RSS indiana

El peligro de esta crisis

A través de Radiocable llego al siguiente discurso

La especulación financiera se hizo global antes de que el mundo construyera alguna estructura global. No hay poder político con capacidad suficiente para enfrentarse a ella y dominarla. Los alterglobalizadores tenían razón, así que escampará si escampa, y si no, no, porque la política se arrodilló ante el dinero y este voló por su cuenta. Ahora está en todas partes y en ninguna, difuso, fuera de control. Por eso, la política produce la impresión de esos padres cuyos hijos adolescentes hace mucho tiempo que hacen lo que les da la gana y, sin embargo, cuando se tenga un minuto, lo primero que habrá que hacer es devolver la autoridad a la política, a la política democrática. Y proclamar que la economía ha de estar sometida a ella.

Queda muy bonito. Pero es muy peligroso. Porque no existe, aunque suene bien, algo como economía democrática. No hay nada que devolver a los viejos estados nacionales y su clase política que no sea causa de miserias infinitas aquí y allá. Mucho peores que cualquier crisis.

En la economía global hay tres libertades: la libertad de movimiento de personas, la de capitales y la de mercancias. ¿Qué significa devolver la autoridad a la política?

¿Restringimos los movimientos de personas aún más? Implantar la xenofobia como política de estado -que es en lo que en un primer momento consistió la respuesta democrática de la UE, no mejora las posibilidades económicas pero nos acerca a un mundo más autoritario. No es casualidad que la extrema derecha suba en media Europa por encima del 30%, es el discurso anti-inmigrante de la izquierda democrática la que alfombra su ascenso.

¿Azuzamos a la UE a ser aún más proteccionista? Tenemos el ejemplo histórico de la PAC. El coste del campesinado hipersubvencionado no sólo es una alimentación más cara (unos 1000€ más al año). Es sobre todo, la imposibilidad de acumular capital en el campo de los países en desarrollo y la expropiación de hecho de millones de pequeños agricultores en la periferia capitalista que, no pudiendo producir para exportar, se convertirán en presión migratoria.

¿Restringimos los movimientos de capitales? El crédito es como el aire. Cuando corre libremente nadie nota hasta que punto lo necesita. Pero que cuando falta y sentimos ahogo, que la respuesta sea cerrar la bombona de oxígeno parece demasiado irracional. ¿O sólo pretendemos cerrar el oxígeno para América Latina, Asia y Africa?

¿Los antiglobis llevaban razón? No. Los problemas de la globalización no son los que han llevado a esta crisis. Los problemas de la globalización se enfrentan globalizando más y de forma más simétrica, no cerrando el mundo… Y esa es precisamente la lección del 29, cuando los cierres de fronteras para personas y el proteccionismo comercial convirtieron la crisis financiera norteamericana en una crisis económica global que habría de durar una década.

De momento esta crisis ni de lejos es comparable a la de 1929… aunque si algo puede hacer que lo sea son precisamente esos discursos que bajo el manto de la democratización de la economía invocan un mundo más cerrado, más autoritario, más del gusto del viejo nacionalismo de estado. El mismo mundo hecho de privilegios y exclusiones, por cierto, por el que clamaba Cebrian el otro día, para el que vive la SGAE y que desarrolla legislativamente cada día esa Europa disciplinaria y autoritaria que no queremos.

Guardado por David de Ugarte en su moleskine el Sábado, 4 de Octubre de 2008 a las 11:10 pm (HI) |(2)

Comentarios

No espero notas en relación con este post. Los comentarios se cierran automáticamente a los tres días de la publicación del post.

Tout ce qui n'est point nouveau dans un temps d'innovation est pernicieux ~ Saint Just

« Una empresa pluriárquica « Portada » El día 11 en tu p2p preferido »
Salvo indicación o advertencia en contrario, el autor de todas las entradas de este blog hace devolución expresa de ellas al Dominio Público