El lanzamiento de Bottup nos sirve para dibujar una trayectoria de las tendencias y modelos de periodismo ciudadano en la red
Mi amigo Daniel presentaba ayer en su blog un nuevo proyecto: Bottup.
Bottup es lo que ves a primera vista: un medio de comunicación online. Y lo que puedes ver por detrás si quieres acompañarnos: una red social. En Bottup el visitante tiene la opción de convertirse en usuario, la opción de activarse y después, de interactuar con el resto. En Bottup no sólo puedes estar informado de los temas que realmente preocupan al ciudadano, sino que puedes ser tú mismo quien dé a conocerlos. Y no sólo eso. Los usuarios de Bottup obtienen al registrarse su propio ‘Carnet de prensa’, desde el cual pueden gestionar toda su actividad: participar en los foros de editores, añadir su descripción personal, establecer sus temas a tratar favoritos y lo que es más importante: establecer contacto directo con otros usuarios conectando sus perfiles, siendo capaz de crear su propia red de colaboradores periodísticos.
Sorprendentemente Bottup no ha generado el ruido mediático asociado cada vez más a lo cool 2.0. Sin embargo, el nuevo sitio incorpora elementos y lecciones de los distintos modelos hasta ahora existentes que merecen sin duda más atención que la que en principio está recibiendo.
Pero para entender la novedad y las perspectivas que abre, debemos hacer una trayectoria de los modelos y productos de periodismo ciudadano que se han experimentado hasta ahora…
En el principio fue Corea
La gran referencia mundial del periodismo ciudadano es, sin duda, el diario coreano OhmyNews. La primera persona que me habló de este increible experimento fue David Rojo allá por 2003.
Estaba fascinado por como funcionaba un periódico escrito por más de 10.000 ciudadanos (hoy son casi 50.000) que enviaban sus noticias a la redacción tras cubrir hasta el más mínimo rincón del país. Cuando todo el mundo tiene acceso a Internet, “todos los ciudadanos son reporteros“, como dice su director Oh Yeon Ho. OhmyNews tenía entonces más de un millón de IPs diarias y aproximadamente 12 millones de lectores regulares que habían convertido el periódico en la palanca de la profundización democrática del país.
El modelo coreano se caracteriza por dos elementos: la edición profesionalizada y el ámbito nacional de su enfoque. Pero, fuera de Corea no fue un modelo de éxito. Los primeros intentos de internacionalización fracasaron estrepitosamente y el modelo mutó.
En EEUU hacia periodicos participativos locales pilotados por un editor profesional y un comercial asociado. Precisamente el modelo que en España replicaría David Rojo para su Ciudadano Digital, el primer diario ciudadano español.
Y aún antes que Rojo, con una perspectiva menos comercial y más social, en noviembre de 2005 arrancaba la experiencia chilena con el lanzamiento de El Morrocotudo en Arica, el primer diario ciudadano en nuestro idioma.
Su modelo por un lado era local (como en la experiencia estadounidense) pero por otro suavizaba la profesionalización de los editores, teniendo una suerte de edición colectiva por parte del grupo de activistas que mantenía el diario. A lo largo del siguiente año surgirían nuevos periodicos locales participativos animados también desde Atina que espontáneamente comenzarían a compartir contenidos entre si. La adaptación del modelo coreano suavizaba sus premisas.
De la edición profesional a la comunitaria
Sin embargo, mientras tanto, en Europa aparecían elementos de un nuevo modelo.
Por un lado herramientas comunitarias de edición y selección de contenidos. Porque eso es lo que son Meneame, el Reddit original o Digg, aunque se presentaran como herramientas universales, son en realidad herramientas de un grupo, de una identidad. Algo que Reddit Friends o Social Rojo reconocerían en la práctica al evolucionar hacia un sistema distribuido y personalizado con tantos outputs como usuarios (y no sólo con uno como el modelo inicial, de única portada).
Y precisamente por esas fechas en Francia aparecía Agoravox, el primer diario participativo europeo… basado en formas de edición colectiva más precarias, más cercanas a un foro… pero significativas de que el modelo coreano de edición profesional estricta estaba llegando a su fin. Los intentos del grupo inversor coreano por tener un diario ciudadano en español (OhMisNoticias) y portugués, a pesar de publicitarse, no llegarían a cuajar. Y más allá de las vicisitudes comerciales podía entreverse una crisis del modelo, como comentábamos hace año y medio:
La experiencia nos dice que los agregadores -sean del tipo que sean (…) tienen menos lectores que la suma de sus contribuyentes principales. Vamos que puestos a agregar, ni hay filtro externo ni la gente quiere tenerlos. Los agregadores de cualquier tipo sirven, sobre todo, para conocer a nuevos autores en un determinado círculo, pero en cuanto los lectores los descubren, optan por por seleccionar ellos mismos lo que quieren leer cada día.
¿Será el modelo del futuro el periodismo participativo sin edición participativa? Todo lo contrario, vamos hacia el periodismo ciudadano, individualizado en el lado de la oferta. Y en el de la demanda, en el de la agregación, hacia la edición “identitaria” colectiva, autoorganizada por pequeños grupos de similares inquietudes
Y ese es el modelo por el que parece optar Bottup. Una razón más que sobrada para seguir la experiencia con interés y desear a sus impulsores la mejor suerte del mundo.






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David: no lo sè. puede ser, sin embrago lo que yo he visto es que si no tienes un minimo de ediciòn o de “moderaciòn de esta plaza pùblica virtual” simplemente aparecen personajes a “ensuciar” las conversaciones . Yo creo que en un “vecindario” deben haber minimas normas de ètica.
Gracias David por una reflexión tan esperanzadora. Precisamente es ese el espíritu que nos acompaña en esta aventura que, por cierto, dura ya más de un año. En cuanto a la repercusión, no es lo que más nos preocupa ahora. No hemos hecho ni campaña ni nada parecido. Lo decimos en el editorial: empezamos desde abajo, preferimos crecer poco a poco, humildemente, asegurando los contenidos y la red social. No podríamos tampoco hacerlo de otra manera pues por ahora no contamos con ningún recurso técnico ni económico y aunque somos tres, sólo dos nos podemos dedicar full time (es lo que tiene el paro;). Todo llegará, y agusto lo trabajaremos con la ilusión que nos da leer posts como éste.
Beatriz: claro que no me parece mal la moderación y la edición, la cuestión es a que criterios y sujetos atiende. Donde veo la tendencia es a que sea asumida colectivamente por los partícipes de los proyectos y no por una élite profesional de periodistas (que es el modelo coreano)
Pau: Ojalá que crezcáis, a mi vuestro enfoque y proyecto me encantan, contad conmigo para lo que queráis.
David, soy lector de todos los diarios ciudadanos de Atina, no muy frecuente, pero les echo una ojeada de vez en cuando, pero siento que siempre caen en una injusticia y desacierto al dejar al morrocotudo como el periódico ciudadano más antiguo de Chile (y por lo que tu dices, de habla hispana), ya que granvalparaiso.cl tiene un antigüedad aún mayor y de varios años, ya que según cuenta en su acta de inscripción en la gobernación de Valparaíso da fecha 18 de agosto de 2004 (http://www.granvalparaiso.cl/publicidad/corporativo/inscripcion.htm).
Y es más, según lo que dicen, su fase beta o experimental es del año 2000. Por último te dejo un vínculo de otro periódico ciudadano, se llama cadaminuto.com y es en base a los feeds de distintos blogs.
Pues es muy posible que te acabemos pidiendo algo, porque estamos muy pedigüeños (no nos queda otra). Has visto la sección La Escuela? Estmos buscando maneras de generar módulos formativos en periodismo ciudadano. hemos puesto una mini guía básica y unos cuantos enlaces, pero nuestra idea es hacer esos módulos, que sería temáticos (vídeo, foto, fuentes, entrevista, adaptación del trabajo en red para el periodismo ciudadano, etc.) Aceptamos sugerencias, las tuyas serían muy valiosas en este ámbito (hala, por hablar, ya te hemos pedido algo