“Tocando Fondo”, la primera obra de Cory Doctorow, apareció en inglés en 2003, llega ahora a las librerías españolas. Es, en realidad, una no muy complicada metáfora de una cierta manera de entender el blogging y la vida en el ciberespacio, que no puedo compartir.
Cory Doctorow escribió Tocando Fondo en 2003, en plena cultura obsesiva del Page Rank. Su adhocracia es tan yonki del whuffie como la netocracia blogsférica de entonces era del posicionamiento en Google.
Si tienes un rank vital -whoffie- cero, si no estás en las listas de más influyentes, si tu puesto en Technorati no es menor de un millar, “te conviertes en una no-persona“…”Así es como tocas fondo“.
Eso lo dice el héroe. Un héroe que no cuestiona el sistema. Lo disfruta y lo justifica porque en su día sirvió para tirar - como Google- a la vieja oligarquía y sustituirla por una adhocracia que se parece terriblemente por su lado a la élite blogsférica:
Una entrevista de contrapunto a un portavoz de los adhócratas estableció que todos los nuevos enseñantes habían estado escribiendo planes de estudios y conferencias durante años para los profesores a los que habían reemplazado, y que también habían escrito muchos de sus artículos periodísticos.
Pero ¿cómo es esta sociedad basada en el ranking interpersonal permanente, en la popularidad? ¿Cómo es, en realidad y siempre según Doctorow, la blogsfera de la cual la “sociedad Bitchun” es sólo un trasunto?
“Suponemos” que aquí no estamos en competición los unos con los otros, pero todos sabemos que eso es sólo una educada ficción. La verdad es que hay una verdadera competición.
Un mundo basado en la escasez del reconocimiento, percibido como un juego de suma cero donde lo que gana uno lo pierde otro. Esa mirada miope es antes que nada un error. Pero toda mirada va pareja en realidad a una voluntad.
Doctorow refleja si no un “programa” sí un ambiente que presenta como irremediable que se configure un filtro, una adhocracia que recentralice la red informativa manteniendo para el público -los comunes- la condición de receptor sin obtener la de emisor -o relegándola a emisor irrelevante- es decir sustituyendo la mediación de los grupos mediáticos por la mediación de la adhocracia bloguera.
Cory Doctorow no hace ni mucho menos una utopía hacker. No es el espíritu del hacker el que respira bajo el libro, es el del geek que se pretende elitista, el del blogger guay que rechaza toda conversación, toda acción que no sea un egotrip o se traduzca en popularidad rankeable.
No, definitivamente, Doctorow no entra entre los escritores de mi mundo.
En otros blogs este post recibió las siguientes referencias (URI de Trackback)
-
[...] Los blogs no son medios, la blogsfera en conjunto es el medio. Y en conjunto no es una red descentralizada, sino distribuida. No se sustituye el poder de los medios tradicionales por una capa más amplia de adhocratas a lo Doctorow. No hay poder de filtro, no hay ley potencial que valga en el número de lectores -aunque seguramente sí en los enlaces. No hay individuos-canal, el medio y la propia voz lo son. Y no, no hay público suficiente ni relación de dependencia con el que hay, como para que podamos jugar a ser divos. Pregunta luego Juan José en los comentarios a su propio post: ¿Nunca no se han sentido en sus blogs como nexos sobrecargados de comunicación? Marta dejó bien claro que ella ya ha acusado el desgaste que esto produce, pero me pregunto si los demás sienten algo remotamente parecido, porque estas consecuencias de la sobre-exposición mediática a largo plazo realmente me intrigan. [...]
-
Blogosfera endogàmica? Depèn…
El debat sobre la presumpta endogàmia de la blogosfera és potser tan antic com la pròpia blogosfera. Hi ha qui afirma sense dubtar-ho que la blogosfera és endogamia pura. Que si les mafies bloggers. Que si els comentaris per a donar-se a conèixer. I h…
-
[...] Sinceramente, no juego, ni lo hacemos en las Indias la lógica de la impostura, la popularidad y el “rankismo“. Nos importa lógicamente la calidad de nuestro trabajo mucho más que su “popularidad”. Escribimos análisis, a veces bastante áridos y muchas veces impopulares. Pero ese es el rol que elegimos y supongo que forma parte de los costes asociados a la honradez intelectual el no tener más que unos cuantos miles de IPs al día, la mayoría de las cuales corresponden a personas que entran una vez cada, más o menos diez o quince días. [...]
-
[...] En cambio el resto del mundo cuando quiere romper sus fronteras culturales e internacionalizar su mensaje, traduce al inglés. Nadie tarda demasiado en darse cuenta: es poco útil, agotador y existen muchas probabilidades de que la inserción en la tremendamente jerarquizada angloblogsfera sea poco menos que imposible. Cosas de la cultura del ranking y las trazas del siglo XX que nos dejó la desgracia de que por primera vez en la Historia dos grandes imperios sucesivos tuvieran el mismo idioma. [...]
-
[...] Par contre, quand le reste du monde voudrait aller au delà de ses frontières culturelles et internationaliser son message, Il choisi de traduire à l’Anglais. On ne tarde pas trop à se rendre compte : il est peu utile, épuisant et la probabilité d’émission dans cette énormément hiérarchisée de la blogsphère Anglaise est presque impossible. Se sont des choses de la culture du hit-parade et les traces du siècle XX qui nous on laissé par mal chance et pour la première fois dans l’Histoire deux de grands empires successifs ayant la même langue. [...]
-
[...] Aliflanke, kiam la aliaj volas rompi siajn kulturajn kaj internaciajn limojn por internaciigi sian mesaĝon, ili agas per ties traduko al la angla. Ĉiuj rapide konstatas ke tio ne estas tre saĝa ag-maniero, ĉar tradukado estas laciga kaj eniri la tre hierarkiiĝintan anglan blogaron estas preskaŭ neeble. Jen postrestaĵo de la “ranking”-kulturo kaj de la 20a jarcento, kiu postlasis la fakton, por unua fojo en la historio, ke du sinsekvaj imperioj havis la saman lingvon. [...]
-
[...] La segunda es que la el rankismo que nos azota es en realidad un programa, una voluntad de que las cosas sean de determinada manera y no una realidad. Los rankings sirven para que, si consiguen que los creamos, la realidad se parezca a ellos, porque de entrada, ni de lejos permiten aproximar el ámbito de influencia real de un blog determinado. [...]
-
[...] Las herramientas del rankismo son tan inanes como la ideología que las alimenta. [...]
-
[...] Partiendo de un esquema clásico de la ciencia ficción espacial que no oculta guiños a grandes títulos de Phillip K Dick o Heinlein, Lukyanenko utiliza como excusa tecnológica un modelo de inmortalidad del que cinco años más tarde se apropiaría Cory Doctorow (el toronteño aquí no podrá decir su famoso I feel unsupported como cuando abandonó Ubuntu). Sin embargo el autor kazajo lo utiliza con un simbolismo muchísimo más potente e inquietante: si en el Imperio Humano se proyecta la nueva Rusia imperial, en los avatares resucitados una y otra vez de sus personajes trasluce la verdadera inmortalidad de los tipos humanos que ejercen el poder en un mundo en descomposición permanente. Lukyanenko se permite incluso la burla directa y concisa del nacionalismo ruso y referencias irónicas -peligrosas hoy, no hablemos en 1998- a los conflictos étnicos del Caúcaso… [...]
-
[...] Todo esto tiene mucho que ver con la dinámica competitiva de YouTube. Una lógica en la que el frikismo es la única forma de rivalizar en atención con las capturas de televisión y los contenidos audiovisuales de verdad. De fondo, la terrorífica lógica adolescente y anglosajona de la popularidad, una enfermedad que ya atacó la blogsfera y que está bajo las estrellas de Youtube. [...]
-
[...] Pero si lo pensamos, pocos son los mumis globales y casi siempre ligados únicamente a herramientas de software (Google, Ubuntu, etc.). Aunque estás, cómo en el caso de Technorati, vayan ligadas a una concepción ideológica muy determinada de la red, pocos son los aspirantes a mumis que ofrecen global y explícitamente miradas e interpretaciones de la propia red. [...]
-
[...] artículo de Mariano Madrigal hoy sobre/contra el rankismo. Mucha caña a Technorati y al guaysismo interesado de unas sobrevaloradas y autistas blogstars. Guardado por David de Ugarte en miniposts a [...]
-
[...] Elecciones USA y voto Internet, columna en Libertad Digital. Cory Doctorow: el futuro imaginado desde la blogsfera de los guays. [...]







Creandote un usuario en un
Puedes ver los 23 posts más actualizados de mi
Puedes ver las estadísticas de este blog -entre otros- en el 
mira como viste…