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Jueves, 21 de Julio de 2005Creative Commons por qué noVersiones Latoc Estos días he estado reflexionando sobre un debate abierto por Pere y continuado por Diego (Minid), sobre la pretendida incompatibilidad filosófica entre Creative Commons y el software propietario. Hace poco comentaba en el foro para socios de Ciberpunk que a mi las CC me parecían peligrosas, un atraso respecto a la FDL (el equivalente GNU para libros y música creado originalmente para la documentación del software). La FDL es más difícil de entender porque representa un paradigma completamente diferente de modelo de negocio y trabajo del creador, de su propia forma de vida CC tiene la virtud de poder ser entendido dentro del viejo mundo, de ser compatible con los viejos monstruos corporativos y la vieja concepción del autor Y precisamente por eso me hacía dudar. Mucho. Porque lo que a corto puede ser un avance, una aparente relajación de la asfixiante legislación monopolística, a medio y largo puede convertirse en una barricada del viejo mundo, por mejor hecha casi infranqueable. Mira que yo soy reformista, que creo que hay que avanzar y que ningún avance es despreciable, que es aceptable casarse con el demonio con tal de dar aunque sea un pasito adelante pero justo en esto no podía evitar el resquemor. Seguramente porque además de todos los peros teóricos conozco la industria de la cultura por dentro y sé que cuando se transformen, el CC se convertirá en algo muy muy distinto de como lo vemos ahora. Y sé que no me gusta. ¿Cual es el objetivo?Otra cosa es Lessig y el conjunto de sus aportaciones. Pero a fin de cuentas, hay un sitio donde él no ha llegado cuando ya ha llegado esa parte de la Teoría Económica que configura los consensos básicos de la profesión: no hay razón ni tiene sentido ya ninguna forma de propiedad intelectual. Ni siquiera CC. La idea de un mayor control del autor sobre la propiedad de su obra, que eso es y no otra cosa CC, genera una imagen falsa: porque la verdad es que no existe propiedad intelectual. Existe un monopolio legal que busca incentivar la innovación, sobre la explotación de las obras científicas y culturales durante un tiempo determinado. Un monopolio innecesario para lo que pretende. [Un resumen en español del Estado del Arte y por qué tal monopolio no es ya necesario puede descargarse aquí] Como escribían Juan Urrutia y Michele Boldrin en 2002:
Resumiendo: la llamada propiedad intelectual es un monopolio legal, establecido en su momento para algo para lo que hoy ya no es necesario Es más, todo apunta a que la tendencia al desarrollo legal de derechos de autor de todo tipo, puede ser negativa, particularmente cuando la innovación es una fuente crítica para la ventaja competitiva, como argumentaba el profesor Varian, uno de los referentes en Economía de la Información, en un artículo en el NYT. Y es que monopolio no es propiedad. En el mercado del siglo XXI, con los medios del siglo XXI, resulta que ese monopolio ya no es necesario para lo que se pretendía pero que genera todos los costes sociales propios de un monopolio. Costes ante todo frente aquello que pretendía incentivar: la innovación. CC no está en el camino de la abolición de la falsamente llamada propiedad intelectual sino en su reforzamiento. De hecho genera un discurso contraproducente. Pero si lo que está caduco, lo q no tiene ningún sentido y es el enemigo hoy es el concepto de propiedad intelectual, la idea de un mayor control de esta por parte del autor, supone un refuerzo del concepto original. Aparentemente las CC ponen en cuestión los excesos de SGAE y otras entidades de gestión, permitiendo dentro de la legalidad actual que el autor generósamente comparta parte o todo de las rentas de un monopolio dañino para el común y creado artificialmente por el estado sobre su propia creación. Pero por lo mismo refuerza una metáfora falsa que equipara un privilegio establecido por el estado con la propiedad, porque CC se plantea como una opción o como un abanico de opciones que desarrollan el sistema actual. La propiedad intelectual no es propiedadSon conocidos los argumentos contra las patentes de software. Pero lo mismo que aplica a las patentes de software aplica a todo lo demás: si de verdad nos creemos que existe propiedad intelectual tendría que poner en todos mis escritos una claúsula con todas las fuentes usadas directa e indirectamente para llegar a las ideas que las sostienen o tal vez incluso pagarles derechos. Y lo peor es que hay muchas que ni siquiera son conscientes!!! Si no existe posibilidad de exclusión, si algo no puedo evitar que sea utilizado por otros, no existe propiedad. En todo lo creativo y científico en el momento en que admitimos q dos personas pueden llegar al mismo resultado, a la misma idea excluye toda posibilidad de la mera existencia de propiedad. Dos coches iguales son dos coches y pueden tener dos propietarios distintos con iguales derechos y con igual capacidad de exclusión del otro sobre su propiedad. Por el contrario, dos ideas iguales son la misma idea. No hay propiedad posible. Si todo el software es reducible a algoritmos matemáticos (un argumento fuerte contra las patentes de software), todo poema de un numero finito de sonidos puede componerse con un ordenador haciendo combinaciones en un tiempo también finito. Resumiendo: la expresión propiedad intelectual es una metáfora incorrecta, que lleva a conclusiones erróneas, porque la propiedad física, la propiedad de un bien es defendible en si misma, delimitable, ni siquiera requiere de estado.. [Si esta última aseveración causa sorpresa, es importante leer este artículo clásico del profesor Avner Greif, de Standford] La así llamada propiedad intelectual es un monopolio artificial creado por el estado y que no se sostiene por si misma. No es propiedad, es privilegio. Reforzando la idea equivocada de que existe propiedad intelectual y reivindicándola para el autor frente a las sociedades de gestión, Creative Commons, refuerza las bases del privilegio. Porque lo esencial, lo que ha cambiado según los economistas es el hecho de que ya no hace falta un monopolio temporal sobre la creación o la invención para que esta, por si misma, generen rentas positivas a los creadores. Esto aplica entre otras cosas a las farmaceúticas, a las editoriales, al sector audiovisual, al software El camino es el abierto por el software libre, no el de Creative Commons. No hay un camino para el software y otro para la creación literaria o musical. El modelo GNU-Linux es el exportable en la música y el generador de un verdadero procomún, no ese repositorio de freeware literario y musical disfrazado de jaque cool a la propiedad intelectual que es a la hora de la verdad el pretendido procomún de Lessig. Creative Commons significa más propiedad intelectual y más fuerte. Por eso es perfectamente compatible con lo fashion, el software privativo y hasta con la industria farmaceútica. No digamos con la cultura de libre distribución. Ahora, Cultura Libre es otra cosa. Y a ella CC no ayuda, al contrario, construye las futuras barricadas ideológicas y legales de sus enemigos. Actualización. Me recuerda Juan Urrutia que Hayek ya estaba en la lógica de no considerar propiedad a las patentes y derechos de autor:
Charlaba con Elena Cabrera en su blog. Ella comentaba:
Creo que son importantes sus cuestiones. Aquí mi respuesta
Creative Commons por qué no Nestes dias tenho estado reflexionando sobre um debate aberto por Pere e continuado por Diego (Minid), sobre a pretendida incompatibilidad filosófica entre Creative Commons e o software proprietário. Faz pouco comentava no foro para sócios de Ciberpunk que a meu as CC me pareciam perigosas, um atraso com respeito à FDL (o equivalente GNU para livros e música criado originalmente para a documentação do software). A FDL é mais difícil de entender porque representa um paradigma completamente diferente de modelo de negócio e trabalho do criador, de sua própria forma de vida CC tem a virtude de poder ser entendido dentro do velho mundo, de ser compatible com os velhos monstros corporativos e a velha concepção do autor E precisamente por isso me fazia duvidar. Muito. Porque o que a curto pode ser um avanço, uma aparente relajación da asfixiante legislação monopolística, a médio e longo pode se converter numa barricada do velho mundo, por melhor feita quase infranqueable. Olha que eu sou reformista, que acho que há que avançar e que nenhum avanço é despreciable, que é aceitável se casar com o demónio com tal de dar ainda que seja um pasito adiante mas justo em isto não podia evitar o resquemor. Seguramente porque além de todos os peros teóricos conheço a indústria da cultura por dentro e sei que quando se transformem, o CC converter-se-á em algo muito muito diferente de como o vemos agora. E sei que não gosto. Qual é o objectivo?Outra coisa é Lessig e o conjunto de suas contribuições. Mas afinal de contas, há um lugar onde ele não chegou quando já chegou essa parte da Teoria Económica que configura os consensos básicos da profissão: não há razão nem faz sentido já nenhuma forma de propriedade intelectual. Nem sequer CC. A ideia de um maior controle do autor sobre a propriedade de sua obra, que isso é e não outra coisa CC, gera uma imagem falsa: porque a verdade é que não existe propriedade intelectual. Existe um monopólio legal que procura incentivar a inovação, sobre a exploração das obras científicas e culturais durante um tempo determinado. Um monopólio innecesario para o que pretende. [Um resumem em espanhol do Estado da Arte e por que tal monopólio não é já necessário pode descargarse aqui] Como escreviam Juan Urrutia e Michele Boldrin em 2002:
Resumindo: a chamada propriedade intelectual é um monopólio legal, estabelecido em seu momento para algo para o que hoje já não é necessário É mais, tudo aponta a que a tendência ao desenvolvimento legal de direitos de autor de todo tipo, pode ser negativa, particularmente quando a inovação é uma fonte crítica para a vantagem competitiva, como argumentava o professor Varian, um dos referentes em Economia da Informação, num artigo no NYT. E é que monopólio não é propriedade. No mercado do século XXI, com os meios do século XXI, resulta que esse monopólio já não é necessário para o que se pretendia mas que gera todos os custos sociais próprios de um monopólio. Custos antes de mais nada frente aquilo que pretendia incentivar: a inovação. CC não está no caminho da abolición da falsamente chamada propriedade intelectual senão em seu reforço. De facto gera um discurso contraproducente. Mas se o que está caduco, o q não tem nenhum sentido e é o inimigo hoje é o conceito de propriedade intelectual, a ideia de um maior controle desta por parte do autor, supõe um reforço do conceito original. Aparentemente as CC põem em questão os excessos de SGAE e outras entidades de gestão, permitindo dentro da legalidade actual que o autor generósamente compartilhe parte ou tudo das rendas de um monopólio daninho para o comum e criado artificialmente pelo estado sobre sua própria criação. Mas pelo mesmo reforça uma metáfora falsa que equipasse um privilégio estabelecido pelo estado com a propriedade, porque CC se propõe como uma opção ou como um leque de opções que desenvolvem o sistema actual. A propriedade intelectual não é propriedadeSão conhecidos os argumentos contra as patentes de software. Mas o mesmo que aplica às patentes de software aplica a todo o demais: se para valer achamos-nos que existe propriedade intelectual teria que pôr em todos meus escritos uma claúsula com todas as fontes usadas directa e indirectamente para chegar às ideias que as sustentam ou talvez inclusive lhes pagar direitos. E o pior é que há muitas que nem sequer são conscientes!!! Se não existe possibilidade de exclusão, se algo não posso evitar que seja utilizado por outros, não existe propriedade. Em todo o criativo e cientista no momento em que admitimos q duas pessoas podem chegar ao mesmo resultado, à mesma ideia exclui toda possibilidade da mera existência de propriedade. Dois carros iguais são dois carros e podem ter dois proprietários diferentes com iguais direitos e com igual capacidade de exclusão do outro sobre sua propriedade. Pelo contrário, duas ideias iguais são a mesma ideia. Não há propriedade possível. Se todo o software é reducible a algoritmos matemáticos (um argumento forte contra as patentes de software), todo poema de um numero finito de sons pode se compor com um computador fazendo combinações num tempo também finito. Resumindo: a expressão propriedade intelectual é uma metáfora incorrecta, que leva a conclusões erróneas, porque a propriedade física, a propriedade de um bem é defendible em se mesma, delimitable, nem sequer requer de estado.. [Se esta última aseveración causa surpresa, é importante ler este artigo clássico do professor Avner Greif, de Standford] A assim chamada propriedade intelectual é um monopólio artificial criado pelo estado e que não se sustenta por se mesma. Não é propriedade, é privilégio. Reforçando a ideia equivocada de que existe propriedade intelectual e a reivindicando para o autor em frente às sociedades de gestão, Creative Commons, reforça as bases do privilégio. Porque o essencial, o que mudou segundo os economistas é o facto de que já não faz falta um monopólio temporário sobre a criação ou a invenção para que esta, por se mesma, gerem rendas positivas aos criadores. Isto aplica entre outras coisas às farmaceúticas, às editoriais, ao sector audiovisual, ao software O caminho é o aberto pelo software livre, não o de Creative Commons. Não há um caminho para o software e outro para a criação literária ou musical. O modelo GNU-Linux é o exportable na música e o gerador de um verdadeiro procomún, não esse repositorio de freeware literário e musical disfarçado de xeque cool à propriedade intelectual que é à hora da verdade o pretendido procomún de Lessig. Creative Commons significa mais propriedade intelectual e mais forte. Por isso é perfeitamente compatible com o fashion, o software privativo e até com a indústria farmaceútica. Não digamos com a cultura de livre distribuição. Agora, Cultura Livre é outra coisa. E a ela CC não ajuda, ao invés, constrói as futuras barricadas ideológicas e legais de seus inimigos. Actualização. Recorda-me Juan Urrutia que Hayek já estava na lógica de não considerar propriedade às patentes e direitos de autor:
Charlaba com Elena Cabrera em seu blog. Ela comentava:
Acho que são importantes suas questões. Aqui minha resposta
Creative Commons por que não Estes días estiven reflexionando sobre un debate aberto por Pere e continuado por Diego (Minid), sobre a pretendida incompatibilidad filosófica entre Creative Commons e o software propietario. Hai pouco comentaba no foro para socios de Ciberpunk que ao meu as CC parecíanme perigosas, un atraso respecto de a FDL (o equivalente GNU para libros e música creado originalmente para a documentación do software). A FDL é máis difícil de entender porque representa un paradigma completamente diferente de modelo de negocio e traballo do creador, da súa propia forma de vida CC ten a virtude de poder ser entendido dentro do vello mundo, de ser compatible cos vellos monstros corporativos e a vella concepción do autor E precisamente por iso facíame dubidar. Moito. Porque o que a curto pode ser un avance, unha aparente relajación da asfixiante lexislación monopolística, a medio e longo pode converterse nunha barricada do vello mundo, por mellor feita case infranqueable. Mira que eu son reformista, que creo que hai que avanzar e que ningún avance é despreciable, que é aceptable casarse co demo con tal de dar aínda que sexa un pasito adiante pero xusto nisto non podía evitar o resquemor. Seguramente porque ademais de todos os peros teóricos coñezo a industria da cultura por dentro e sei que cando se transformen, o CC converterase en algo moi moi distinto de como o vemos agora. E sei que non me gusta. Cal é o obxectivo?Outra cousa é Lessig e o conxunto das súas achegas. Pero a final de contas, hai un sitio onde el non chegou cando xa chegou esa parte da Teoría Económica que configura os consensos básicos da profesión: non hai razón nin ten sentido xa ningunha forma de propiedade intelectual. Nin sequera CC. A idea dun maior control do autor sobre a propiedade da súa obra, que iso é e non outra cousa CC, xera unha imaxe falsa: porque a verdade é que non existe propiedade intelectual. Existe un monopolio legal que busca incentivar a innovación, sobre a explotación das obras científicas e culturais durante un tempo determinado. Un monopolio innecesario para o que pretende. [Un resumo en español do Estado da Arte e por que tal monopolio non é xa necesario pode descargarse aquí] Como escribían Juan Urrutia e Michele Boldrin en 2002:
Resumindo: a chamada propiedade intelectual é un monopolio legal, establecido no seu momento para algo para o que hoxe xa non é necesario É máis, todo apunta a que a tendencia ao desenvolvemento legal de dereitos de autor de todo tipo, pode ser negativa, particularmente cando a innovación é unha fonte crítica para a vantaxe competitiva, como argumentaba o profesor Varian, un dos referentes en Economía da Información, nun artigo no NYT. E é que monopolio non é propiedade. No mercado do século XXI, cos medios do século XXI, resulta que ese monopolio xa non é necesario para o que se pretendía pero que xera todos os custos sociais propios dun monopolio. Custos ante todo fronte aquilo que pretendía incentivar: a innovación. CC non está no camiño da abolición da falsamente chamada propiedade intelectual senón no seu reforzamento. De feito xera un discurso contraproducente. Pero si o que está caduco, o q non ten ningún sentido e é o inimigo hoxe é o concepto de propiedade intelectual, a idea dun maior control desta por parte do autor, supón un reforzo do concepto orixinal. Aparentemente as CC poñen en cuestión os excesos de SGAE e outras entidades de xestión, permitindo dentro da legalidad actual que o autor generósamente comparta parte ou todo das rendas dun monopolio daniño para o común e creado artificialmente polo estado sobre a súa propia creación. Pero polo mesmo reforza unha metáfora falsa que equipara un privilexio establecido polo estado coa propiedade, porque CC suscítase como unha opción ou como un abanico de opcións que desenvolven o sistema actual. A propiedade intelectual non é propiedadeSon coñecidos os argumentos contra as patentes de software. Pero o mesmo que aplica ás patentes de software aplica a todo o demais: si de verdade creémosnos/creémonos que existe propiedade intelectual tería que poñer en todos os meus escritos unha claúsula con todas as fontes usadas directa e indirectamente para chegar ás ideas que as sosteñen ou talvez ata pagarlles dereitos. E o peor é que hai moitas que nin sequera son conscientes!!! Si non existe posibilidade de exclusión, si algo non podo evitar que sexa utilizado por outros, non existe propiedade. En todo o creativo e científico no momento en que admitimos q dúas persoas poden chegar ao mesmo resultado, á mesma idea exclúe toda posibilidade da mera existencia de propiedade. Dous coches iguais son dous coches e poden ter dous propietarios distintos con iguais dereitos e con igual capacidade de exclusión do outro sobre a súa propiedade. Pola contra, dúas ideas iguais son a mesma idea. Non hai propiedade posible. Si todo o software é reducible a algoritmos matemáticos (un argumento forte contra as patentes de software), todo poema dun numero finito de sons pode compoñerse cun ordenador facendo combinacións nun tempo tamén finito. Resumindo: a expresión propiedade intelectual é unha metáfora incorrecta, que leva a conclusións erróneas, porque a propiedade física, a propiedade dun ben é defendible en si mesma, delimitable, nin sequera require de estado.. [Si esta última aseveración causa sorpresa, é importante ler este artigo clásico do profesor Avner Greif, de Standford] A así chamada propiedade intelectual é un monopolio artificial creado polo estado e que non se sostén por si mesma. Non é propiedade, é privilexio. Reforzando a idea equivocada de que existe propiedade intelectual e reivindicándoa para o autor fronte ás sociedades de xestión, Creative Commons, reforza as bases do privilexio. Porque o esencial, o que cambiou segundo os economistas é o feito de que xa non fai falta un monopolio temporal sobre a creación ou a invención para que esta, por si mesma, xeren rendas positivas aos creadores. Isto aplica entre outras cousas ás farmaceúticas, ás editoriais, ao sector audiovisual, ao software O camiño é o aberto polo software libre, non o de Creative Commons. Non hai un camiño para o software e outro para a creación literaria ou musical. O modelo GNU-Linux é o exportable na música e o xerador dun verdadeiro procomún, non ese repositorio de freeware literario e musical disfrazado de xaque cool á propiedade intelectual que é á hora da verdade o pretendido procomún de Lessig. Creative Commons significa máis propiedade intelectual e máis forte. Por iso é perfectamente compatible co fashion, o software privativo e ata coa industria farmaceútica. Non digamos coa cultura de libre distribución. Agora, Cultura Libre é outra cousa. E a ela CC non axuda, ao contrario, constrúe as futuras barricadas ideolóxicas e legais dos seus inimigos. Actualización. Recórdame Juan Urrutia que Hayek xa estaba na lóxica de non considerar propiedade ás patentes e dereitos de autor:
Charlaba con Elena Cabrera no seu blog. Ela comentaba:
Creo que son importantes as súas cuestións. Aquí a miña resposta
Creative Commons por que non Aquestes jorns #ai #soscar # #el sobre un debat dubèrt per Pere e contunhat per Diego (Minid), sobratz la pretenuda incompatibilidad filosófica entre Creative Commons e lo logicial proprietari. Comentava adès en lo fòrum per de sòcis de Ciberpunk qu'a lo mieu las CC me semblavan perilhosas, un endarrièri respecto a la FDL (l'equivalent GNU per de libres e musiciana creada originalmente per la documentacion del logicial). La FDL es mai malaisida d'entendre pr'amor que representa un paradigma entièrament desparièr de modèl de negòci e trabalh del creador, de la siá pròpria forma de vida CC a la vertut de poder èsser entendut dins lo vièlh mond, d'èsser compatible amb los vièlhs monstres corporatius e la vièlha concepcion de l'autor E justament per aquò me fasiá dobtar. Fòrça. Pr'amor que çò qu'a cuert pòt èsser una avançada, una aparenta relajación de la asfixiante legislacion monopolística, a mièg e long pòt se convertir en una barricada del vièlh mond, per melhor facha gaireben infranqueable. Garda qu'ieu soi reformista, que creï que cal avançar e que cap avançada es despreciable, qu'es acceptabla se maridar amb lo demòni amb tal de donar e mai se siá un pasito avance mas just en aquò podiá pas evitar lo resquemor. Segurament pr'amor qu'en mai de totes los peros teorics coneissi l'industria de la cultura per dins e sabi que quand se transformaràn, lo CC se convertirà en qualquarren fòrça fòrça distinto de coma o vesèm ara. E sabi que m'agrada pas. Cual Es l'objectiu?Autra causa es Lessig e l'ensemble de las siás aportacions. Mas a fin de comptes, i a un luòc a on el es pas arribat quand es ja arribat aquesta part de la Teoria Economica que configura los consenses basics de la profession: i a pas rason ni a sentit ja cap forma de proprietat intellectuala. Quitament pas CC. L'idèa d'un màger contraròtle de l'autor sobratz la proprietat de la siá òbra, que çò es e pas d'autra causa CC, genèra una image falsa: pr'amor que la vertat es qu'existís pas proprietat intellectuala. Existís un monopòli legal que cerca incentivar l'innovacion, sobratz l'explotacion de las òbras scientificas e culturalas pendent un temps determinat. Un monopòli innecesario per çò que preten. [Un resumit en espanhòl de l'Estat de l'Art e perqué tal monopòli es pas ja de besonh pòt se descargar aicí] Coma escrivián Juan Urrutia e Michele Boldrin en 2002:
En resumint: la cridada proprietat intellectual es un monopòli legal, establit en lo sieu moment per qualquarren per çò qu'uèi pas mai es de besonh Es mai, tot apunta a que la tendéncia al desvolopament legal de dreches d'autor de tot tipe, pòt èsser negatiua, particularament quand l'innovacion es una font critica per la ventaja competitiva, coma argumentava lo professor Varian, òm dels referents en Economia de l'Informacion, en un article en lo NYT. E es que monopòli es pas proprietat. En lo mercat del sègle XXI, amb los mejans del sègle XXI, resulta qu'aqueste monopòli es pas mai de besonh per çò que se preteniá mas que genèra totes los còstes socials pròpris d'un monopòli. Còstes davant tota tèsta aquò que preteniá incentivar: l'innovacion. CC Es pas dins lo camin de l'abolicion de la falsamente cridada proprietat intellectuala mas en lo sieu reforçament. Genèra en fach un discors contraproducente. Mas se çò qu'es caduco, çò q a pas cap sens e es l'enemic es uèi lo concèpte de proprietat intellectuala, l'idèa d'un màger contraròtle d'aquesta de la part de l'autor, supausa un renfortiment del concèpte original. Aparentament las CC ponon en afar los excèsses de SGAE e autras entitats de gestion, en permetent dins la legalitat actuala que l'autor generósamente partejatz part o tot de las rendas d'un monopòli nociu pel comun e creat artificialmente per l'estat sobratz la siá pròpria creacion. Mas per çò de meteis refortilha una metafòra falsa qu'equipès un privilègi establit per l'estat amb la proprietat, pr'amor que CC se prepausa coma una opcion o coma un ventalh d'opcions que desvolòpan lo sistèma actual. La proprietat intellectuala es pas proprietatSon coneguts los arguments contra los brevets de logicial. Mas çò de meteis qu'aplica als brevets de logicial aplica a tot la rèsta: se de vertat nos cresèm qu'existís proprietat intellectuala li caldriá póner en totes los mieus escrits una claúsula amb totas las fonts usadas dirècta e indirèctament per arribar a las idèas que las sostenon o tal còp lor pagar quitament dreches. E çò de pejor es que i a fòrça que son quitament pas conscientes!!! S'Existís pas possibilitat d'exclusion, se qualquarren pòdi pas evitar que siá utilizat per d'autres, existís pas proprietat. En tot çò de creatiu e scientific en lo moment en qu'admetèm q doas personas pòdon arribar al meteis resultat, a la meteissa idèa exclutz tota possibilitat de la mèra existéncia de proprietat. Doas veituras parièras son doas veituras e pòdon aver dos proprietaris distintos amb de parièrs dreches e amb parièra capacitat d'exclusion de l'autra envolopa la siá proprietat. Pel contrari, doas idèas parièras son la meteissa idèa. I a pas proprietat possibla. Se tot lo logicial es reducible a algoritmos matematics (un argument fòrt contra los brevets de logicial), tot poèma d'un numeròti finito de sons pòt se compausar amb un ordenador en fasent de combinacions en un temps tanben finito. En resumint: l'expression proprietat intellectuala es una metafòra incorrècta, que pòrta a de conclusions erróneas, pr'amor que la proprietat fisica, la proprietat d'un es plan defendible en se meteissa, delimitable, requerís quitament pas d'estat.. [S'aquesta darrièra aseveración causa estonament, es important liéger aqueste article classic del professor Avner Greif, de Standford] L'aital cridada proprietat intellectual es un monopòli artificial creat per l'estat e que se sosten pas per se meteissa. Es pas proprietat, es privilègi. En refortilhant l'idèa confonuda qu'existís proprietat intellectuala e en la reivindicant per l'autor front a las societats de gestion, Creative Commons, refortilha las basas del privilègi. Pr'amor que çò d'essencial, çò qu'a cambiat segontes los economistas es lo fach que cal pas mai un monopòli temporal sobre la creacion o l'invencion per que aquesta, per se meteissa, generatz de rendas positivas als creadors. Aquò aplica entre d'autras causas a las farmaceúticas, a las editorialas, al sector audiovisual, dins lo logicial Lo camin es lo dubèrt pel logicial liure, pas lo de Creative Commons. I a pas un camin pel logicial e d'autre per la creacion literària o musicala. Lo modèl GNU-Linux es lo exportable en la musiciana e lo generador d'un veritable procomún, pas aqueste repositorio de freeware literari e musical disfrazado de jaque cool a la proprietat intellectuala qu'es a l'ora de la vertat lo pretengut procomún de Lessig. Creative Commons Significa mai proprietat intellectuala e mai fòrta. Es per aquò perfièchament compatible amb çò fashion, lo logicial privativo e fins a amb l'industria farmaceútica. Digam pas amb la cultura de liura distribucion. Ara, Cultura Liura es d'autra causa. E a ela CC pas ajuda, al contrari, bastís las futuras barricadas ideologicas e legalas de los sieus enemics. Actualizacion. Me remembra Juan Urrutia que Hayek èra ja dins la logica de pas considerar proprietat als brevets e de dreches d'autor:
Charlaba Amb Elena Cabrera en lo sieu blog. Ela comentava:
Creï que son importants los sieus afars. Aicí la miá responsa
Creative Commons perqué pas Aquests dies he estat reflexionant sobre un debat obert per Pere i continuat per Diego (Minid), sobre la pretesa incompatibilidad filosòfica entre Creative Commons i el programari propietari. Fa poc comentava en el fòrum per a socis de Ciberpunk que al meu les CC em semblaven perilloses, un endarreriment respecte a la FDL (l'equivalent GNU per a llibres i música creat originalmente per a la documentació del programari). La FDL és més difícil d'entendre perquè representa un paradigma completament diferent de model de negoci i treball del creador, de la seva pròpia forma de vida CC té la virtut de poder ser entès dintre de el vell món, de ser compatible amb els vells monstres corporativos i la vella concepció de l'autor I precisament per això em feia dubtar. Molt. Perquè el que a curt pot ser un avanç, una aparent relaxació de la asfixiante legislació monopolística, a mig i llarg pot convertir-se en una barricada del vell món, per millor feta gairebé infranqueable. Mira que jo sóc reformista, que crec que cal avançar i que cap avanç és despreciable, que és acceptable casar-se amb el dimoni amb tal de donar encara que sigui un pasito avanci però just en això no podia evitar el resquemor. Segurament perquè a més de tots els peros teòrics conec la indústria de la cultura per dintre i sé que quan es transformin, el CC es convertirà en alguna cosa molt molt distint de com ho veiem ara. I sé que no m'agrada. Com és l'objectiu?Una altra cosa és Lessig i el conjunt de les seves aportacions. Però a fi de comptes, hi ha un lloc on ell no ha arribat quan ja ha arribat aquesta part de la Teoria Econòmica que configura els consensos bàsics de la professió: no hi ha raó ni té sentit ja cap forma de propietat intel·lectual. Ni tan sols CC. La idea d'un major control de l'autor sobre la propietat de la seva obra, que això és i no una altra cosa CC, genera una imatge falsa: perquè la veritat és que no existeix propietat intel·lectual. Existeix un monopoli legal que busca incentivar la innovació, sobre l'explotació de les obres científiques i culturals durant un temps determinat. Un monopoli innecessari per al que pretén. [Un resum en espanyol de l'Estat de l'Art i per què tal monopoli no és ja necessari pot descarregar-se aquí] Com escrivien Juan Urrutia i Michele Boldrin en 2002:
Resumint: l'anomenada propietat intel·lectual és un monopoli legal, establert en el seu moment per a alguna cosa per al que avui ja no és necessari És més, tot apunta al fet que la tendència al desenvolupament legal de drets d'autor de tot tipus, pot ser negativa, particularment quan la innovació és una font crítica per a l'avantatge competitiu, com argumentava el professor Varian, un dels referents en Economia de la Informació, en un article en el NYT. I és que monopoli no és propietat. En el mercat del segle XXI, amb els mitjans del segle XXI, resulta que aquest monopoli ja no és necessari per al que es pretenia però que genera tots els costos socials propis d'un monopoli. Costos davant tot front allò que pretenia incentivar: la innovació. CC no està en el camí de la abolición de la falsamente cridada propietat intel·lectual sinó en la seva reforzamiento. De fet genera un discurs contraproducente. Però si el que està caduco, el q no té cap sentit i és l'enemic avui és el concepte de propietat intel·lectual, la idea d'un major control d'aquesta per part de l'autor, suposa un reforç del concepte original. Aparentment les CC posen en qüestió els excessos de SGAE i altres entitats de gestió, permetent dintre de la legalitat actual que l'autor generósamente comparteixi part o tot de les rendes d'un monopoli nociu per al comú i creat artificialment per l'estat sobre la seva pròpia creació. Però pel mateix reforça una metàfora falsa que equipara un privilegi establert per l'estat amb la propietat, perquè CC es planteja com una opció o com un ventall d'opcions que desenvolupen el sistema actual. La propietat intel·lectual no és propietatSón coneguts els arguments contra les paleses de programari. Però el mateix que aplica a les paleses de programari aplica a tot la resta: si de debò ens creiem que existeix propietat intel·lectual hauria de posar en tots els meus escrits una claúsula amb totes les fonts usades directa i indirectament per a arribar a les idees que les sostenen o tal vegada fins i tot pagar-los drets. I el pitjor és que hi ha moltes que ni tan sols són conscients!!! Si no existeix possibilitat d'exclusió, si alguna cosa no puc evitar que sigui utilitzat per uns altres, no existeix propietat. En tot el creatiu i científic en el moment en què admetem q dues persones poden arribar al mateix resultat, a la mateixa idea exclou tota possibilitat de la mera existència de propietat. Dos cotxes iguals són dos cotxes i poden tenir dos propietaris distints amb iguals drets i amb igual capacitat d'exclusió de l'altre sobre la seva propietat. Pel contrari, dues idees iguals són la mateixa idea. No hi ha propietat possible. Si tot el programari és reducible a algoritmos matemàtics (un argument fort contra les paleses de programari), tot poema d'un numero finito de sons pot compondre's amb un ordinador fent combinacions en un temps també finito. Resumint: l'expressió propietat intel·lectual és una metàfora incorrecta, que porta a conclusions errònies, perquè la propietat física, la propietat d'un bé és defendible en si mateixa, delimitable, ni tan sols requereix d'estat.. [Si aquesta última aseveración causa sorpresa, és important llegir aquest article clàssic del professor Avner Greif, de Standford] L'així cridada propietat intel·lectual és un monopoli artificial creat per l'estat i que no se sosté per si mateixa. No és propietat, és privilegi. Reforçant la idea equivocada que existeix propietat intel·lectual i reivindicant-la per a l'autor enfront de les societats de gestió, Creative Commons, reforça les bases del privilegi. Perquè l'essencial, el que ha canviat segons els economistes és el fet que ja no fa falta un monopoli temporal sobre la creació o la invenció perquè aquesta, per si mateixa, generin rendes positives als creadors. Això aplica entre altres coses a les farmaceúticas, a les editorials, al sector audiovisual, al programari El camí és l'obert pel programari lliure, no el de Creative Commons. No hi ha un camí per al programari i un altre per a la creació literària o musical. El model GNU-Linux és el exportable en la música i el generador d'un veritable procomún, no aquest repositorio de freeware literari i musical disfressat d'escac cool a la propietat intel·lectual que és a l'hora de la veritat el pretès procomún de Lessig. Creative Commons significa més propietat intel·lectual i més forta. Per això és perfectament compatible amb el fashion, el programari privativo i fins a amb la indústria farmaceútica. No diguem amb la cultura de lliure distribució. Ara, Cultura Lliure és una altra cosa. I a ella CC no ajuda, al contrari, construeix les futures barricadas ideològiques i legals dels seus enemics. Actualització. Em recorda Juan Urrutia que Hayek ja estava en la lògica de no considerar propietat a les paleses i drets d'autor:
Xerrava amb Elena Cabrera en el seu blog. Ella comentava:
Crec que són importants les seves qüestions. Aquí la meva resposta
Creative Commons per què no
Estos días he estado reflexionando sobre un debate abierto por Pere y continuado por Diego (Minid), sobre la pretendida incompatibilidad filosófica entre Creative Commons y el software propietario. Hace poco comentaba en el foro para socios de Ciberpunk que a mi las CC me parecían peligrosas, un atraso respecto a la FDL (el equivalente GNU para libros y música creado originalmente para la documentación del software). La FDL es más difícil de entender porque representa un paradigma completamente diferente de modelo de negocio y trabajo del creador, de su propia forma de vida CC tiene la virtud de poder ser entendido dentro del viejo mundo, de ser compatible con los viejos monstruos corporativos y la vieja concepción del autor Y precisamente por eso me hacía dudar. Mucho. Porque lo que a corto puede ser un avance, una aparente relajación de la asfixiante legislación monopolística, a medio y largo puede convertirse en una barricada del viejo mundo, por mejor hecha casi infranqueable. Mira que yo soy reformista, que creo que hay que avanzar y que ningún avance es despreciable, que es aceptable casarse con el demonio con tal de dar aunque sea un pasito adelante pero justo en esto no podía evitar el resquemor. Seguramente porque además de todos los peros teóricos conozco la industria de la cultura por dentro y sé que cuando se transformen, el CC se convertirá en algo muy muy distinto de como lo vemos ahora. Y sé que no me gusta. ¿Cual es el objetivo?Otra cosa es Lessig y el conjunto de sus aportaciones. Pero a fin de cuentas, hay un sitio donde él no ha llegado cuando ya ha llegado esa parte de la Teoría Económica que configura los consensos básicos de la profesión: no hay razón ni tiene sentido ya ninguna forma de propiedad intelectual. Ni siquiera CC. La idea de un mayor control del autor sobre la propiedad de su obra, que eso es y no otra cosa CC, genera una imagen falsa: porque la verdad es que no existe propiedad intelectual. Existe un monopolio legal que busca incentivar la innovación, sobre la explotación de las obras científicas y culturales durante un tiempo determinado. Un monopolio innecesario para lo que pretende. [Un resumen en español del Estado del Arte y por qué tal monopolio no es ya necesario puede descargarse aquí] Como escribían Juan Urrutia y Michele Boldrin en 2002:
Resumiendo: la llamada propiedad intelectual es un monopolio legal, establecido en su momento para algo para lo que hoy ya no es necesario Es más, todo apunta a que la tendencia al desarrollo legal de derechos de autor de todo tipo, puede ser negativa, particularmente cuando la innovación es una fuente crítica para la ventaja competitiva, como argumentaba el profesor Varian, uno de los referentes en Economía de la Información, en un artículo en el NYT. Y es que monopolio no es propiedad. En el mercado del siglo XXI, con los medios del siglo XXI, resulta que ese monopolio ya no es necesario para lo que se pretendía pero que genera todos los costes sociales propios de un monopolio. Costes ante todo frente aquello que pretendía incentivar: la innovación. CC no está en el camino de la abolición de la falsamente llamada propiedad intelectual sino en su reforzamiento. De hecho genera un discurso contraproducente. Pero si lo que está caduco, lo q no tiene ningún sentido y es el enemigo hoy es el concepto de propiedad intelectual, la idea de un mayor control de esta por parte del autor, supone un refuerzo del concepto original. Aparentemente las CC ponen en cuestión los excesos de SGAE y otras entidades de gestión, permitiendo dentro de la legalidad actual que el autor generósamente comparta parte o todo de las rentas de un monopolio dañino para el común y creado artificialmente por el estado sobre su propia creación. Pero por lo mismo refuerza una metáfora falsa que equipara un privilegio establecido por el estado con la propiedad, porque CC se plantea como una opción o como un abanico de opciones que desarrollan el sistema actual. La propiedad intelectual no es propiedadSon conocidos los argumentos contra las patentes de software. Pero lo mismo que aplica a las patentes de software aplica a todo lo demás: si de verdad nos creemos que existe propiedad intelectual tendría que poner en todos mis escritos una claúsula con todas las fuentes usadas directa e indirectamente para llegar a las ideas que las sostienen o tal vez incluso pagarles derechos. Y lo peor es que hay muchas que ni siquiera son conscientes!!! Si no existe posibilidad de exclusión, si algo no puedo evitar que sea utilizado por otros, no existe propiedad. En todo lo creativo y científico en el momento en que admitimos q dos personas pueden llegar al mismo resultado, a la misma idea excluye toda posibilidad de la mera existencia de propiedad. Dos coches iguales son dos coches y pueden tener dos propietarios distintos con iguales derechos y con igual capacidad de exclusión del otro sobre su propiedad. Por el contrario, dos ideas iguales son la misma idea. No hay propiedad posible. Si todo el software es reducible a algoritmos matemáticos (un argumento fuerte contra las patentes de software), todo poema de un numero finito de sonidos puede componerse con un ordenador haciendo combinaciones en un tiempo también finito. Resumiendo: la expresión propiedad intelectual es una metáfora incorrecta, que lleva a conclusiones erróneas, porque la propiedad física, la propiedad de un bien es defendible en si misma, delimitable, ni siquiera requiere de estado.. [Si esta última aseveración causa sorpresa, es importante leer este artículo clásico del profesor Avner Greif, de Standford] La así llamada propiedad intelectual es un monopolio artificial creado por el estado y que no se sostiene por si misma. No es propiedad, es privilegio. Reforzando la idea equivocada de que existe propiedad intelectual y reivindicándola para el autor frente a las sociedades de gestión, Creative Commons, refuerza las bases del privilegio. Porque lo esencial, lo que ha cambiado según los economistas es el hecho de que ya no hace falta un monopolio temporal sobre la creación o la invención para que esta, por si misma, generen rentas positivas a los creadores. Esto aplica entre otras cosas a las farmaceúticas, a las editoriales, al sector audiovisual, al software El camino es el abierto por el software libre, no el de Creative Commons. No hay un camino para el software y otro para la creación literaria o musical. El modelo GNU-Linux es el exportable en la música y el generador de un verdadero procomún, no ese repositorio de freeware literario y musical disfrazado de jaque cool a la propiedad intelectual que es a la hora de la verdad el pretendido procomún de Lessig. Creative Commons significa más propiedad intelectual y más fuerte. Por eso es perfectamente compatible con lo fashion, el software privativo y hasta con la industria farmaceútica. No digamos con la cultura de libre distribución. Ahora, Cultura Libre es otra cosa. Y a ella CC no ayuda, al contrario, construye las futuras barricadas ideológicas y legales de sus enemigos. Actualización. Me recuerda Juan Urrutia que Hayek ya estaba en la lógica de no considerar propiedad a las patentes y derechos de autor:
Charlaba con Elena Cabrera en su blog. Ella comentaba:
Creo que son importantes sus cuestiones. Aquí mi respuesta
Guardado por David de Ugarte en Destacados a las 8:27 pm
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