contextopedia El poder de las redes De las naciones a las redes

Viernes, 30 de Septiembre de 2005

¿En serio?

Nunca me fié mucho de los tests, pero como hoy todos por Ciberpunk lo hacen me he animado… por jugar. Y mira por donde resulta que soy más demócrata que Clinton

Y no deja de tener su gracia. Yo hace mucho que no creo en la operatividad de los viejos ejes, pero también hay que reconocer que la visión norteamericana ¡¡que al menos reconoce dos!! es mucho más rica en opciones que la española. La española es una línea izquierda/derecha y da lugar a un mundo bidimensional. La norteamericana se basa en dos ejes (libertades civiles y libertad de iniciativa económica). Como resultado da una superficie… aunque bueno, es lo que tienen las dos dimensiones, se nota mucho el salto desde lo anterior pero uno se siente un tanto “aplanado” en el retrato :).

Los nuevos ejes darían lugar a espacios políticos definidos en tres dimensiones (al incorporar el eje de preferencia entre distribuido y descentralizado), cuatro (al incorporar la creencia en soluciones sencillas o complejas) e incluso cinco (si aceptáramos que la posición frente a los nuevos bienes publicos no estatales como el software libre, puede ser independiente de la lógica distribuido/descentralizado).

Pero mientras vamos aclarándonos con los espacios ideológicos multidimensionales, aquí va el test en el plano:


You are a

Social Liberal
(80% permissive)

and an…

Economic Moderate
(41% permissive)

You are best described as a:

Democrat



Puedes hacerlo si te apetece aquí (Vía Dronte y Stralunato)

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Jueves, 29 de Septiembre de 2005

Olvida ya ese subdominio

La mitad de vosotros no recordaréis que este blog estaba originalmente en un subdomino… hasta que lo asocié a mi viejo dominio, que andaba ya medio olvidado asociado a no se qué DNS.
Y digo que la mitad no lo recordaréis porque el cambio me supuso en poco tiempo duplicar visitas.
Desde hace un tiempo [...]

Oferta PonleNombreLa mitad de vosotros no recordaréis que este blog estaba originalmente en un subdomino… hasta que lo asocié a mi viejo dominio, que andaba ya medio olvidado asociado a no se qué DNS.

Y digo que la mitad no lo recordaréis porque el cambio me supuso en poco tiempo duplicar visitas.

Desde hace un tiempo en Ciberpunk andamos en la lógica que da título a la próxima entrega del Manual del Ciberactivista: Alfabetizar es bloguizar. Para hacerlo más fácil lanzamos nuestra propia versión de WordPress en español y a muchos amigos acabamos dándoles un subdominio en LaMatriz.org para instalarlo.

Muchos, al principio, se resisten a hacerse con un dominio para su blog. Supongo que porque tener un dominio es como decir: “voy en serio”. Sin embargo la diferencia no tiene color. Y ningún coste en visitas: desde el primer día el dominio y el subdominio se hacen sinónimos y no se pierde ningún enlace recibido antes.

Pues bueno, el caso es que ya no hay excusas: PonleNombre ponen durante este mes los dominios .info a 3.95 euros. Mi consejo es simple: comprad antes de que acabe el mes.

Y dejémoslo claro: no tengo nada que ver con PonleNombre, aunque muchos lo pensárais ni lo llevamos desde las Indias, ni participamos ninguno de ninguna manera. Al contrario, PonleNombre colabora con un 20% de sus beneficios a financiar los proyectos y campañas de la asociación. Vamos, que encima, generosos y orientados a una buena causa.

No hay excusa para dejar pasar esta oportunidad y tener dominio propio, que yo sepa es el precio más bajo del mercado.

Guardado por David de Ugarte en su moleskine a las 7:30 am | (0)

Miércoles, 28 de Septiembre de 2005

Diseñando una campaña online III

En esta última entrega sobre cómo organizar una campaña exclusivamente online, enumeraremos las principales herramientas que pondremos en marcha y los medios para ganar visibilidad, siguiendo con el ejemplo de la campaña contra la traza de nuestras comunicaciones sin control judicial

No a la traza privada sin tutela judicial

  1. Diseño de herramientas
    Dividiremos las herramientas en dos bloques:

    1. Las necesarias para poder unirse individualmente a la campaña

      • se trata en primer lugar de informar, de hacer una pequeña selección de enlaces sobre qué es la traza y por qué afecta a la intimidad de las personas.
      • En segundo lugar de explicar de forma sencilla cómo enviar escritos on-line al Defensor del Pueblo paso a paso, dando un modelo de escrito sobre éste tema.
      • Y finalmente, abriremos un “censo”, un “contador” que nos permita ir sabiendo cuantas personas se han sumado ya a la campaña
    2. Las que permiten que la misma persona se convierta en un elemento activo para la extensión de la campaña
      • Banners: para que en sus blogs puedan incorporar de forma llamativa un enlace a la campaña. Es importante que los logos y demás lo sean de la campaña, no del grupo o del blog desde donde lo lancemos. Así favorecemos que otros nodos asuman la campaña como propia simplemente copiando y pegando los materiales en su blog o web, sin tener que darnos una sola referencia. Si de verdad queremos aquello por lo que decimos luchar no debería contrariarnos en absoluto que esto pasara, al contrario, no hay mejor síntoma de que una campaña distribuida se está haciendo bien.
      • Carteles PDF: con la definición de la campaña y sus elementos gráficos, pero también con tiras para arrancar en la parte inferior (como los anuncios de pisos) para que los que lo lean puedan guardar la dirección de la página de la campaña
      • Folletos y octavillas PDF: como en el caso de los carteles se trata de dar un modelo que la gente pueda imprimir, fotocopiar y distribuir en su entorno… o copiar con facilidad y personalizar de acuerdo con sus intereses para por ejemplo ponerle el logo de su colectivo de estudiantes, sindicato, asociación vecinal o club rolero.
  2. Visibilidad
    El primer elemento para obtener visibilidad ya lo tenemos: el propio contador y los banners para que los que se sumen los coloquen en su propio blog. No hay nada que genere más ánimo que ver la campaña crecer desde abajo. Sin embargo el propio crecimiento de la campaña puede incorporar “nodos grandes”, no está de más buscar elementos extra.

    Intentaremos con algún gratuito universitario de tirada amplia (Generación XXI por ejemplo tira -literalmente- 100.000 ejemplares) que nos dejen publicar gratis un anuncio promocional.

    Por otro lado, hay nodos en la red que están a caballo entre la propia red y la comunicación en broadcast, por ejemplo, Radiocable, la radio online fundada por Fernando Berlín, que tiene acuerdos con distintos medios masivos. El propio Fernando colabora con algunos de ellos. Enviarle un mail con un pequeño dossier y documentación puede convertirle en un nodo muy activo que abra terrenos y redes a la campaña.

    En esta misma línea, hay que hacer un llamamiento para que quien pueda y se anime mande artículos de opinión y cartas al director a la prensa, especialmente la local, la más leída en nuestro país (y en casi todos). Dossieres como el que prepararemos para Fernando Berlín (básicamente un mail con enlaces y una explicación clara de la campaña), pueden ser enviados a columnistas regulares de medios locales de los que sabemos tienen una especial sensibilidad para estos temas, como Enrique Santos, quien dirige El Parche Digital de Avilés.

    En una campaña “clásica” el centro “tiraría de base de datos” y organizaría un mailing bastante impersonal sobre este perfil de personas. En la red se trata de que sean los propios adherentes, los agentes activos de la campaña, los que “pasen” la información a sus contactos y conocidos cercanos. Seguro que hay muchos en situación de enviar artículos a la prensa local o hacer una intervención en la radio local.

    Se trata de que cada nodo aporte a mejorar la visibilidad de la campaña, descubriendo que su agenda, sus contactos, su red social personal, al agregarse a la de los demás, forma un potente medio de comunicación y un formidable instrumento de acción política sin mediaciones frente a las instituciones. Se trata, como decía Joe Trippi, de redescubrir en estas campañas la potencia y el atractivo del invento social más revolucionario de la Historia humana. No, no es Internet. Es la democracia.

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Martes, 27 de Septiembre de 2005

Diseñando una campaña online II

Llegamos al “núcleo” del diseño de campaña: esbozamos el discurso y empezamos el proceso de selección de destinatarios de la acción

  1. (Viene del post anterior) Tenemos que contar en una frase la noticia, en dos por qué el reglamento tiene que ser retirado o modificado. En cuatro cual sería el coste para cada uno de nosotros de que no lo fuera y en una última frase dar una sugerencia de acción. Un ejemplo podría ser:

    Di no a la traza privada sin control judicial

    El pasado 1 de junio se aprobó por Decreto Ley un reglamento que permite que un agente, sin autorización ni tutela judicial pueda “trazar” todas tus comunicaciones electrónicas privadas.

    La “traza privada” es el rastro que dejan tus comunicaciones electrónicas personales. Sabiendo quien te envía o recibe mails o peticiones de chat tuyos, cuando y desde dónde, se pueden aproximar tus afinidades políticas, sentimentales, sexuales, religiosas e incluso tus aspiraciones profesionales.

    Se trata de información personal, de datos que describen tu intimidad, cuya captura y utilización debería estar garantizada por la tutela judicial. Sin que puedas impugnarlo, sin que un juez lo controle, probablemente sin que tú ni el juez podáis llegar a saberlo, información personal sensible, que merece la máxima protección, podría estar al acceso de personas cuyas buenas intenciones no tienes por qué presuponer. El que personas al servicio del estado puedan sin autorización judicial interceptar y procesar tus comunicaciones supone un enervamiento sin precedentes del derecho fundamental del secreto de las comunicaciones, garantizado en el apartado 3 del artículo 18 de la Constitución.

  2. Destinatarios de la acción

    La “sugerencia de acción”, sobre todo en una campaña exclusivamente online, requiere sin embargo una reflexión previa y más profunda: ¿A quién mostraremos nuestro descontento, a quién trataremos de convencer con nuestros argumentos? ¿Qué pretendemos de la institución a la que nos dirijamos?

    Esto es importante porque se trata de plantearnos siempre objetivos alcanzables. Pedir lo imposible sería una burla al esfuerzo de los que se movilicen y abriría el camino de la desmoralización posterior. Una campaña online de mails al Ministro del ramo por ejemplo difícilmente llevaría a la retirada del proyecto. Una oleada de mails al Tribunal Supremo (que actualmente tiene que estudiar la legalidad del Reglamento) tampoco debería influirle (y si le influye es que algo anda mal en nuestro poder judicial, lo que sería casi peor).

    Por otro lado el reglamento ya está fuera del Parlamento, con lo que hacer lobby sobre los diputados enviándoles información y valoraciones expertas sobre las consecuencias de la ley, difícilmente daría resultados.

    ¿Qué nos queda? El Defensor del Pueblo, que además acepta escritos online. Nuestra campaña bien podría centrarse en interesar al Defensor del Pueblo en los problemas que para los derechos fundamentales supondría éste reglamento. Las acciones de los comunes en red se harían así complementarias a las institucionales de la Asociación de Internautas frente al Tribunal Supremo, basadas sobre todo en cuestiones formales.

    En el siguiente paso construiremos las herramientas para que las personas puedan sumarse por si mismas a la acción: un escrito tipo, un buen “manual del proceso” de presentación de quejas en el Defensor del Pueblo y elementos gráficos para que inviten a otros a sumarse por su cuenta a la campaña.

Continúa en el siguiente post

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Lunes, 26 de Septiembre de 2005

Diseñando una campaña online I

Siguiendo la línea de los tres elementos de nuestro mantra del ciberactivista (discurso, herramientas, visibilidad) imaginemos ahora que queremos hacer algo cuyo desarrollo pueda llegar a convertirse en una campaña.
El pasado 1 de junio se aprobó un reglamento que permite a la policía, sin autorización judicial, trazar nuestras comunicaciones electrónicas.

Siguiendo la línea de los tres elementos de nuestro mantra del ciberactivista (discurso, herramientas, visibilidad) imaginemos ahora que queremos hacer algo cuyo desarrollo pueda llegar a convertirse en una campaña.

El pasado 1 de junio se aprobó un reglamento que permite a la policía, sin autorización judicial, trazar nuestras comunicaciones electrónicas. Empecemos a trabajar en el diseño de una campaña online a partir de este ejemplo.

  1. Documentación
    No basta con leer y tener la URI del reglamento en cuestión, hay que buscar todos los argumentos posibles.

    En este caso los argumentos tienen tres niveles distintos:

    • El reglamento hace posible que sin autorización judicial se intercepten las comunicaciones personales
    • Haría falta una ley orgánica ya que regula un derecho fundamental, el del secreto de las comunicaciones
    • No se cumplió el procedimiento preceptivo de consultas

    El primer argumento no es tal, sino un hecho: para saber remitentes, destinatarios y fechas de una comunicación hay que interceptarla, aunque no se acceda a su contenido. La cuestión, cuando leemos los otros dos, es que es previsible que los defensores del reglamento digan que en la medida en que para acceder a los contenidos de las comunicaciones se sigue manteniendo la tutela judicial, no se altera la regulación actual del derecho fundamental del secreto de las comunicaciones.

    Es decir, la clave de esta campaña estará en demostrar y convencer de que la intimidad no sólo reside en qué cuentas en tus emails, tus chats o tus videoconferencias, sino también con quién y cuando las realizas. Es decir, que el derecho al secreto no es sólo al secreto del interior de las cartas, sino de la información que hay en los sobres, ya que como decía respecto a esta normativa Alejandro Rivero, lo que incorpora es que otorga a agentes sin autorización judicial

    el derecho a tener una lista de todos los sobres (y respectivos remitentes) que llegan (y salen) a tu “buzon” electrónico asi como de todos los buzones que tienes

    Por tanto tendremos que documentar también todo el potencial que el trazado y análisis de redes sociales ha tenido históricamente, tiene hoy en la práctica y puede llegar a tener en teoría.

  2. Y claro, no podemos olvidar el documentar quienes hicieron el reglamento. Para eso nos iremos a la página web del Congreso y buscaremos (Organos>> Comisiones>> Comisión de Industria, Turismo y Comercio)

  3. Discurso de campaña.
    Después de analizar todos los argumentos en contra y empaparnos de las consecuencias prácticas del trazado de comunicaciones, nos toca lo más difícil: resumir en dos líneas por qué una persona normal debería movilizarse contra una norma que dice buscar su seguridad y su protección.

    La importancia del trazado de comunicaciones todavía no es un debate público en nuestra sociedad. La mayoría de las personas piensan que su intimidad reside en la inviolabilidad del contenido de sus correos. Sin embargo, no es cierto, como hemos visto al documentarnos, las herramientas de análisis de redes sociales hacen el acceso al trazado -a quién escribió cada cual en cada momento- tan importante como la lectura del contenido: dime con quien hablas y te diré qué quieres.

    Esto nos lleva a que, de entrada, articular un discurso se nos haga difícil. Vamos a dirigirnos a la gente para pedirles que reaccionen frente a algo que posiblemente no conozcan, pero que posiblemente si conocieran tampoco querría decir gran cosa para ellos. Tendremos poco tiempo y pocas oportunidades para convencerles, lo que quiere decir que tendremos que ser muy claros en todos nuestros mensajes, maximizar la transferencia de información.

    Tendremos que conseguir que siendo cortos y claros, sean lo suficientemente matizados como para que no sean panfletarios ni proclamas del fin del mundo.

    El mensaje apocalíptico es una falsa tentación. Si se hace bien puede alarmar lo suficiente a los demás como para que se impliquen. Pero y ¿si el proyecto legal al que nos enfrentemos sale finalmente adelante? Probablemente no viviremos de una forma evidente en un 1984 orwelliano al día siguiente de su puesta en aplicación. Pero las cosas serán más difíciles para las libertades que defendemos. Y nos hará falta más que nunca, crear opinión y movilizar gente. Si vendimos que la alternativa era retirada del proyecto o fin del mundo, indefectiblemente perderemos lo más valioso: el ánimo de los que participaron, su confianza en las perspectivas abiertas por sus propias acciones.

    Tenemos que contar en una frase la noticia, en dos por qué el reglamento tiene que ser retirado o modificado. En cuatro cual sería el coste para cada uno de nosotros de que no lo fuera y en una última frase dar una sugerencia de acción. Un ejemplo podría ser:

Continúa en el siguiente post

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Viernes, 23 de Septiembre de 2005

Carta abierta para Socialistas en Red

Estimado Sr Cepeda,
Me va a permitir que le responda en esta segunda ocasión mediante una carta abierta a su amable invitación a participar como ponente en “Socialistas en Red 2005“. Y esta vez para rechazarlo.
Me gustaría más que nada explicarle los motivos. Yo no desaprovecho más que en muy rara ocasión ninguna ventana desde la [...]

Estimado Sr Cepeda,

Me va a permitir que le responda en esta segunda ocasión mediante una carta abierta a su amable invitación a participar como ponente en “Socialistas en Red 2005“. Y esta vez para rechazarlo.

Me gustaría más que nada explicarle los motivos. Yo no desaprovecho más que en muy rara ocasión ninguna ventana desde la que defender mis ideas y sinceramente agradezco que se cuente conmigo para mesas de debate como las que plantea.

Esta en concreto a la que me invita me resultaba atractiva en la medida además en la que representaba la primera oportunidad de encontrarnos físicamente ciberactivistas de tres comunidades de bitácoras: César Calderón (padre de la idea y hasta hace unas horas moderador del debate) y Fernando Berlín por Las Ideas, Jessica de Red Progresista y yo mismo por Ciberpunk. Por desgracia me entero de que el propio promotor del encuentro, César Calderón, se vió apeado del listado de participantes desde la organización. No sé las causas reales. Normalmente estas cosas me hacen sentir incómodo y me parecen reveladoras de una mirada sobre la red que proyecta disciplinas y caídas en desgracia propias del mundo jerárquico al que usted pertenece y que tan poco se parece al de la red, el mío. Pero en este caso casi que lo agradezco porque me permite sentirme más libre para rechazar su amable invitación a pesar de haberla aceptado de principio.

Verá, en los dos últimos días he tenido información que me obliga a replantearme la participación. Tanto que creo que su partido, el socialista, está cruzando un Rubicón en política tecnológica. Y es hora de mandar señales, desde las redes sociales, de que no estamos dispuestos a permitirlo sin movilizarnos. Que somos muchos los que no vamos ni a mirar por otro lado ni mucho menos a reirles la gracia.

¿Por qué digo ésto? Pues porque el otro día descubrí con indignación que mientras muchos andábamos apoyando la campaña Data Retention is no Solution, el gobierno de su partido nos había aprobado un reglamento, sí, si un reglamento de esos a los que nadie presta atención que permite nada más y nada menos que sin orden de un juez se viole nuestra correspondencia y nuestras comunicaciones electrónicas.

Y esto es sólo la guinda de una política que ha tenido por hitos saltarse la decisión del Senado de suprimir el canon de la SGAE e imponerlo en el Congreso por las bravas y presentar una propuesta de nuevo texto de Ley de Propiedad Intelectual que sólo atiende a los intereses de la SGAE. Eso por no hablar de su política anti-software libre, patente y descarada en campañas como Todos.es, un verdadero promocional de Microsoft a cuenta del dinero de todos los españoles, cuya página descubrí esta misma semana con pavor.

¿Pero a dónde quieren que vaya con ustedes? La ocultación del debate público, la aprobación por la puerta trasera de un reglamento de verdaderos cambios constitucionales sobre cuestiones tan importantes como la inviolabilidad de la correspondencia, el saltarse el consenso sobre el canon conquistado por todos en el Senado… me hacen dudar de que realmente se pueda confiar en ustedes como partido serio y comprometido con la regeneración democrática. Esta no es la transparencia prometida. Estos no son los modos ni los objetivos de una política tecnológica que piense en los ciudadanos. Esta es la política tecnológica de Eduardo Bautista y Microsoft. Esto es poner los lobbies por encima del Parlamento y el interés general. Esto… es lamentable.

Y no, lo siento pero mientras no corrijan no puedo participar en actos públicos de su partido para hablar de cosas que no sean estas y para decir esto mismo de lo que le informo.

En cualquier caso, muchas gracias por su invitación.

Un cordial saludo

David de Ugarte

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Jueves, 22 de Septiembre de 2005

La sociedad de las redes distribuidas IV

¿Cómo enfrentar el poder desde Internet? ¿Cómo pasar de la declaración a la acción? ¿Es posible la estrategia en un mundo de redes distribuidas?

Tan revelador como las formas y los lenguajes de la “Primavera de las redes” fue la incapacidad del poder para entender a qué se estaban enfrentando. Al carecer de una estructura estrictamente jerárquica que supervise y comunique, las viejas organizaciones sienten que sus antagonistas son cada vez más inaprensibles. La clave de las redes distribuidas está en su identidad, en la existencia de un espíritu común que los netócratas modulan a través de mensajes públicos.

En realidad y aunque parezca paradójico, nunca la tecnología había sido tan instrumental, tan poco protagonista por si misma como en los nuevos conflictos. Como escribían, ya en los 90, Arquilla y Ronsfeld:

La revolución informacional está cambiando la forma en que la gente lucha a lo largo de todo el espectro del conflicto. Lo está haciendo fundamentalmente mediante la mejora de la potencia y capacidad de acción de pequeñas unidades, y favoreciendo la emergencia de formas reticulares de organización, doctrina y estrategia que hacen la vida cada vez más difícil a las grandes y jerárquicas formas tradicionales de organización. La tecnología importa sí, pero supeditada a la forma organizativa que se adopta o desarrolla. Hoy la forma emergente de organización es la red.

En este mundo reticular, con una multiplicidad de agentes que actúan autónomamente, coordinándose espontáneamente en la red, el conflicto es multicanal, se da simultáneamente en muchos frentes, emergiendo del aparente caos un orden espontáneo (el “swarming”) que resulta letal para los viejos elefantes organizativos. Esta coordinación no requiere en la mayoría de los casos ni siquiera una dirección consciente o una dirección centralizada. Al contrario, como señalaba el propio profesor Arquilla: la identidad de red, “la doctrina común es tan importante como la tecnología.

La misma guerra en la sociedad red, la netwar, es una guerra de corso, en la que pequeñas unidades “ya saben lo que tienen que hacer” y saben que tienen que comunicarse entre si no para preparar la acción sino sólo a consecuencia de ella y sobre todo, a través de ella. La definición de los sujetos en conflicto, lo implícito, es más importante en este tipo de enfrentamiento que lo explícito (los planes o estrategias basados en líneas causales acción-reacción).

El swarming es la forma del conflicto en la sociedad red, la forma en que el poder es controlado en el nuevo mundo y al tiempo la forma en que el nuevo mundo logra su traducción de lo virtual a lo material.

¿Cómo pues organizar acciones en un mundo de redes distribuidas? ¿Cómo se llega a un swarming civil? En primer lugar renunciando a organizar. Los movimientos surgen por autoagregación espontánea, así que planificar qué va a hacer quién cuando, no tiene ningún sentido, porque no sabremos el qué hasta que el quién haya actuado.

El ciberactivismo hoy se basa en desarrollar tres vías, unidas por un mantra mil veces escuchado en los movimientos de estos años: empowering people

  1. Discurso: El ciberactivismo con éxito tiene mucho de profecía autocumplida. Cuando se alcanza una masa crítica de gente que no sólo quiere sino que cree poder cambiar las cosas, el cambio se hace insoslayable.

    Por eso los nuevos discursos revolucionarios parten del empowering people, de relatos de individuos o pequeños grupos con causa que transforman la realidad con voluntad, imaginación e ingenio… es decir, los nuevos discursos definen el activismo como una forma de hacking social.

    Son los nuevos mitos y además en un sentido absolútamente postmoderno: no imponen una jerarquía de valores estricta, un juego de valores y un credo, al modelo de los socialistas utópicos o los randianos, sino que dan “rangos”, cauces de una cierta manera de mirar el mundo de un cierto estilo de vida que será el verdadero aglutinante de la red. Por eso toda esta épica discursiva lleva de suyo un fuerte componente identitario que facilita a su vez la comunicación entre pares desconocidos sin que sea necesaria la mediación de un “centro”, es decir asegura el carácter distribuido de la red y por tanto su robustez de conjunto.

  2. Herramientas: Es más importante el desarrollo de herramientas que hagan cláramente visible la posibilidad del hacking social a los individuos (como este mismo libro o Ciberia) que cualquier convocatoria que podamos armar. El ciberactivismo, como hijo de la cultura hacker, se reitera en el mito del hágaselo usted mismo, de la potencia del individuo para generar consensos y transmitir ideas en una red distribuida.

    La idea es: desarrolla herramientas y déjalas a disposición pública. Ya habrá quién sepa qué hacer con ellas, las herramientas no son neutrales. Desde archivos descargables para hacer plantillas, volantes y camisetas, a software libre para hacer y federar blogs, pasando por manuales de resistencia civil no violenta con mil y un pequeños gestos cotidianos que propagar. Todo lo hemos visto en Servia primero y en Ucrania y Kiguizstan después. Y funciona

  3. Visibilidad: Las herramientas tienen que estar pensadas para que la gente, mediante pequeños gestos, pueda reconocerse en otros como ellos. La visibilidad del disenso, la ruptura de la pasividad es el culminación de la estrategia de empowering people.

    La visibilidad es algo por lo que hay que luchar permanentemente. Primero en el online (valga una vez más el ejemplo de los agregadores) y luego en el offline. La visibilidad y por tanto la autoconfianza del número es la clave para alcanzar tipping points, momentos en los que se pasa la masa crítica y la información o las ideas se propagan exponencialmente.

    De ahí la importancia simbólica y real de las mobs, manifestaciones espontáneas convocadas mediante pásalo, blog a blog como en Bielorusia o SMS a SMS como en Madrid o Manila.

Un ciberactivista es alguien que utiliza Internet y sobre todo la blogsfera para difundir un discurso y poner a disposición pública herramientas que devuelvan a las personas el poder y la visibilidad que hoy monopolizan las instituciones. Un ciberactivista es un enzima del proceso por el que la sociedad pasa de organizarse en redes jerárquicas descentralizadas a ordenarse en redes distribuidas básicamente igualitarias.

Usar todas las posibilidades del nuevo medio, ser ciberactivista de verdad, implica un mínimo libertarismo. La otra opción, la de aquellos que siguen definidos en los viejos ejes, de los neozapatistas a la ultraderecha pasando por nacionalistas de todo tipo, no puede pasar de la propaganda. Propaganda que puede llegar a ser muy efectiva, vistosa e incluso participativa, pero que al fin no busca devolver el poder a las personas, sino que estas acepten la mediación y el liderazgo del grupo y la organización salvífica de turno.

La potencia de las redes distribuidas sólo puede ser plenamente aprovechada por los que creen en un mundo de poder distribuido. De ellos, de nosotros, los ciberactivistas, es el futuro.

Guardado por David de Ugarte en su moleskine a las 12:56 pm | (7)

Miércoles, 21 de Septiembre de 2005

La sociedad de las redes distribuidas III

Los 80 se abrieron con movimientos espontáneos y masivos en Polonia frente a la dictadura comunista. Entonces el marco de los bloques, con el consiguiente peso de la Iglesia Católica como símbolo de identidad nacionalista y la tradición de movilizaciones obreras con los debates sobre el papel de Solidarnosc, restaron protagonismo en el relato a [...]

Los 80 se abrieron con movimientos espontáneos y masivos en Polonia frente a la dictadura comunista. Entonces el marco de los bloques, con el consiguiente peso de la Iglesia Católica como símbolo de identidad nacionalista y la tradición de movilizaciones obreras con los debates sobre el papel de Solidarnosc, restaron protagonismo en el relato a las formas reticulares distribuídas y al carácter autoorganizado y espontáneo del movimiento.

Pero fue el final de la década el que evidenció una continuidad indudable entre la experiencia polaca y los nuevos movimientos democráticos. Las referencias básicas las dieron las manifestaciones de finales del 89 en el Berlín Este aún separado, la “Revolución Cantarina” que llevó a la independencia de los países bálticos y sobre todo la “Revolución de Terciopelo” checoeslovaca.

El baño de sangre en el que acabó “la Golaniada” rumana en el 90 cerró el ciclo, abriendo una época en la que los viejos poderes de la época dictatorial se defenderían sanguinariamente en una brutal huída hacia delante en la que los aparatchiks croatas y servios llegarían a grados de horror inimaginables en Europa tras la caída nazi.

Había de ser precisamente en Servia donde una nueva oleada revolucionaria volviera a marcar el paso de la historia de Europa. La palabra mágica: Otpor!, resistencia. Otpor! marcó una novedad y una tendencia que seguimos viendo hasta hoy. Pronto seguirían Kmara en la revolución de las rosas en Georgia, Pora en la revolución naranja de Ucrania, Kelkel en la revolución tulipán (o de los limoneros) en Kyrgizstan. Todavía están fuertemente activas Zubr en Bielorusia y MJAFT! en Albania. Redes agitativas de casi imposible reciclaje tras la revolución pero que se constituyen para crear la masa crítica y acercar el tipping point que lleve a la explosión de las redes. Los albaneses lo mismo organizan movilizaciones frente a la telefónica local que montan media-buses. Ayudar a la formación de redes sociales mediante campañas es la estrategia de los revolucionarios del nuevo siglo.

Tras el movimiento servio, que culminó con la caída de Milosevic, el protagonista fue Filipinas, donde movilizaciones ciudadanas espontáneas autoorganizadas mediante SMS, consiguieron la dimisión del Presidente Estrada. Un movimiento que parece estructuralmente gemelo al 13M español.

Las revoluciones ciudadanas del periodo 2000-2005 nos enseñan el protagonismo político de las redes sociales con o sin nodos de “enzimas” empujándolas. Pero también el papel de las tecnologías en ellas: no sólo son los SMS en Filipinas o España, es que Kelkel o Zubr son antes que nada blogs, bitácoras agitativas que convocan y realizan actos que favorecen la eclosión de las redes sociales en la escena pública.

La importancia y amplitud de todos estos movimientos, que tienen además consecuencias no sólo locales sino que modifican los equilibrios internacionales entre potencias cambiando el mapa del mundo, no puede ser desdeñada. Estamos viviendo una verdadera Primavera de las Redes, desde Filipinas a España, desde Kirgizstan a BieloRusia… e incluso, Kuwait.

Se trata de un movimiento global en el que países de contextos muy diferentes, de transfondos culturales y religiosos de todo tipo, desarrollan movimientos ciudadanos en red que colocan directamente a la ciudadanía en como fiscalizadora de los procesos democráticos, denunciando fraudes electorales, corrupciones y excesos autoritarios de los gobernantes. La primavera de las redes es la materialización histórica concreta de la globalización de la democracia y las libertades.


El blog como forma de organización política

Y tras toda esta experiencia el blog debe ser visto, también, no sólo como un medio de comunicación distribuido, sino como una forma nueva de organización política que nace espontáneamente dentro de las redes de información distribuida y en la que los individuos viven y representan vidas no separadas, vidas donde lo político, lo laboral, lo personal no está categorizado y contingentado. Vidas en pack.

Esta forma nueva ha basado su éxito, partiendo de los modelos contemporáneos de la resistencia civil no violenta, en la difusión y demostración de un estilo de vida basado en el fortalecimiento, colectivo e individual, de las personas frente al poder. Fortalecimiento que pasa por pequeños gestos, por bromas, por carteles que son uno a uno insignificantes, pero que agregados minan los consensos implícitos que sostienen el poder. Risas, partidos de fútbol, murales, carteles y rock & roll son las herramientas, que transmitidas y elaboradas colectivamente en red, blogueadas cada día, cuajan en los núcleos activistas de las revos de colores, desde Servia a Ucrania.

El blog resume el carácter de red de estos movimientos revolucionarios. Si la web del nodo activista es un auténtico repositorio de métodos de lucha individual, de propuestas de carteles, eslóganes y pegatinas para descargar y, cómo no, de ecos de las convocatorias que cada grupo autónomo hacía en distintas ciudades, el espíritu, el motor, residía en los blogs y páginas de la propia gente que se unía a la red. Blogs que mezclaban, como no, el análisis político con el relato personal.

El resultado agregado genera la imagen de que los activistas servios, como luego en Ucrania, estaban agrupados más por un espíritu que por otra cosa, por un fondo de humor subversivo y Rock&Roll.

La imagen de las nuevas formas de organización se representa mejor con un agregador como Ciberia que con un portal de consignas al modo de los de los partidos: blogs personales, nodos asociativos, experimentos colectivos o individuales que se agrupan automáticamente en un foro que les permite compartir lectores y crecer juntos mientras crecen los debates y las propuestas. Una representación pluriárquica de unos activistas que se entienden a si mismos como netócratas y saben que pueden proponer y federar, no comandar ni encuadrar. Unos activistas que viven su acción y la representan en los blogs como un todo, con muchas dimensiones, no en un aburrido y limitado eje ideológico clásico.

Sustituyendo las graves asambleas por blogs, foros y enlaces, cambiando los mítines y las banderas por conciertos rockeros y carteles autoimpresos con lemas provocativos, la revolución se vive en primera persona como algo gozoso, creativo, divertido y pleno, prefigurando el modo de vida por el que se lucha y la libertad que se anhela en el estilo de vida que se describe. La gente adhiere a una manera de vivir, a una apuesta por la vida. Como decía haciendo balance el gran Srdja Popovic:

Ganamos porque amábamos más la vida. Decidimos amar la vida y no puedes golpear eso. Y eso es jústamente lo que Otpor hizo. Eramos un grupo de fans de la vida y por eso ganamos

El fondo, una vez más: el poder que nos da la red para crear (y demoler) mitos, para ganar el futuro contando historias. Porque la revolución, las nuevas libertades, son un cuento, un hermoso cuento de futuro, que se hace realidad cuando nos lo creemos, lo compartimos y empezamos a vivir, hoy ya, en él.

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Martes, 20 de Septiembre de 2005

La sociedad de las redes distribuidas II

Segunda parte del segundo capítulo del “Manual ilustrado para ciberactivistas”

Cuando Himanen escribió “La ética del hacker” su modelo estaba en las comunidades de desarrollo de software libre. Unos años después la misma lógica de la información distribuida ha llegado al terreno de la información general y construcción de opinión pública. La clave: las bitácoras (blogs).

Los blogs son sistemas personales, automáticos y sencillos de publicación que al extenderse han permitido el nacimiento del primer gran medio de comunicación distribuido de la historia: la blogsfera, un entorno informativo en los que se reproducen los presupuestos, las condiciones y los resultados del mundo pluriárquico.

Los bloggers representan lo contrario del periodista. Como los hackers de Himanen rara vez se especializan, escriben igual sobre los avatares de su vida personal que sobre temas de actualidad internacional o local. El autor es a veces fuente directa, muchas veces analista de otros bloggers y fuentes y casi siempre seleccionador de terceras fuentes para sus lectores. En los blogs la vida personal del autor no se separa de la información general y la opinión. Y esa no separación entre vida, trabajo e ideas es una traducción directa de la ética hacker, una negación práctica de la división del trabajo propia de las redes jerárquicas descentralizadas.

El incentivo del blogger además es el prestigio, el número de lectores, el de enlaces y citas publicadas por otros bloggers como él. La blogsfera es un medio casi totalmente desmonetarizado. El sistema de incentivos que lo sostiene es similar al del software libre, es un entorno pluriárquico basado en el prestigio que evidentemente generará netocracias más o menos volátiles para cada subred identitaria.

En conjunto, la blogsfera tiende a eliminar la separación emisor/receptor (es una red distribuida donde todos pueden publicar) característica de los medios de los modelos centralizado (ensayado en los países que sufrieron regímenes totalitarios como España) y descentralizado (modelo mediático anglosajón democrático).

Su potencia reside en que desaparece de hecho la capacidad de filtro: eliminar o filtrar a un nodo o un conjunto de nodos no frenará el acceso a la información. Al contrario del sistema informativo descentralizado nacido del telégrafo, es imposible “cortar puentes” y controlar la información que llega a los nodos finales mediante el control de unos cuantos emisores.

Resumiendo, la gran red global de bitácoras (la “blogsfera”) representa el primer medio global de comunicación distribuida y reproduce todas las categorías de la “ética hacker”.

Respecto a la figura del blogger, los viejos medios de comunicación le tacharán de “intruso” o aficionado sin credibilidad, igual que las grandes firmas de software privativo tachaban de amateurs a los desarrolladores de software libre (antes de adaptar la mayoría de ellas, con la vieja IBM, Sun y Novell a la cabeza, sus modelos de negocio a los nuevos sistemas de propiedad copyleft).

Y es que igual que el blogger es la continuación en la esfera informativa del hacker (el apañado) en la del conocimiento: un “antiprofesional”, alguien irreducible a las viejas categorías gremiales nacidas de la vieja estructura descentralizada que colgaba de los grandes nodos del poder mediático. A fin de cuentas, la idea del ejercicio del periodismo como actividad como una habilidad específica que precisaba de unos conocimientos propios no es ninguna novedad, Pulitzer vaticinaba en 1904 que antes de que termine el presente siglo XX, las escuelas de periodismo serán aceptadas como instituciones de la enseñanza superior, a semejanza de las facultades de Derecho o Medicina…

Cuando Pulitzer, un tycoon de la comunicación, dice esto está precisamente expresando las necesidades del entonces naciente sistema informativo descentralizado en contraposición al de los pioneros del periodismo americano.

Pulitzer piensa desde un modelo empresarial industrial en el que le hacen falta trabajadores especializados en redactar noticias al modo en que hacen falta ingenieros para diseñar sistemas de amortiguación. Por eso pide al sistema educativo que se los forme. Se acababa el tiempo de los Mark Twain, de los periodistas que eran al tiempo activistas, como el inolvidable director de periódico local en “¿Quién mató a Liberty balance?”.

La información del siglo XX sigue el patrón estructural descentralizado de las redes de telecomunicaciones sobre las que se asentaba. La información sería un producto comercializado en exclusiva por los ciudadanos Kane y los estados. Eran los tiempos del Ford T y el taylorismo, se acababa el viejo concepto del profesional: ahora profesional equivaldrá sólo a especialización con conocimientos técnicos o humanísticos superiores, se olvidará la idea de la profesión como hecho político-moral (de profesar) para igualarse a gremio cualificado.

Es la lógica del periódico como fábrica de noticias, como mediación informativa insustituible y necesaria. Genera sus propios mitos: el periodista no es ya un activista, sino un técnico, un mediador necesario que protagoniza la libertad de expresión (en realidad del editor en nombre del propietario del nodo localmente central) y garantiza el derecho colectivo a la información (“El público tiene derecho a saber”). Mitos que encubren una realidad, el sistema informativo industrial. Un sistema descentralizado clásico en la que para poder emitir opiniones o visiones de la realidad es necesario contar con un capital equivalente al necesario para montar una fábrica, del mismo modo que para editar un disco o publicar un libro hacen faltan todavía una discográfica o una editorial respectivamente.

En el modelo del ecosistema informativo descentralizado, los medios son (¿eran?) los cancerberos de la información, la cual extraían unos profesionales llamados periodistas, de la misma realidad, dándole su primera forma textual: la noticia. Los periódicos eran pues el resultado de una actividad profesional especializada que se aderezaba con la opinión de una serie de firmas, valiosas en tanto que por su misma posición en el árbol jerárquico, se les suponía mejor informadas. La materialización mítica de la figura del periodista era el corresponsal, un señor descontextualizado al que se enviaba -con notables costes- a lugares apartados dónde ocurrían sucesos que se juzgaban dignos de ser relatados como noticias. La mejora de los sistemas de comunicación no han mejorado ni cambiado la estructura de éste sistema, sólo aumentado su inmediatez hasta el límite: el periodista empotrado de la guerra de Iraq.

En la enredadera hipertextual las fuentes aparecen en cambio diréctamente en forma hipertextual y prácticamente en tiempo real aportadas por los propios protagonistas. Por eso en la nueva estructura reticular de la información, el centro del periodismo ya no está en la redacción, en el paso de la información de hecho a noticia que era lo que daba sentido a la figura del periodista, sino en la selección de fuentes que están, de todas formas, inmediata y directamente disponibles al lector. Esto es lo que hacen la mayor parte de las bitácoras y, por definición los press-clippings. Lo que aportan es la selección de fuentes desde una mirada propia. E igual que ya no toca entender un periódico como un “fabricante de noticias”, la firma, la opinión, ya no se fundamenta en la mejor información supuesta a una persona, ya que la red da a todo el mundo acceso a las fuentes. Lo importante ahora es la interpretación y el análisis. Es decir, el componente deliberativo que señala la aparición de una verdadera esfera pública ciudadana no mediada industrialmente.

Se trata de un producto del proceso más característico del nacimiento de la sociedad de redes distribuidas y que Iñigo Medina ha llamado Institucionalización del individuo. Nos “institucionalizamos” por ejemplo cuando podemos escribir en nuestra propia bitácora y establecer con otros la relación de medio y de fuente, ser, parte de ese periódico mural que hacemos todos por las mañanas con las pestañas de nuestro navegador. Es decir, la red nos permite actuar socialmente a cierta escala sin tener que contar con la mediación de instituciones externas, nos permite actuar de hecho como “instituciones individuales” y en ese sentido ser mucho más libres, tener más opciones.

En la práctica, la emergencia de una esfera informativa pluriárquica, que es lo que en forma primitiva representan la blogsfera, los agregadores identitarios y los nuevos press-clippings digitales, supone un verdadero proceso de redescentralización que tiende a una estructura de informacional distribuida.

Un nuevo ecosistema mediático que por su misma arquitectura asegura de modo más robusto el acceso a la información como vimos el 13M cuando los periódicos modificaron titulares a pedido del Presidente del Gobierno y que genera un control mucho más abierto y efectivo del poder, con posibilidades de dar pie a un verdadero swarming civil contra los abusos del estado o las empresas. Pero al basarse en la institucionalización del individuo, al romper por tanto la división entre emisores y receptores, la nueva estructura de la información acaba con el periodista como técnico especializado haciendo a cada uno periodista de su propio medio… o mejor dicho nodo del gran medio reticular y distribuido que sería la blogsfera como un todo.

No hay que llorar la perspectiva de la muerte del periodista como figura profesional diferenciada ni que temer el fin de los media que hasta ahora monopolizaban la representación de la realidad e instrumentalizaban la democracia. Bajo la blogsfera actual late la potencialidad de una redistribución del poder informativo en la ciudadanía donde ningún nodo sea imprescindible ni determinante, donde todos seamos igualmente relevantes en potencia. Bajo los blogs late, por primera vez, la plurarquía como posibilidad social real.

Así como el software libre representa un nuevo tipo de bien público no estatal, la blogsfera es un medio de comunicación distribuido, público y gratuito transnacional. La primera esfera pública democrática real y prácticamente universal. Si los media y sobre todo la televisión habían privatizado la vida pública y el debate político, reduciéndo el imaginario a un espectáculo totalitario producido industrialmente según los mismos patrones de la producción de las cosas, la blogsfera representa el comienzo de una verdadera reconquista de la información y el imaginario como creaciones colectivas y desmercantilizadas.

Pero como manifestación en la esfera informativa del fin de la división y la especialización propias de las redes descentralizadas, la blogsfera no sólo pondrá en jaque a los media. Toda estructura de información lleva tras de si una estructura de poder. Los cambios en la estructura de la infoesfera son jaques al sistema de representación política. Si en la práctica la blogsfera erosiona la representación mediática, ¿cómo iba a permanecer incólume la representación de los mediadores políticos profesionales?

Al fin, bajo la emergencia de las redes distribuidas se dibuja una perspectiva social y política: un mundo de fronteras difuminadas sin mediadores profesionalizados y “necesarios”, sin élites filtradoras “insustituibles”. La blogsfera adelanta características que lo serán de las nuevas formas de organización política pluriárquica.

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Domingo, 18 de Septiembre de 2005

Las Ideas… punto org

Ha nacido el primer nodo identitario que utiliza Ciberia, nuestro agregador de blogs “estilo Ciberpunk”. Son asociación legal y unen caras bien conocidas… las de la mayoría de los “ciberpolíticos” que estaban invitados en Ciberpunk

El nacimiento de nuevos agregadores de identidades distintas a las de uno siempre es un motivo de alegría. Cuando además uno se siente útil porque se basa en algo en lo que ha trabajado y los protagonistas son amigos personales de uno, con mucho más motivo.

La noticia es que hay un nuevo agregador/ asociación en la blogsfera española: LasIdeas.org, que federa su propio blog asociativo, los de sus socios y los de personas cercanas que incluyen en su debate.

El origen lo contaba el bueno de Prieto hace unas semanas en los foros de Ciberinvitados de Ciberpunk

Conocí a David el 18 de diciembre de 1999, que para mí es una fecha importantísima. Y no por conocer a David ;) , que sólo estuvo ahí. Realmente la historia viene de más atrás, creo que de 1991 (…) y la única circunstancia reseñable es lo mal que le caí. Es habitual.

Cuando David montó piensasolutions.com, creo que fui de sus primeros clientes, hacia 2001, contratando sus servicios de hosting y domain-name para la Agrupación Socialista de Móstoles, en la que fui elegido Secretario de Innovación. David había entrado en el mercado reventando los precios.

Cuando en 2002 ciberpunk.com todavía era un e-zine (sí, eso, un e-zine, hace tres años, en la prehistoria, y no era aun blog ni agregador/sindicador) y ciberpunk.org nacía como asociación de soporte, yo promoví la constitución de la asociación cultural “Las Ideas”, y proyectamos el e-zine lasideas.org. Conté con la ayuda de David, a quien previamente le anticipé mi idea de plagiar su iniciativa.

Fíjate, ya entonces secundando lo de “diez, cien, mil ciberpunk“.

La asociación Las Ideas estaba compuesta por gente facilmente reconocibles como socialdemócratas. El más rojo era yo, y eso que apoyo la privatización de Telemadrid o el derrocamiento democrático de Fidel Castro. La página de inicio, durante meses, era la frase de Zapatero en la que reivindicaba la conjunción del socialismo con el ideal libertario, la de la igualdad con la libertad.

Por diversas circunstancias, que fundamentalmente se relacionan con el desapego respecto la militancia activa (uso el carnet del PSOE menos que el Carnet Madridista) y la radical autodeterminación individual, Las Ideas entró en stand-by.

Ahora la asociación Ciberpunk ha creado Ciberia, y nuevamente me encuentro queriendo ser el primer seguidor. Un buen momento para revitalizar Las Ideas, ahora con Ciberia.

Y para, así, como se ha propuesto en estos foros, dar sustantividad a una realidad que existe entre los ciberinvitados: un agregador que recoja la sección ciberpolítica, gente de planteamientos de compromiso político progresistas pero ni por un lado dogmáticos ni por el otro serviles hacia disciplinas de partido alguno.

David me ha dicho que me ayudaría (sembrando, sembrando… sembrando ciberpunks)

¿Quién se apunta?

A día de hoy parece que se han apuntado unos pocos :)

El sitio anda todavía en obras, buscando una definición gráfica consecuente y dotándose de contenidos, pero la recomendación es clara: no os lo perdáis.

Hoy tuvimos además la asamblea de Otoño de Ciberpunk y decidimos que aunque los compañeros se “independicen”, les pediremos que sigan federados en “Ciberpolítica” durante la transición y que en cualquier caso recomendaremos a nuestros lectores “Las Ideas” como agregador a incluir en sus favoritos.

En los últimos meses ya hemos ayudado, a formarse a dos nodos más: Riyad (hoy nos contaba Imán en la asamblea como andan organizando y reorganizándose) y ahora Las Ideas.

Dar pie a la formación de nuevos nodos es uno de nuestros objetivos. ¿Cúal será el próximo? ¿Sobre qué ejes se identificará?

Guardado por David de Ugarte en su moleskine a las 7:53 pm | (4)

Viernes, 16 de Septiembre de 2005

La sociedad de las redes distribuidas I

En esta primera entrega del segundo capítulo del “Manual ilustrado para ciberactivistas” aparecen dos de los conceptos clave para entender la sociedad de las redes distribuidas: plurarquía y netocracia

En toda estructura descentralizada aparece necesariamente la jerarquía. Cuanto más arriba estemos en la pirámide informacional, menos dependeremos de otros para recibir la información y más posibilidades de transmitirla tendremos. La visión de un suceso dada por una noticia de agencia de prensa mundial llegará al último rincón del planeta mientras que la de la prensa local -siquiera sea la del mismo lugar- apenas cruzará las fronteras más cercanas… así sean opuestas y la local esté mejor fundamentada. Las declaraciones del Secretario General de un partido llegarán a todos sus miembros a través de los canales internos, pero las del secretario de un pueblo no saldrán de los límites de su ayuntamiento.

La capacidad para transmitir es la capacidad para unir voluntades, para convocar, para actuar. La capacidad para transmitir es una condición previa a la acción política. Y en toda estructura descentralizada está concentrada, en realidad, en unos pocos nodos.

En las redes distribuidas, por definición, nadie depende de nadie en exclusiva para poder alcanzar a otro cualquiera con su mensaje. No hay filtros únicos. En ambos tipos de red “todo conecta con todo“, pero en las distribuidas la diferencia está en que un emisor cualquiera no tiene que pasar necesariamente y siempre por los mismos para poder llegar a otros. El periódico local no tiene que convencer de su punto de vista al periodista de la agencia encargado de su zona y el secretario del partido de turno en un pueblo no tiene que convencer a toda la ristra de secretarios comarcales, provinciales y regionales para poder llegar a sus compañeros en otros lugares.

Entonces, ¿las redes distribuidas no tienen formas políticas de organización? No, lo que pasa es que estamos tan hechos a vivir en redes de poder descentralizadas que confundimos la organización de la representación con la organización de la acción colectiva. La perversión de la descentralización ha llegado a tal punto que “democracia” se ha hecho sinónimo de elección de representantes, es decir de nodos filtro.

Lo que define a una red distribuida es como dicen Alexander Bard y Jan Söderqvist que

todo actor individual decide sobre sí mismo, pero carece de la capacidad y de la oportunidad para decidir sobre cualquiera de los demás actores

En este sentido toda red distribuida es una red de iguales, aunque haya nodos más conectados que otros. Pero lo importante ees que en un sistema así la toma de decisiones no es binaria. No es “si” o “no”. Es “en mayor o menor medida.

Alguien propone y se suma quien quiere. La dimensión de la acción dependerá de las simpatías y grado de acuerdo que suscite la propuesta. Este sistema se llama plurarquía y según los mismos autores

hace imposible manterner la noción fundamental de democracia, donde la mayoría decide sobre la minoría cuando se producen diferencias de opinión

Aunque la mayoría no sólo no simpatizara sino que se manifestara en contra de una proposición, no podría evitar su realización. La democracia en este sentido es un sistema de escasez: la colectividad tiene que elegir entre una cosa y otra, entre un filtro y otro, entre un representante y otro.

Con un sistema pluriárquico es comprensible por qué en las redes no existe “dirección” en el sentido tradicional, pero también por qué inevitablemente surgen en su interior grupos cuyo principal objetivo es dar fluidez al funcionamiento y los flujos de la red. Son grupos especializados en proponer acciones de conjunto y facilitarlas. No suelen estar orientados hacia fuera sino hacia el interior, aunque inevitablemente acaben siendo tomados, desde fuera, por la representación del conjunto de la red o cuando menos como la materialización de la identidad que les define. Estos grupos son los netócratas de cada red, sus líderes en un cierto sentido, pues no pueden tomar decisiones pero juegan con su trayectoria, prestigio e identificación con los valores que aglutinan la red o parte de ella, a la hora de proponer acciones comunes.

¿Qué pasa cuando una estructura distribuida se enfrenta a una descentralizada? Pues que la descentralizada lleva las de ganar en capacidad de movilización y rapidez de reflejos. Ejemplos no faltan en los últimos años de gobernantes que han pensado que bastaría con controlar los filtros tradicionales (prensa y TV) para condicionar a los ciudadanos asegurándose de que sólo les llegara la información conveniente. El trasfondo de las nuevas redes informacionales distribuidas les opuso sin embargo a miles de ciudadanos en las calles. En algunos casos (Servia, Filipinas, España, Ucrania, Kirguizstán…) les llevaron a abandonar el poder. Pero lo importante no es tanto el resultado como el fondo que sintomatizaron.

Se han llenado miles de páginas sólo intentando entender en qué se basaban las cadenas de SMSs, el poder del “boca a boca” electrónico, pero en realidad eso es sólo la punta del iceberg. La verdad es que estas nuevas “revoluciones democráticas” habrían sido impensables sin el nacimiento de un nuevo medio de comunicación distribuido.

Guardado por David de Ugarte en su moleskine a las 4:23 pm | (4)

Historia de las redes III

En esta tercera entrega de la primera parte del “Manual ilustrado para ciberactivistas”, veremos nacer el PC e Internet convertirse en una gran red distribuida. Los valores del movimiento hacker transformarán las herramientas del nuevo mundo. Una nueva estructura de la información y con ella del poder se hace posible.

1975, Los Altos, California: Una imagen tópica. Dos hackers comparten taller en el garage. Fabrican y venden Blue Boxes: circuitos que conectados al teléfono engañan a las centralitas de la Bell y permiten hablar sin pagar. Eran Steve Jobs y Steve Wozniac. Wozniac presenta el proyecto de construir un ordenador para uso personal en el Homebrew center, un club de hackers de la electrónica. Jobs le ofrece un plan: venderá su camioneta si Woz vende su calculadora (entonces aún son caras) y juntos montan un taller de ensamblado en su garaje. Pero Jobs trabaja en HP. Su contrato le obliga a ofrecer a la empesa cualquier desarrollo antes de hacerlo por cuenta propia. Solicitan una reunión y plantean la idea. La respuesta es la esperada: los ordenadores sirven para gestionar grandes procesos sociales, requieren potencia, más que la que una pequeña máquina podría ofrecer sin servir además nada que la gente quiera tener en casa, un ordenador personal sería como un bonsai con dificultades para arraigar ¿quién podría querer algo así?.

Y efectivamente, el Apple I no era un derroche de potencia: 4Kb ampliable a cuatro más y con almacenamiento en cinta de caset opcional… Pero fue el primer paso para desconectar a HAL. En abril del 77 se presenta Apple II y en el 79 Apple III que ya tiene 48Kb.

Ya nadie tiene que explicar qué es o para qué sirve un ordenador personal. En las universidades la naciente comunidad hacker sigue el ejemplo y monta ordenadores por componentes. Un modelo que seguirá IBM el año siguiente cuando diseñe su IBM PC. Un intento por liderar los nuevos tiempos.

La idea no era mala. Suponía vender, ensamblar y diseñar en arquitectura abierta un ordenador de componentes baratos fabricados por otros. Utilizar todo el poder de marca de IBM bastaría, suponían, para merendarse el naciente mercado doméstico y mantener en segmentos específicos a los posibles licenciadores y fabricantes de clónicos…

Pero no fue así, las cosas habían cambiado. IBM pensaba en sus máquinas como sustitutos relativamente autónomos de los tradicionales terminales tontos. Pensaba en el PC como en una pieza dentro de la vieja arquitectura centralizada, ramas más gruesas para sus árboles. Al tener un modelo universal de arquitectura abierta los hackers de la electrónica pudieron empezar a construir sus propias máquinas compatibles por componentes… e incluso venderlas luego mucho más baratas que los originales del gigante azul. El sueño del hacker, vivir de ello, se hacía realidad. Los hackers de la electrónica de los setenta acabaron montando PCs por su cuenta en tallercitos, tiendas y garages… Sin valedores tekis, Apple desaparecería hasta del underground, pero el PC se separaría progresivamente de IBM.

Pero cuando en casa tienes más de un ordenador, aunque sea porque lo montes para otros, es inevitable la tentación de comunicarlos y ponerlos en red. Cuando tus amigos tienen modem y puedes dedicar un ordenador sólo a compartir con ellos, es inevitable -sobre todo donde las llamadas locales son gratuitas- dejarlo conectado todo el día para que entren cuando quieran. Cuanto más potentes se hacían los PCs más potentes se hacían también las arquitecturas de red de los hackers.

Como una enredadera que brota sobre un árbol, el uso de un nuevo tipo de herramientas irá creciendo y diferenciandose poco a poco a lo largo de los 80. Están naciendo las estructuras que darán forma al nuevo mundo. Son los tiempos de las redes LAN caseras, de las primeras BBS, del nacimiento de Usenet. La Internet libre y masiva se acerca. Eran inventos diferentes, hechos por gente diferente, con motivaciones diferentes. Era lo que pedían los tiempos… aunque ellos, los hacker de entonces, ni siquiera lo sabían todavía, expresaban no sólo su forma de organizarse y representar la realidad, sino la arquitectura completa de un nuevo mundo que debía representarse y organizarse reticularmente para poder funcionar y dar cabida a un nuevo tipo de incentivos. Pronto, una enredadera cada vez más densa de pequeños ordenadores bonsai cubriría a HAL hasta desconectarlo para siempre…

En unos párrafos hemos hecho un viaje fulgurante. La descentralización nacida como posibilidad con el telégrafo había reordenado el mundo casi completamente al final de la Segunda Guerra Mundial. Pero un mundo global descentralizado es un mundo con grandes necesidades de gestión, un mundo que precisa de ordenadores e información instantánea.

Información, tecnología y creatividad pesarán cada vez más en el valor de la producción. Pero es difícil organizar bajo una estructura jerárquica descentralizada tanto a la creatividad como al desarrollo científico. Como ironiza Pekka Himanen en su libro “La ética del hacker y los orígenes del informacionalismo“:

¿Cómo podría Einstein haber llegado a la fórmula E=mc<sup>2</sup> si su actividad se hubiera dado en el caos de grupos de investigadores autoorganizados? ¿Acaso no opera la ciencia con una jerarquía tajante, liderada por un empresario en Ciencia, con directores de división para cada disciplina?

Redes descentralizadas vs distribuidasLa cultura hacker, representará la forma de organización alternativa propia del sistema de incentivos reclamado por esos grupos de investigadores autoorganizados. Sistema de incentivos que cuestiona la llamada “propiedad intelectual” y la misma topología de la estructura de información. Para crear, para generar valor, los hackers necesitarán libre acceso a las fuentes de información. Cada nodo reclamará su derecho a conectarse con los demás sin pasar por los filtros de los nodos “centrales”. Así, darán una forma nueva al desarrollo de las herramientas tecnológicas heredadas. El PC e Internet son las formas que bajo una estructura distribuida toman la informática y la transmisión de datos.

Pero si hay algo poco inocente es la estructura de la información. La topología porta valores. Como bien analiza Himannen, el movimiento hacker desarrollará una ética del trabajo basada en el reconocimiento y no en la remuneración y una ética del tiempo en la que desaparece la división calvinista entre trabajo/castigo divino y tiempo “libre”/ gozo. Y esos valores se incorporarán al diseño de las nuevas herramientas y a los cambios culturales y políticos que traerán.

Sí. Cambios políticos. Porque el cambio en la estructura de la información que supondrá Internet abrirá la puerta a una nueva distribución del poder. Con Internet conectando millones de pequeños ordenadores jerárquicamente iguales nace la Era de las redes distribuidas, abriendo la posibilidad de pasar de un mundo de poder descentralizado a otro de poder distribuido. El mundo que estamos construyendo.

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Jueves, 15 de Septiembre de 2005

Historia de las redes II

En esta segunda entrega del “Manual Ilustrado para Ciberactivistas” trataremos el nacimiento de las tecnologías y las necesidades económicas que llevarán al nacimiento de grandes redes de comunicación distribuida

Al final de la Segunda Guerra Mundial el mundo ha desarrollado de forma completa la forma descentralizada que subyacía como posibilidad en el telégrafo. De hecho las comunicaciones serán ya mucho más que el telégrafo. La mismas necesidades de la guerra y de las empresas para la gestión de un mundo globalmente descentralizado, llevarán al desarrollo de nuevas herramientas de proceso de información.

En 1944, en Bletchney Park, el centro criptográfico británico de la mano de Alan Turing, nace Colossus, el primer ordenador. Nace la informática. Pero no nos confundamos, en el viejo mundo los informáticos llevaban bata blanca. Eran la más pura representación de la tecnocracia. Encarnación del mito popular del científico nacido de la gran guerra y cultivado por el pulp de los cincuenta.

Redes descentralizadasSus arquitecturas podían entenderse como una gran metáfora del estado socialista ideal. Un centro todopoderoso y benevolente atendido por sacerdotes/científicos en salas acondicionadas. Para los mortales, terminales tontos en fósforo verde. No se exige etiqueta ni bata. Todos iguales, todos acceden, de manera limitada y acotada por la autoridad central, a la info que se procesa en el Sancta Sanctorum. Todos son iguales… menos los que no lo son.

Creo que queríais desconectarme, pero me temo que no puedo permitir que eso suceda

dice HAL, la supercomputadora inteligente de 2001: Una odisea en el espacio. Cuando se lleva al cine la novela de Kubrick, es 1968. El dr Chandra, entrenador de HAL, resulta un personaje muy creible.

Antes de un año los Estados Unidos enviarán los primeros humanos a la Luna. Las macroinversiones necesarias para este subproducto de la carrera de armamentos permitirán a los ordenadores ser más rápidos, más potentes, almacenar sistemas de memoria e interconectarse. En la borrachera del avance rápido muchos compartirán la fantasía de la inteligencia artificial. De HAL, símil y proyecto de todo un mundo de felices e incuestionables burócratas del conocimiento que trabajaban en sitios como Bell Labs o IBM. Arthur C. Clark se permite la broma ASCII: H+1= I; A+1= B; L+1= M; HAL = IBM +3 en tres décadas más de carrera espacial IBM lanzaría computadores inteligentes.

Pensaban en la IA como un mero desarrollo lineal, como un árbol más fuerte cuanto más crece… hasta que las máquinas llegaran a pensar o cuando menos pasar el test de Turing, hacerse indistinguibles de un humano en una conversación a ciegas.

Pero en aquella época ya hay signos de que el sistema descentralizado global está cerca de su punto de autocriticidad. El valor de la producción crece continua y dramáticamente frente a su peso en toneladas. El porcentaje del valor debido al componente científico-técnico y creativo en el total de la producción es cada vez más determinante. Pero mientras el sistema requiere cada vez más de la ciencia y la creatividad, el sistema de incentivos del modelo de producción jerárquica descentralizada parece ser ya más un freno que otra cosa.

Pronto aparecen las primeras respuestas culturales cuajadas como fenómeno masivo con el movimiento estudiantil de 1968 en EEUU. Ascienden nuevos valores y nuevos sujetos. En los puntos de cruce de la gran informática y la academia aparece un nuevo tipo de personaje: el hacker. Su modelo de producción intelectual y proceso de la información, nacido en los entornos de las principales universidades norteamericanas, se parecera al de un bazar frente al de la empresa catedral, como relata en su famoso libro Eric S Raymond.

Las dos primeras escaramuzas de aquel entonces mínimo círculo, tendrán consecuencias globales. La primera, en 1969, la protagonizará Whitfield Diffie, un joven matemático que había recorrido Estados Unidos buscando y atando pistas sueltas sobre la evolución [secreta] de la criptografía desde el estallido de la guerra mundial. Entrevistando veteranos, peinando bibliotecas y memorias, fue creando el mapa fragmentario de un mundo oculto. Nadie le financiaba. Diffie lo hacía por puro placer del conocimiento. Era un hacker de pura cepa. Seguramente el primer hacker de la Sociedad de la Información. Pronto llegará más lejos que ningún sistema de Inteligencia hasta la fecha: descubrirá e implementará la criptografía asimétrica, la base actual de todas las comunicaciones seguras. Con él la criptografía saldrá del mundo del secreto (militar) y pasará al de la privacidad, saldrá de la cerrada comunidad de Inteligencia y se incorporará a la de los hackers y los matemáticos aplicados, para disgusto e infinitos pleitos de las agencias gubernamentales norteamericanas.

Cuando leemos el estupendo relato de Steven Levy en “Crypto”, no podemos dejar de preguntarnos cómo podía haber llegado a pasar. ¿Cómo quince años antes de caer el muro de Berlín pudo escapársele al sistema burocratico científico más paranoide de la Historia algo tan importante como la posibilidad del cifrado asimétrico seguro? ¿Cómo pudieron colárseles unos cuantos hippies y desmontar el poder de las hasta entonces todopoderosas agencias? ¿Cómo se le escapó a la IBM?.

Lo que había pasado, era sólo un anuncio del mundo por venir. La respuesta es sencilla: la lógica del sistema de incentivos. Como diría cualquier economista, simplemente los incentivos que el viejo sistema cerrado podía producir no se alineaban con los nuevos objetivos a conseguir. Era cuestión de tiempo que apareciera un Diffie.

La segunda batalla aún se desarrolla: su iniciador tal vez sea el hacker más famoso de la historia, Richard Stallman, quien incapaz de comprender cómo legalmente se le impedía compartir o mejorar sus propios desarrollos, realizará una crítica demoledora a la propiedad del software cuyas consecuencias, la licencia GNU, GNU-Linux, etc. serán la base de la primera gran estructura de propiedad libre en desarrollo distribuido de la Historia: el movimiento del software libre.

Pero para la eclosión de todo este nuevo sistema alternativo de producción de conocimientos serían necesarias todavía dos cosas: la aparición de herramientas personales de computación y una red global distribuida de comunicaciones entre ellos. Es decir: el PC e Internet.

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Miércoles, 14 de Septiembre de 2005

Historia de las redes I

La primera revolución de las redes, la que configuró nuestro mundo, supuso el paso de la tendencia a la organización centralizada y nacional propia del estado moderno a la descentralizada e internacional de los siglos XIX y XX.

Tras toda arquitectura informacional se esconde una estructura de poder
Ciberpunk~1990

La tecnología, en especial la de comunicaciones genera las condiciones de posibilidad para los cambios en la estructura de poder. Daniel R. Headrick, en The Tools of Empire defiende la tesis de que el imperialismo decimonónico europeo, que llegó a dominar tres cuartas partes de la superficie terrestre sólo fue posible cuando la tecnología de transportes y telecomunicaciones permitió que

las redes económicas se establecieran (…) A fin de cuentas antes de que una colonia pudiera conviertirse en valiosa y en un anexo de una economía europea, una red de comunicaciones y transporte tenía que haber sido tendida.

La clave que habría hecho posible el reparto de Africa en Berlín en 1885 habría sido la previa existencia de una primitiva red de telecomunicaciones instantáneas: el telégrafo.

El Agamemnon tiende el cable translatlanticoEn noviembre de 1851 se abrió al público la primera línea de telégrafo entre el Reino Unido y Francia. El primer mensaje directo entre Londres y París llegaba pocos meses más tarde. En 1858 el primer cable transatlántico unía EEUU a la red europea. Eran los comienzos de lo que Tom Standage bautizó en un estupendo libro epopeya, como Internet Victoriana .

Aunque Standage se manifiesta irónico en su libro sobre el efecto final del telégrafo sobre las relaciones diplomáticas, en la medida en que modificó los asuntos militares no deja de ser interesante que los tres primeros protagonistas de aquella red hayan formado bloque hasta ahora.

Y es que el telégrafo no sólo unió las bolsas, sino que realmente unió y mestizó los intereses económicos de los tres países, dando impulso a la primera globalización tanto como al imperialismo. Y lo impulsó con más potencia que la rivalidad generada por las fuerzas centrífugas de la competencia entre los tres países.

El nacimiento de las agencias de noticias (Associated Press y Reuters), hijas directas del telégrafo, contribuyó además a casar el “orden del día” del debate público entre las tres potencias.

Es difícil entender hoy el cambio que supusieron las agencias de noticias para la democracia. En un primer momento la novedad es que permitieron incorporar noticias nacionales y globales a la prensa local en un momento en que la alfabetización crecía tanto por necesidades productivas (las máquinas requerían cada vez más habilidades de manejo de los obreros) como por la acción educativa del propio movimiento sindical y asociativo.

Pero al incorporar la prensa popular (y no sólo la “burguesa” que era inabordable tanto en precio como en lenguaje a la mayoría de las personas) asuntos nacionales e internacionales, hasta entonces reducto de las cancillerías y la élite, la política exterior y “de estado” pasó a formar parte de de aquello sobre lo que cualquier ciudadano medio, independientemente de su clase social, tenía opinión. Los argumentos del sufragio censitario se hacían obsoletos porque la información y la opinión abarcaban ahora al conjunto de la ciudadanía.

De hecho el telégrafo también fue la clave del ascenso de nuevos sujetos con nuevos valores. Fue la clave que permitió soñar con acciones sindicales coordinadas entre Francia e Inglaterra. La convocatoria en 1864 de la conferencia que daría pie a la fundación Primera Internacional, fue una hija directa del tendido del primer cable telegráfico bajo el canal de la Mancha. Se trataba de contrarrestar que los patrones enfrentaran las huelgas a un lado y otro del canal trasladando la producción. Los sindicatos y los grupos obreros habían visto en el telégrafo la posibilidad de coordinar sus reivindicaciones. El internacionalismo obrero, que marcaría el final del siglo XIX y el primer tercio del XX fue, como su opuesto, el imperialismo, una posibilidad sólo abierta por aquella primera red internacional de cables de cobre.

Pero la traducción política completa de las consecuencias de la nueva estructura de la información llegarían con la Segunda Internacional (1889). Su objetivo era fomentar grandes organizaciones que coordinaran los movimientos sociales a nivel nacional, elevando los intereses de los trabajadores a la agenda política y los Parlamentos. Podemos decir que la SocialDemocracia y su modelo, el SPD, son los hijos de aquella visión “descentralizada” (que no distribuida) del mundo, desde su organización territorial hasta su concepción del estado. El caso del socialismo francés, es anecdóticamente llamativo pues su historia va ligada, por encima de París, a una pequeña ciudad de provincias, Clermont Ferrand, cuya centralidad reside en la estructura ferroviaria y telegráfica francesa.

De las redes centralizadas a las descentralizadasHoy nos parece natural, por establecida, la concepción descentralizada del poder, la articulación de las organizaciones humanas (estados, empresas, asociaciones…) en niveles jerárquicos correspondientes a espacios territoriales. Nos parece natural la estructura de representación social y política que de ahí deriva y nos parece natural que se produzca por progresivas fases de centralización (local, regional, nacional, internacional, global…) de decisiones que en cada nivel se producen sobre un universo igual de temas.

Esto no era así antes del telégrafo, ni siquiera en las organizaciones políticas más “avanzadas” surgidas de la revolución francesa, la concepción descentralizada era tan pura, el universo de temas era diferente en cada nivel (cuando había varios) y la tendencia era a una réplica del sistema de postas del Antiguo Régimen, el famoso centralismo jacobino.

Originalmente esa estructura descentralizada es producto de la interconexión efectiva de redes centralizadas, pero a largo plazo tendrá su propia lógica, generando nuevos nodos superiores no nacionales, como las agencias de noticias primero o las primeras multinacionales después, cuyo ejemplo último, la IBM, demostró el vigor de la jerarquización autónoma de sus nodos hasta el extremo, abasteciendo a ambos bandos durante la Segunda Guerra Mundial. Según algunos investigadores, la lógica además era la de una organización descentralizada “pura”, donde una rama del árbol puede aislarse del resto. IBM, ante los requerimientos de la cancillería nazi de obtener información tecnológica aliada y del presidente Roosevelt de bloquear el sistema de gestión alemán, habría dado un ultimatum simétrico a ambos, parejo a una promesa de impermeabilidad. Sólo el presidente fundador de IBM, cúspide el árbol jerárquico descentralizado, tendría la información de ambos lados. Para hacerlo legalmente posible, la rama alemana de la multinacional se habría hecho completamente independiente desde 1941. Sin embargo, según los mismos investigadores los rastros históricos permitirían probar que esto sólo era una fachada legal.

La primera revolución de las redes, la que configuró nuestro mundo, supuso el paso de la tendencia a la organización centralizada y nacional propia del estado moderno a la descentralizada e internacional de los siglos XIX y XX. Pasamos de los estamentos locales a las clases nacionales, de la guerra entre estados a las guerras entre bloques y alianzas, de la colonia al imperialismo, de los partidos club a los partidos de masas. Y todo ello fue posible por la primera gran revolución de las telecomunicaciones.

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Martes, 13 de Septiembre de 2005

Vivir es mancharse

Vivir es mancharse, ése es el mensaje de la madre de Ronaldinho en el anuncio de Ariel. Y lleva toda la razón. En nuestra cultura tampoco es ninguna novedad. Otra cosa es en la fría, impoluta e integrista Europa protestante. A ellos si que les hace falta un master con casos contados por la mamá [...]

CofrentesVivir es mancharse, ése es el mensaje de la madre de Ronaldinho en el anuncio de Ariel. Y lleva toda la razón. En nuestra cultura tampoco es ninguna novedad. Otra cosa es en la fría, impoluta e integrista Europa protestante. A ellos si que les hace falta un master con casos contados por la mamá de Ronaldinho, Hillary Clinton y tantos otros.

¿A cuento de qué digo esto? Pues a que me saca un poco de quicio la moralina ecologista y hoy la tenemos en La Vanguardia. Al final nos pedirán la inmovilidad total con tal de no manchar, un manchar que no sólo es polucionar, sino sobre todo moral e incluso místico-parareligioso.

No es la primera vez que lo remarco:

Por eso la tecnofobia refleja esa culpa deicida. Lo que los sucesivos apocalipsis, de Ozymandias a la Guerra de las Salamandras, de El día después nuclear a El día después de mañana climático representan, es esa culpa del que conforme se separa de la Naturaleza, conforme pierde la fé en que la Historia tenga un final, en que el mundo pueda arreglarse de una vez y para siempre, siente que… se separa de Dios y merece ser castigado. Y es que la tecnología puede ayudar a liberarnos de la crueldad de la Naturaleza, de las miserias del orden social o de las arbitrariedades del poder humano… pero difícilmente nos librará de la ira de nuestros viejos dioses mientras sigamos dándoles cobijo y trinchera en las circunvoluciones de nuestros cerebros.

¿Alguna vez os habéis preguntado por qué el ecologismo político tiene su referencia en Alemania? ¿Por qué en el único país latino en el que pesa es en Francia y jústamente con unos porcentajes relativamente equivalentes a los del peso de la minoría protestante en la cultura nacional?

No lo oculto, soy un orgulloso benthamita, para mi lo religioso no tiene nada que ver con la culpa, no tengo nada de Horatio-CSI y todo, desde las más acendradas tradiciones culturales hasta la foca monje, pasando por el abastecimiento energético, están supeditados a un simple cálculo: maximizar el bienestar y las libertades de la comunidad humana real.

Por eso soy tecnófilo. Por eso me aliaría con el demonio con tal de conseguir más libertad para mis iguales. No hay manchas que valgan. Ni culpa. Sólo hay quien teme que el destino recaiga en sus manos y se refugia en la inmovilidad y quien acepta que vivir es mancharse. Como Ronaldinho llevo los churretes a modo de medallas. Y os invito a hacer lo mismo.

Dejémonos de fantasmas y empecemos a discutir de energía en serio, pensando en los humanos, no en dioses ni en gaias agraviadas. Evaluemos que hay tras el calentamiento global, qué es más peligroso realmente para la salud futura, qué costes podemos asumir y cuales son los costes reales, no morales. Y luego, decidamos.

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Un buen día y una visita sorpresa

Acaba un buen día. Hoy hicimos pública la primera versión de Ciberia. Es hermoso hacer un buen trabajo, como hicimos con Ciberpunk, pero es más hermoso, limpiarlo, hacerlo escalable y ponerlo a disposición de todo el mundo… Además, en las Indias, tuvimos una visita tan inesperada como agradable.

captura CiberiaAcaba un buen día. Hoy hicimos pública la primera versión de Ciberia. Es hermoso hacer un buen trabajo, como hicimos con Ciberpunk, pero es más hermoso, limpiarlo, hacerlo escalable y ponerlo a disposición de todo el mundo.

Sobre todo cuando de lo que se trata es de dar una herramienta para que cualquiera, sin tener siquiera una base de datos disponible en el servidor, pueda, en cinco minutos, hacer su propio portal “estilo ciberpunk”. Además, con conocimientos básicos de xhtml y css se puede remaquetar completamente.

Aún le queda mucho por mejorar, y estáis todos invitados porque a partir de ahora es tan vuestro como nuestro. Lo importante es que estamos aportando algo tangible a esa blogsfera distribuida por la que apostamos:

Cuando en enero lanzamos la Carta Abierta de David de Ugarte e Iñigo Medina, partíamos de que “Alfabetizar es “bloggizar” y para facilitarlo sacamos nuestra propia distribución en español de WordPress. Sin embargo en aquel manifiesto lo que entendíamos como la clave para detener e invertir la tendencia a la polarización y la degradación de la blogsfera se plasmaba en otro eslogan que llegaba mucho más lejos:

levantar diez, cien, mil, agregadores que articulen comunidades y redes globales

Y eso ahora, es mucho más fácil de implementar.

David RojoOtra estupenda sorpresa del día ha sido la visita de David Rojo. Hacía casi un año que no nos veíamos, pero ha sido como si hubiera sido ayer. Salvo que ha perdido veinte kilos, está más guapo y parece más joven. Como buen socio de la BIE, se llevó un par de libros en préstamo y se tomó un cafelito con nosotros hablando de la blogsfera. Apuesta por ahí. Y no se equivoca.

De hecho David anda organizando toda una panoplia de blogs, esos que encabezan ahora la blogzone de PeriodistaDigital. Cada día añade uno. Y aún quedan algunas agradables sorpresas. De momento estos blogs incorporan algo que habíamos imaginado muchas veces en nuestros largos viajes durante la campaña prolibertades en la red del 2003: junto a los posts aparecen enlazadas en tiempo real noticias de agencia relacionadas con los temas tratados en el blog. Una pista de por donde va la reconversión posible del periodismo online en los tiempos de la blogsfera. Tomadlo en serio. David siempre ha estado entre los pioneros… que acertaron.

Guardado por David de Ugarte en su moleskine a las 12:54 am | (1)

Domingo, 11 de Septiembre de 2005

5 razones por las que no perdonarle a Tim Burton Charlie o la fábrica de chocolate

Charlie y la fábrica de chocolate no tiene perdón: todos los mensajes más reaccionarios, el cambio del esteticismo romántico-pulp con sello Burton, al desagradable grotesco de Alicia… Es para asustarse… y no sólo los niños.

  1. Manchester según TimWillie Wonka cierra su fábrica porque no soporta que otros utilicen sus buenas ideas comercialmente. Willie pretendía some rights reserved. Tim parece estar preparando camino a una campaña contra el top-chuche financiada por la SGAE y sus amigos.
  2. Willie condena a la miseria a los trabajadores del pueblo y los sustituye por mano de obra inmigrante en régimen de esclavitud y encierro forzoso. Tim, vaya ejemplo, tío. Quién te iba imaginar haciendo exaltación del manchesterianismo.
  3. Inmigrantes según TimLos Umpa-lumpa, es decir los inmigrantes, son representados todos iguales, todos varones, enanos y feos. Osea, Tim no desperdicia la oportunidad de quedar como un racista.
  4. Todos, inmigrantes esclavos y trabajadores en paro, resulta que son buenísimos, porque oiga, ni se quejan, todos encantados con su condición, dickensianos pero felices. Y el mismo Charlie al final tiene premio: elegir entre la miseria y la reclusión chocolatera. ¿Sus condiciones? Que encierren con él a su familia. Una maravilla eso del conformismo. Por cierto antimeritocrático al 100%, la única forma de salir de pobre, la de Charlie y la de la niña americana, pasa por ir a concursos y consumir como locos para enviar etiquetas. Y todo, repito, para estar recluído en la fábrica el resto de tu vida, con la family en una VPO y a cuestas todo el día con un demente de sexualidad dudosa y un cierto aire Jackson.
  5. La familia obrera según TimLa peli por cierto, no pierde ocasión para soltar la moralina antivideojuegos, el niño que los juega es más inteligente sí, pero violento, falto de fantasía y es castigado a quedar como un enano. Un poquito obsesivas las metáforas del tamaño ¿no? En fin, un tecnófobo.
  6. Asusta a los niños. La estética cruza la frontera del esteticismo romántico-pulp y maravilloso de sus obras anteriores y da el salto a Alicia en el país de las maravillas, a la crueldad que asusta a los niños.

Videojuegos según TimResumiendo: Un mensaje reaccionario por los cuatro costados, manchesteriano, conformista, racista, tecnófobo y grotesco.

Me diréis, que es culpa de Roald Dahl. Y sí. Este sádico piloto de combate inglés es culpable de un libro que siempre me produjo repelús. Bueno, todos sus libros me lo produjeron. Todos, respiran ese miedo irracional a la violencia sin respuesta del niño maltratado. Ese mal rollito de fondo que es difícil de explicar y que es lo que asustaba a los niños en el cine. Dahl es la delicia de las interpretaciones psicológicas: BMF por ejemplo es interpretado como una proyección del miedo de los niños ante el acoso sexual. Y en el mismísimo Willie Wonka, con su repulsión a ser tocado, su extraña relación con su padre, sus problemas de definición sexual, hay algo extraño. No es coña. Dahl siempre tiene un fondillo de lo más siniestro.

Pero, claro, alguien normal no coje a esta joyita y la lleva al cine. No. Tenía que ser él.

Vamos, que Tim, has sido maravilloso, has poblado mi imaginario y has vindicado al freaky una y otra vez. Pero ésta no te la paso, bro. Y va en serio. La próxima espero a que me la cuenten.

Guardado por David de Ugarte en su moleskine a las 3:00 am | (16)

Viernes, 9 de Septiembre de 2005

Lo estatal, lo público, lo privado y lo privativo

Mientras lo estatal deja de ser público, el nuevo patrimonio público no es estatal, ni puede serlo. La ecuación estatal= público, se ha roto en ambos sentidos. Aparece además lo privativo. La defensa de lo público seguramente requerirá de la relativización de lo estatal. Liberales, conservadores e izquierdistas no pueden sino estar perdidos. Estas no son sus viejas categorías.

Sigo dándole vueltas a la lógica de la diversidad y los nuevos ejes ideológicos que ya trataran Lobo y Enrique. Y me gustaría apuntar tan sólo unas notas a raiz de una conversación que he tenido esta mañana, en Toledo, con Iñigo Medina. Unos ejes que acaban mezclando la escuela, el software libre, la llamada piratería y otras cosas…

  1. Lo estatal deja de ser público, por ejemplo, la escuela
    Contaba Iñigo que había quedado asombrado en una reunión familiar de que todos sus primos, como nosotros criados en colegios públicos, todos con un basamento educativo de ideas supuestamente avanzadas, osea los valores éticos que nos inculcaron nuestros padres, los de la generación de centro izquierda de los 70… todos, llevaban a sus hijos a colegios privados. Concertados sí, pero privados, de esos que cuestan unos 250 euros al mes, lo cual no es un esfuerzo económico pequeño, sobre todo si se tienen un par de hijos. Esto no lo digo por nada sino porque cuando uno decide gastarse 500 euros al mes durante años es porque realmente tiene claro que es lo mejor que puede hacer por sus hijos.

    ¿Por qué piensan así? Pues porque tienen un concepto asistencial de la escuela pública: en esa perspectiva cada cual lleva y paga lo mejor que encuentra y puede pagar para sus hijos. Y el que no puede nada tiene asegurada la escuela pública.

    No son los únicos. Al menos en Madrid es una concepción cada vez más extendida que durante los últimos años ha ido permeando la conciencia de las clases medias. Y es que es uno de esos planteamientos que dan lugar a una profecía autocumplida. Si todos los que pueden pagar, aún en distintas medidas, pagan, al final la escuela pública acaba siendo para quien no puede pagar. Un mínimo asistencial y probablemente insuficiente, no un lugar de formación de ciudadanía, sino un producto de la atomización y un agente de la descomposición social. Por eso la subvención a las escuelas privadas, el cheque escolar y otras medidas… llevan necesariamente a la pérdida de las bases que hacen que realmente podamos formar una comunidad sobre la que construir la convivencia. Las “concertadas” privatizan el uso del dinero público y destruyen la igualdad de oportunidades de partida que es la base, además, de la existencia de la comunidad política y del propio estado democrático que se sostiene sobre ella.

    Por eso no deja de parecerme sorprendente que la derecha nacionalista española empuje a su desaparición. Si de verdad creen en el discurso españolista deberían querer más escuela pública, no menos. Las “concertadas” son el dinero del estado pero sin el estado. Son uno de esos puntos donde el estado deja de ser público y pasa a ser privado.

    Pero no nos engañemos, cada vez hay más

  2. Los nuevos bienes públicos no son estatales, por ejemplo, el software libre
    Con el título queda dicho casi todo. Conforme el conocimiento y las herramientas tecnológicas se hacen más importantes y valiosas para todo, nos damos cuenta del increible potencial que ofrecen las creaciones intelectuales de dominio público y en concreto el software libre.

    Potencial de desarrollo y también de soberanía e independencia a todos los niveles: personal, colectivo, empresarial y nacional.

    Nos queda reclamar al estado que use herramientas públicas -que además son en su mayoría gratuítas- que invierta en el procomún universal que representa por ejemplo GNU-Linux… pero el caso es que el estado hace tiempo renunció a lo público también en este aspecto y apostó por el sistema de licencias, es decir, porque el dinero de todos sirviera no para usos e innovación universales sino particulares. Básicamente de Microsoft y media docena de empresas que siguen en esa lógica.

    Es decir, la triste verdad a la que nos enfrentamos es a que el estado renuncia no ya a desarrollar lo público sino incluso a utilizarlo.

  3. La hipocresía de lo privativo debilita a lo público y mina las bases de la convivencia, por ejemplo, la mal llamada piratería

    Iñigo comentaba que su padre defendía usar el software privativo y de hecho lo usaba. Y que, asumiendo la metáfora por la que la ley llama propiedad al derecho legal sobre el uso de las creaciones intelectuales, no utilizaba software crackeado, no compraba CDs o DVDs pirata ni los bajaba de redes P2P. Es un hombre con los valores de la vieja generación. Para bien (respeta la ley y lo que ha sido establecido por ella como propiedad) y para mal (no opta por el software libre).

    Pero ¿y nuestra generación? Pues Iñigo se asombraba una vez más de los primos y aledaños. Todos defensores de Windows, del Photoshop, de todos los programas privativos que el el mundo son, serán y han sido… y cuyas licencias nunca se les ocurrió pagar. ¿Para qué si podían tener copias? Poco les importaba que estas copias no fueran legales, cuando, y esto es lo que asombraba a nuestro compañero, nunca hubieran actuado así con bienes materiales privados, comprando por ejemplo ropa o electrodomésticos robados.

    Porque una cosa es que pensemos que hay que cambiar la ley y otra que mientras tanto estemos exonerados de cumplirla… y si nos permitirmos hacerlo o apoyarlo es como acto de desobediencia civil, es decir como un acto de protesta que busca y pide la aplicación de la ley como forma de denunciar su carácter y apremiar a su reforma. No hace falta que diga que pienso que la propiedad intelectual no es tal propiedad sino tan sólo un monopolio inutil y a estas alturas incluso contraproducente para lo que se otorgó, fomentar la innovación.

    El caso es que tenemos a una generación que no sólo utiliza software privativo sino que lo utiliza ilegalmente. Y no sólo no se plantea la necesidad de cambiar la ley, es que piensa que la ley es justa. El resultado hipócrita es el peor resultado. Porque… ¿dónde caen los costes?

    Desde luego no en las grandes empresas de software privativo (ni en las multinacionales de la música). Durante mucho tiempo las empresas de software han mantenido una actitud sumamente hipócrita respecto a las copias ilegales hechas por individuos. No se puede decir que las fomentaran, pero las consentían. Para ellas era un negocio redondo. ¿Recordáis como se impuso el Word? Era símplemente el procesador de texto más fácil de copiar y encontrar gratis. Los trabajadores llegaban a las empresas, que en aquella época, empezaban a tirar las últimas máquinas de escribir, acostumbrados a usarlo. Es decir venían con la formación hecha. Las empresas -y Microsoft- ahorraban costes de formación que recaían sobre los usuarios… Microsoft nunca estuvo realmente interesado en el mercado doméstico para Office, sino en el de empresas, y una cierta tolerancia con la copia personal ilegal, era su mejor ariete para imponerse en ellas.

    Es el juego al que juega el entorno de Iñigo ¿Quien paga el coste? El software libre, el bien público, al que si que se le computan los costes de formación a la hora de introducirlo en la empresa.

    Resumiendo: la hipocresía de utilizar copias piratas y consentidas de software, daña al software libre de paso que permite que la gente siga sin cuestionarse el sistema -cada vez más duro- de “propiedad intelectual” mientras ha convertido la ilegalidad en una parte normal y aceptada de sus vidas. Y llamadme exagerado, pero creo que el que dos generaciones enteras vivan en algo tan importante como su consumo cultural (software, música, películas…) al margen de la ley, es una gimnasia social nada recomendable.

    La relativización de la ley, sentir que no va contigo es una parte importante de todo ese proceso en el que lo estatal aparece como privado y se socaban las bases mismas de la convivencia colectiva y de la comunidad política

Llevar a los hijos a la escuela pública, utilizar software libre, hacer del dominio público las propias creaciones, son hoy opciones personales con verdadero significado político. Y hoy en día van en pack. Un pack que no hay manera de asociarlo a las viejas etiquetas.

Cuando iu y PSOE siguen en la lógica de endurecer la Ley de Propiedad Intelectual dudo que lo progresista tenga que ver con los progresistas. Cuando la nacionalista presidenta de la Comunidad de Madrid horada una y otra vez la escuela pública para convertirla en un complemento asistencial, dudo que la defensa de la comunidad política tenga que ver con el nacionalismo.

Y de un modo más amplio, mientras unos y otros discuten sobre lo estatal, a mi me interesa lo público, pero lo público, de estatal, tiene cada vez menos. El estado, cuyas acciones entran y se orientan cada vez más a lo privado, se va convirtiendo en un agente más.

Así, que tras esta nueva vuelta, creo que no, que definitivamente los viejos ejes ideológicos no tienen actualización posible. Los nuevos no se si tienen nombre, pero los tenemos ahí, delante de las narices. Y es sobre ellos sobre los que urge aprender.

Guardado por David de Ugarte en su moleskine a las 6:22 pm | (18)

Jueves, 8 de Septiembre de 2005

Red Progresista

Un nuevo agregador se está dando a conocer en la blogsfera: redprogresista.net. A pesar de que no tenemos ninguna sintonía ideológica, no podemos sino alegrarnos, a fin de cuentas, hace tiempo que andábamos buscando propiciar algo parecido…

Red ProgresistaLa primera referencia en uno de nuestros blogs creo que apareció aquí el otro día, en los comentarios a un post mío sobre los ejes ideológicos de la blogsfera. Luego seguía E