Impresiones de una decepción…
Los encuentros y congresos internacionales tienen, cuando uno es el único invitado español, una trampa de marketing similar a algunos masters: si dices que es bueno te engorda curriculum, si dices que no valió nada pierdes la oportunidad de engordar tu propio posicionamiento como experto.
No caeré en ella.
Venía a Barcelona muy ilusionado a la reunión fundacional del CAT -Ciudadanos contra el Terror. La idea materializaba ahora las conclusiones de la cumbre de Madrid convocada por los ex-presidentes de todas las democracias del mundo en el aniversario del 11M.
Ya en la fase preparatoria había tenido diferencias con la organización. Básicamente sobre la amplitud y el mapa de participantes. No me parecía de recibo que en una red global de ciudadanos contra el terror, prácticamente todos los participantes fueran británicos o de ex-colonias británicas. Como ironizaba con los organizadores el resultado de la lista preliminar se parecía terriblemente a aquellos mapas satíricos de los ochenta titulados “El mundo según Ronald Reagan“.
Luego descubriría que el CIDOB, que generosamente aportaba infraestructura cobertura mediática, intentó convencer a Mary Kaldor de incluir ponentes españoles, asociaciones de víctimas del terrorismo, etc… Por lo que se ve Mary Kaldor no se conmovió y para mi sorpresa a la llegada me encuentro con que soy el único participante español. Para rematar ni siquiera se hizo una declaración sobre el fin de ETA. No interesaba -allí la mayoría seguía considerando ETA como una organización política y los expertos en terrorismo etarra ni siquiera habían sido invitados.
La inevitable y para mi frustrante sensación fue de imperialismo cultural: Barcelona y España se usaban como mero paisaje. Por no haber no había ni siquiera traductores de español. Todo tenía que hacerse en inglés. El participante ruso me comentó luego que a las víctimas rusas del terrorismo se les había negado la participación por no hablar inglés. En el mapa del mundo resultante Sierra Leona tenía tanto peso como toda America Latina, que venía representada por Miguel y Rosiska Darcy, que, por cierto, también estaba completamente anonadada. No era para menos, de más de uno de nuestros compañeros anglosajones tuvimos que oir verdaderas barbaridades, incluso cosas que aquí serían denunciables como apología del terrorismo y argumentacioens fuera de contexto de cosas como la dispersión de etarras -que por cierto fue la única referencia a España- presentadas como parte de una política sistemática de violación de los derechos humanos por parte de nuestro país.
En fin, una barbaridad tras otra. Por cierto, fascinante Mary Kaldor: no sólo te descalificaba a la mínima que te salieras del guión -de cuando en cuando lo hacía alguno de los escasos participantes que no éramos alumnos o becarios suyos en la LSE- sino que tranquíla y abiertamente se ponía a dormir en mitad de las presentaciones de los aliens.
Lo único que mereció su interés fue su último ahijado, presentado como el culmen del activismo: Alfie. El discurso: que hay que decir claro que no tememos al terrorismo. Según CAT, lo que hacen las tropas norteamericanas en Iraq es el único terrorismo del que debemos preocuparnos. NY 11S, Madrid 11M o Londres 7J, no.
Y que quieren que les diga, claro que me preocupa Iraq, pero no por ello puedo dejar de olvidar el 11M y aún menos hacerme preguntas sobre los procesos que, aquí, le dieron lugar. Plantearlo como alternativa, venir a decirnos que por pretender hablar del terrorismo que nos amenaza y al que debemos de temer en casa somos poco menos que heraldos militaristas y neocons, me parece una inmoralidad.
Y aunque el ambiente general era pues un horror, es verdad que también había gente muy interesante. Mary y yo comimos con Jack Duvall, el autor de A force more powerful, que nos dedicó su libro para la Biblioteca de las Indias. Imán y Moeh con unos iraquíes que, estos sí, no se cortaron a la hora de imponer el árabe como lengua de participación ya que la organización si les había puesto traductores. Pudimos conocer a Paco, el autor de Cosas de la Diplomacia, que vive en Barcelona y reencontrarnos con Paul y Bill, nuestros amigos de Open Democracy.
Pero eso no cambia mi valoración global: A la hora de la verdad, CAT es fundamentalmente la red personal de discípulos académicos de Mary Kaldor, inoperativa como núcleo activista, absolutamente anglocéntrica y situada políticamente en este pretendido limbo moral de la equidistancia y la banalización del terrorismo que tan bien conocimos por estos lares.
Como analista de redes, salgo convencido de que las que sigo cada día, desde la red hispanoamericana de emprendedores a las Ideas, pasando por Ciberpunk o Formigues, tienen más cosas que decir y muchas más posibilidades y capacidad para empoderar a las personas reales. Fuera del mundo imaginario de los congresos paraacadémicos, las presuntas alternativas que nos presenta Kaldor, son sólo humo mediático. Buena imagen de hasta que punto está perdida y sectarizada la izquierda académica británica. CAT RIP.
En otros blogs este post recibió las siguientes referencias (URI de Trackback)
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[...] Este era mi post, muy crítico. Y estos los de Paco y Moeh, que no lo son menos. [...]
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[...] La reciente -mala- experiencia del CAT, compartida con otros amigos bloggers, reabrió rápidamente el debate. Porque se tornaba evidente que el uso del inglés como lengüa franca no era parte de la solución sino el nudo del problema. [...]
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[...] Seguramente no fuera ese el camino en el que pensaba Juan. Y seguramente tampoco sea muy viable. A fin de cuentas, Soros está rodeado de educadísimos e insoportables scholars británicos con tanta vocación filantrópica como desprecio por los non-native-English-speakers. [...]
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[...] Ahora que somos más que nunca, que cierto temblor vuelve a surgir en esa parte del pecho donde se aloja la glándula guerrillera y tras alguna que otra mala experiencia nos vemos empujados a renovar fuerzas y energía en esta lucha, por lo que el proyecto personal de avanzar en esta lengua vuelve a ocupar mi cabeza dando codazos a los compañeros de página en la agenda mental. [...]
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[...] en contra del terror, pero luego derivo en lo que derivo. David (el tÃtulo lo dice todo: CAT:cómo hacer mal una gran idea)y Paco lo resumen de manera genial. Entenderéis el puzle leyéndolos a ellos. Salvo David y Narcis [...]
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[...] cierto que se trata de algo muy parecido una figura muy típica en la Universidad británica y en los congresos organizados desde la London School of Economics: el académico exótico… que en realidad apenas [...]






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Gracias, muchas gracias por la información que nos ofreces. Tu labor es impagable para todos aquellos que queremos saber mas allá de la información oficial. Me parece que CAT, por lo que tu dices, se encuentra esclerotizado o a punto de un aneurisma mortal.
Gracias a ti. Creo que el problema general deriva del papel de los idiomas en la comunicación global.
Nosotros usamos el inglés y la info en inglés para conocer y comunicar al resto del mundo. Así que los anglófonos no leen ni siguen nada de fuera de su esfera lingüística. El resultado es que el conector no conecta, sólo emite. El imperialismo cultural anglosajón es eso:un autismo selectivo que nosotros mismos incentivamos cuando usamos el inglés para comunicarnos con otros mundos.
Luego cuando los debates internacionales se dan en inglés -que tienen unas estructuras diferentes- los miembros de otras comunidades linguisticas parecemos irremediablemente disminuidos. Luchamos con palabras sobre un terreno hostil y agotador. Nuestra vivencia y nuestro pensamiento irremediablemente se representan como algo de segunda fila.
Algo similar a lo que en economía pasa con el papel internacional del dolar
Así que o hacemos un “euro lingüístico” que sea alternativa al inglés y en el que nadie juegue con ventaja de partida o apostamos por el multilinguismo generalizado
Bueno, lo has insinuado pero tú mismo sabes que ese “euro lingüistico” ya existe: el Esperanto.
El otro día comentamos el Esperanto debería convertirse en una lengua de trabajo común en la Unión Europea. Me empezaste a explicar algo de una base de datos o programa de traducción pero no acabé de entenderlo bien.
Creo que este tema es bastante importante, especialmente de cara al futuro de la Unión. No solo se necesita una lengua para poder trabajar los 25 o más países que van a integrar el gigante europeo sino que es necesaria esa lengua NEUTRAL para poder proteger a las lenguas minoritarias.
Si no se consigue una lengua neutral solamente habrá unas cuantas lenguas oficiales en la UE (traducir a todas los idiomas es económicamente insoportable además de ineficiente) o bien acabará dominando una sola lengua que ya sabemos todos cual es (recordemos que hace tan solo unas semanas se quería eliminar el castellano de la lista de lenguas oficiales). Si no se establece esa lengua neutral, no materna, quienes tengan el inglés como lengua propia dominarán siempre y el resto, como dices, estaremos siempre disminuidos en toda negociación.
Vaya, David, y pensar que fué por esto por lo que no pudimos comer juntos el otro día en Madrid. Ándelé.