contextopedia El poder de las redes De las naciones a las redes
« Conectando al presente « Portada » Se sortea araña gigante »

Martes, 31 de Enero de 2006

El futuro de la Energía y los santos de los últimos días del petróleo

Los increibles orígenes ideológicos del catastrofismo energético o como construir una Iglesia cuando uno se pretende think tank.

Pedro Prieto, José Izquierdo y Fernando BullónViernes 27 de enero, conferencia en Santa Cruz de la Palma de Pedro Prieto, vicepresidente de AEREN. Modera Fernando Bullón -a la derecha en la foto- ideólogo de la asociación y que trabaja como meteorólogo del aeropuerto. Amplio apoyo institucional y político materializado en los patrocinadores -Cabildo, Caja de Ahorros y Viajes Insular- y en los otros tres invitados al coloquio: José Izquierdo, Mauro Fernández y Juan Pedro Sánchez Rodríguez, Director General de Industria del Gobierno autónomo que se cae de cartel a última hora y es sustituido por José Ignacio Gafo, el coordinador del nuevo plan energético canario. Todo en el marco de una gira por el archipiélago en la que los padrinos han sido, isla a isla, del mismo nivel.

Resumiendo, uno esperaría, con tamaños apoyos, un mensaje bien estructurado y ponderado, con ideas y alternativas aplicables, con proyección política y directrices de acción. Sin embargo, el mensaje es el mismo que había entrevisto en otras presentaciones similares de Pedro Prieto. Es claro y más radical aún que lo que había criticado en su día a Marcel Coderch, la posición de AEREN es sencilla: la extraccion de petróleo en un lapso máximo de cinco a diez años no será suficiente para abastecer la demanda, las energías alternativas no podrán sustituirlo y tendremos que reducir el consumo per capita por debajo de 500W. Volveremos al consumo energético del principio de la Revolución Industrial. Lo más sorprendente: más de la mitad de la presentación está destinada a “probar” que no existen alternativas al petróleo, que no cabe hacer nada, el ocaso del petróleo lo será también de las sociedades industriales y postindustriales.

Tras escuchar no pude evitar la sorpresa. Según AEREN todo se reduce a disminuir el consumo progresivamente… para acostumbrarse a una vuelta atrás histórica de consecuencias tristísimas: todas las de la depauperación global que vendría pareja a la pura y simple ausencia total de fuentes energéticas. No se asusten, la selección de gráficas y la manera de leerlas era bastante sesgada, tanto como para invalidar científicamente las conclusiones. Tanto que el comentario que no pude evitar hacerle a Pedro Prieto es que me parecía tan mal economista como tecnólogo. Pero supongo que en realidad no iba de éso. No iba, desde luego de conocimiento científico ni de previsión socioeconómica. Iba de necesidades que poco tenían que ver con las que nos preocupan y mueven a los economistas, sino más bien con las que suelen relacionarse con la fe. Aunque eso es difícil transmitirlo sin hablar antes del público asistente.

Los orígenes ideológicos del catastrofismo verde

De hecho y aunque seguramente ni ellos mismos las conozcan, es necesario conocer sus genealogías ideológicas y los orígenes de los términos y conceptos que utilizaban para entender una ceremonia como la del otro día, en la que el público sobrealimentado y mantenido a base de subvenciones europeas a la producción agrícola, quería creer y deseaba fervientemente que una catástrofe de abastecimiento acabara con el orden industrial, haciendo imposible incluso la llegada a la isla de aviones… y de turistas procedentes de Alemania, como buena parte de ellos mismos.

En los años sesenta una parte de la juventud europea de buena familia descubrió la izquierda radical. Tras fracasar una y otra vez a la hora de convencer a los obreros de que necesitaban un partido revolucionario y que jústamente era el de ellos y no el de los de al lado, la pregunta que se impuso era la que años antes, en la revista Socialismo o Barbarie, se habían formulado Bordieu y Castoriadis: ¿Por qué el proletariado no es ya revolucionario? ¿Por qué no nos hace ni puñetero caso cuando es tan evidente que la necesidad histórica le llama a seguirnos?

La respuesta de Castoriadis y sobre todo de Bordieu, seguida luego por su situacionista discípulo Debord, será intelectualmente muy elaborada: el capitalismo habría entrado en una nueva fase donde lo determinante del orden social, incluido el control y la generación de identidades, se realizaría no en la relación directa entre capital y trabajo, en la producción, sino en el sistema mismo de reproducción de la fuerza de trabajo, el consumo, donde se concentrarían las nuevas contradicciones del sistema. Más que capitalismo, tendríamos que llamar pues al nuevo modo de producción/reproducción social, consumismo, nos aseguraban. Como se pueden imaginar y prefiero ahorrarme, las vulgarizaciones necesarias para pasar de tal definición de consumismo al lugar común de raices cristianas y culpa que es hoy, no fueron ni pocas ni tan elaboradas.

Pero si bien es cierto que en el batiburrillo ideológico de la izquierda setentera las fuentes cristianas eran pan nuestro de cada día, el elemento clave vendría del Norte. Respondiendo a la misma y profundísima pregunta -¿Por qué no nos hacen ni puñetero caso los obreros?- unas cuantas lumbreras alemanas y holandesas responderán: porque la “contradicción fundamental” del capitalismo ya no se da entre capital y trabajo, como describió Marx, sino entre capital y recursos naturales. El enemigo no sería ya el capitalismo sino el industrialismo y el horizonte de una revolución mundial sería sustituido por el de una catastrofe ecológica global. Ese es el marco ideológico del nacimiento de die Grünen.

Pero la sustitución de la clase obrera por la Naturaleza sobre un viejo armazón de origen marxista no puede pasar sin consecuencias, más bien retrotrae buena parte de las actitudes a las categorías de la moral protestante y a la culpa: el consumismo no será ya el complejo sistema de Bordieu, ni el opio del proletariado de Debord, sino un pecado que destruye los impecables dones recibidos. El proletariado otrora deificado, luego culpabilizado, pasará finalmente a ser estigmatizado como complice beneficiado del deicidio industrialista.

El modelo ideológico final del movimiento verde centroeuropeo, que dará forma al ecologismo político global, culmina el salto teórico para volver -sin ahorrar elementos kamp de los tiempos hippies- hacia las viejas herejías medievales. La alternativa al industrialismo y la globalización se prefigura desde el relato idílico y tecnófobo de un edén comunal agrario, antiurbano y autosuficiente, en el que el impacto y por tanto la relación entre Humanidad y Naturaleza se minimizan. La utopía del ecologismo político es un mundo inmovil en estado estacionario, que ha vuelto a los primeros tiempos de la máquina de vapor. La puerta al nuevo Edén será una catástrofe global desde la crisis del 73 asociada al consumo energético. Una catástrofe que vendrá vestida conceptualmente bajo un esquema similar al de la segunda venida cristiana o la revolución marxista: irremisible, arrasadora y provisoria.

Conclusiones

Este sustrato ideológico es, de verdad, lo único que me permite entender el verdadero fenómeno social a analizar en estos actos de AEREN: la voluntad de creer. Personalmente creo patológico el deseo apenas matizado de la inminencia insalvable de una catástrofe energética que asole el mundo. Deseo que no es sino expresión de una “voluntad de castigo” que se hace explícita cuando el ponente insiste una y otra vez en el “todos somos culpables”. Culpables de qué, preguntábamos. De “consumismo”, respondían público y ponentes.

Y “consumismo” quería decir apenas nada: pecado de transformar el mundo, de usar la Naturaleza para conseguir bienestar. Vuelta al pecado original, porque ser humano es jústamente eso, transformar la Naturaleza. Vuelta a la penitencia y el castigo divino ahora descrito como un mundo sin aviones, sin fertilizantes, con un consumo exógeno de energía inferior a 400 watios. Vuelta a las herejías medievales. Discutir el cenit del petróleo no es esto, señores de AEREN. Por ese camino no construirán un think-tank útil a la sociedad, sino una Iglesia neoEvangélica. Serán, eso sí, los subvencionados Santos de los últimos días del petróleo y como todos los profetas del fin del mundo tendrán que cambiar cada año sus proyecciones, rearmar gráficas e interpretaciones hasta que pierdan todo sentido y credibilidad. Si es que a estas alturas tienen, todavía, alguna.

Guardado por David de Ugarte en su moleskine
a las 9:59 am

En otros blogs este post recibió las siguientes referencias (URI de Trackback)

  1. » El cenit del petróleo deUgarte.com

    […] Evidentemente no se trata de reconocer el problema para regodearse en la escatología catastrofista, aunque este sea tentador para todas aquellas ideologías que vienen del fracaso de sus sujetos históricos o religiosos. […]

  2. A desalambrar » Blog Archive » Conferencia palmera.La culpa

    […] No pudo resultar más decepcionante. Para un análisis ejemplar teneís el post de David, uno de los mejores de los últimos tiempos. […]

  3. Catastrofismo, realidad y ande yo caliente, ríase la gente.

    […] Rudolf Clausius, 1885!! Uno de los padres de la termodinámica. La descripción de la situación es calcada a las discusiones que se mantienen ahora mismo entre los David de Ugarte y Crisis Energética pero con un siglo y medio de retraso. Yo iba a escribir un largo texto con las justificaciones de unos y otros, buscando puntos de contacto, pero rebuscando mis apuntes me quedo con esto, es mucho mas que lo que yo pueda expresar[…]

  4. » ¿Fin del petróleo? Se abre el debate deUgarte.com

    […] Pero no nos engañemos: hay dos debates. La posición de fondo de ASPO/AEREN, su programa, va más allá de la inmediatez del peak oil. Como vimos en la reciente gira de conferencias de Pedro Prieto, la exageración en los plazos no es inocente. De Hubbert se pasa a Heinberg y Jay Hanson con toda naturalidad. […]

  5. » Diluviando en el día de la tierra deUgarte.com

    […] Paradójicamente en el mail me entra una presentación catastrofista que profetiza un desastre económico y social por falta de agua. María ironiza que tras los últimos descubrimientos, muchos catastrofistas energéticos cambiaran de motor del fin del mundo pero no de discurso. […]

  6. Sombra Digital (otro nudo en la Red) » El Plato Solar de Stirling

    […] Como dice esa mente en órbita que es David,  lo importante es la I&D en energía, buscando tanto el perfeccionamiento de lo existente, como nuevas, originales…y realizables ideas. Si esas ideas se convierten en proyectos prácticos y rentables económica y medioambientalmente, y extensivos para todo el mundo, y no sólo para los privilegiados, estamos en el buen camino, a pesar de lo que digan los catastrofistas, quienes, la verdad, me dan grima. […]

  7. And now, for something completely different… » Blog Archive » Ecologisme real o antropocentrisme caucasic?

    […] Fins avui no m’havia plantejat buscar el significat de la paraula “ecologista”. Pero últimament he llegit coses que m’han fet pensar. […]

  8. sombra digital » El Plato Solar de Stirling

    […] Como dice esa mente en órbita que es David, lo importante es la I&D en energía, buscando tanto el perfeccionamiento de lo existente, como nuevas, originales…y realizables ideas. Si esas ideas se convierten en proyectos prácticos y rentables económica y medioambientalmente, y extensivos para todo el mundo, y no sólo para los privilegiados, estamos en el buen camino, a pesar de lo que digan los catastrofistas, quienes, la verdad, me dan grima. […]

  9. sombra digital » Profesor Hidrógeno

    […] El Dr. Bragi Arnason es miembro de la International Association for hydrogen energy, y con sus treinta años de experiencia en el desarrollo de sistemas, viables económicamente, de aplicación energética del hidrógeno, tiene una clara mente abierta que se contrapone a la de los catastrofistas energéticos que querrían hacernos retroceder a la Edad Media, y que se resume en esta frase de la entrevista de RollingStone: When the Vikings settled in Iceland, they used only renewable energy like wind, sun and wood. The Icelanders were in the ‘first solar-energy civilization’ — and so was the whole world. Now we are finding our way out of the fossil-fuel era, back into the ’second solar-energy civilization.’ And, in the end, the same will also be the case for the rest of the world. […]

  10. » De risas con Madame Blavatsky deUgarte.com

    […] que venía desde la Sociedad Teosófica de Madrás) en la New Age, para acabar cosechando en un terreno bien abonado por la descomposición de la izquierda sesentaiochista con discursos de culpabilización y catastrofismo […]


Comentarios

  1. Diego Llergo el 31/01/06 a las 11:40 am

    Además se tiene que demonizar la energía nuclear. Se arrastran herencias que ya, incluso los mas antiguos ecologistas, reniegan de ellas.

    Al parecer había que estar en contra de la nuclear porque te podian acusar de facha y capitalista.

    Seamos serios y observemos la realidad.

    Las energías renovables? segun tengo entendido viven de las subvenciones, que un dia se acaban y ¿que pasa con las empresas? pues a buscar otras subvenciones. Repito que esto me lo han dicho y no lo he corroborado en ningún sitio.

    Gracias por el artículo David

  2. Arnauh el 31/01/06 a las 7:57 pm

    Como dicen mis “amigos” neoluditas: un burro y un carro (y posiblemente una dinamo) y a vivir que són dos dias.

    Genial :)

  3. alberto el 01/02/06 a las 8:35 am

    Totalmente de acuerdo David. El mismo sentimiento de culpa y autocastigo que en el mediodevo hizo que parecieran los “autoflegelantes”, ese deseo de expiación de nuestros pecados (pecado=utilización de la tecnología para mejorar la condición humana), y que hace que tanto éxito tengan las películas de catástrofes de Hollywood, es lo que pregonan estos aladires de lo retrógado. Si lo unimos al vividor con pretensiones de mesías de Carlos Bravo, al que espero por aquí con su comando de TV independiente, pagada por Tele 5, en cualquier momento para demostrar que en el trabajo todos tenemos tentáculos y brillamos por la noche, pues en fin, entre unos y otros estamos aviados.

  4. Josep el 01/02/06 a las 10:32 am

    No se David, a mi que no soy economista ni científico me parece que pones tu fe contra la otra. Soy lector habitual del web de AEREN (no se si fui yo que te la presenté)y de la tuya. A mi también me molesta esa actitud de alegría ante la catástrofe, esperando la venida del redentor. Pero detrás de todo eso la información que aportan es verdaderamente interesante, es evidente. En el fondo se parecería mucho a una especie de marketing apocalíptico para que alguien se ponga en movimiento. Es ahora que todo el mundo habla del cenit petrolero y otros combustibles, con previsiones de lo mas variopintas pero todo el mundo coincide en que es algo que va a suceder, incluso el señor Bush habla hoy de adicción al petroleo.

    Tu tampoco muestras caminos para recorrer (económicamente) y en cambio sueltas que “ser humano es jústamente eso, transformar la Naturaleza”. Eso es también una idea cristiana básica. Es la fe que nos da ser el superdepredador de la Tierra por orden divina. Por cualquier ley física (eso, la ciencia) el crecimiento infinito es imposible. Si los economistas son capaces de contradecir las leyes de la física es que estamos tomando todos demasiados psicotrópicos que nos hacen modificar constantemente los gráficos para ajustarlos a la realidad que queremos que sea.

    Los gentiles nos sentimos atrapados en la fe de unos y otros.

  5. Daniel el 01/02/06 a las 12:48 pm

    Por alusiones!

    Esperaba una crítica algo más detallada de las posiciones de AEREN. El argumento utilizado, el de que detrás de las posturas de esta asociación se esconde el deseo inconfeso de una vuelta al medioevo, como castigo por nuestra soberbia tecnológica, etc, etc, no dice nada de la validez de los datos que aportamos.

    También me gustaría tener más detalles sobre el supuesto sesgo a la hora de seleccionar e interpretar las gráficas, que invalidarían nuestras conclusiones.

    Me ofrezco a haceros llegar la presentación de Pedro Prieto, de manera que podamos discutir sobre los datos y su interpretación. Me temo que será la única manera de sacar algo en claro: dejándonos de ideologías y calculadora, en mano, saber cual es realmente la situación y que es lo que razonablemente podemos esperar.

    Y es que creo que caéis en el mismo error que nos atribuís, a saber, hacer una lectura ideológica de nuestro discurso.

    Por otra parte, AEREN de momento no ha recibido ninguna subvención por parte de ningún estamento público. Solo se nutre de las cuotas de los socios, de las donaciones, y del trabajo de la asociación. No creo que podamos contabilizar como subvención los gastos de estancia y viaje cuando te invitan a algún sitio, verdad?

    Pues eso, que espero que podamos seguir debatiendo, pero con los datos a la vista de todos.

  6. David el 01/02/06 a las 2:15 pm

    Muchísimas gracias Daniel!

    No sólo agradecería la presentación y podría abrir un buen debate, que por supuesto quiero continuar, sino que he animado a la Biblioteca de las Indias a invitaros, en la persona de Marcel Coderch, a la jornada de debate sobre el futuro de la energía a la que estamos invitando también a Francisco Castejón de Ecologistas en Acción, al presidente ENRESA y al de Bionor.

    Vamos, que una cosa es debatir y criticar -y es cierto que mi artículo es duro- y otra negar o ningunear. Estamos en desacuerdo pero precisamente por eso creo que aprenderemos del debate. Y eso es lo que se pretende. :D

  7. Daniel el 01/02/06 a las 4:24 pm

    David, he pedido a Pedro la presentación. Espero que os sirva para revisar vuestros argumentos, porque los esgrimidos en tu texto me parece francamente débiles, que no duros.

  8. Xavier Montero el 01/02/06 a las 5:01 pm

    David,

    Después de leer la crítica a la presentación de AEREN, así como ‘Crisis energética y falacia ricardiana’, constato que no estás bien informado, además de promover un pensamiento reaccionario hacia quienes pretenden precisamente informar.

    Puedo asegurarte que si investigas lo suficiente probablemente llegarás a conclusiones a las que no pensabas llegar.

    La investigación puede resultar tediosa y los resultados obtenidos desagradables.

    Pero; ¿Eres capaz de averiguar cuáles son los posibles escenarios en el medio y largo plazo con respecto a la crisis energética? Si así fuere ¿Serías capaz de establecer un modelo lógico que indicacra cuál de los escenarios es el más probable?

    Te puede llevar años, pero quizás así entiendas lo que Pedro Prieto ha intentado explicacrte.

    Si no logras entenderlo, probablemente serás uno más de la gran mayoría, que se verá envuelto en una crisis general de dimensiones estratosféricas, si saber por qué.

    Y cuidado, aunque llegaras a entenderlo, tampoco te solucionaría nada por si solo. Pero si la humanidad superará la CE será gracias a personas que como Pedro Prieto y tú mismo, son capaces de discernir, dibulgar, proponer y ejecutar ideas.

    Suerte

  9. Juanjo el 01/02/06 a las 5:53 pm

    La cuestión es si el crecimiento económico puede ser infinito, o si tiene límites.

    Marx señaló que la economía de nmercado tenía límitaciones de tipo social: tarde o temprano las empresas no tendrán a quien vender su producción si quienes necesitan esos bienes no los pueden adquirir porque no ganan lo suficiente o están en el paro. ¿Porqué ese punto no se ha alcanzado todavía? Pues porque la economía crece sin cesar. Cada vez surgen nuevos mercados y nuevos consumidores para consumir más productos.

    El ecologismo sostiene que el crecimiento tiene límites: o los recursos naturales se agotan , o la capacidad del ecosistema de absorver sus desechos (contaminación, CO2, clorofluorcarbonados) se ve desbordada, antes o después. Podemos discutir si será mas pronto que tarde (como calculan en AEREN) o si nos queda más tiempo, pero los límites existen.

    El desarrollo sostenible es mantener la calidad de vida por tiempo indefinido, administrando los recursos de forma que duren. El crecimiento perpetuo en cambio es insostenible: tarde o temprano se tiene que parar, y entonces tendremos la crisis ecológica.

    Por tanto antes de quemar en la hoguera a los profetas del apocalipsis hay que demostrar que la segunda ley de la termodinamica es falsa, o que existen los móviles perpétuos, o que el peetroleo, el gas, o el uranio se reproducen solos.

    La alternativa es creer en la ciencia-ficción: que se van a inventar las centrales térmicas de fusión, o que vamos a explorar el espacio para explotar sus recursos. Yo respeto a Asimov como escritor, pero si es la alternativa que proponen seriamente, mal vamos.

  10. David el 01/02/06 a las 6:17 pm

    Me encanta ver que hay gente que viene por mi blog por primera vez aunque sólo sea para la prédica religiosa.

    Y es curioso que nadie discuta el post. El post no habla de la crisis energética de la que ya he hablado y seguiré hablando, sino de la ideología del catastrofismo ecológico, que es muy distinto.

    Es curioso, es como si hablando de la realidad histórica de Jesús, vinieran a ponerme comentarios curas y obispos -por lo general poco habituales en esta página- hablándome de la necesidad del amor universal…

    Curioso…

  11. Oscar el 01/02/06 a las 6:35 pm

    Hola.

    Soy un miembro de AEREN.
    Como tal, quiero manifestar cláramente de que estamos hablando, no sea que, entre tanta verborrea y mutuas acusaciones, se haga perder el hilo a los que lean y no sepan de que se está hablando.

    Espero que se pueda poner la charla en la red, de manera que los lectores puedan opinar de la manera más objetiva posible.

    Por otra parte, he tenido el placer de asistir a la una de las charlas de Pedro Prieto, aunque no a esta en concreto y puedo reconocer que su tendencia personal es a adoptar una posición tecnófoba y catastrofista.
    Pero lo realmente catastrófico es la realidad. Los datos aportados son contundentes y en ellos nos debemos centrar.

    Tenemos dos problemas:
    Uno, la desaparición de la fuente más versatil de energía conocida hasta ahora por el hombre, el petróleo, que cubre entre el 70% y 80% de nuestro consumo energético primario global, especialmente en el ámbito del transporte.
    Por otra parte, un sistema económico que se ha movido en constante crecimiento y que no ha sabido o no ha podido (probablemente no pueda) desligarse de un equivalente crecimiento energético y de materias primas.
    Así pues, hablamos de sustituir un montón de energía en un plazo muy pequeño y, además, de suplir más y más energía en una exponencial sin límite o de encontrar una forma de congelar, de manera perpétua, ese consumo exponencial.

    Se le puede dar las vueltas que quiera. Las cifras además siempre son cuestionables pues en todo siempre hay perspectivas optimistas y pesimistas. Cada uno ofrece sus datos.
    Pero los problemas están ahí.

    Y ante unos rápidos cálculos se da uno cuenta que resulta una tarea titánica cubrir ese 70% en el mejor de los casos, aún más si hay que obtener más por la pérdida en la conversión en combustible, aún más si hay que crear infraestructuras para el almacenaje de energía si optamos por fuentes alternativas que son áltamente irregulares, y muchísimo más si nos empeñamos en duplicar nuestro consumo cada cuarto de siglo como corresponde a un discreto crecimiento del 3% anual.

    Así, ante la luz de los hechos y con los datos en la mano, uno no puede decir más que:
    Señores… Prepárense para apretarse el cinturón.

    Si señores. Esa es la posición de AEREN y que yo personalmente respaldo. Apretarse el cinturón.

    Eso no quita que se apoye tecnologías renovables, pero es fácil llegar a una conclusión clara.
    No podemos empeñarnos en crecer exponencialmente. Eso solo nos puede llevar al desastre.

    Por lo demás, no se si Pedro habrá mostrado solo lo que ocurriría en el peor de los casos posibles.
    Lo de los 500W, es, por supuesto, solo uno de los caminos posibles. Sobre todo en caso de que no hagamos un descenso ordenado y no tengamos una infraestructura alternativa adecuada mientras el petróleo decrece cada día.

    Pero a fin de cuentas, el mensajes es el mismo. No solo se trata de lograr nuevas vías energéticas. También se trata de cambiar nuestros hábitos, reestructurar la sociedad para adaptarla a un menor consumo energético.

    Espero que esto les ayude a entender cual es y cual no, la voz mayoritaria expresada desde AEREN.

No espero notas en relación con este post. Los comentarios se cierran automáticamente a los tres días de la publicación del post.

Tout ce qui n'est point nouveau dans un temps d'innovation est pernicieux ~ Saint Just

« Conectando al presente « Portada » Se sortea araña gigante »
Dominio público
Salvo indicación o advertencia en contrario, el autor de todas las entradas de este blog es David de Ugarte, quien las escribe y hace devolución expresa de ellas al Dominio Público

Estado de conexión

David de Ugarte: biografía y contacto

Básica, completa, podcast, videocast, miniposts [+feeds]
2008 augusto de franco BBVA blogsfera brasil ciberactivismo ciberpunk Devolución el poder de las redes fabbing feevy google lasindias nacionalismo neovenecianismo planta29 redes distribuidas RMD segregacionismo sionismo digital web 2.0 web 2.1 wordpress
Creandote un usuario en un servidor OpenID podrás enviar comentarios y miniposts logueándote en el blog con tu OpenID
Puedes ver los 23 posts más actualizados de mi feevy un poco más abajo o jugar con el portal feevy interactivo. Si te gusta puedes personalizar esta plantilla y convertir tu propio feevy en un portal interactivo de todas tus fuentes.
Puedes ver las estadísticas de este blog -entre otros- en el servidor Urchin de Exploradores Electrónicos conectándote con el usuario abierto y la contraseña abierto123.

RMD es una alternativa distribuida y bloguera al microposting centralizado. Si quieres superar tu dependencia de Flickr, YouTube y otros servicios, consulta mi caja de herramientas