Gracias a Joseba encuentro la primera referencia a la polidentidad fuera del entorno ciberpunk en alguien que ha llegado por otra vía. Lo interesante es que el imaginario y el contexto intelectual y político son distintos pero las propuestas son similares.
He añadido enlaces a textos míos para mostrar los paralelismos. Gracias a Joseba por la referencia. Definitivamente mañana saldré a buscar el libro por cuya aparición entrevistan a Xabier Zabaltza Pérez-Nievas.
P. ¿En qué términos se definirá la identidad dentro de medio siglo? ¿Será la lengua un elemento de referencia?
R. La lengua y la cultura tienen una gran importancia y en este momento nos encontramos en una fase en la que el aprendizaje de idiomas resulta crucial. Creo que la solución es que haya individuos con múltiples identidades, culturales, lingüísticas o nacionales.
P. Plantea la necesidad de desnacionalizar la vida pública. ¿Qué significa ese concepto?
R. Hasta el siglo XVIII, los pueblos de Europa se desangraron en nombre de la religión. Los europeos nos matábamos por ser católicos, protestantes, ortodoxos o musulmanes. Hasta que llegó un momento en el que se dijo: “¡Ya vale de muertes! Vamos a circunscribir la cuestión religiosa al ámbito de la vida privada. La vida pública debe ser aconfesional”. Mi teoría es que con las naciones debe ocurrir más o menos lo mismo. Durante los siglos XIX y XX, nos hemos matado en nombre de la nación, por ser alemanes, franceses, españoles o vascos. Esos sentimientos están muy bien, pero para la vida privada. La vida pública, hoy, debería estar desnacionalizada.
P. ¿Qué propone para ello?
R. Desde luego, no ayuda en nada colocar una bandera de no sé cuántos metros cuadrados en la Plaza de Colón de Madrid. Se trataría en una primera fase de que los símbolos nacionales pasasen a un segundo plano.
Entrevista completa en ElPais.es






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Interesante la entrevista, me punto el libro, porque la cuestión tam,bién es interesante desde el punto de vista canario. Al final, un nacionalismo “económico” tipo el de CC (y que tanto se le echa en cara desde el nacionalismo “radical” perseguidor de las esencias enterradas por la conquista y la colonización) sea menos dañino que el nacionalismo “cultural” o “esencialista”, porque sobre perras podemos discutir… y hasta ponernos de acuerdo, mientras que sobre símbolos, la cosa es más jodida. Con el famoso debate de estatut es un poco lo mismo: fijemos unas reglas claras de financiación, discutamos de dinero y competencias y dejemos las simbologías aparte…por ambas partes.
No logro imaginar una desnacionalización por ejemplo en EEUU o en Francia. Me parece socio-ficción. Y sin embargo me fascinaría…
En Francia no sé, pero en EE.UU., un autor tan informado como Robert D. Kaplan, poco sospechoso de tendencias acratas o disolventes, en su libro “Viaje al futuro del imperio” (está en ediciones de bolsillo en español) plantea la perspectiva de una balcanización de los EE.UU. y de una potencial confederación de estados de la Unión como Washington y Oregon con sus limítrofes canadienses… No sé que es posible o no… pero cosas que damos por hechas y consolidadas pueden volar por los aires en una década(lo cual no es siempre una buena noticia, por otro lado…). Un ejemplo, por otra parte, de como pueden construirse identidades de casi cero es el tema de la Padania.