Aprovechando la próxima incorporación al catálogo de la Biblioteca de las Indias de las obras del teórico chileno Fernando Flores, proseguimos con la introducción a sus aportaciones que iniciamos en un reciente post.
Siguiendo con la presentación de las aportaciones del maestro Fernando Flores a la concepción del blogging, quiero invitaros a leer este paper suyo.
El texto parte de que
No podemos evitar las promesas, son la base sobre la cual construimos y tejemos en conversaciones nuestras vidas.
Porque las promesas y las ofertas son los modos en que coordinamos e impulsamos acciones con otros. Son la base de nuestra vida social porque son la respuesta natural a las peticiones y expectativas de los otros. Por eso, en las redes sociales el verdadero capital no es la aprobación, la “popularidad”, sino la confianza, que está directamente relacionada con la evaluación que los demás hacen de nuestros compromisos.
Construir red en torno a un blog, no es sólo proyectar un deber ser a base de juicios sobre las cosas- es sobre todo ofrecer a los demás y responder a sus peticiones, es decir, comprometernos. Predicar sí, pero dando trigo. El juicio que los otros hagan de cómo hemos satisfecho ese compromiso es nuestro verdadero Page Rank vital en la red.
¿Cómo construyen los demás ese juicio sobre nosotros? A tres niveles: competencia, sinceridad y responsabilidad. Es decir, los demás nos van otorgando puntos de confianza en la medida en que ven que somos capaces, tenemos medios de cumplir nuestros compromisos, que los adquirimos con voluntad real y sincera de llevarlos a cabo y que no vamos a hacerlos bailar en función de cosas que nos pasen en el camino.
La lógica de la confianza en la red es una lógica evaluación de cumplimientos. Lo cual por cierto, permite un apunte interesante: cuando seais criticados por vuestra actividad en la red no por el grado en el que hayáis cumplido lo ofrecido o prometido, sino por el proceso por el que habéis llegado a hacerlo -el grado de esfuerzo, el sistema de organización…- no toméis esa conversación. Si la promesa o la oferta están satisfechas, no hay razón para poner en duda la competencia. La discusión sería símplemente un juego trampa. Un viejo truco de trolls de usenet y foros.
Por cierto que apunta Flores algo más sumamente interesante sobre las ofertas: por definición, a diferencia de las promesas, no parten de peticiones expresas. Muchas veces ni siquiera de necesidades reconocidas. Precisamente por éso, deben partir de la explicación y constatación de un interés colectivo real. Da de hecho el ejemplo del Walkman: nadie lo había pedido, pero fue un éxito porque respondió de manera instantánea a una apetencia generalizada, la independencia y autonomía personal total en el consumo de música.
En este marco, saber escuchar, anticipar a nuestra propia red social y poder por tanto hacer ofertas que sean aceptadas y satisfechas satisfactoriamente será la base de nuestro posicionamiento como bloggers:
La capacidad de escuchar los intereses de otras personas, de participar en narrativas amplias acerca de la economía y del mundo y de hacer juicios fundamentados, son esenciales para aumentar nuestras oportunidades en la vida y desarrollar acciones efectivas cuando hacemos ofertas.
El valor de nuestras promesas y ofrecimientos será una de las medidas de nuestra fortaleza en el mercado. De acuerdo con las promesas y ofrecimientos que podemos proveer, podemos asegurar las promesas y ofrecimientos para nosotros mismos. Si nuestras promesas y ofrecimientos pueden proveer condiciones de satisfacción que se hacen cargo de los intereses de otras personas y que muy pocos o nadie puede proveer, y si somos evaluados en forma positiva en nuestra sinceridad, competencia y confiabilidad, la gente estará dispuesta a dar parte de lo que tiene a cambio de lo que ofrecemos.
Una aportación a partir de la experiencia del blog como forma de organización política
Si cada blog es en éste marco, una herramienta de proyección y posicionamiento, el medio, la blogsfera en su conjunto, en su calidad de medio de comunicación distribuido, permite que la interacción haga emerger consensos sociales entre las redes que cambien la identidad colectiva.
Cuando hacíamos balance del papel de las bitácoras en la experiencia de las Revoluciones de Colores remarcábamos que una de las claves de su papel en el proceso había sido que representaban
vidas no separadas, vidas donde lo político, lo laboral, lo personal no está categorizado y contingentado. Vidas en pack.
Por eso, a través de las bitácoras, el cambio emergente
se vive en primera persona como algo gozoso, creativo, divertido y pleno, prefigurando el modo de vida por el que se lucha y la libertad que se anhela en el estilo de vida que se describe. La gente adhiere a una manera de vivir, a una apuesta por la vida
Algo perfectamente generalizable a campos tan aparentemente lejanos como el del blogging empresarial:
Un blog es un proyecto vital que gana nuestra confianza no sólo por lo que dice, sino porque nos relata también el contexto de quién lo dice, dándole humanidad y lógica a una evolución en la que la confianza se pone por ambas partes: lectores y bloggers. Por eso lo biográfico es un componente esencial de los blogs.
Transparencia y compromiso
Ahora unamos lo aprendido sobre el blog como representación nodal de un estilo de vida en las Revoluciones de Colores, con el análisis de Fernando Flores.
Si escribimos desde la consciencia y la voluntad de estar proyectando una identidad, no de forma grave, pretenciosa, sino vital y completa, si en vez de en el predicar, ponemos el acento en el propiciar, en coordinar, en desatar la intencionalidad de los otros, permitiendo el escrutinio y la crítica de los demás, pidiendo su ayuda para construir: las oportunidades para la generación de confianza se multiplican.
En la Biblioteca de las Indias, podemos por ejemplo, prometer unos cursos de teleformación cuya matrícula se abra en enero, trabajar como locos y finalmente cumplir con nuestros compromisos habiendo aportado un elemento más a nuestra confiabilidad.
Pero podemos utilizar nuestros blogs para narrar todo el proceso, solicitando a los demás consejo cuando tropecemos con dudas. Es decir, podemos incluir a los demás o mantenerlos al margen. Consideraros grada o consideraros banquillo. Y la diferencia no es inocente, implica grados bien diferentes de compromiso.
Contar con nuestro entorno, aumentar la transparencia significa ofrecer desde un compromiso público mayor, aunque también, con casi total seguridad, encontrar una respuesta igualmente más comprometida. Significa estar más “al descubierto”, dejar al entorno más elementos de juicio, también sobre nuestros errores y sobre nuestras dudas.
Pero por contra y por lo mismo, probablemente uno será juzgado de otro modo. Por ejemplo, el juicio que precede a la decisión de hacer o no una matrícula en el telecampus del primer semestre de 2006, no puede ser igual ni estar igual de fundamentado cuando se ha podido observar y compartir el proceso mediante el cual hemos elegido funcionalidades y plataformas, que cuando la oferta aparece ex-nihilo, acompañada del inevitable argumentario posterior.
Conclusiones
Con estos últimos epígrafes y el ejemplo en carne propia espero haber mostrado de qué manera, textos como el que os enlazaba hoy del maestro Flores, de interés en apariencia exclusívamente teórico, pueden tener una traducción en la cotidianidad de nuestra proyección en la red. Como pueden llevarnos a modificar nuestra relación con el entorno y experimentar líneas de mayor compromiso con la comunidad.
Cada vez que llega un nuevo libro a la Biblioteca, un nuevo mundo empieza a desplegarse.
Nota. El cartel que ilustra este post pega más de lo que parece. Es además el de una de mis películas favoritas de aquella década. Y no, el DVD no está en la biblioteca.
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[...] Compromisos, confianza y posicionamiento blogger [...]






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