La “desescolarización” no es un dejar hacer sin más. Es un proceso en el cual las propias aptitudes y actitudes del niño van a ir impulsando su curriculum, llevándole a aprendeder y moverse por el conocimiento de una forma similar a la que el hipertexto nos mueve por la red. El niño aprende lo que va necesitando aprender para poder disfrutar de mayores conocimientos.

Como sabéis uno de los temas en los que intento profundizar y formarme una opinión es en el de las alternativas distribuidas a la escuela. Hoy en Salon.com aparecía un artículo sobre unschooling que os recomiendo.
Unschooling es un término nacido del movimiento de la escuela no autoritaria abierto por Summerhill de A.S. Neill. A los que vengáis de entornos libertarios inevitablemente os resultará familiar su consecuencia española: Paideia.
La novedad del nuevo unschooling respecto al de Summerhill o Paideia es que utiliza Internet para funcionar de forma distribuida e independizarse de la escuela/edificio. Dicho a lo bruto: sustituye la bibliotea por la Wikipedia y la red.
La “desescolarización” no es un dejar hacer sin más. Es un proceso en el cual las propias aptitudes y actitudes del niño van a ir impulsando su curriculum, llevándole a aprendeder y moverse por el conocimiento de una forma similar a la que el hipertexto nos mueve por la red. El niño aprende lo que va necesitando aprender para poder disfrutar de mayores conocimientos. Es usual que en un proceso así haya baches temporales que a la gente le cuesta admitir, puedes encontrarte con niños de doce años que no saben ¡¡oh horror!! hacer raíces cuadradas como sabían hacer a la misma edad sus padres durante los años de la reclusión escolar. Pero la experiencia dice que acaban aprendiéndolo y lo que es más importante, disfrutándolo, al llegar a ello por propia iniciativa, deseando aprenderlo, con un por qué y un para.
Hace dieciseis años, discutíamos mucho sobre estas cosas. Soñábamos una escuela así para todos. Sin embargo, en la misma experiencia de Paideia, la socialización es una parte muy importante de la experiencia educativa: los niños viven la diversidad sin los horrores y violencias de la escuela tradicional. Para mi esto es muy importante porque no me gustaría que mi ahijada Daniela o mis futuros hijos tuvieran que aprender a sangre, como aprendí yo y en la misma escuela, aquello de que el infierno son los otros.
¿Cómo resuelve esto la desescolarización a través de Internet? En primer lugar montando redes de padres que organizan grupos y clubs para los niños con actividades artísticas y cooperativas complementarias que responden, parece que bien, a esta cuestión.
¿Es la desescolarización no autoritaria a través de la red una alternativa al dilema escuela pública centralizada vs escuela privada atomizada? Empiezo a creer que sí. Y empiezo a darme cuenta de que este es uno de los cabos heredados de la tradición libertaria que tomamos a finales de los 80 y principios de los 90 y que todavía no habíamos atado con las nuevas herramientas de las redes distribuidas.
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[...] hace unos años debatíamos sobre la el movimiento por la desescolarización este era el implícito de fondo: lo importante no es si el estado incorpora o no las tecnologías de [...]






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Lo cierto es que el marco que planteas sería ideal: proceso de aprendizaje a través de Internet y no tener que sufrir el proceso de escolarización por el que todos pasamos.
El inconveniente está en el tiempo que en este caso los padres debería dedicar para dirigir o coordinar la educación de sus niños. ¿Renunciar a la vida profesional es la alternativa? uy, lo veo un poco complicado
Esa es la función de la escuela como aparcamiento de niños. Lo que nos lleva a una curiosa paradoja: los padres vindican el derecho a elegir la educación que dan a sus hijos… para acto seguido “externalizarla”.
Sinceramente en tu planteamiento hay una jerarquía implícita de valores que me parece horrorosa y según la cual que ambos padres reduzcan y se turnen la jornada laboral u organicen un pequeño negocio ni se plantea a la hora de tener y criar hijos.
Creo que una vez tienes un nano, o mejor, si tienes un nano, es porque aceptas ponerle por delante de tu ascenso profesional, porque aceptas que te va a reorganizar la vida.
Y claro hay cuestiones de fondo muy españolas: los horarios laborales interminables, la estructura urbana sin espacios, las oficinas y fábricas sin guarderías anexas…
Pero en cualquier caso este tema debería servir para darse más prisa en resolverlos. No al revés, no poner en segundo plano a los niños porque hay fallos de base que no se encaran nunca a ningún nivel…
Pero de la operación Noé hablaremos otro día
Pero, ¿al final no deja de ser lo mismo, no? Un sistema cerrado, en la red, pero cerrado.
Y que necesita tanto control, que sólo funciona hoy, cuando es una excepción
¿Cómo evitamos el phising cuando todo esto se generalice?
Me imagino a todos los partidos políticos, sectas, vendedores de playstation, pederastas… es decir a todo el que pueda ganar algo contactando con los crios echando el anzuelo.
No lo veo claro, David.
El concepto en teoría es bonito y es cierto que las redes lo hacen más factible.
Sin embargo, creo que la escuela cumple otras funciones, más allá de la formación académica. Con un modelo como el que sugieres se sustituyen las capacidades pedagógicas de los maestros (algunos las tienen, de veras) por las de unos padres muy bien intencionados pero no formados para eso.
Por otra parte, la socialización en el juego, en la convivencia y en las hostias en el patio también son algo de lo que se aprende mucho. En ciudades como las nuestras, donde apenas hay espacios para jugar, el patio cumple una función indispensable.
Quizás haya que verlo desde el equilibrio: quitarle academia a las escuelas y añadirles socialización y educación en valores.
Aparte de Padeia, otro impulso bastante veterano viene un grupo de profesorado de Huesca y alrededores, que lleva ya acumulados 80 numeros (se dice pronto) de su revista Aula Libre.
De todas formas no ando muy seguro de lo de darle a la enseñanza un alto porcentaje internautico, al menos en sitios donde todavia queden talleres y comercios “abiertos” (que no libres ni gratuitos, claro) donde puedan obtener los mismos contenidos pero en 3D: aquellos tiempos en los que los niños eran mas o menos consentidos en la puerta de todos los locales, y entrabamos al olor del tostador de cafe, al ruido del mecanico y al horno del panadero. Claro que pocos sitios quedan asi.
Sniff, Sniff. :’) Qué bonito.
Bambino: creo que no viste bien los enlaces, el tema no es dejar a los niños frente a una pantalla de ordenador y con una conexión sin más, así que ese tipo de problemas, la verdad es que simplemente, por lo que los padres cuentan, no se dan
Ohashi y Alejandro: yo creo que la cosa pasa por salir de las grandes ciudades sin espacio. En esto tengo que hacer una aclaración respecto a mi y al movimiento ciberpunk en general
Lo que nos diferencia tradicionalmente de los “políticos”, es que para disfrutar nosotros de la revolución de las redes distribuidas no creemos que debamos esperar a un cambio social general. Al contrario, muy en la tradición libertaria de Godwin a hoy, pensamos que construyendo ahora entornos distribuidos y disfrutándolos, explorando entre otras cosas,las nuevas posibilidades abiertas por Internet y el software libre, hacemos “efecto demostración”. Por eso sólo actuamos políticamente (es decir, llamando a unírsenos a otros) cuando acciones legales o empresariales merman para todos las posibilidades de acción (ej: campañas de Ciberpunk)
Resultado: puede que sea utópico o irrealizable a día de hoy propugnar como solución colectiva abandonar Madrid, BCN o ZGZ como paso previo antes de experimentar la educación distribuida. Pero no lo es hacerlo uno mismo con determinadas condiciones previas relativamente alcanzables.
Yo creo que la clave estaría en algo así como el lema del blog de Alfredo Romeo, en “nuevas formas de hacer ciudades”. No podemos abandonar las ciudades en desvandada, no podemos dejar lo urbano. La ciudad es sinónimo de libertad, es el campo de esa “libertad nueva” (la de lo virtual, y cada día más, la de lo analógico).
Lo rural esconde tras de sí, miseria y servidumbre. Lo rural es un bonito cuento de otros tiempos: que sean nuevos los mitos que nos impulsan
Por lo demás, me parece fantástica la idea. Aleja la educación del estatalismo. Es inveritr en Sociedad Civil, en Sociedad Abierta.
Por cierto, David, unas preguntillas:
¿El Homeschooling no está prohibido por estos lares?
¿El proyecto Noé al que te refieres, es el del profesor Venkatesh?
Un saludo
Las ciudades respiraban libertad cuando eran espacios de ciudadanía y en especial cuando -en tiempos de la gran revolución francesa y americana- vivían en ellas tan sólo el 2% de la población. Es decir cuando eran los únicos lugares con masa crítica para transmisión y debate de ideas.
Y por cierto, no lo eran todas ni en todos los lugares.
Hoy una de las revoluciones de las redes distribuidas es que “el centro podría estar en cualquier parte”, es decir, que esa masa crítica es alcanzable desde por ejemplo… Granada. Es más el modelo hoy a alcanzar es el de metropolis, no el de capital, algo más fácil por cierto para un sitio como Granada (o Gijón, o Huesca, o Jaca e incluso Atarfe) que seguramente para un monstruo carísimo, gigantesco y especulativo como Madrid.
Por eso las nuevas ciudades no requieren un tamaño mínimo, como las capitales existentes, para entrar en el mapa y ser centros relevantes de generación de ideas y estilos de vida. Cambridge está en el mapa. Y es pequeño, y tiene espacios físicos y ciudadanos que en Madrid nos parecerían de novela utópica.
Pero volviendo: si el camino social está en transformar las ciudades, el camino personal puede pasar por “votar con los pies” y marchar a un sitio donde las transformaciones estén ya en marcha o puedan ponerse en marcha a la escala que sea (en esta fase necesariamente pequeña).
¿Qué hubieras hecho en el siglo XIV? Yo, seguramente, hubiera migrado a Venecia. ¿En el XVII? A Amsterdam ¿En el XVIII? Yo hubiera migrado a París, a Londres o a Boston…
¿Qué hacer ahora? Todo ¿Dónde? Donde haya más posibilidades de vivir ya experiencias de vida en red distribuida. Sea donde sea, la red virtual nos dará el acceso a la inteligencia colectiva. Y si me dejas sugerir, la puerta de casa dará al mar.