Domingo, 5 de Julio de 2009
Esta semana que se cierra tuvimos oportunidad de charlar largo con Juan Insúa (CCCB). Nos comentaba como una de las búsquedas más trabajosas en el i+c+i había consistido en buscar discursos articuladores sobre la sociedad red.
El programa del i+c+i ha traido a las referencias más conocidas en los temas que han sido centrales estos años: la teoría de redes sociales (Albert-László Barabási), los sistemas emergentes (Steven Johnson), la convergencia de los medios de comunicación (Henry Jenkins), la influencia de las redes sociales (Clay Shirky), la negociación entre taxonomías y folkosonomias (Thomas Vanderwal), el debate sobre los derechos de autor y el dominio publico (Lawrence Lessig / Richard Stallman), la cultura y economía del P2P (Michel Bauwens)…
Y sin embargo, salvo lo que se entrevé en los textos de Bernard Stiegler y en algunas intuiciones de Bauwens, en el relato del nuevo mundo que se discute en otras esferas lingüísticas no existen apenas ni mitos unificadores ni marcos de conjunto que esbocen el proyecto de una visión sistémica.
El resultado es un debate de sordo y mudo entre una Postodernidad lastrada por la tentación relativista y el vaciamiento del significado y una Modernidad que mantiene el viejo programa ilustrado con la rémora de unas herencias institucionalistas y jerarquizantes que no le permiten más que torcer el gesto ante la superficialidad y la reclusión en la fragmentariedad de esos frívolos bárbaros que copan un debate que sienten ajeno.
Ilustrados de la postmodernidad
La gran excepción es, por supuesto, el trabajo de Juan Urrutia a partir del concepto de lógica de la abundancia y el marco general de las Indias.
Esta neoilustración parte de reconocer y concretar la postmodernidad. Como dijo ya en los ochenta Juan Urrutia, la postmodernidad es Internet. Es decir, lo que llamamos postmodernidad no sería sino un estallido en la representación social de la diversidad fruto del paso a una sociedad de las redes distribuidas y su consecuencia inmediata: la experimentación social y masiva, gracias a Internet, de la lógica de la abundancia.
Los ilustrados de la postmodernidad no requieren argumentar desde el monopolio de la legitimidad de sus relatos. Una práctica que ven como una rémora del mundo centralizado donde la legitimidad nacía de la materialidad de las instituciones y el poder. Pero reconocer la diversidad y la legitimidad del otro, no es igual que negar el conflicto. Por el contrario, lejos de moverse hacia la ambiguedad moral del relativismo de la postmodernidad anglófona, juegan con una lógica comunitaria cuya dinámica de conjunto recuerda a la de las potencias spinozianas.
Frente al fragmentarismo de los discursos dominantes, que acaba mediante el filtro mediático en inevitable superficialidad, la figura central de este programa es la del pluriespecialista. El pruriespecialista participa de una lógica ilustrada, sistémica de generación de significado… y precisamente por eso rechazan también las taxonomías cerradas del saber propias de una estructura social de generación de valor y sentido características de un mundo descentralizado.
Para ellos, para nosotros, como comentábamos el otro día
es cuestión de supervivencia rechazar la banalidad de su reinterpretación mediática y la recentralización de sus formas de socialización.
Porque al reconocer la postmodernidad sin participar del juego banal del hype empirista de los gurús y el discurso anglófono, el nuestro es
Un mundo, es verdad, de discursos transversales. Pero no superficiales. Un mundo de pluriespecialistas, que rechaza la academia y adora la profundidad. Profundidad que no asume como un sacrificio ritual al aburrimiento ni como el plumaje de una erudición coqueta, sino como herramienta para poder crear sus propios mundos y vivirlos, no como espectáculo, como una vida prestada, como una adhesión, sino como una construcción propia.
Viernes, 3 de Julio de 2009
Google empieza a cruzar datos: desde tu pasado como usuario de tarjetas de crédito a tu comportamiento en la red. Resultado: es capaz de predecir si vas a dejar tu trabajo y aproximar mucho mejor qué podrías querer comprar a sus anuncianes. Es el resultado del análisis de redes sociales con bases de datos y registros mastodónticos. Pero también el fin de la privacidad. Sigue leyendo Google ya está en la otra orilla del Rubicón, en la Bitácora de las Indias.
Martes, 30 de Junio de 2009
Facebook presenta su plan para dominar Internet. El mismo planteamiento actualiza los viejos errores de las puntocom y condena a la empresa a una batalla perdida de antemano. Facebook, espiral en caída, en la Bitácora de las Indias.
Lunes, 29 de Junio de 2009
No lo habían hecho ni tras la compra de un 20% de tuenti. Y es cierto que se les veía con ganas. Pero el que desde ayer El país regale un 30% de su portada a twitter sinceramente no tiene explicación. Ni por la importancia real de twitter ni por la relevancia del tema: de hecho, practicamente todos los twits que aparecían en el momento de la captura no eran de usuarios de twitter desde Honduras, sino brasileños.
Domingo, 28 de Junio de 2009
Experimentar el itinerario ha cambiando las Indias más que ninguna otra cosa desde Nat se convirtió en nuestra primera gobernadora electa. La experiencia es tan positiva que creo merece la pena compartirla.
Se trata de una herramienta muy sencilla en realidad, un itinerario no es más que una serie cronológica de textos, vídeos y artículos. Y nosotros creamos uno para que la gente que se nos acercaba conociera no sólo lo que pensábamos sobre la red (que para eso tenemos la bitácora) o cómo nos organizamos (que para eso tenemos la e4pedia), sino de qué debates venimos, qué aportamos y cómo evolucionamos a partir de ellos.
El itinerario es en realidad un contexto histórico y literario en el que el que se aproxima a nuestra manera de hacer y pensar es invitado a hacer un balance crítico de aquella parte de la conversación social de las últimas décadas en la que nos inscribimos. Aparecen desde películas independientes a documentales, pasando por novelas pulp, libros de economía y ensayos sobre la Historia del comercio medieval.
Pronto vimos que podía ser muy potente. Tanto como para justificar el que se creara una nueva figura: el aprendiz. Alguien que es becado durante un tiempo máximo de seis meses no para trabajar o hacer labores de asistente, sino para leer y criticar. El aprendizaje es el paso previo a colaborar profesionalmente en proyectos. Tras un periodo de nueve a doce meses de colaboración, el antiguo aprendiz podrá convertirse en socio igualitario de nuestras empresas.
Pero nos quedábamos cortos. El itinerario no es una formación académica. No tiene exámenes, notas ni nada por el estilo. El aprendiz no es un alumno, es un explorador.
Cuando se habla de democracia económica y de redes con la soltura y trayectoria nuestra es muy fácil que mucha gente simpatice sin profundizar demasiado. Pero eso no quiere decir que su sitio futuro, por cercano que sea este futuro, esté como socio de este proyecto.
Ser pluriespecialista suena muy bien pero a la hora de la verdad mucha gente siente vértigo de alejarse de lo que considera su expertise y pornerse a aprender algo completamente nuevo simplemente para descubrir si hay una oportunidad de negocio, disfrutar de aprender algo nuevo u ofrecer una consultoría. El discurso de las redes distribuidas es muy empoderante pero dejar de ser la estrella local de twitter o de seguir el cotilleo de los amigos en facebook supone un cierto sacrificio para algunos. Defender el software libre es una cosa y renunciar a la Mac por convicción propia otra muy diferente. Compartir el conocimiento que se genera en un proyecto o en algo tan tonto como probar un nuevo programa, en la práctica significa unas cuantas horas documentando para los demás…
El itinerario descubre que todas estas cosas no son unas ideas entre otras. Que no son mero discurso al que en algún momento nos adherimos. Precisamente porque relata el contexto en el que surgieron, deja claro al que se acerca que todas esas cosas son generadoras de significado para nosotros. En eso reside nuestra identidad como comunidad y de ahí brota la pasión con la que trabajamos. Nos creemos el trabajo porque nos permite hacer ciertos gestos y compartirlos con otros a los que por ello y por profundizar en esos significados, consideramos nuestros iguales.
Y es eso precisamente lo que hace que el itinerario impida la simple adhesión que mucha gente nos pide. La cultura de la adhesión, en las antípodas de nuestra mirada del mundo, se nos intentaba por la puerta principal porque gracias a los facebooks del mundo, simpatizar con algo se convierte cada vez más en un gesto banal, un acto estético superficial, que ni siquiera exige conocer o dotar de contexto a aquello con lo que se simpatiza o a lo que uno pretende unirse.
El itinerario no está para convencer o transformar a nadie. Está para alimentar a quién ya participa de los valores que nos fundamentan y para que quién no lo haga, no se lo haya planteado o simplemente no comparta la pasión por esos temas con nosotros, descubra por si mismo -y nos muestre a los demás- que no tiene sentido que se piense como socio de nuestra pequeña filé.
Por cierto que tampoco es un todo o nada. Hay muchos otros espacios para trabajar, discutir y disfrutar de ese gusto por estar juntos en una identidad amplia que llamamos fraternidad, con muchísimas personas.
¿Es un modelo útil para otras comunidades? Sinceramente, creo que si. Creo que no hay peor forma de unirse a un proyecto que acompañarlo de un a pesar de. Hablemos de un grupo scout, una campaña, la relación con un cliente o la incorporación a una empresa, el sacrificio es la peor puerta de entrada posible, sobre todo cuando implica acomodar valores o hábitos sin convicción previa.
Puede que el itinerario lleve a un aprendiz a plantearse cambiar de sistema operativo o abandonar su cuenta de twitter o facebook. Pero no es su objetivo. El objetivo es que tenga claro que no tiene sentido seguir si no lo hace atendiendo a una convicción personal y a un deseo real de construir en el que lo privativo y lo centralizador simplemente no caben.
Y evidentemente, esos son nuestros valores, otras organizaciones, comunidades o empresas tienen los suyos. ¿No sería positivo declararlos y contextualizarlos para que cuando alguien quiere unirse haga algo más que adherirse? A fin de cuentas sólo así, resulta viable crear conocimiento.
Viernes, 26 de Junio de 2009
¿Twitter amenaza la era del blog? Las cifras dicen lo contrario.
En general los medios son capaces de hacer tremendas filigranas antes de dar un enlace externo, mucho menos en portada. Hasta el discurso navideño del Rey es copiado en los servidores locales para no dar enlace a la página de la Zarzuela.
Pero fíjense hoy. Tras el bluff de intentar hacernos creer que Twitter era el articulador de las movilizaciones en Irán (olvidándose de las evidencias más comprometedoras e interesantes), hoy nos encontramos con un enlace directo y en portada a twitter.
El tema: la crisis hondureña
El último enlace es un enlace directo a Twitter, en concreto a la página de titulares del Diario la Prensa. Y obsérvese que no se produce a la portada del Diario la Prensa, ni a ninguna de sus noticias concretas ni a los análisis y opiniones que publica el periódico (que además está especialmente abierto a los lectores).
No, se enlaza a la página que el periódico tiene en twitter y que es seguida por la friolera de 612 followers (más o menos como un pequeño blog personal poco o nada conocido).
Otro caso, aún más sangrante: el artista chino Ai Wei Wei, publica en su twitter (menos de 1000 seguidores) un mensaje que dice:
Pare cualquier actividad online, como trabajar, leer, chatear, jugar en Red, escribir mails o entradas en blog. No expliquen su comportamiento
Consecuencia y titular: Los internautas chinos irán a la huelga para protestar contra la censura. Es dudoso que alguien pueda movilizar masas en una Internet como la china con 72.820.000 blogs, con tan sólo un millar de seguidores en twitter (que han subido ya gracias a Reuters, que transmitió el cable, a unos modestísimos 3600).
Además resulta que si según la propia empresa China es casi inexistente en Twitter, Twitter lo es más aún en China, donde el espacio -por lo demás pequeño- que ocupa el servicio norteamericano, está copado ya por una pléyade de empresas chinas con muchísimo más éxito en el mercado local, como fanfou o komoo.
Puede que el impactante titular difundido por Reuters y copiado tal cual por El País y otros medios acabe rebotando y volviendo a China y poniendo en marcha en aquel país un movimiento real. No lo sé. Pero también tengo claro que si toda la convocatoria es la que especificaba el artículo, no había base sensata para un titular así.
¿Qué está pasando? ¿Por qué tanto interés en vendernos twitter y su pretendida influencia a pesar de todas las evidencias? ¿Qué hace capaces a medios como el País del “sacrificio” de dar enlaces en su portada que no dan normalmente así se hunda el mundo?
Jueves, 25 de Junio de 2009
La página de las Indias se remoza y moderniza. Aún está en obras, pero ya se perciben los cambios. La que fuera la primera bitácora corporativa en el mundo y la información sobre la empresa vuelven a unirse tras años de separación. Y sobre todo, vuelven los posts provocadores con esa mirada tan indiana sobre la sociedad red. Actualizad feeds, no lo dejéis pasar.
Lunes, 22 de Junio de 2009
Ya está lista y cerrada la versión preliminar de Filés, mi nuevo libro. Queda la corrección de estilo (ya sabéis que los tiempos verbales son azarosos en la primera versión de mis libros)… y el prólogo. Espero poder daros una agradable sorpresa al respecto en estos días.
Primero fue la invención de la Moldavia twitter revolution. La prensa española y en concreto El País, picó. Pero la tesis no soportaba dos rounds y Rosa JC, la periodista (y gran amiga mía), rectificó valiente y sinceramente en su blog.
Pero llega Irán y El País reincide en el ridículo promocional gratuito al margen de todo sentido común:
- Hace muchos años que Irán tiene la blogsfera política más rica, densa y activa del mundo. En 2004, cuando la blogsfera española apenas llega a un millar de blogs en Irán había más de 200.000, de los cuales se actualizaban más de 65.000 cada semana. La blogsfera iraní, que no ha dejado de crecer, contra viento y marea en los últimos 5 años, es seguramente uno de los entornos deliberativos más extensos y políticamente influyentes del mundo
- En todo movimiento político de masas estudiado en estos años el reparto de espacios y tecnologías se da entre un espacio deliberativo que originalmente (desde la caída de Estrada en Filipinas) estaba en los foros y se fue paulatinamente moviendo hacia los blogs, y un espacio de coordinación en la acción en el que los SMS y los móviles son decididamente las estrellas.
- Obviamente twitter, por sus limitaciones (128 caracteres) no vale como espacio deliberativo. En Irán de hecho, el espacio deliberativo sigue siendo la blogsfera y por eso se juzga y persigue a bloggers, no a usuarios clientes de twitter.
- La extensión del uso de twitter, en Irán como en cualquier lado menos EEUU, es realmente ridícula. No sólo hay muchísimos menos usuarios de twitter que blogs, es que los usuarios declarados deben reducirse en en un 70% en la primera semana. Sólo en EEUU, merced al efecto Oprah, han conseguido retener a un 40% de los usuarios activos tras la primera semana. La gente no lee twits y en su inmensa mayoría no aguantan más de una semana escribiéndolos
- Vean los vídeos de las manifestaciones subidos entre otros muchísimos sitios a You Tube. Observen a la gente. Lleva móviles, filma y fotografía. ¿Para subirlo a dónde? Twitter no permite vídeos. Sí, para subirlo a servicios de streaming tipo YouTube y difundirlo y discutirlo en blogs, algunos tremendamente populares que leen decenas de miles de personas.
- Vayamos por la última: los mensajes cortos de Twitter podrían complementar a los SMS como herramienta de coordinación en la acción. ¿O no? Pues no. Para que un servicio web sirva mejor que un SMS tiene que ser barato y accesible. Casi en ningún lado Internet móvil es barato, está extendido o ha prendido. Si usted quisiera enviar rapidamente un mensaje avisando a sus amigos en una manifestacion de que hay disparos qué haría ¿Irse a casa corriendo y poner un twitt o enviar un SMS a toda su lista?
- ¿Y si se desconectan las antenas de microondas de los móviles, como en Moldavia, y no puede coordinarse con SMS? Seguramente, en casa, prefiera usar el blog y poder expresar lo que pasa en más de 128 caracteres. Esto fue lo que pasó en Moldavia, por mucho que ya de paso, después, ponga algún mensajito en facebook invitando a hacer nuevas convocatorias. Y eso como un extra al blog, teniendo claras las evidentes y ponderadas limitaciones frente a blogs y emails de las convocatorias en ese tipo de servicios.
Y la pregunta es: ¿Entonces por qué tanta perra con twitter? Pues porque los periodistas siguen siendo filtro. Otra cosa para la que la respuesta está en las redes distribuidas.
¡Basta ya de hype mediático y promoción ridícula de twitter! El cuento de las “revoluciones twitters” no soportó dos asaltos en Moldavia y no lo soporta en Irán.
Domingo, 21 de Junio de 2009
Las conversaciones de terracitas a la fresca de la noche, esta semana volvieron un día y otro sobre los juegos de rol. Era una pieza apenas nombrada en el itinerario de los aprendices indianos, pero conversando, conversando, fue apareciendo como un referente común en muchos de nosotros.
Creo que fue Sonia la primera en proponer recuperar la tradición. El sábado, tras el vermú nos fuimos a Generación X a ver que novedades había habido en estos, muchos, años.
El resultado fue bastante frustrante: dragoncitos, magos, hechiceros, orcos y bichos cursis de todo tipo campaban a sus anchas. Los viejos juegos con puntillo historicista (como Aquelarre) o gótico (Vampiro, la mascarada) habían desaparecido.
- ¿Y por qué no hacemos un juego inspirado en la literatura neoveneciana, usando ideas de Islas en la red, de La era del diamante, Jennifer Gobierno y otras novelas que nos gustan?
Compramos tres dados de 10 caras. Y hoy acabé el armazón del juego. Tiene todavía mucho trabajo por hacer, pero también se irá haciendo conforme juguemos. A fin de cuentas, está en la red, abierto a quién quiera tomarlo y mejorarlo, empezando por nosotros mismos. La primera ficha de un personaje ya añade por si sola bastante contexto y es más que probable que las próximas añadan aún más.
Por cierto, el juego se llama Mundo filé, disfrútenlo
Viernes, 19 de Junio de 2009
2003: cuando el Washington Post sacó a Extremadura, un domingo y en portada, un escalofrío cruzó el Atlántico: el modesto Linex, una distribución amparada por Hispalinux, la mayor organización civil de apoyo al software libre, desbancaba al monopolio de Redmon de una administración regional española por primera vez. Un ejemplo peligroso….
Empezaba el mes de noviembre. El gran golpe se había hecho público a finales de septiembre: Alemania abandonaba los sistemas propietarios y pasaba al software libre. Alemania necesitaba independizar sus sistemas para poder enfrentarse políticamente a Estados Unidos en su posición sobre Iraq. La cuestión del software empezaba a entenderse de un nuevo modo: como la base de la independencia empresarial, tecnológica e incluso política de los países. Linux empezaba a ser para el futuro e Europa más importante que la Convención de Giscard. “Si los europeos hemos de tener una Constitución se escribirá en código, no en leyes”, clamaban en la época los ciberpunks españoles.
Pero como aseguraba Bruce Sterling en “Future Now”, un libro que aparecía por aquella misma epoca, en la sociedad red el campo natural de batalla política está en las ciudades. Más sensibles a los cambios, más flexibles en sus instituciones, los entornos urbanos son la gran referencia de cualquier aplicación tecnológica. Colocan a los innovadores cerca de los responsables políticos… que sepan escuchar.
En ese marco emerge el primer caso documentado de utilización sistemática de las redes en una campaña política europea. Se preparaban las municipales españolas de 2004. En Zaragoza, el líder de la oposición, el socialista Juan Alberto Belloch, encargó a la Sociedad de las Indias Electrónicas, la primera consultora de análisis de redes de Europa, un mapa de la ciudad secreta, un dibujo de la red social real que buscaba descubrir a los generadores reales, no institucionales, de opinión. Durante varios meses, mapa en mano, llamó a expertos, consultó con técnicos y economistas y empezó a formular sus propios planteamientos. En el mes de enero, después de decenas de informes y reuniones con innovadoers locales de todo signo, parecía haber un diagnóstico claro: sin una apuesta previa y valiente por el software libre nunca desarrollaremos una industria local del I+D, y sin eso las ciudades medias no tendrán otra perspectiva que la subsidiaridad y la dependencia de los grandes centros económicos y tecnológicos internacionales.
Había llegado el momento de pasar a la acción. Belloch y su equipo empiezan a reunirse diariamente con empresarios, linuxeros, grupos de trabajo de la Universidad… Nada de comidas protocolarias. Las reuniones tienen el incesante murmullo de los teclados portátiles tomando notas. A principios de febrero Belloch ha absorvido buena parte de lo que su equipo y la red social zaragozana le cuentan. Tal cual lo convierte en una parte central de su programa y lo lleva al Club Siglo XXI.
El ejemplo cunde: Trinidad Jiménez, candidata socialista estrella en las municipales, va al club siglo XXI con un discurso similar al del aragonés e igual título. El Parlamento de Aragón aprueba por unanimidad a instancias de Izquierda Unida una proposición no de ley en favor del software libre… El movimiento está en marcha y se transmite a otras comunidades y candidatos… incluso al Partido Popular que en Valencia se lanza en las elecciones con una propuesta de implantación generalizada que causa estupor en la Moncloa de Aznar y lleva a intervenir al Ministro Piqué.
En una pantalla plana con el mapa del mundo en un despacho de Redmon, una lucecita roja parpadea sobre España. La lucecita se convierte en un viaje urgente mediado personalmente por Bush. Steve Ballmer, presidente de la compañía tras la retirada de Gates, visitará la siguiente semana España y se reunirá con Aznar. Saben lo que se juegan. No minimizan el daño.
Pero tanto movimiento alerta también a la industria californiana, la misma que apoyará sin fisuras a Obama años más tarde. Wired le da por primera vez su portada electrónica a un político, Belloch. El candidato a alcalde de la quinta ciudad española, que había partido por debajo en las encuestas, se ve de repente convertido en el centro de un debate que supera en mucho a sus contendientes locales. Su campaña, basada por primera vez en un programa confeccionado tras escuchar a decenas de líderes locales descubiertos mediante el análisis de redes, será finalmente un éxito. Belloch dio la vuelta a los sondeos y fue finalmente el único candidato de oposión en ganar una alcaldía de las 10 mayores ciudades españolas en aquella consulta. El primer ensayo de uso de las redes sociales en campaña por un político de un partido mainstream había sido un éxito.
2004, enero. Tras un famoso artículo en Wired, Howard Dean se convierte en la referencia política mundial del mundo de las redes. El resumen de los modos y estrategias de campaña era un auténtico manual de network theory aplicada a la recolección de fondos.
Pero tras las derrotas en Iowa y New Hampshire, Dean destituyó a Joe Trippi, su jefe de campaña y verdadero arquitecto de la estrategia de red. La prensa española de entonces sólo dió la noticia de refilón, explicando que Dean, que según ellos partía de favorito, hacía pagar así a su asesor principal un fracaso que era también un fracaso de Internet.
Sin embargo, esta no era la visión de la prensa norteamericana: Dean no gustaba al aparato demócrata. Ni siquiera gustaba a Clinton que ya apostaba por volver a la Casa Blanca como primer el “primer esposo” de la Historia de América. Nadie esperaba a Dean de ganador en Iowa: el sistema de “caucuses” que rige en ese estado hace muy difícl que venza un candidato no unido al aparato del partido demócrata. Pero los resultados de New Hampshire mostraban más distancia de la esperada… Y Dean claudicó. Rápidamente sustituyó a Trippi por Roy Neel, un tipo del aparato de toda la vida con cuyo nombramiento esperaba apaciguar a los airados barones.
Y el fracaso vino de suyo. El Supermartes supuso el holocausto de Dean. Moraleja: Dean no había conseguido ganarse a los barones que allí como aquí exigen algo más que guiños. Renunció al Valle, a la red y a su magia. Renunció a convertirse en el renovador del discurso y la organización demócrata, el pionero de la democracia del siglo XXI. No se puede invocar a las bases a un proyecto de renovación para luego caer en la ingenua mezquindad de pretender trocar el capital red en reconocimiento de los barones del partido. Los que se acercan de verdad a la red y las nuevas libertades nunca serían “uno de los nuestros” para el stablishment.
2005, tras la muerte a manos de la policía de un joven del arrabal, un entorno deliberativo se crea sobre la marcha, de forma relativamente espontánea a partir de un par de «páginas de homenaje» creadas en un servicio gratuito de blogs ligados a una emisora de música, Skyrock. La deliberación pasa pronto a la acción y emerge la mayor revuelta callejera francesa desde 1968. Su némesis, el entonces ministro del Interior: Sarkozy.
A los pocos días de comenzar las revueltas la policía francesa ya era consciente de que no se enfrentaba a una explosión irracional de los barrios, sino a una forma contemporánea de violencia urbana organizada, la guerrilla en red surgida espontáneamente a partir de la repercusión de las primeras algaradas.
Trece días después, tres bloggers fueron detenidos por su papel en las revueltas francesas. A diferencia de lo que habíamos visto en la Revolución Naranja ucraniana, también pionera en las formas de trabajo y revuelta en red, la fase deliberativa en el caso francés fue sumamente breve y evolucionó hacia la acumulación técnica de conocimientos en formas de guerrilla urbana, superponiéndose a la coordinación y convocatoria realizada sobre todo mediante teléfonos móviles. Durante aquellos días “la noche era de los móviles, el día de los blogs”, siguiendo un modelo que ya había aparecido tanto en Ucrania como en el 13M español
2007, presidenciales francesas. Sarkozy ha aprendido. Quiere ganar la batalla de la red. Un mapa publiado entonces muestra a los más de 80.000 blogs que apoyan al candidato. A la cabeza de ellos el famoso blogger Loïc LeMeur aporta el conocimiento del terreno y el prestigio hacker con el que el candidato quiere resarcirse del susto de 2005.
Pero el sistema político europeo no es como el americano. Las redes no están para recoger fondos, sino para expresar adhesión. No ponen en jaque a los viejos aparatos electorales, que a diferencia de en EEUU no les necesitan para ganar independencia de los grandes contribuyentes, sino que los refuerzan a la manera de una hinchada futbolística. Y la vieja guardia se da cuenta. Tras la campaña se pulsa el botón de apagado.
El día después de las elecciones presidenciales, las gigantescas redes de blogs de ambos candidatos se deshinchan rapidamente. Un sabor agridulce queda incluso entre los seguidores del nuevo presidente. El aparato político sin embargo está encantado. Creen haber encontrado una forma de incluir la red en la campaña que la concibe como el aparato de una provincia periférica más. El coste invisible habrá de pagarse más tarde, cuando al intentar legislar sobre Internet, grandes sectores de la blogsfera no se sientan ya comprometidos con el presidente y se dediquen a erosionar su popularidad.
2008, enero. Volvemos a EEUU. Cada vez quedan menos blogs activos en la campaña de primarias. Salvo el de Edwards pocos han sido verdaderas herramientas de comunicación personal… y desde luego no en el campo demócrata.
Recordemos la desnudez del rey ahora que la obamanía embellece todo: la de primarias fue campaña basada en el prejuicio en la que la red se utilizó fundamentalmente para alimentarlo. Recordemos los excesos de la explotación de la tradición antimormona contra Romney en el campo republicano y el juego sucio contra Obama con el ya famoso affaire Madrasa en el demócrata.
En ese marco fue Edwards, escribiendo personalmente en su blog, argumentando la salida de Iraq quien desde un punto de vista de claridad y transmisión de mensajes hizo la mejor campaña en la red… desde el paradigma bloguero, no desde el de la lógica de la política myspace y facebook. Ser el más claro, el más atrevido y seguramente el más honesto en su relato no basta y seguramente ni ayude en un contexto en el que la comunicación política en red se entiende, desde un malévolo infantilismo, como terreno de video-maledicencia y juego de cromos.
Y es que como decía entonces Antoni Gutiérrez Rubí, las campañas de Obama y Clinton
son el reflejo de nuevas demandas sociales y culturales que, a caballo de lo trivial y superficial, apuntan a un nuevo tipo de político y de política sometidos a una dura y constante rivalidad electoral en todos los escenarios, en todos los medios y ante todos los públicos.
En ese marco, lo realmente novedoso de la campaña en red de Obama fue unir las técnicas de análisis de red social ensayadas en 2003 en España, la creación de una máquina descentralizada de recolección de fondos que había levantado Dean en 2004 y la concepción de hinchada en red de Sarkozy en 2007, con la posibilidad expresiva del servicio que prestan empresas como facebook.
Adhesión y expresión. Esta es son las claves de la comunicación y la política en facebook. La palabra pertenece en ella al líder, que por primera vez se comunica directamente con una masa de adherentes que ya no viven en foros y blogs, sino en pequeñas fichas donde el tamaño mismo de los mensajes difilcilmente puede generar reflexiones alternativas y espacios deliberativos autónomos.
Tras la victoria presidencial Obama escenifica su resistencia a dejar la Blackberry. Hay mucho contenido y densidad simbólica en este gesto. A diferencia de Sarkozy, el líder no quiere dejar la red. Quiere seguir comunicándose directamente con ella. A fin de cuentas el modelo no es ya el de la emergencia y efervescencia conversacional que asustaba a los aparatos. Se ha convertido, y este es el gran mérito y peligro de Obama, en unidireccional. En una radio alternativa que el nuevo presidente pretende utilizar como Roosevelt utilizaba la radio. El país, el pueblo, se ha convertido en un recipientario homogéneo que escucha directamente al hombre que representa la esperanza y habla cada vez más con lenguaje papal, situándose discursivamente por encima de la política.
Modelo rooseveltiano o tal vez una nueva forma de populismo, ciberpopulismo, cuyas consecuencias últimas pueden resultar más bien peligrosas. Recordemos que si Roosevelt es recordado como el mejor presidente del siglo XX, sus epígonos en el uso de la radio son recordados como su peor horror.
Miércoles, 17 de Junio de 2009
El poder de las redes nunca dejará de sorprenderme. Primero me avisan de que en un par de meses tendremos una segunda edición argentina en papel (la primera fue de 25.000). Y hoy el recuento de descargas da un total de casi casi 50.000, de los cuales casi 15.000 en el primer semestre de este año.
Martes, 16 de Junio de 2009
El debate sobre la comunicación del cambio climático en EEUU está resultado especialmente interesante.
Al parecer desde que emergió la crisis el foco de las preocupaciones del votante común está en la situación económica y no en los resultados que en algún lugar y en algún momento puede llegar a producir el, de momento discreto, calentamiento global.
Los expertos en comunicación del lobby verde recomiendan fomentar por un lado un miedo al futuro con tintes de castigo a la osadía humana y el bienestar. Por otro vestir las propuestas políticas concretas con valores aspiracionales. Es decir, la vieja técnica del lenguaje religioso del evangelismo norteamericano: fin del mundo en una mano y maravilla de la vida comunitaria en otra.
Según la nada sospechosa Seed Magazine esta técnica habría sido adoptada por el presidente Obama y su equipo.
¿No os recuerda todo esto a las políticas del miedo de las que el otro día nos hablaba José Alcántara?
Lunes, 15 de Junio de 2009
Después de varios años trabajando con nosotros y de haber vivido momentos fundamentales de nuestro desarrollo, Fer y Leti se han hecho aprendices y están haciendo el itinerario. No se pierdan los posts de una y otro. Hacer el itinerario es volver a los 80 y a partir de ahí revivir todos los debates, deshacer por uno mismo las confusiones y atascos de cada época como si estuviésemos allí, discutir con los teóricos de cada época, reapropiarse de todos los sueños y poner en cuestión el presente. Desde el preciberpunk a la semana pasada.
Domingo, 14 de Junio de 2009
Pocas veces me han tratado tan mal como el año pasado en la UIMP. Estaba invitado como ponente al encuentro de editores de todos los años, donde se supone hablaría de la experiencia de Colección Planta 29 y de posibles nuevos modelos editoriales basados en el libro electrónico.
No faltó algún exaltado editor que me llamara ladrón por trabajar en dominio público. Ni quién me llamó en público y a voces el enemigo por responderle al siempre servil Santiago Roncagliolo que lo que había que hacer con la gente que en el altiplano copiaba a mano libros para venderlos en la calle no era llevarlos a la carcel, sino darles empleo en el negocio.
Encontré también, por supuesto, gente amable y desprejuiciada, buenos conversadores y generosos anfitriones, comenzando precisamente por la directora de la fundación Santillana y el fundador del grupo y su familia. Pero creedme, eran el contrapunto patricio y culto de un entorno que se vanagloriaba de su desprecio por cualquier innovación y que discutía en serio demandar a Google News por enlazar contenidos diferentes de la página principal. No olvidaré a Mario Tascón defendiendo la más básica sensatez ante una audiencia que le miraba como al más peligroso de los jacobinos.
Con esto en la cabeza, cuando Carlos Ayesa, más majo que las pesetas, nos envió Los bárbaros de Alessandro Baricco, escritor pero sobre todo editor turinés de la vieja escuela, pensé que los bárbaros seriamos nosotros.
En realidad no. Los bárbaros, los destructores del paradigma de la gran cultura, argumenta Baricco, no serían otros que los consumidores de la cultura de masas. Un tema que obsesiona a la intelectualidad italiana desde los sesenta. Recuerden a Ecco.
En un principio Baricco caracteriza la invasión como un proceso social en el que
Con la complicidad de una determinada innovación tecnológica, un grupo humano esencialmente alineado con el modelo cultural del Imperio accede a un gesto que le estaba vedado, lo lleva de forma instintiva a una espectacularidad más inmediata y a un universo lingüístico moderno y consigue así darle un éxito comercial asombroso
Da tres ejemplos de partida: los vinos fáciles, el fútbol televisivo y los libros de pasarela.
No deja de tener su gracia porque cuando habla del vino desnuda una mirada anglocéntrica, llegando a decir que antes de la guerra mundial sólo se tomaba vino en Francia e Italia (las campiñas favoritas de las vacaciones en la literatura británica), que en otros lugares (como México o Chile, donde por cierto se hace vino desde el siglo XVII) resultaba imposible si no ridículo sin aire acondicionado que controlara la fermentación. Y por cierto que cuando habla de libros se olvida de Seda, su puerta de entrada al éxito editorial y ejemplo clarísimo de novela para el metro, pura sangre de la liga de El ocho o Stieg Larsson.
Tampoco es reprobable en realidad, Baricco confiesa ser un poquito mutante él mismo mientras luce erudición y referencias con la banalidad propia de un salón turinés y el ánimo seductor del líder de una asociación pulguera universitaria.
Lo interesante está en otro lado. Baricco defiende que la cultura de masas está cambiando tanto los lugares dónde buscamos sentido como la forma de encontrarlo. Estaríamos en un tiempo de mutaciones profundas sustentadas en:
una idea distinta respecto a qué es la experiencia y un emplazamiento distinto del sentido del tejido de la existencia. El corazón del asunto está ahí: el resto es únicamente una colección de consecuencias: la superficie en vez de la profundidad, la velocidad en vez de la reflexión, las secuencias en vez del análisis, el surf en vez de la profundización, la comunicación en vez de la expresión, el multitasking en vez de la especialización, el placer en vez del esfuerzo.
Pareciera que está pensando en los futuristas, pero no. En realidad habla de la cultura en la Italia de Berlusconi. El monotema de una izquierda patricia, universalista y padana que ha visto descomponerse el viejo roble del PCI mientras sus graves sacerdotes laicos, académicos, eran sustituidos por la frivolidad rancia y machista de las vellinas. La Italia de los círculos de estudio, del sufrir leyendo plomos para ser consciente ya no existen más. Las enotecas para pijos con vinos fáciles han sustituido a las reuniones de célula universitaria.
Y efectivamente es todo tan banal como en el fondo sensato. El problema no es, como insinúa Baricco, si la gran cultura alemana, con sus ritos y su alma nacionalista es responsable del horror nazi y la guerra. El problema es que el sistema de valores y la cotidianidad de la intelectualidad italiana de izquierdas es consensualmente responsable de los años de plomo, de las Brigadas Rojas y de mucho horror miserable. Y cuando no estuvo directamente implicada en el terror, amparó la corrupción clientelar y la aristocratización de la representación institucional del viejo PCI. Frente a eso, que nadie quiere recordar y mucho menos revivir, Berlusconi sigue resultando un puerco gracioso. Un inmoral con simpatía, un bufón que roba. Para muchos, para la mayoría, preferible a unos inteligentísimos y puristas intelectuales que matan o se venden entre citas incomprensibles y perversiones negrinianas del lenguaje.
Pero asumamos lo que de aparente verdad hay en Baricco. Tomemos España. Pensemos los ochenta. La gran referencia: Almodovar. Circuito cinematográfico de cine arte. Divertido, lleno de referencias, transgresor, burlesco (sobre todo con las clases populares), estéticamente diferente.
Pensemos por contraposición en el icono visual de la presente década: OT, tal vez Gran Hermano. Un mix de chusquez y banalidad. Mal gusto. Argumentos de cuento y cotilleo.
¿Vamos para atrás? En realidad es todo lo contrario. En la España franquista y postfranquista, en la España de la segunda mitad del siglo XX, las clases trabajadoras eran representandas desde fuera, convenientemente idealizadas a través de la denuncia social o la historia épica. En la España del siglo XXI, la representación es directa, se llama reality show. Las niñas de barriada cantan en la tele tras el paripé purificador de unas presuntas clases en directo. Todo un fallido del subconsciente pequeñoburgués.
No ha desaparecido la cultura pequeñoburguesa de café con libros en la terraza. Siguen ahí. Antes llevaban al café una pesada Olivetti portatil. Ahora llevan el Mac. Pero su cuota de pantalla ha sido reajustada también a su tamaño social. La mayoría del tiempo la tele representa a la mayoría y sus gustos. ¿Mal gusto? Seguramente, pero qué quieren que les diga, no haber masificado primero y abandonado después la escuela pública. En este país la intelectualidad progre no tiene como en Italia las manos manchadas de sangre, el problema es que las tiene limpias de tiza.
Mientras tanto emergen los verdaderos bárbaros, proponiendo alternativas de autorepresentación e identidad. Tanto los Berlusconi como los Baricco nos sienten profundamente ajenos. Somos de otro mundo, dicen. Y es cierto. Un mundo para el que es cuestión de supervivencia rechazar la banalidad de su reinterpretación mediática y la recentralización de sus formas de socialización.
Un mundo, es verdad, de discursos transversales. Pero no superficiales. Un mundo de pluriespecialistas, que rechaza la academia y adora la profundidad. Profundidad que no asume como un sacrificio ritual al aburrimiento ni como el plumaje de una erudición coqueta, sino como herramienta para poder crear sus propios mundos y vivirlos no como espectáculo, como una vida prestada, como una adhesión, sino como una construcción propia.
Viernes, 12 de Junio de 2009
Sònia, que anima el debate online del CCCB me comenta que tras mi confe del otro día, donde entre otras cosas explicaba cómo Michele Boldrin había refutado la necesidad de ese monopolio llamado propiedad intelectual.
han sido diversas las personas que en el debate se han interesado en las cuasi-rentas (y con razón, ya que si forman gran parte de las remuneraciones de este nuevo mundo, el tema tiene que interesar)
La principal pregunta que hace la gente es conocer casos de personas que “viven” de las cuasi-rentas y/o que gracias a la reputación conseguida al hacer cosas gratis, han conseguido trabajos remunerados.
Lo primero es aclarar que la crítica de la propiedad intelectual no supone que los fontaneros, ni nadie deje de vender y por tanto cobrar por su tiempo de trabajo, como decía en comentarios alguien que, por cierto, confesaba que tampoco había podido asistir.
La idea absurda es pensar que cuando se establece un monopolio sobre las creaciones artísticas, la renta generada por ese monopolio legal es un cobro por el trabajo. Cada cual podrá argumentarlo y vestirlo como quiera, pero el hecho objetivo es que es una renta monopolista y nada más. De hecho nunca nadie había negado esto en Economía.
La pregunta es si son necesarias las rentas de un monopolio que sólo existe merced a la legislación para mantener los incentivos a la creación. Y ahí es donde Boldrin hizo un aporte fundamental que es hoy ya parte del corpus de la Teoría Económica. Aporte que se resume en que no, simplemente no es necesario ese incentivo.
En su demostración son importantísimas las cuasi-rentas. Pero ¿qué son las cuasi-rentas? ¿Significan no cobrar? ¿Ofrecer necesariamente el trabajo gratis? NO.
Un ejemplo claro de cómo las cuasirentas generan incentivos y permiten incluso mantener empresas es el de los creadores de Wordpress, agrupados en la empresa Automattic. Wordpress es software libre que se distribuye además gratuitamente si te lo bajas de internet. Los autores no cobran licencias, patentes ni nada similar relacionado con la potente herramienta que crearon. Es decir, al elegir renunciar a los derechos económicos sobre su creación renunciaron a las rentas monopolistas que la ley les ofrecía. Pero ¿significa eso que trabajen gratis? No, Automattic ofrece personalizaciones, desarrollos a medida, instalaciones, servicios conexos, consultoría… y es rentable y famosa, teniendo un crecimiento constante desde su fundación.
Los ingresos que obtienen, debidos en primer lugar a que son los primeros en conocer sus propias innovaciones y ofrecerlas en el mercado son las cuasi-rentas. Cuando se elimina el monopolio legal con sus largos tiempos de explotación exclusiva, no se elimina un limitado monopolio temporal natural: el que crea algo lo conoce antes que los demás y lo explota durante un tiempo en solitario. Esas son las cuasi-rentas. Y lo que nos demuestra Boldrin es que por si mismas, bajo ciertas condiciones comunes hoy en día, las cuasi-rentas generan incentivos suficientes para la innovación.
Además, si siguiendo a Urrutia, el innovador se dedica a innovar continuamente, dejando de esperar vivir del monopolio otorgado por la patente o el derecho de autor y a una innovación sigue otra y otra y otra… como es el caso de Automattic, mantendrá una posición tal en el mercado (un reconocimiento y unas expectativas) que le permitirán acumular una ventaja creciente sobre sus competidores, dedicados en principio a explotar sus invenciones en competencia con él.
¿Es un caso atípico? No desde luego en el mundo del software libre, donde empresas tan potentes y grandes como Novell siguen ese modelo. En las Indias mismo podemos contar cómo Feed the Ivy, creadora del servicio web feevy.com produjo unos excelentes resultados ya en el primer año.
Como se dice en el mundo del software libre, libre no es necesariamente gratis. Es libre como en libertad de expresión, no como en barra libre. Y las cuasi-rentas no son necesariamente ingresos derivados del prestigio ganado al regalar, como en el modelo del mumi sino también de vender al modo convencional… pero sin cercenar el bricologe o la venta de los demás que quieran utilizar esa innovación en sus productos.
¿Ejemplos de esto último? Algunos muy muy interesantes nos los da la industria farmaceútica: el innovador, tiene incentivos más allá de la patente suficientes como para justificar y rentabilizar sobradamente el I+D.
El record actual de plagio, está en los dos años, acusado aunque nunca demostrado en el caso del Warfarin, la versión genérica de un anticoagulante llamado Coumadin patentado originalmente por DuPont Pharmaceuticals Inc. Lo interesante del caso Coumadin es que sigue generando unos ingresos de unos 500 millones de dólares anuales a DuPont. Según el Wall Street Journal el gasto mensual por paciente costaría 35.50 dólares frente a los 28.60 del genérico. Sin embargo, a pesar de la diferencia de precios, Coumadin sigue reteniendo casi el 80% del mercado.
Hoy Coumadin sigue siendo el producto estrella de DuPont, fundamental dentro de las cuentas de la multinacional, a pesar de haber sido uno de los pocos casos donde la aparición casi simultánea de un genérico crea una situación asimilable a la que se daría en ausencia de patentes. Un mercado farmaceútico sin patentes vería pues con toda probabilidad una inversión mayor en I+D pues sólo la innovación garantizaría rentas extraordinarias temporales cercanas a las de monopolio. Pero también vería una rápida extensión de las innovaciones, bajo la forma de genéricos, en los países menos desarrollados.
Podríamos dar ejemplos en la música, la literatura, la creación de modelos de negocio, el porno y en cualquiera de los campos consagrados como monopolios por la legislación de propiedad intelectual. Lo importante es entencer que no se trata de implantar ningún modelo artificial o utópico, sólo de eliminar el monopolio impuesto unas leyes que se hicieron para unas condiciones que hoy no existen para unos fines para los que ya no son necesarias. En otras palabras, no se trata de dar una alternativa regulatoria en la misma lógica (como sería Creative Commons), sino de emprender aquello que el devolucionismo defiende: el desmantelamiento paulatino de un sistema que es ya contraproducente para los fines que en su día lo justificaron.
Miércoles, 10 de Junio de 2009
Nunca las relaciones laborales fueron tan descarnadas como apuntan ahora en mitad de la crisis. Un trabajo (asalariado) parece ser exclusivamente un intercambio de tiempo por dinero. No hay proyecto, objetivo ni sensación de construcción común. Sólo un dinero, una tarea y un tiempo. Sólo que ese tiempo es la mayor parte del tiempo del día útil.
Siempre me llamó la atención que en el lenguaje de la izquierda y los sindicatos a aquellos representantes que se profesionalizaban más o menos temporalmente, dejando sus trabajos habituales se les llamara liberados. ¿Liberados de qué? Obvio: del trabajo asalariado. Y es cierto que trabajar en un partido o en la capa política del estado no deja de ser un empleo con un salario… pero es verdad que si hablas con los que los ejecutan, en comparación con las empresas de donde vienen por lo general se sienten liberados. La diferencia: en política, por definición, existen identidad, contextos y objetivos comunes. Trabajar tiene sentido, hacer genera significado.
Y sin duda es esto lo que busca la mayor parte de la gente que a distintos niveles se dedica profesionalmente a la política en todas sus variantes. Sin duda también es lo que ocurre en las cooperativas que cuajan y en general en las distintas formas de democracia económica.
¿Por qué? ¿Tan terribles son los empresarios que no se dan cuenta de que pueden hacer mucho más y mucho mejor? El problema seguramente -y estoy pensando en buenos amigos empresarios- es otro. Lo que la política da de suyo y hace difícil el éxito y la consolidación de cualquier coop, es precisamente la construcción previa de contextos.
Por muy abierta, democrática e inclusiva que sea cualquier organización humana, si los que la impulsan no forman comunidad, si no comparten unos contextos, conocimiento y sobre todo valores en común, se acabará convirtiendo indefectiblemente de proyecto en terreno de estrategias personales o de subgrupos.
Lo que falla es un sistema de selección de personal que oscila entre el nepotismo y la confianza en los conocidos y la selección por habilidades técnicas. En el segundo caso ya va implícita toda la sordidez del sistema: las personas como piezas indistinguibles e intercambiables, las personas despersonalizadas. En el primero se confunde el afecto o la cuadrilla, con el conocimiento que produce capacidad de innovación y proyecto común.
La gran pregunta al emprender no es el plan de negocio. La gran pregunta es junto a quién.
La gran pregunta al gestionar el crecimiento no es a quién seleccionar, sino cómo integrar.
Lunes, 8 de Junio de 2009
Amanecía tarde en Bruselas. Pocas cosas se le hacían tan desapacibles como el calor seco de los hoteles por la mañana. Solía ser la primera en llegar, aún sin duchar, al desayuno. Una rutina sórdida de diplomático corporativo. Bajaba con la ropa sucia del día anterior y su pequeño portatil de 9 pulgadas. Se colocaba en la primera mesa con el cartoncito de la llave electrónica bien visible en la esquina de la mesa. Odiaba tener que empezar el día dando un número en inglés o francés a un camarero de tan mal humor como ella. Hablar antes del café le rompía la voz para todo el día.
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Tout ce qui n'est point nouveau dans un temps d'innovation est pernicieux ~ Saint Just
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