios también juegan aquí. Y seguramente sea lo que más nos interese. A fin de cuentas, no somos sólo europeos.
En otros blogs este post recibió las siguientes referencias (URI de Trackback)
-
[...] Mi admirado Fernando Flores se une a la reflexión de Esteban Valenzuela que comentábamos aquí el otro día. ¿Tomarán nota por España? [...]







Creandote un usuario en un
Puedes ver los 23 posts más actualizados de mi
Puedes ver las estadísticas de este blog -entre otros- en el 
¿Escribes para El Economista? No te he visto ahí. Si es así, me fijaré.